Apuestas de la NHL 2026: lo que de verdad te cuesta cada boleto
En México nadie puede apostar al hockey sobre hielo en un sitio con licencia digital propia, porque esa figura no existe: se apuesta bajo el permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario, y el precio del boleto lo pone la casa mucho antes de que se te ocurra mirar la tabla de posiciones.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos citados se verificaron contra los pies de página de cada operador y contra compilaciones públicas, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir.
Hay una cifra que conviene tener presente desde ahora: en un mercado de dos resultados a momio 1,90 y 1,90, la casa se queda entre el 5 % y algo más del 5,2 % de todo lo apostado según cómo se redondee el momio. No es un dato de color. Es la razón por la que una temporada de apuestas al hockey casi siempre termina en números rojos aunque aciertes más de la mitad de los boletos, y es lo primero que este texto pone sobre la mesa antes de hablar de bonos, de calendarios o de quién paga impuestos.
Normativa: cómo funciona el permiso que usan las casas de apuestas de la NHL en México
La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite lo que autoriza de manera expresa; la Secretaría de Gobernación otorga esos permisos e inspecciona los establecimientos conforme al artículo 7, clausura los locales sin autorización conforme al artículo 8, y ordena que ningún local quede cerca de escuelas o centros de trabajo conforme al artículo 9. Los estados y municipios cooperan con la federación como manda el artículo 10. Ochenta años después, esa es todavía la ley con la que se juzga una apuesta al hockey.

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, pone el resto. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos —con la excepción de los de la Lotería Nacional— bajo jurisdicción federal. Su artículo 2 dice, con una claridad que ahorra discusiones, que toda actividad de apuestas o sorteos no prevista de forma expresa está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Y aquí viene el punto que desarma la palabra “licencia”: en México lo que se concede es un permiso, no una licencia, y el titular es un permisionario con establecimiento autorizado.
Los tipos de permiso que importan para apostar son dos: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos en el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y quien opera apuestas a distancia debe presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar fianza, según el artículo 29.
Ningún texto legal nombra las apuestas en línea. La práctica que se reporta es que un sitio digital no puede tener un permiso digital independiente: se cuelga del permiso de un titular con autorización terrestre, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez. Eso no es un vacío que la casa rellene con buenas intenciones; es la estructura sobre la que se sostiene todo lo demás.
Tampoco existe una lista oficial de permisos a la que un lector pueda entrar hoy. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o dice publicar— un PDF de sitios autorizados que en la práctica no se puede abrir, y en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un informe habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras en desacuerdo, aquí no se imprime ninguna como oficial. Lo que sí se puede hacer, y conviene hacerlo antes de depositar un peso, es buscar el número de permiso en el pie de página del operador, junto al aviso de juego responsable, y desconfiar de quien lo esconda tras dos clics de menú.
Lo que se puede apostar y lo que el reglamento no menciona
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las distintas formas de combinar momios no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se han leído. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, donde los menores de edad nunca pueden participar (artículo 5). Sobre las casas de intercambio de apuestas no aparece ninguna disposición, así que aquí no se afirma que exista una en México. Tampoco se encontró una norma sobre eventos restringidos como ligas menores o competiciones de menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Ese silencio tiene un costo concreto para el lector: sin una regla que obligue a la casa a ofrecer un mercado, el catálogo de hockey de cada operador es puro criterio comercial. Si un domingo hay seis partidos de la NHL y tu casa muestra tres, no hay autoridad a la que reclamar. Se cambia de casa o se acepta lo que hay.
Edad, identidad y datos que la casa te va a pedir
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad mínima legal para apostar no está establecida como número en la norma. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque los juegos con apuestas son una actividad vulnerable frente a la ley de lavado de dinero. Qué documentos exactos hay que entregar no está fijado en un texto legal.
En la práctica, esa verificación es el primer trámite que cuesta tiempo —no dinero, tiempo— y el que más registros abandona. Después viene el retiro, y ahí el detalle que importa: el dinero sale hacia una cuenta a tu nombre. Si el titular de la cuenta bancaria no coincide con el de la cuenta de apuestas, el retiro se atora, y ninguna casa tiene obligación reglamentaria de resolverlo rápido.
Normativa y supervisión: cómo saber si una casa de apuestas de la NHL opera con permiso
La autoridad es la Secretaría de Gobernación; bajo el artículo 2 del Reglamento, la SEGOB interpreta y aplica la ley en vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. Esa es la instancia que un lector puede buscar, y es la única.
De las nueve plataformas que se examinan aquí, seis traen un número de permiso tomado de una compilación pública y ninguna está confirmada oficialmente, por la sencilla razón de que la lista de la DGJS no se pudo abrir. Aun así, la información se puede ordenar y da una foto útil, siempre que el lector entienda que los números proceden de fuentes secundarias que en algunos casos se contradicen entre sí.
| Marca | Estado del permiso SEGOB según la fuente citada | Qué dice la ficha del operador sobre el hockey y las apuestas |
|---|---|---|
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; el titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación; sin confirmación oficial | — |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular: Entretenimientos Naturales; la ficha de la app aparece a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta a la del titular; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
| Codere México | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betcris | Permiso de su permisionario; el número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; titular: Producciones Móviles | Licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo y transmisión en futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
Dos cosas saltan a la vista en esas columnas. La primera es que el único número que el lector puede ver sin depender de un tercero es el de Caliente, que aparece en el pie de su propia casa; los demás viven en compilaciones que se copian entre sí y que ya se contradicen en el caso de Strendus y en el de Pickwin. La segunda es que Betcris declara además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente hasta el 3 de noviembre de 2026, y esa licencia no sustituye al permiso mexicano: convive con él, y en una disputa con la casa el lector sigue tratando con la estructura local.
Y un tercer detalle que no es menor: una marca ausente de esta lista no queda por eso sin permiso. Lo que hay aquí es lo que las fuentes dicen de estas nueve, nada más.
Bloqueos, amparos y un estado que cambia cada trimestre
Aquí la información se maneja como se maneja un marcador en vivo: con la hora pegada. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra esas dos marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados durante 2026.
Con ese historial, ninguna de esas dos marcas se presenta aquí como operador activo, y el lector debería tratar cualquier lista que las dé por abiertas o por cerradas como una foto vieja. Tampoco se establece una multa o un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso: no se afirma ni una sanción ni una exención, porque ninguna de las dos cosas está definida.
Qué te cuesta apostar con permiso y qué te cuesta apostar sin él
Un permisionario mexicano trae tres cosas que el lector nota cuando algo sale mal: un domicilio legal en el país, el permiso de la SEGOB bajo el que responde y el reporte de retenciones en un CFDI cuando el premio es gravable. Un sitio sin permiso no trae nada de eso, y hay un riesgo adicional que se materializó en noviembre de 2025: un saldo en un operador bloqueado se puede congelar, y recuperarlo depende de un amparo y de un calendario judicial. Ni con permiso ni sin él existe un registro nacional de autoexclusión.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Eso no significa que sean ilegales para el lector —no hay sanción establecida por apostar en ellos—, significa que si el saldo desaparece, no hay autoridad mexicana que lo persiga por ti. La zona offshore se describe aquí sin marcas y sin métodos de depósito, porque lo único relevante para el bolsillo es que no hay nada que reclamar.
Prevención y salvaguarda: lo que protege tu dinero y lo que no
Existe una diferencia que muchas listas de operadores pasan por alto, y que en un país sin registro nacional cambia la conversación: lo que la ley exige y lo que la marca decidió ofrecer. La ley exige poco en materia de protección al jugador. Las marcas, en cambio, anuncian herramientas en sus propias fichas y en sus páginas, y son esas herramientas —voluntarias— las que el lector puede usar de verdad.
Sin registro nacional, la autoexclusión depende de la casa
No hay un registro nacional de autoexclusión en México. Ninguna autoridad central lleva la lista ni bloquea a un jugador en todos los operadores a la vez. La autoexclusión que un lector puede activar es interna: aplica en la casa donde la pide y en ninguna otra, y eso conviene decirlo sin adornos. Quien quiera cerrar la puerta de verdad tiene que hacer el trámite nueve veces, una por cada marca donde tenga cuenta, y ninguna de esas marcas tiene forma de saber que ya se autoexcluyó en la competencia.
Tampoco existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Lo que hay son herramientas voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión, que es lo que las marcas listan en sus propias entradas de tienda de aplicaciones. Los avisos de juego responsable aparecen tanto en las fichas como en los pies de página: la de Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y el pie de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Son avisos correctos y también son lo mínimo.
Límites de depósito y de pérdida: la letra chica que sí importa
Como no hay tope legal, el límite que el lector activa vive en el sistema de la casa, no en un registro federal. Eso significa que la casa lo aplica con el criterio que quiera y con la velocidad que quiera: algunos operadores permiten subir el límite tras un periodo de espera, y otros permiten bajarlo al instante y subirlo con una confirmación. En un sitio con permiso mexicano ese comportamiento no está regulado por ningún artículo del Reglamento que se haya podido leer.
La postura útil aquí es de higiene financiera: poner el límite el día del registro, no el día del mal resultado, porque el día del mal resultado la persona que aprieta los botones es otra. Y ponerlo en la moneda en que se juega, en pesos, no en la cantidad de partidos de la noche.
El costo real de apostar al hockey sin freno
Un aficionado que sigue la NHL como sigue la Liga MX conoce el patrón: partido el lunes, revancha el miércoles, cinco más el fin de semana. Con 84 partidos por equipo en la temporada 2026-27 —dos más por club que antes— hay más noches con hockey que noches sin él, y cada noche hay momios nuevos. La combinación de calendario denso y apuestas en vivo es exactamente el ambiente donde una racha de decisiones apresuradas cuesta más que cualquier comisión.
De las nueve plataformas examinadas, las fichas de Codere México y las de Winpot y Caliente mencionan avisos de juego responsable y herramientas de cuenta entre sus propias prestaciones; ninguna de ellas publica cifras de límite en la información revisada. Eso deja al lector con una tarea que no depende de la casa: fijar de antemano cuánto vale una noche de hockey y no mover el número después de un tiempo extra.
Bankroll y analítica: cómo se arma un pronóstico de la NHL sin regalar el margen
El pronóstico no empieza en el equipo. Empieza en el momio, porque el momio ya incluye la ganancia de la casa y esa ganancia se paga con o sin acierto. Cualquier analítica que ignore ese dato está comparando equipos mientras la casa compara cuotas.
La analítica que el aficionado sí puede hacer con datos públicos
El hockey sobre hielo es un deporte con reglas estables, y eso ayuda al aficionado que quiere analizar en serio. La Federación Internacional de Hockey sobre Hielo es el máximo órgano rector del deporte, y un partido profesional se juega en tres periodos de veinte minutos con seis jugadores por equipo, portero incluido. Los empates van a tiempo extra: en la temporada regular de la NHL el tiempo extra va seguido de una serie de penales, mientras que desde 2019 los Mundiales de la IIHF y la final olímpica por el oro usan tiempo extra de 3 contra 3. Esa diferencia de formato no es un detalle de reglamento: decide qué se lleva al mercado de empate, qué se resuelve antes del minuto 65 y por qué los momios del “más de” cambian tanto de un torneo a otro.
La conclusión práctica es incómoda para quien apuesta al empate en un partido de temporada regular de la NHL: casi nunca existe como resultado final, así que el mercado que sí tiene sentido es el de los 60 minutos o el de quién se lleva el tiempo extra. Leer el formato antes de mirar el momio ahorra boletos perdidos por una razón que no tiene nada que ver con el equipo.
Tendencias, ritmo y el costo de perseguir una racha
El hockey tiene una propiedad que otros deportes no tienen: los cambios de línea son frecuentes y el portero descansa, así que el rendimiento de una noche no predice el de la siguiente de la forma en que un aficionado espera. Eso convierte a “las tendencias” en un terreno donde el sesgo del apostador trabaja gratis para la casa.
El calendario de la campaña 2026-27 de la NHL comienza el 29 de septiembre de 2026; cuenta con 32 equipos disputando 84 partidos —dos más que los 82 tradicionales— y concluirá el 10 de abril de 2027. Con dos partidos más de calendario por club, los equipos que pelean por un puesto en los playoffs aprietan el ritmo en marzo y descansan titulares cuando el boleto ya está en la bolsa. Ese tramo es donde un “mejores apuestas NHL hoy” genérico falla más seguido: la información que importa no es quién es mejor, sino quién está jugando con algo en juego.
Fijar el tamaño del boleto antes de abrirlo
El tamaño de la apuesta es la única variable que el lector controla por completo. Los momios los pone la casa, el formato lo pone la liga, la lesión la pone el destino. El monto lo pones tú.
Dos rutinas simples bastan. Unidades fijas: el mismo porcentaje del bankroll en cada boleto, para que una racha mala no cambie el tamaño de las apuestas siguientes. Y un registro de papel —o de nota en el celular— con el momio que se tomó, el motivo y el resultado, porque sin ese registro la memoria recuerda los aciertos y olvida los momios mal tomados. Ninguna de las dos cosas cuesta un peso y las dos evitan la decisión que sí cuesta: doblar la apuesta después de una derrota para “recuperar”.
El margen de la casa, medido sobre un mercado de dos resultados
Aquí está el número que este texto deja al principio y desarrolla ahora, porque es el que explica por qué el pronóstico de la NHL es un ejercicio con el viento en contra.
El ejemplo es de manual: un mercado de dos resultados, con momio decimal 1,90 para cada lado. No es un precio cotizado de ningún partido ni de ninguna casa; es la ilustración que deja ver la mecánica. Con esos dos momios, un peso repartido en proporción a lo probable que la casa considera cada lado se convierte en 0,5263 de retorno por peso apostado, un poco más del 52 %, que es la proporción que el mercado paga de vuelta. La diferencia, un poco menos del 47,4 %, es lo que la casa retiene de cada peso jugado en ese mercado.
Con el momio redondeado a 1,90 sobre 1,90 la cifra final queda en una banda: un payout de poco más del 52 % y un margen en una horquilla de entre el 5 % y el 5,2 % según cómo se redondee el momio, siempre con la condición de que sean dos resultados y un solo momio por lado. Si la casa pega 1,91 contra 1,91, el margen baja; si pega 1,90 contra 1,85, sube y el lado favorecido deja de compensar. La banda es el dato, no el número solo.
Traducido a pesos: de cada 1.000 pesos jugados en ese mercado, la casa se guarda algo más de 50 pesos, en promedio, y ese cálculo es una estimación sobre muchas apuestas con el mismo tipo de momio —no una promesa sobre un boleto concreto—. Un aficionado que acierta el 55 % de sus apuestas a 1,90 con 1.000 pesos cada una cobra 1.045 pesos por cada 1.000 jugados, y cualquier lector atento ve el problema: se necesita acertar bastante más de la mitad solo para empatar. Ahí está el costo del hockey de fondo en cualquier casa.
Y ese margen no es el mismo en todos los mercados. El 1X2 de un partido de hockey no se paga como el “más/menos” de goles ni como un hándicap, y ninguno de los tres se paga como un parlay de tres patas, donde los márgenes se multiplican. Cuando el lector ve un momio “mejorado”, conviene compararlo contra el momio base del mismo mercado y no contra el de otra casa, porque comparar peras con manzanas es gratis y no dice nada.
Prevención, calendario y competencia: dónde se juegan las apuestas de la NHL
La NHL es el escaparate, pero no es el único torneo con momios. Ubicar cada competición en su calendario es lo que separa una apuesta informada de una apuesta al azar con escudo bonito.
El calendario de la NHL: del arranque de la temporada al cierre
La temporada 2026-27 de la NHL arranca el 29 de septiembre de 2026. Son 32 franquicias, cada una con 84 encuentros en vez de los 82 habituales, y la fase regular cierra el 10 de abril de 2027. Dos partidos más por club y una liga que sigue creciendo en calendario: para el apostador eso significa más mercados abiertos y también más ocasiones de tomar un momio por aburrimiento, que es una forma carísima de entretenerse.
La temporada 2025-26 ya terminó y dejó campeón: los Carolina Hurricanes vencieron a los Vegas Golden Knights en la final de la Copa Stanley 2026. Para el lector de hoy ese dato sirve para una cosa concreta: comparar cómo el mercado está valorando al campeón vigente en los primeros partidos de la nueva temporada, cuando las cuotas todavía cargan parte del prestigio del título.
Copas del mundo, Juegos Olímpicos y el hockey sin NHL
El hockey sobre hielo varonil forma parte de los Juegos Olímpicos de Invierno desde 1924, y el femenil se añadió en 1998. Los Mundiales de la IIHF y el torneo olímpico tienen algo que la NHL no ofrece: tiempo extra de 3 contra 3, un formato que desde 2019 cambió cómo se resuelven los empates y, con él, cómo se leen los mercados de tiempo extra en esos torneos.
El aficionado que apuesta solo cuando hay NHL se pierde el tramo más eficiente del calendario: los torneos internacionales son cortos, con equipos que se conocen entre sí y con menos partidos en noches seguidas. El formato, otra vez, es la información que el momio ya incorporó sin avisar.
Paneles comparativos: cómo se eligen las plataformas para apostar a la NHL
Antes de mirar marca por marca, conviene decir con qué vara se mide aquí, porque la elección de criterios decide el resultado de cualquier comparación.
El permiso, dicho como la fuente lo dice. Ninguno de los nueve números de permiso está confirmado oficialmente. Se evalúa, entonces, la trazabilidad: quién publica su permiso en su propio sitio, quién depende de una compilación de terceros y en cuál de las dos cosas confía el lector.
El catálogo y los mercados del hockey. Cuántos deportes hay, si hay apuestas en vivo y si hay transmisión. Los mercados de la NHL son el asunto, pero un operador con apuestas en vivo y estadísticas le da al aficionado lo que necesita para seguir un partido con el boleto abierto.
Las herramientas de cuenta. Retiro anticipado, creador de apuestas, momios mejorados, atención al cliente. Son funciones que valen dinero real cuando el partido se tuerce a mitad del segundo periodo.
La rapidez y la transparencia del retiro. Qué métodos de depósito y retiro anuncia cada casa en su propia página y qué se puede verificar sin abrir una cuenta.
La claridad del bono. Un bono con requisitos de apuesta y un precio mínimo por boleto cuesta más de lo que regala, y esa cuenta se desarrolla más adelante en este texto con los números en la mano.
La ruta de ayuda. Avisos de juego responsable, herramientas de límite y de autoexclusión, y qué tan a la vista están.
Ninguno de estos criterios es una recomendación de apuesta, y ninguno convierte a esta lista en la totalidad del mercado mexicano.
Evaluación y clasificación: nueve plataformas para apostar a la NHL
Las nueve marcas que siguen operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario con autorización terrestre, así que la palabra correcta es permiso y no licencia. No es un ranking ni una recomendación: son las nueve que se examinan aquí, y una marca ausente de esta lista no queda por eso sin permiso. Hay además dos ausencias deliberadas —bet365 y Betano, bloqueadas desde noviembre de 2025 con resoluciones judiciales que siguen cambiando— y una regla de lectura: de cada marca se escribe lo que su propia ficha o su propio pie de página dice, y nada más.
Betway: permiso 4184 y un catálogo que hay que abrir para creer
Betway opera en México con un permiso SEGOB que la compilación de casasdeapuestaslegales.mx numera como 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Ese número no está confirmado oficialmente porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, y esa es toda la información que hay sobre su parte legal.
Lo que un lector decide con Betway no es el permiso, es otra cosa: encontrar el mercado de hockey dentro del sitio. La marca no tiene ficha de aplicación en la información revisada que detalle su oferta de deportes, así que el único camino honesto es abrir el sitio y buscar la sección de hockey sobre hielo antes de registrarse. Es un trámite de dos minutos que ahorra un bono mal aprovechado.
Veredicto: es la marca para quien ya sabe qué mercado quiere y solo necesita un permiso con número a la vista para sentirse tranquilo; quien llegue sin plan va a pagar el aprendizaje con el primer boleto.
Novibet: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y la paciencia del lector que verifica
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, y sin confirmación oficial por la misma razón que las demás.
Su parte legal tiene la forma típica del mercado mexicano: un permisionario local con nombre de sociedad, no una licencia digital. El lector que quiera confirmar algo por su cuenta puede hacer lo mismo que con cualquier marca de esta lista: mirar el pie de página del operador y comparar el número con la compilación, sabiendo que las compilaciones no siempre coinciden entre sí.
Veredicto: el permiso es el argumento principal de Novibet, y eso dice bastante; quien elija esta casa lo hace por la estructura legal, no por una función que no se pueda conseguir en otro lado.
Strendus: tres permisos, un titular en disputa y un catálogo por descubrir
Strendus es el caso donde la información pública se pone interesante. La compilación lista tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y ni siquiera se pone de acuerdo consigo misma sobre el titular, que aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads según qué versión se lea. Un permiso que no se puede atribuir con certeza es un dato a medias, y el lector merece saberlo antes de depositar.
No hay ficha que detalle su oferta de hockey en la información revisada. Lo verificable es el número —tres, en realidad— y la discrepancia. Quien quiera apostar aquí debería empezar por el pie de página del sitio y seguir por la sección de deportes, en ese orden.
Veredicto: la discrepancia sobre quién es el titular es justo el tipo de detalle que un lector cuidadoso quiere resolver antes de confiar un saldo a la marca, y resolverlo cuesta una consulta al soporte.
1xBet: el permiso a nombre de una empresa y la app a nombre de otra
1xBet es el ejemplo más claro de por qué conviene leer dos documentos en lugar de uno. La compilación de Apuestas-legales.com.mx le asigna el permiso DGJS/0002/2020 con Entretenimientos Naturales como titular, y esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la ficha de la aplicación en la tienda aparece, además, a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular del permiso. Tres piezas, tres nombres, y ninguna confirmación oficial.
Lo que sí está documentado es su oferta: la aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es un catálogo ancho, con funciones que el aficionado al hockey reconoce aunque el listado no mencione el deporte por su nombre.
Veredicto: el desajuste entre el titular del permiso y la empresa que publica la aplicación es el dato que manda aquí; quien juegue en 1xBet debería saber con quién contrata antes de saber qué apuesta.
Pickwin: un número que no se imprime y una razón para no imprimirlo
Pickwin es la marca que en esta lista se queda sin número. Su permiso es de su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, pero el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí: el que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y eso ya no es un detalle menor, es una colisión de datos.
Esa colisión no convierte a Pickwin en un operador sin permiso; significa que el lector no puede verificar el número desde una fuente pública que no se contradiga. Es el caso en el que la transparencia se mide por lo que la marca publica de sí misma, y por eso la recomendación es la más simple de todas: revisar su propio pie de página.
Veredicto: aquí no hay bandera roja sobre la legalidad, hay una bandera amarilla sobre la verificabilidad, y quien apueste en Pickwin debería guardar una captura del pie de página donde aparezca el permiso.
Codere México: más de 30 deportes, estadísticas en vivo y un bono que hay que leer
Codere México tiene permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, siempre con la advertencia de que la lista oficial no se pudo abrir y el número no está confirmado.
La parte interesante es la oferta, porque es la más detallada de las tres o cuatro marcas con ficha completa en esta revisión: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha en la tienda de aplicaciones declara además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es la única de la lista que dice tres cosas verificables a la vez sobre su estructura, su catálogo y sus avisos.
Veredicto: el creador de apuestas junto con las estadísticas en vivo es lo que separa a Codere de las marcas que solo acumulan deportes; quien construya boletos combinados encontrará aquí más decisiones que tomar, que es exactamente el riesgo y la ventaja del asunto.
Betcris: permiso mexicano, licencia maltesa y dos números que no coinciden
Betcris es la marca con la estructura legal más enredada de las nueve, y por eso la más interesante para un lector que quiera entender cómo funciona este mercado. Su permiso mexicano es de su permisionario, Producciones Móviles, pero el número no se imprime porque el del pie de página propio y el de la tabla del propietario difieren entre sí. Encima, el pie de página del sitio declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, la MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Dos reguladores, dos conjuntos de reglas y una sola cuenta de usuario. Que la licencia maltesa siga vigente hasta el 3 de noviembre de 2026 no significa que el permiso mexicano quede en segundo plano: significa que la marca mantiene dos puertas abiertas, y que el lector con una reclamación tiene que saber por cuál de las dos entra.
Veredicto: la doble estructura es una ventaja para quien quiera reconocimiento regulatorio europeo en su historial y un problema para quien no sepa distinguir a cuál autoridad se queja; aquí el permiso no es el argumento, el superávit de autorizaciones es el que desordena.
Playdoit: permiso, transmisión y una oferta sin cifras públicas
Playdoit opera bajo el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, sin confirmación oficial.
Su oferta cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es un paquete de funciones orientado a la experiencia en vivo, y el “Playboost” es justo el tipo de prestación que conviene leer con lupa: cuando la mecánica aumenta ganancias también aumenta la exposición, y una prestación sin cifras públicas invitaba a comprobarla antes de creerle.
Veredicto: el retiro anticipado y la atención permanente son lo que hace práctica a esta casa en partidos que se van a tiempo extra; la letra chica de sus funciones de ganancia es lo que un lector debería leer con más calma que el momio.
Caliente: el único permiso que el lector puede ver en su propio pie de página
Caliente publica su permiso donde nadie más lo hace: en el pie de su propia página principal, con el número DGG/SP/404/97 y Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. Es el único número de toda esta comparación que un lector puede ver sin abrir una compilación de terceros, y esa diferencia no es menor cuando se trata de verificar.
Su aplicación, Caliente Deportes, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay S.A.P.I. de C.V. en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. El pie de la página principal advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.
Veredicto: la trazabilidad es el argumento de Caliente y también su límite; quien quiera verificar un permiso sin depender de un tercero encontrará aquí lo que no encuentra en las otras ocho.
Winpot: 17 casinos, cinco métodos de depósito y ninguna cifra
Winpot se presenta como una empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y esa parte del negocio explica lo que se ve en su página principal: los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos anunciados, y banners de bonos de deportes y de casino sin cifras. Su aplicación Winpot Deportes la publica Wiztech Limited, salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026; la ficha de la aplicación hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América S.A. de C.V. Sus dos aplicaciones mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable.
Cinco métodos de depósito sin mínimos publicados es una oferta generosa en apariencia y muda en la práctica: sin cifras, el lector descubre el mínimo en la pantalla del depósito, que es el peor lugar para enterarse de que su plan de 200 pesos no alcanza.
Veredicto: la red de 17 casinos físicos es lo que le da a Winpot una ventaja que ninguna aplicación móvil replica; el lector que quiera saber cuánto es el mínimo tendrá que llegar hasta la pantalla de depósito, y esa opacidad es el costo real de su comodidad.
Fundamentos: qué es una apuesta a la NHL y qué se paga por ella
Todo lo anterior desemboca en una cuenta que el lector puede hacer solo. Vale la pena detenerse en ella porque es la parte del hockey que no aparece en las previas.

Qué es un momio y qué dice realmente
El momio es el precio del boleto, nada más y nada menos. En decimal, un momio de 1,90 significa que cada peso apostado regresa 1,90 pesos si el boleto gana, es decir, 0,90 de ganancia y 1,00 de vuelta. En las casas mexicanas el formato habitual es el decimal con punto en las páginas en línea —así se escribe “1.90” en la interfaz, mientras el texto lo usa con coma decimal—, y esa diferencia de formato es puro estilo, no cambia el cálculo.
La tentación de repartir el boleto entre dos resultados “seguros” tiene un costo aritmético. Repartir 1.000 pesos entre dos lados a 1,90 para cubrir ambos deja un retorno de 950 pesos si sale cualquiera de los dos: se paga 50 pesos porque dos empresas distintas no pueden pagar lo mismo que no pagan.
Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio
La cuenta base es multiplicación simple, y por eso llama la atención la cantidad de boletos que se hacen sin ella. La fórmula es el retorno igual al monto apostado por el momio, y la ganancia neta igual al monto apostado por el momio menos uno. Con 500 pesos a 1,90: regresan 950 pesos y la ganancia neta son 450. Con 500 pesos a 2,40: regresan 1.200 y la ganancia neta son 700. La cantidad apostada vuelve siempre que el boleto gane; lo que cambia con el momio es solo lo que se suma encima.
En un parlay —o combinada, que es la misma cosa con otro nombre— los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un precio único. Tres patas a 1,90 dan un momio de 6,86 —el producto de 1,90 por 1,90, redondeado—, y 500 pesos a ese precio regresan 3.430 pesos si las tres aciertan. La ganancia sube, la probabilidad de cobrarla baja, y el margen de la casa se aplica tres veces en lugar de una. Nada de eso es una opinión: es lo que pasa cuando se multiplican tres precios que ya venían recortados.
Cuánto de cada peso jugado se queda la casa
El margen no aparece escrito en ningún sitio del boleto, y sin embargo es la cifra más estable del mercado. Se obtiene del conjunto de momios de un mismo mercado: la proporción de retorno es uno entre la suma de los inversos de todos los momios, y el margen es el complemento hasta el 100 %.
Para el ejemplo de dos resultados a 1,90 y 1,90, los inversos son 0,5263 y 0,5263, suman 1,0526 y el retorno es poco más del 52 % de lo apostado, con un margen entre el 5 % y algo más del 5,2 % según el redondeo del momio. Ese es el resultado y ahí se queda: es una estimación del promedio de muchas apuestas del mismo tipo, no un cálculo sobre un boleto concreto, y no dice nada sobre quién gana el partido. Lo único que afirma es qué parte de cada peso regresa y qué parte no.
Ese porcentaje es también la razón por la que dos casas con el mismo equipo pueden pagar distinto. A igualdad de plantilla y de rival, una casa con margen más bajo devuelve más por peso jugado, y el aficionado que compara momios de un mismo mercado entre operadores está comparando, en realidad, sus márgenes.
Apuesta en vivo, hándicap y mercados que sí existen
El hándicap mueve un equipo de un lado del resultado antes de contar los goles, y el “más/menos” pone una línea de goles que hay que pasar o no pasar. Los dos existen en el hockey y los dos cambian con el estado del partido en el momento en que se apuestan. Las apuestas en vivo siguen el partido minuto a minuto y su momio se mueve con él, lo que multiplica la velocidad de la decisión y no la calidad de la información.
En un deporte con tiempos extra y series de penales, el momento del partido cambia el mercado de manera visible: un empate al final del tercer periodo en la temporada regular de la NHL manda a un tiempo extra seguido de penales, y eso significa que el “más/menos” de goles y el mercado de ganador ya no describen el mismo partido que describían a mitad del segundo periodo. Comprenderlo es lo que evita el boleto tomado por un momio que dejó de existir cinco minutos antes.
Registro, depósito y retiro
El registro empieza con la verificación de identidad, y esa verificación no es un trámite decorativo: es el control con el que el operador cumple con sus obligaciones de reporte ante la Unidad de Inteligencia Financiera y ante el Servicio de Administración Tributaria. Un documento mal subido atrasa el retiro semanas después, no el registro.
Los métodos que las casas anuncian son lo que cada marca dice de sí misma. Winpot muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito; el SPEI es transferencia bancaria, OXXO es un comprobante en tienda y AstroPay es una cartera electrónica. Los retiros van a una cuenta a tu nombre, y de ahí sale la regla útil: la cuenta bancaria del retiro debe tener el mismo titular que la cuenta de apuestas, o el dinero se queda esperando papeles.
El CFDI de retenciones es el documento que emite el operador cuando el premio es gravable, y es la prueba que un lector necesita en su declaración anual. Vale la pena guardarlo desde el primer premio y no desde el que se tenga que declarar.
El costo real de un bono de bienvenida en una apuesta de la NHL
Un bono no es dinero regalado; es un préstamo con condiciones, y las condiciones se leen en la letra chica. Por eso esta es la sección más larga y la que más conviene guardar. Vaya por delante una decisión editorial: aquí no se imprime ningún código promocional ni se explica cómo reclamarlo, porque lo que el lector necesita saber es cuánto le cuesta el bono, no cómo pedirlo.
Por qué el bono se cobra con apuestas y no con pesos
El mecanismo es siempre el mismo: la casa te da un saldo y a cambio te pide que lo apuestes un cierto número de veces antes de que puedas retirarlo. Ese número de veces es el requisito de apuesta, o rollover. Permanece el saldo dentro de la plataforma mientras no se cumpla, y ahí dentro se consume apostando, no depositando. La consecuencia práctica es que un bono no se paga con dinero: se paga con boletos, y cada boleto lleva dentro el margen de la casa.
Cuánto cuesta en apuestas y cuánto cuesta en pesos
Falta el número. La información revisada de las nueve marcas no incluye un requisito de apuesta concreto, y por eso aquí no se escribe uno. Los banners de bonos que aparecen en las páginas de las casas —los de Winpot, por ejemplo— están sin cifras en la información disponible, y eso es justo lo que hay que resolver en la página de términos antes de depositar.
Un requisito de apuesta se lee así: si el bono es de 500 pesos y el factor es diez veces, hay que jugar 5.000 pesos en apuestas antes de retirar; a 100 pesos por boleto, son 50 apuestas, y solo cuentan las que se hacen a un momio igual o mayor al mínimo que fije la casa. Si el precio mínimo es 1,80 y tu boleto fue de 1,60, el boleto no cuenta para nada, ni el que ganó. Esa es la trampa más común y la más silenciosa.
Después está el costo estadístico, que es el que casi nadie calcula. Si el margen del mercado que usas para cumplir es el del ejemplo de dos resultados —un poco menos del 47,4 % retenido—, un requisito de apuesta de 5.000 pesos tiene un costo esperado de más de 2.300 pesos. Sí: más de lo que el bono regalaba. Ese número no significa que el bono se pierda, significa que es una estimación del costo promedio de cumplir; un aficionado puede salir ganando y otro perdiendo el mismo bono, y lo que el cálculo mide es el costo de hacerlo, no el resultado. Es la razón por la que las condiciones de apuesta y el precio mínimo valen más que el tamaño del bono en el banner.
La tercera condición que suele venir escrita es el plazo: cuántos días hay para cumplir el requisito antes de que el saldo caduque. Si el plazo es corto, obliga a jugar más de lo que el criterio pide con calma, y eso cambia el comportamiento del lector. La cuarta es el tope: muchos bonos limitan cuánto se puede ganar con ellos, y un tope bajo convierte un bono de 500 en un premio de 200.
La restricción que nadie lee: precio mínimo y plazo
El precio mínimo es la condición que más boletos invalida, porque un aficionado que juega hockey “seguro” suele buscar momios bajos —1,30, 1,40— y esos son exactamente los que la casa deja fuera del cómputo. Antes de armar la secuencia de boletos del rollover, hay que decidir si el catálogo de la casa alcanza para jugar diez o veinte apuestas por encima del mínimo, y en un deporte de dos o tres resultados por partido eso a veces no es posible en una sola noche.
El plazo, por su parte, es una restricción de calendario y no de habilidad. Un requisito que hay que cumplir en siete días obliga a apostar todos los días, y ahí es donde el bono deja de ser un bono y se convierte en una agenda.
La regla práctica es la que se deduce del cálculo anterior: el monto del bono importa menos que el par de datos formado por el factor de apuesta y el precio mínimo, y ese par es lo que hay que anotar del bono antes de activarlo.
Ayuda, reclamaciones y dónde quedan tus datos
Cuando algo se atora —un retiro, una verificación, un saldo que no aparece—, el lector necesita saber a quién le habla. Y la respuesta cambia mucho entre una casa con permiso mexicano y un operador offshore.
Con permiso mexicano, el reclamo tiene tres rutas. La primera es el soporte de la casa, que en el caso de Playdoit se anuncia las 24 horas y que en las demás depende de sus propios canales. La segunda es la propia casa en su función de permisionario, porque el permiso lo obliga a reportar operaciones y a mantener cuentas auditadas, lo que en principio deja un rastro. La tercera es la autoridad: la Dirección General de Juegos y Sorteos controla y supervisa, según el artículo 2 del Reglamento, y ahí es donde un problema serio puede escalar. Ninguna de las tres rutas tiene un plazo publicado al que el lector pueda agarrarse, y eso conviene saberlo antes de tener el problema.
En el caso de Betcris hay una cuarta puerta, la licencia maltesa vigente hasta el 3 de noviembre de 2026, y esa puerta puede ser la más lenta de recorrer desde México.
En una casa sin permiso mexicano no hay ninguna de las anteriores. No hay autoridad local a la que apelar, no hay permisionario que responda y no hay registro donde consultar. Y en el escenario que ya ocurrió en noviembre de 2025, un saldo puede quedar congelado por una decisión administrativa, con un amparo como único camino y un calendario judicial que no depende del lector.
Lo que la casa hace con tus datos
Los operadores verifican la identidad, reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, y los juegos con apuestas están clasificados como actividad vulnerable en la ley de lavado de dinero. Eso no es un abuso: es la razón por la que un retiro puede atorarse en una verificación, y también la razón por la que una casa sin permiso opera con reglas de casa y no con una obligación de reporte mexicana.
El lector debería guardar lo que ya guarda en cualquier relación financiera: comprobantes de depósito, capturas de movimientos y, cuando el premio sea gravable, el CFDI de retenciones. Son tres archivos y resuelven la mayoría de las discusiones.
Fiscalidad: cuánto de tu premio llega a tu cuenta
Los premios de apuestas no llegan íntegros y el aficionado no siempre lo sabe hasta que ve la retención. Conviene separar dos impuestos que en la conversación se mezclan y que no tienen nada que ver entre sí: el que paga el operador y el que se retiene del premio.
El IEPS del operador: un impuesto que no se ve pero se paga
El impuesto especial sobre producción y servicios aplicable a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos está en el artículo 2, fracción II, inciso B de la Ley del IEPS, y la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 elevó la tasa del 30 % al 50 % con efectos a partir del 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley y enfrentar un bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
La base del impuesto no está establecida en el texto de la norma que se ha revisado: el texto solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe que sea el 50 % de las apuestas ni el 50 % del ingreso bruto. Lo que el lector sí debe saber es la consecuencia estructural: cuando el impuesto a pagar crece, la casa compensa con el margen, y el margen sale de los momios. Después del ajuste, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y eso explica por qué las condiciones de apuesta que se ven hoy no son las de hace dos años.
A nivel estatal el panorama es dispar: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, con tasas que dependen de cada entidad.
El ISR del premio: la retención y el CFDI
Del lado del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. La retención depende del impuesto estatal: si el estado no grava el premio o su tasa no pasa del 6 %, la retención es del 1 %; si el impuesto estatal supera el 6 %, la retención sube al 21 %. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % a los premios, lo que en cifras reportadas deja una carga total cercana al 7 %.
Ese detalle del 6 % es el que más sorprende al lector, porque una tasa estatal que queda justo en el límite mueve la retención del 1 % al 21 %. Ahí está la diferencia entre dos cartas de premio, y no la decide el aficionado.
La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada a hacerlo; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios que superan los 600.000 pesos mexicanos al año deben reportarse en la declaración anual, según fuentes secundarias. El operador emite el CFDI de retenciones, y ese documento es el que el lector necesita para no pagar dos veces sobre el mismo dinero.
Premios de un sitio sin permiso: la zona donde nadie te responde
El artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Aquí no se inventa una respuesta: la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de declarar, porque el tratamiento puede cambiar por completo el resultado neto del premio.
Lo que sí es estable: una casa sin permiso mexicano no emite el CFDI de retenciones, no está sujeta a la obligación de reporte ante la UIF por la vía del permisionario local y no tiene domicilio en el país al que reclamarle. Tres ausencias que se notan el día que hay que comprobar algo ante el SAT.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de la NHL en México
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la SEGOB de un permisionario, y el catálogo concreto lo define cada operador: la app de Codere México cubre más de 30 deportes y Playdoit ofrece futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. No hay una norma que obligue a ofrecer una disciplina determinada.
¿Cómo se reconoce una casa de apuestas con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se reconoce por el permiso en su propio pie de página, con su número y el nombre del permisionario, junto al aviso de juego responsable. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, así que un número que solo aparece en una compilación de terceros se toma como “según esa fuente, sin confirmar oficialmente”.
¿Cómo calculo lo que paga una apuesta ganadora?
Se multiplica el monto por el momio para obtener el retorno, y el monto por el momio menos uno para la ganancia neta. Con 500 pesos a 1,90 regresan 950 y la ganancia neta son 450; en una combinada, los momios de las selecciones se multiplican antes de aplicar la cuenta.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota al sumar los inversos de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 esa suma es 1,0526, el retorno es poco más del 52 % de lo apostado y el margen queda entre el 5 % y algo más del 5,2 % según el redondeo; el cálculo es una estimación, no una promesa.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Ante el SAT, los premios son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El operador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su tasa no pasa del 6 %, y el 21 % si esa tasa es mayor, y emite el CFDI de retenciones; los premios anuales que superan los 600.000 pesos deben reportarse.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se piden en la propia cuenta, porque no hay un registro nacional de autoexclusión ni una figura legal de límite: las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión son herramientas voluntarias que cada marca ofrece y aplica solo en su plataforma. Quien quiera cerrar la puerta en todas sus cuentas debe hacerlo casa por casa.
Anexo: la letra chica que conviene tener a mano
Normas que debe consultar en la fuente
Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada el 31 de diciembre de 1947; Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos reformado el 16 de noviembre de 2023; Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B, con la reforma publicada el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; Ley del ISR, artículos 137 y 138.
Datos clave
Campaña 2026-27 de la NHL: del 29 de septiembre de 2026 al 10 de abril de 2027, con 32 equipos y 84 encuentros por club. La Copa Stanley 2026 la ganaron los Carolina Hurricanes ante los Vegas Golden Knights. Desde 2019 los Mundiales de la IIHF y la final olímpica por el oro usan tiempo extra de 3 contra 3.
Términos del oficio
“Momio” y no “cuota”, “boleto” o “cupón” para el ticket, “apuesta en vivo”, “hándicap”, “más/menos”, “retiro anticipado” para el cash out, “requisitos de apuesta” o “rollover”, “permiso de la Secretaría de Gobernación”, “permisionario” y “centro de apuestas remotas”. La forma mexicana de escribir las cifras lleva coma para los miles y punto para los decimales, y las citas legales se hacen como “artículo 138 de la Ley del ISR”.
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