Juegos de apuestas con dinero en 2026: lo que el permiso, el momio y el rollover le cuestan al jugador

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con el estado de los permisos contrastado contra lo que publican la Secretaría de Gobernación y las propias fichas y pies de página de cada operador.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Antes de elegir dónde se juega, conviene entender qué le están vendiendo. En México ningún sitio de apuestas deportivas opera con una licencia digital propia: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y deja a salvo únicamente lo que está expresamente autorizado. El Reglamento de esa ley, en su artículo 2 reformado el 16 de noviembre de 2023, es todavía más severo: lo que no está previsto, está prohibido. La palabra correcta aquí no es “licencia”, es permiso, y no lo tiene la marca: lo tiene un permisionario con local físico —un hipódromo, un galgódromo, un frontón— que lo extiende a un centro de apuestas remotas. La marca que usted ve en el anuncio es el escaparate; el papel está a nombre de otra razón social.

Eso ya es un coste, aunque no aparezca en ninguna cuenta. Un permiso es un acto administrativo temporal (así lo define el artículo 3 del Reglamento), no transferible (artículo 31) y sujeto a cuentas trimestrales y anuales auditadas, póliza de seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza (artículo 29). Todo eso se paga con el margen del momio. Y el margen del momio es, literalmente, dinero que sale del boleto del jugador antes de que ruede el balón.

El segundo coste es el de la información. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —se dice— un PDF con los sitios autorizados, pero esa lista no se ha podido abrir, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras en la mano, la única conclusión honesta es que no hay una lista oficial verificable, y que la responsabilidad de comprobar recae en quien va a depositar. Por eso cada número de permiso que aparece en esta página va con quien lo publica y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente.

Hay una tercera partida, y es la que más cuesta cuando falla: el bloqueo. bet365.mx y Betano (Ganador Azteca) quedaron inhabilitadas desde noviembre de 2026, cuando la UIF identificó 13 casinos, congeló cuentas y desactivó ambos servicios; en diciembre de un tribunal colegiado solo obtuvo permiso para publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo; en julio la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Un saldo en una cuenta bloqueada se convierte en una cifra que no se puede retirar, y ningún momio mejorado compensa eso.

El resto de la página desmenuza tres costes concretos: el margen que la casa se queda de cada mercado, los requisitos con los que se declara “gratis” un bono de bienvenida, y la retención fiscal que se aplica al premio. Después revisa nueve marcas que operan con permiso de un permisionario, según lo que ellas mismas publican, y termina con las preguntas que todo el mundo hace antes de abrir cuenta.

Normativa: qué ampara de verdad a una casa de apuestas en México

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos. El Reglamento reformado en 2023 deja claro en su artículo 1 que la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos —salvo los de la Lotería Nacional— son materia federal, y en su artículo 2 que la actividad no prevista está prohibida. La DGJS autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y tramita los procedimientos sancionadores. No hay licencia digital. Ninguna ley mexicana nombra las apuestas en línea como una actividad con permiso propio.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Eso no impide que funcionen decenas de sitios. Lo que ocurre es que el sitio se cuelga de un permiso concedido a un tercero con instalaciones físicas. Los tipos de permiso que tocan a las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos en el artículo 28 del Reglamento, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Un mismo permisionario puede operar varias marcas. Ahí está la respuesta a la pregunta que nadie hace: el nombre que aparece al pie de la web no tiene por qué coincidir con el nombre del titular del permiso, y en la mayoría de los casos no coincide.

Lo que no se puede consultar, y por qué le cuesta dinero

El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad la entrada a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas”, pero no fija ninguna cifra de edad; las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad mínima legal para el juego no está establecida. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión. Esa ausencia es un coste concreto: cuando alguien quiere cerrarse la puerta, no hay una lista común a la que apuntarse, sino herramientas internas —pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— que cada marca ofrece a su manera y dentro de su propia cuenta. Cambiar de casa de apuestas equivale a empezar de cero con la protección.

Los operadores verifican la identidad de sus usuarios mediante KYC y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un texto legal. Para los permisos de apuestas remotas, el artículo 29 del Reglamento añade contabilidad trimestral y anual auditada, seguro, informes de operaciones sospechosas y una fianza. Es el papeleo corto de un negocio que, en la parte de arriba, lleva el cartel de juego.

Estado de los permisos que las propias marcas declaran

Ninguna de estas cifras proviene de una consulta oficial, porque la lista de la DGJS no se ha podido abrir. Son las que publican los pies de página de los operadores o las compilaciones de portales de comparación, y algunas se contradicen entre sí. Se reproducen tal como se declaran.

Marca Permiso SEGOB declarado (según la fuente que lo publica, no confirmado oficialmente) Quién lo declara
Betcris Número no impreso: el del pie del propio sitio y el del cuadro del propietario difieren betcris.mx y compilación externa
Betway 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México casasdeapuestaslegales.mx
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México casasdeapuestaslegales.mx
Caliente DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay Pie de página de caliente.mx
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 casasdeapuestaslegales.mx (las compilaciones discrepan sobre el titular)
Pickwin Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos Apuestas-legales.com.mx
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera casasdeapuestaslegales.mx
1xBet DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales Apuestas-legales.com.mx (la app figura en App Store a nombre de otra compañía)

Dos filas sin número no son un descuido de esta página: son el resultado de que las fuentes se contradicen, y cuando se contradicen, imprimir una cifra sería peor que dejar el hueco. Betcris enseña en su pie un número a nombre de Producciones Móviles mientras el cuadro del propietario maneja otro; Pickwin recibe de una compilación justamente el número que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles, con titular declarado Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora. Ese cruce de papeles es lo más parecido a una auditoría que puede hacer un particular sin acceso al registro.

Hay un dato que sí conviene retener: los permisos no son transferibles (artículo 31 del Reglamento). Una marca no puede vender su permiso a otra; como mucho, cambia el permisionario detrás, o el mismo permisionario multiplica marcas. Cuando una casa de apuestas cambia de dueño en los titulares, el permiso no viaja con el logotipo.

Lo que puede y no puede pasar con un sitio sin permiso

El artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos faculta a la SEGOB para clausurar establecimientos no autorizados, y el artículo 9 impide que un local de juego esté junto a escuelas o centros de trabajo; los artículos 7 y 10 reparten entre la Secretaría y las entidades federativas las tareas de concesión e inspección. La SEGOB ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque un fundamento legal de bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecido.

Sobre lo que le pasa al jugador: no hay una multa ni un delito establecidos por apostar en un sitio sin permiso. Esta página no afirma ni una sanción ni una exención, porque el texto no lo dice. Lo que sí es verificable es lo que ocurre en el otro extremo: en 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano según una única fuente, la propia DGJS suspendió diez dominios en julio, y alrededor de 20 casinos físicos cerraron sus puertas. El estado es inestable y cambia por vía judicial. Cualquier afirmación sobre qué está abierto hoy debería llevar fecha.

De ahí sale la comparación honesta. Una marca con permiso mexicano ofrece un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles KYC y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca offshore no ofrece nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

El impuesto también lo paga quien juega

El IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la LFJS es del 50 %, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2026 y vigente desde el 1 de enero de 2026 —antes era del 30 %—. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA). La base no está establecida: el texto leído solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, así que esta página no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”. Es una diferencia enorme para quien discute una liquidación.

En el premio, la Ley del ISR, artículos 137 y 138, trata como ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %; retiene 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % a los premios, lo que deja alrededor de un 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios anuales superiores a 600,000 pesos mexicanos deben informarse en la declaración anual. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido, y ahí la posición correcta es consultar a un contador. No es una frase de protocolo: es la diferencia entre una retención acreditable y un problema.

Ese 50 % de IEPS explica algo que el jugador ve sin entender. Tras la subida del impuesto, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte de la carga. Un “bono” que pierde tamaño mientras el impuesto sube no es generosidad menguante: es traslado de coste.

Prevención: los límites que existen, los que no y lo que cuesta cada uno

Aquí el jugador mexicano está más solo de lo que cree. No hay registro nacional de autoexclusión, y no se ha encontrado ningún límite de depósito o de pérdida de rango legal, ni figura alguna de cuenta temporal. Lo que existe es lo que cada marca decide ofrecer dentro de su propia plataforma, y eso convierte la protección en una característica comercial más: si no le gusta la de su casa de apuestas, la cambia, y con ella se va su historial de límites.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Lo primero que sí está escrito es la puerta. El artículo 5 del Reglamento veda a los menores las áreas de apuestas de los establecimientos y el “cruce de apuestas”, aunque sin cifra; las marcas, en cambio, repiten 18+ en sus fichas y pies de página. Caliente declara en el pie de su página principal que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris escribe lo mismo con otro énfasis: estrictamente prohibidos para menores, enlace a juego responsable y la aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Esa última mención —la política de cierre de cuenta— es la más útil de las cuatro, porque es lo más cerca que está un jugador mexicano de un mecanismo de salida documentado.

Qué poner en una herramienta de límite y qué mirar antes

Un límite de depósito sirve de poco si el jugador puede abrir una segunda cuenta en otra marca el mismo día. La ausencia de un registro común no es un detalle administrativo: es lo que convierte cualquier límite voluntario en una promesa privada. Lo que un jugador puede hacer, con lo que las marcas sí publican, es fijar el límite en la propia cuenta y pedir por escrito el procedimiento de cierre, cuyos pasos aparecen, por ejemplo, entre las políticas que anuncia la app de Codere.

Vale la pena mirar dos cosas más antes de dar por bueno el apartado de “juego responsable” de una marca. La primera es si la sección existe en español mexicano con procedimiento y no solo con un párrafo de buenas intenciones; de las nueve marcas revisadas, las que enlazan una sección de juego responsable desde el pie están identificadas en sus propias páginas. La segunda es si la marca le explica al usuario qué ocurre con su saldo si decide cerrar la cuenta, algo que las condiciones de cierre suelen decir en letra pequeña. Un saldo que no se puede retirar tras cerrar la cuenta no es una salvaguarda, es una pérdida.

Un límite de depósito puesto por otro

Hay un motivo por el que este apartado pesa más en México que en otros mercados: el jugador está expuesto a un cierre que él no pidió. El bloqueo de bet365.mx y Betano desde noviembre, la suspensión de diez dominios en julio y el vaivén judicial posterior significan que el acceso puede desaparecer por decisión administrativa y volver por decisión judicial, sin aviso previo al usuario. La prevención, en ese escenario, incluye algo que no aparece en ningún menú: no dejar en la cuenta más dinero del que se está dispuesto a perder durante una interrupción del servicio. Los tribunales mexicanos han movido esta pieza tres veces en un año.

La reforma pendiente tampoco resuelve nada todavía. La SEGOB terminó —según un reporte del 13 de octubre— un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Un jugador que hoy cumple 18 años no gana nada esperando: el texto que regula su apuesta sigue siendo el mismo de hace casi ocho décadas.

Estrategia: los juegos de apuesta para ganar dinero y lo que el margen se lleva

El nombre de esta familia de búsquedas promete una cosa y la aritmética dice otra. “Juegos de apuestas para ganar dinero” es una expresión que describe el formato del producto —apuesta sencilla, combinada, apuesta en vivo, hándicap, más/menos, retiro anticipado—, no una propiedad del resultado. Nadie puede saber quién gana un partido, y esta página no va a fingir lo contrario. Lo que sí se puede calcular con exactitud es cuánto se queda la casa de cada peso apostado, y eso es un dato que el jugador puede usar hoy.

El mecanismo de una apuesta sencilla es el más simple del mercado y por eso el mejor para pensar: se entrega un importe, se toma un momio, y si el pronóstico acierta, el retorno es el importe multiplicado por el momio. En un partido con momios de 1.90 a cada lado, 100 pesos devuelven 190 pesos, de los que 90 son beneficio neto. La operación no tiene misterio; el beneficio de 90 sobre 100 invertidos existe únicamente si el resultado elegido ocurre, y esa parte de la ecuación no se calcula, se asume.

La combinada multiplica las cuotas de los tramos y con ellas multiplica el riesgo, porque el retorno solo llega con todos los aciertos. Una legendaria de tres selecciones a 1.90 cada una paga 6.86 pesos por peso apostado —1.90 por 1.90— y la probabilidad de cobrarla es el producto de tres probabilidades que la casa ya ha tasado por debajo de lo justo. El retiro anticipado, que las fichas de producto anuncian como virtud, es exactamente eso: vender el boleto por menos de lo que promete antes de que se resuelva. Cada vez que se pulsa, se cambia una esperanza por una cantidad menor y segura. Es una herramienta legítima para quien no aguanta la tensión, y un coste perfectamente evitable para quien sí.

El cálculo que sí puede hacer cualquiera

Aquí entra el cálculo ilustrativo de esta página, y conviene decir antes lo que no es: no es un momio cotizado por ninguna casa, es un ejemplo con dos resultados a 1.90 y 1.90. La parte que devuelve una casa de apuestas en ese mercado se obtiene sumando los inversos de los momios y tomando después el inverso del total: 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90). Cada inverso vale aproximadamente 0.5263, la suma da 1.0526, y el inverso de esa suma queda en 0.95, es decir, un 95 % del dinero apostado vuelve a los jugadores. El margen de la casa es el 5 % restante. La cifra es una estimación estadística sobre muchos boletos, no un resultado garantizado para un boleto concreto: quien apueste una vez puede ganar o perder el 100 %, y ese 5 % solo se materializa sobre el conjunto.

Los momios redondos mienten con elegancia. Un 1.90 y otro 1.90 parecen simétricos, y la simetría es justamente lo que hace aceptable un margen que se paga sin notarlo. La banda del margen que se ve en los mercados principales de las casas de apuestas mexicanas suele ser estrecha, y se ensancha en los mercados secundarios, en los eventos menores y en las apuestas en vivo, donde el momio se mueve mientras usted piensa. El jugador que quiere perder menos no necesita un sistema de pronósticos: necesita comparar el mismo partido en dos o tres casas de apuestas y ver qué le ofrecen por el mismo resultado.

El valor del bono y el valor de no tenerlo

Un bono de bienvenida tampoco es un pago: es un descuento condicionado. Los requisitos de apuesta, el plazo, el momio mínimo y el tope de ganancia deciden su valor, y esos cuatro elementos casi nunca aparecen en el banner donde se anuncia el importe. Caliente anuncia en el encabezado de su página principal 1,000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos mexicanos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas; según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Ahí hay una regla clara y tres variables.

La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos mexicanos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit anuncia 1,000 pesos mexicanos de bono de bienvenida, pero lo describe en un apartado como ligado al primer depósito y en otro como sin depósito, de modo que las condiciones no son claras ni dentro de la misma ficha. Un jugador que lee solo el título del bono no está comparando ofertas: está comparando titulares.

La conclusión práctica es incómoda para el marketing: un bono sin requisitos no existe, y un bono con requisitos vale menos que su importe. La forma de ponerle número es imaginar que se apuesta solo el importe del bono —la suposición que casi siempre hace más amable el resultado— y estimar lo que costaría liberarlo con el margen del mercado que se elija. Un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos pide 10,000 pesos de actividad antes de que ese dinero sea retirable, y en un mercado cuyo margen ronda el 5 % esa actividad cuesta alrededor de 500 pesos en valor esperado. La cuenta no promete ninguna ganancia con el bono: dice cuánto se paga por acceder a él. Cambiar de mercado cambia la cifra, y los momios mínimos exigidos la cambian otra vez.

Criterios: nueve casas de apuestas comparadas por lo que cobran y lo que dejan hacer

Aquí está el panorama de las nueve marcas que operan en México con un permiso de la SEGOB en manos de un permisionario, según lo que ellas mismas declaran. No es una recomendación y no es el mercado entero: la ausencia de una marca en esta lista no significa que no tenga permiso, y una oferta solo se describe como la describe la propia marca. Dicho de otro modo: esta comparación es tan buena como la letra pequeña de cada operador, y esa letra pequeña no está auditada por nadie.

Marca Deporte, mercados y funciones destacadas en su propia ficha Cómo se entra y cómo se cobra, según la marca
Betcris Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito en su página principal
Betway Sin datos de producto en la ficha consultada Sin datos de producto en la ficha consultada
Playdoit Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; casino en vivo; “Playboost”; retiro anticipado; atención 24 horas Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias; promete retiros rápidos y pagos inmediatos
Caliente Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, promociones y eventos virtuales desde el celular Depósitos y retiros desde el celular, según la ficha de su app
Strendus Sin datos de producto en la ficha consultada Sin datos de producto en la ficha consultada
Pickwin Sin datos de producto en la ficha consultada Sin datos de producto en la ficha consultada
Codere Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis Depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Novibet Sin datos de producto en la ficha consultada Sin datos de producto en la ficha consultada
1xBet Sin datos de producto en la ficha consultada Sin datos de producto en la ficha consultada

Cinco filas sin datos de producto, y ninguna disculpa por ello: de esas marcas se sabe lo que publican en el pie de página de su permiso, y eso es lo que aparece en el apartado normativo. El valor de esta tabla está en las cuatro filas que sí hablan, y en lo que revelan al leerse juntas. Betcris enseña logos de pago sin indicar montos mínimos, lo cual es típico: el método es visible, el coste de usarlo no. Playdoit promete retiros rápidos sin decir cuánto tardan, y esa promesa pertenece a la categoría de las que solo se comprueban con el dinero ya depositado. Codere es la única de las cuatro que declara cobertura deportiva en cifras —más de 30 deportes— y la única que mezcla en la misma frase estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados. Caliente es la más explícita sobre lo que se puede hacer desde el teléfono y la más opaca sobre lo que cuesta la promoción que anuncia al mismo tiempo en su encabezado.

Fundamentos: qué es un juego de apuestas con dinero y por qué el dinero es lo menos importante del nombre

Un juego de apuestas con dinero es un acuerdo muy corto: se arriesga un importe sobre un resultado que todavía no ocurrió, y si el resultado coincide con lo elegido, se cobra según el momio pactado. Ese es todo el mecanismo, y todo lo demás —el boleto, la cuenta, el bono, el retiro— es infraestructura para que ese intercambio ocurra. Los tipos que el jugador mexicano encuentra bajo esa etiqueta son pocos y suelen repetirse: apuesta sencilla, parlay o combinada, apuesta en vivo, hándicap, más/menos, y en algunos catálogos apuestas a jugadores concretos y deportes virtuales.

La parte que el nombre oculta es la dirección del flujo. El dinero se mueve primero del jugador hacia la casa y solo después, y solo si acierta, en sentido contrario. Entre esos dos momentos hay dos operaciones que el jugador no controla y que esta página ya ha puesto en cifras: el margen que la casa se queda del mercado y la retención que el fisco aplica al premio. Un jugador que gana 1,000 pesos en un sitio con permiso puede ver retenido un 1 % o un 21 % según lo que haga la entidad federativa con el premio, más el impuesto estatal de Ciudad de México cuando toca. Dos jugadores con el mismo acierto cobran distinto. La razón está en el apartado fiscal, no en la suerte.

Dónde termina este mecanismo y empieza otra cosa

Junto a las apuestas deportivas, el catálogo de un mismo operador incluye casino, casino en vivo y juegos virtuales, y esa convivencia confunde más de lo que ayuda. Son permisos y reglas distintos —el Reglamento trata por separado los sorteos de números o símbolos y los centros de apuestas remotas— y, sobre todo, son márgenes distintos. El jugador que busca “juegos de apuestas con dinero” acostumbra a encontrar una oferta de casino en el mismo menú, y es ahí donde el coste de la decisión deja de ser evidente: en una apuesta deportiva se sabe cuánto se arriesga por boleto; en una máquina de casino, la velocidad de las jugadas multiplica el margen por hora. La parte de apuestas deportivas se compara con un margen; la de casino, con otra lógica que esta página no evalúa.

El catálogo de la casa de apuestas mexicana también incluye las apuestas hípicas y el “cruce de apuestas” de hipódromos, galgódromos y frontones, regulados aparte y con una regla tajante: los menores nunca participan (artículo 5 del Reglamento). Y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1, con su propio régimen. Ninguna de esas tres familias se rige por el mismo texto.

En cuanto a lo que se puede apostar, el deporte profesional está permitido a través del permiso de un permisionario, y las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las variedades de apuesta no tienen una regla propia en los artículos del Reglamento consultados. Tampoco se encontraron restricciones específicas sobre eventos con menores o ligas inferiores, ni provisión alguna sobre un mercado de intercambio de apuestas; esta página no afirma que exista un exchange mexicano. Lo que no está previsto, está prohibido: el artículo 2 del Reglamento lo dice sin adornos, y es la frase que conviene tener presente cada vez que alguien promete un formato nuevo.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de este año y ya es pasado; si una marca le ofrece ahora un mercado sobre ella, el calendario y el catálogo no coinciden. Los mercados grandes traen dinero y los mercados grandes traen margen, y una casa de apuestas que mantiene abierto un torneo terminado sabe algo del jugador que se lo pregunta.

Las nueve marcas, una por una, y lo que cada una cuesta

Betcris: dos papeles para un mismo permiso

Betcris es la marca que mejor ilustra el galimatías documental mexicano. Su pie de página muestra un número de permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles —con la mención de que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018—, mientras una compilación maneja otro número; el resultado es que aquí no se imprime ninguno. A eso se suma una segunda capa societaria: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos jurisdicciones, dos responsables, y ninguna de las dos cifras confirmada oficialmente.

En producto, su ficha es de las más concretas del grupo: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., salió en julio de 2018, corre en la versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En su página principal se ven los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados. Su pie declara los juegos con apuestas estrictamente prohibidos para menores, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18.

Veredicto. Betcris vale si lo que se busca es variedad de mercados y apuestas a jugadores, y su oferta de pago es la más amplia y la más mexicana de la lista. Lo que resta valor es la maraña: quien deposite debería entender que su contrato de servicio vive en Malta y su permiso mexicano vive en un tercero cuyo nombre no coincide con el de la marca. La ausencia de montos mínimos en los métodos anunciados es la clase de detalle que se descubre al primer retiro.

Betway: un número corto y poco más

Betway declara un permiso de la SEGOB con número 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según la compilación que lo publica; la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir, así que la cifra va sin confirmar. El número es el más corto de todo el grupo, y ese formato corto corresponde a un permiso antiguo, lo cual es un dato de antigüedad y no de calidad.

Sobre el catálogo, la ficha de producto consultada no aporta datos, así que aquí no se inventa nada: ni deportes, ni mercados, ni métodos de pago. El permiso es lo que esta marca pone sobre la mesa, y el permiso es también lo único que permite verificar su presencia legal en el país. Quien quiera evaluar su catálogo tendrá que abrir su programa de apuestas y leer los momios del partido que le interese.

Veredicto. Con un permiso declarado y una propuesta de producto que la marca no muestra en su web, Betway es una casa de apuestas que se elige por catálogo visto en pantalla, no por comparación previa. La recomendación aquí es de método: revisar los momios de un mismo partido antes y después del registro, porque la diferencia suele aparecer en los mercados secundarios.

Playdoit: la oferta de bienvenida que se contradice a sí misma

Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según la compilación consultada. Su catálogo, en cambio, está bien documentado: fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza términos y pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

El punto flaco es el bono. Anuncia 1,000 pesos mexicanos de bienvenida y lo describe en un apartado como ligado al primer depósito y en otro como sin depósito. No es un matiz: la diferencia entre las dos versiones es la diferencia entre un regalo y una compra.

Veredicto. Playdoit tiene la oferta deportiva más redonda del grupo —cinco disciplinas incluyendo esports, apuestas en vivo con transmisión y una función propia para aumentar ganancias—, y precisamente por eso su promoción confusa molesta más de lo que debería. Antes de reclamarla, la condición que vale la pena confirmar por escrito es si el bono está ligado al primer depósito, porque de ello depende que el jugador arriesgue dinero propio o no.

Caliente: el escaparate más grande y la letra más pequeña

Caliente es la única de las nueve cuyo permiso aparece en el pie de su propio sitio: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. Ese número también es antiguo, y su presencia en la propia página es un detalle de transparencia que las demás no ofrecen.

Su app, “Caliente Deportes”, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, va en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. En el encabezado de la página principal anuncia 1,000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos mexicanos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 exige un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez veces 1,000 son 10,000 pesos de actividad antes de que ese dinero sea retirable, y a un margen de mercado cercano al 5 % eso ronda los 500 pesos de coste esperado.

Veredicto. Caliente es la casa de apuestas con la maquinaria más completa para apostar desde el teléfono y la que más claramente expone su permiso. Lo que le baja el precio a su propuesta es la propia promoción: un rollover de 10 veces sobre el componente sin depósito es una condición que se lee en treinta segundos y se cumple en semanas, y la marca no aclara si la restringe a deportes.

Strendus: tres permisos y tres versiones del titular

Strendus acumula tres permisos declarados —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y aun así ninguna versión clara del titular: las compilaciones oscilan entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads, según cuál se consulte. Tres números de distinta época sugieren un historial largo y varias ampliaciones; dos titulares posibles sugieren que la estructura societaria detrás de la marca ha cambiado al menos una vez, algo perfectamente compatible con la regla de que los permisos no se transfieren.

La marca no publica en su web ni deportes, ni mercados, ni métodos de pago, por lo que el usuario debe consultar directamente en la plataforma.

Veredicto. Strendus es el caso donde el papeleo es la noticia. Quien apueste aquí debería fijarse en el nombre de la razón social que aparece en los términos y condiciones, y comprobar si coincide con la que retiene el impuesto de sus premios; con dos titulares circulando, esa comprobación es más útil que cualquier comparación de momios.

Pickwin: el número que también usa el vecino

Pickwin declara un permiso de la SEGOB de su permisionario, pero el número no se imprime porque las fuentes se contradicen: la compilación que lo publica le atribuye Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y ese mismo número es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Un permisionario con dos marcas es legal y está previsto; la confusión viene de que el papel compartido no dice cuál de las dos es la operadora del sitio.

No hay información disponible sobre deportes, mercados o métodos de pago, así que la oferta se comprueba únicamente al acceder a la cuenta.

Veredicto. Aquí el interés no está en la oferta sino en la estructura: si el permiso se comparte con otra marca, el jugador debería comprobar en sus términos quién presta el servicio. Es una consulta de dos minutos que evita discutir después con la empresa equivocada.

Codere: la ficha más transparente y el permiso más corriente

Codere declara dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), según la compilación que los publica. La app figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Ese desfase entre el titular del permiso y la sociedad de la app lo comparten varias marcas del grupo, y no es irregularidad: es cómo funciona el modelo.

Lo que distingue a Codere en la comparación es lo que publica. Su ficha declara más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos mexicanos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Y añade algo que ninguna otra ficha consultada menciona en los mismos términos: avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además del límite a mayores de 18 años y la mención al permiso de la SEGOB.

Veredicto. Codere es la casa de apuestas que mejor documenta su catálogo y la única que pone por escrito una política de cierre de cuenta en la ficha consultada; en un mercado sin registro nacional de autoexclusión, ese detalle vale más de lo que parece. Su debilidad es la de todas: un bono de bienvenida con importe alto cuya letra pequeña no viaja en el mismo texto.

Novibet: un permiso reciente y poco que comparar

Novibet declara el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según la compilación consultada. La clave del número —con la cadena de registro del año 2020— la sitúa entre los permisos más recientes del grupo, lo cual no dice nada sobre el producto y bastante sobre la estructura: llegar al mercado mexicano después de 2015 exige colgarse de un permisionario con local.

El sitio no detalla su catálogo de deportes o métodos de pago, lo que obliga al usuario a revisar la oferta directamente en el portal antes de registrarse.

Veredicto. Con una antigüedad corta y sin datos de catálogo en lo publicado, Novibet es difícil de recomendar o descartar en bloque. Lo que un jugador puede comprobar por su cuenta es el abanico de momios de un mismo partido frente a las otras dos o tres marcas de la zona baja de esta lista; si el margen es idéntico, no hay razón para moverse.

1xBet: permiso mexicano con sociedad extranjera en la ficha de la app

1xBet declara el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según la compilación consultada, que además no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la DGJS. El detalle que más dice de la marca es otro: la app figura en la App Store a nombre de 1XCorp N.V., una compañía distinta de la titular del permiso declarado. Un permiso mexicano a nombre de un tercero y una aplicación publicada por una sociedad extranjera son dos capas que el jugador debería conocer antes de depositar.

La oferta deportiva y los métodos de pago no aparecen detallados en la ficha, por lo que no es posible conocerlos sin entrar al sitio.

Veredicto. En 1xBet la verificación previa es la parte importante del trabajo. Con el dominio y el permiso sin confirmar de manera independiente y una sociedad extranjera detrás de la app, la pregunta que un jugador debería responder antes de depositar no es qué bono le dan, sino con quién contrata y bajo qué reglas.

Preguntas frecuentes sobre los juegos de apuestas con dinero

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay una lista oficial abierta al público: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no está disponible para su consulta, y el Congreso pidió un registro público. Compruebe tres cosas en el propio sitio: el pie de página con el número de permiso del permisionario, el nombre del titular, y la coherencia de ambos con los términos y condiciones.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es el importe multiplicado por el momio. Cien pesos a 1.90 devuelven 190 pesos, de los que 90 son beneficio neto; una combinada multiplica los momios de sus tramos. La ganancia solo existe si el resultado elegido ocurre, y ninguna cifra de retorno dice cuán probable es que ocurra.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota sumando los inversos de los momios de todos los resultados del mismo mercado y tomando el inverso del total. Con dos resultados a 1.90, cada inverso ronda 0.5263, la suma da 1.0526 y la parte que vuelve al jugador queda en un 95 %, lo que deja un margen del 5 % para la casa.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada marca, porque no existe un registro nacional de autoexclusión y tampoco un límite de rango legal. Consulte antes si la marca documenta el procedimiento de cierre de cuenta y qué ocurre con su saldo. Un límite voluntario en una plataforma no le cierra la puerta en las demás.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso y quien paga retiene: 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. Ciudad de México aplica 6 % estatal, cerca de un 7 % en total. El tratamiento de premios cobrados en sitios sin permiso no está establecido.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

No ofrecen domicilio legal en el país, ni permiso de la SEGOB, ni controles de identidad y antilavado, ni CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Un operador bloqueado puede congelar saldos, como ocurrió con bet365.mx y Betano desde noviembre de 2026, con decisiones judiciales que han cambiado varias veces desde entonces.

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