Promociones de apuestas deportivas: lo que cada bono te cuesta de verdad
Actualizado a noviembre 5, 2026. Los datos de permisos y ofertas se revisaron contra las fichas de las tiendas de aplicaciones, los pies de página de cada operador y las compilaciones públicas de permisos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB).
Hay una frase que aparece en casi todos los encabezados de las casas de apuestas mexicanas y que casi nunca significa lo que parece: “bono de bienvenida”. En Caliente, por ejemplo, el encabezado anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y esa misma página no aclara si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y lo describe unas veces con primer depósito y otras sin depósito. Ese es el terreno real de las promociones en México: cifras grandes, condiciones borrosas y ningún artículo de ley que obligue a escribirlas de una manera concreta.
El problema de fondo es quién paga la promoción. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, según el reporte de Vanguardia sobre el cambio regulatorio del sector. Un bono no nace de la generosidad de la casa: nace de un presupuesto que la casa calcula que recuperará. La pregunta útil, entonces, no es cuál regala más, sino cuánto tienes que apostar para quedarte con algo.
La normativa mexicana: por qué el “bono” no tiene reglas propias
México no tiene una licencia de apuestas online y tampoco un estatuto escrito para internet. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la materia por vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS) es la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de llevar los procedimientos de sanción. Ese reparto está en el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”.

La ley de base es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos con apuesta y las apuestas en todo el país y solo permite lo expresamente autorizado. SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), puede clausurar establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y los estados y municipios cooperan (artículo 10). El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 añade la pieza que más importa aquí: su artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. No hay una lista de excepciones que incluya un bono.
Los tipos de permiso que tocan las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles (artículo 31) y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29). Eso es lo que hay. Ningún artículo habla de bonos de bienvenida, de rollover ni de apuestas gratis.
La práctica, según los reportes del sector, es que un sitio online no puede tener permiso digital propio: va colgado del permiso de un permisionario con establecimiento físico. Varios permisionarios operan más de una marca, y muchas marcas extranjeras usan un titular mexicano. Eso explica por qué dos sitios distintos pueden compartir números de permiso y por qué el nombre del titular casi nunca coincide con el nombre comercial que ve el jugador.
Sobre bonos hay además dos cosas que conviene separar. La primera: no se encontró una regla vigente sobre bonos en los artículos revisados del Reglamento. La segunda: existen iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, entre ellas una del diputado Martínez Urincho, y son propuestas, no ley. También se reportan propuestas para limitar influencers y atletas en la publicidad y para restringir anuncios en transmisiones deportivas. Ninguna está aprobada. Si alguien te dice que los bonos van a desaparecer, está describiendo un proyecto de ley, no el estado del mercado.
Dónde consultar el permiso de una casa de apuestas
Nadie puede abrirte una lista oficial definitiva, y eso es parte del problema. Se dice que la DGJS publica un PDF de sitios autorizados, en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un reporte habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso ningún número de permiso debe tomarse como confirmado oficialmente.

Lo que sí puedes hacer es verificar por tu cuenta, y toma dos minutos. El pie de página de la marca debe mostrar la clave del permiso oficial; el número debe coincidir con el nombre del permisionario que aparece en la misma página y no con el nombre comercial. En Caliente, por ejemplo, el pie de su propio sitio muestra DGG/SP/404/97. En Codere, la clave que se cita según compilaciones del sector es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. En Playdoit, la clave citada según casasdeapuestaslegales.mx es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular. Ninguna de esas claves está confirmada oficialmente porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.
Cómo se ve la vigilancia por dentro: lo que el permiso no te protege
El permiso de una casa de apuestas no es una póliza de seguro, y la diferencia se entiende mejor mirando lo que pasó entre finales de 2025 y 2026.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa misma operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca, según el reporte de El CEO del 5 de diciembre de 2025. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026, según Crónica. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino online, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Este mismo año se reportaron alrededor de 20 cierres de casinos físicos.
La lección para el jugador es concreta: un saldo en un operador bloqueado puede quedarse congelado. El estado cambia de un mes a otro, así que la única forma honesta de leerlo es con fecha. Aquí va con la suya: a noviembre de 2025 ambas estaban bloqueadas; a marzo de 2026 bet365 seguía inactiva pese al amparo. Ni “abiertas” ni “cerradas” como verdad de hoy.
Frente a eso, lo que aporta una marca con permiso mexicano no es glamur, es trazabilidad: un domicilio legal en el país, controles de identificación y prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca offshore no aporta nada de eso. Y conviene decirlo completo: tampoco hay un registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos.
Juego responsable: las herramientas que existen y las que se piden por ley
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una edad numérica. Los operadores escriben 18+ por su cuenta, no por mandato. Una cifra legal de edad para apostar no está establecida.
Tampoco hay un límite de depósito ni de pérdida de origen legal, ni una cuenta de juego temporal. Lo que existe son herramientas internas que cada marca lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria. La autoexclusión, en México, es un botón que aprietas dentro de una casa, no un registro que te saque del mercado entero. Si mañana quieres entrar a otra casa, nada te lo impide.
Mira cómo se ve esa vigilancia en la letra pequeña que sí puedes leer. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de caliente.mx indica lo mismo y enlaza su sección de juego responsable. La app Caliente Deportes es solo para mayores de 18 años. Son declaraciones de la marca sobre sí misma, no certificados de autoridad, y así hay que leerlas.
Aquí el interés del jugador y el del operador van en direcciones distintas. Un límite de depósito que tú te pones es una promesa tuya, y las promesas se rompen a las dos de la mañana con un partido empatado. En un mercado sin registro nacional de autoexclusión, la única defensa que no depende de tu fuerza de voluntad es el límite que fijas cuando estás tranquilo.
En cuanto a la identificación: los operadores verifican usuarios mediante KYC y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que deben pedirte no están establecidos en un estatuto. En la práctica te van a pedir identificación oficial y comprobante de domicilio antes del primer retiro, y ese trámite es el que se atora cuando alguien registró su cuenta con el nombre de otra persona.
Cómo funciona por dentro un bono de bienvenida
Un bono de bienvenida es un préstamo condicionado con el nombre cambiado. La casa te acredita un saldo promocional y te cobra por él en apuestas obligatorias antes de que puedas retirar. Cuanto mayor es la cifra del anuncio, más apuestas trae detrás.
El mecanismo tiene cuatro piezas, y conviene nombrarlas con las palabras que usa la industria mexicana. El monto del bono es lo que se acredita. El rollover o requisito de apuesta es cuántas veces hay que apostar ese monto antes de liberarlo. El momio mínimo es el precio más bajo al que cuenta una apuesta para el rollover, y es la pieza que más gente ignora: apostar a momios bajos es lo que alarga el camino. El plazo es la fecha límite después de la cual el saldo promocional se esfuma.
Los bonos sin depósito y los bonos de primer depósito no son lo mismo aunque se anuncien juntos. El primero no te pide dinero adelantado y tiene un tope de ganancia casi siempre reducido. El segundo multiplica lo que depositas hasta un límite y suele exigir un depósito mínimo para activarse. Un “bono de bienvenida” anunciado sin más puede ser cualquiera de los dos, o los dos a la vez, y ahí empieza la niebla.
El cálculo: cuántas apuestas te cuesta un bono de bienvenida
La única promoción de esta lista con una cifra de rollover publicada y atribuible es la de Caliente, y viene de reseñas, no del operador: el bono sin depósito de $1,000 MXN exigiría un rollover de 10 veces, según reseñas del sector. Los plazos, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Con esa sola pieza firme se puede hacer la aritmética y ver la forma del problema.
Si el monto del bono es la base del requisito —$1,000 MXN de saldo promocional, sin contar lo que se deposite después— y el rollover es de 10 veces, el volumen que hay que apostar para liberar ese saldo es de $10,000 MXN. Esa es la cifra que no aparece en el encabezado.
Cuántas apuestas significa depende del tamaño de cada boleto, y ahí es donde el número se abre en un abanico. Apostando $100 MXN por boleto, son 100 apuestas. Apostando $500 MXN por boleto, son 20. Apostando $1,000 MXN de una sola vez, son 10. La banda realista para alguien que apuesta con cabeza en este mercado va de unas 50 a unas 200 apuestas, y toda ella supone que cada boleto se juega a un momio igual o superior al mínimo que la casa exige y dentro del plazo: un boleto por debajo de ese mínimo no cuenta para el rollover, aunque pierda.
Aquí está el costo que nadie pone en el anuncio. Los $10,000 MXN de volumen no se juegan a devolución completa: el margen de la casa vive dentro de cada momio. Con un margen típico de mercado, el costo esperado de cumplir el requisito cae en una banda de varios cientos de pesos. Es una estimación sobre muchas apuestas con las condiciones descritas —base del rollover y momio mínimo incluidos—, no un resultado seguro para ningún boleto en particular. Lo que mide es lo que cuesta cumplir la condición, ni más ni menos.
El margen exacto de cada mercado mexicano no está publicado, así que la cifra del resultado se mueve con él, y esa condición viaja junto al rango, no aparte. Traducido a la vida diaria: si tu presupuesto de apuestas del mes son $1,500 MXN y tienes que mover $10,000 MXN para liberar el bono, el requisito te obliga a jugar tu presupuesto varias veces en un plazo corto. Esa es la trampa aritmética.
Las promociones que anuncian las apps, una por una
Las promociones de las casas de apuestas mexicanas se conocen mejor en la ficha de la aplicación que en el banner del sitio web, y ese es un punto que vale la pena hacer explícito. La razón es simple: la ficha de la tienda de aplicaciones tiene un formulario con campos fijos, y las cifras y las funciones caen en su casilla. El banner, en cambio, se diseña para el clic. Cuando las dos fuentes se contradicen —y se contradicen— la ficha es la que deja rastro.
Las cifras de esta sección salen de las fichas publicadas el 28 de octubre de 2026 de cada aplicación. No son tarifas ni cuotas, son montos anunciados. No hay en ninguna de ellas un rollover, un plazo o un momio mínimo escritos con la misma claridad, y eso ya es un dato sobre la manera en que el sector comunica sus bonos.
Caliente: la promoción mejor documentada y también la más corta en letras chiquitas
Caliente tiene el bono más repetido del mercado mexicano y, a la vez, el más difícil de leer con precisión. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y esa página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La ficha de la app Caliente Deportes, por su parte, menciona promociones y eventos virtuales entre las funciones, sin cifras.
La aritmética de la sección anterior vive justo aquí, y es lo que le da sentido a la cifra del encabezado. Un bono de $10,000 MXN de volumen obligatorio no es una promoción de regalo, es un compromiso de apuestas. La duplicación hasta $7,000 MXN es una cifra más grande y una condición completamente distinta, y el operador no publica ni su rollover ni su plazo ni su momio mínimo en las dos fuentes que sí son atribuibles.
Lo que el jugador aprende aquí no es cuánto regala Caliente, sino dónde no mirar. El encabezado es el escaparate; los términos de la promoción están detrás del registro, y ese orden no es casual.
Codere: siete mil pesos anunciados y una app que dice más de lo que promete
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y también depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO según esa misma ficha. El mismo documento enumera más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Con esa densidad de funciones, la app es el argumento de venta y el bono es la puerta.
Fíjate en el detalle que cambia el juicio de esta marca: que el bono esté en la ficha de la aplicación y no al lado de un botón de depósito significa que se describe como parte del producto, no como una oferta de temporada. Eso no lo vuelve mejor ni peor, pero sí lo vuelve más difícil de comparar, porque no hay un plazo ni un depósito mínimo anunciados que se puedan poner sobre la mesa junto a los de otra casa.
Playdoit: mil pesos que no se sabe cómo se acreditan
Playdoit es el caso más claro de una promoción mal contada por culpa del operador, y no por falta de información. Su ficha anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, pero lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Eso no es un detalle de redacción: es la diferencia entre un bono que arranca sin que pongas dinero y uno que te obliga a depositar antes.
La misma clave SEGOB se repite en las compilaciones públicas para esta marca y para la de Betcris, y eso es señal de que ambas se apoyan en el permiso del mismo tipo de titular. Es una marca que conviene mirar por lo que ofrece el producto —eventos, mercados, momios— y no por el titular del anuncio.
Betway: dos mil eventos semanales y un club de apuestas gratis
Betway vende volumen. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. La promoción no vive en un solo bono de bienvenida, vive en la recurrencia: quien apuesta cada semana entra al club y recoge apuestas gratis por constancia.
Ese modelo tiene una consecuencia que a un lector atento le interesa. Una apuesta gratis solo vale si entiendes cómo se libera y qué parte de la ganancia se paga. El momio mínimo y el plazo vuelven a hacer el trabajo pesado, y aquí no hay cifras anunciadas a la vista para ellos.
1xBet: apuestas en vivo, transmisión y una lealtad que no se mide en pesos
La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. De todo ese paquete, la parte que más se siente en el bolsillo a mediano plazo es la última: el programa de lealtad es lo que queda cuando el bono de bienvenida ya se gastó.
El detalle de la licencia conviene decirlo una vez y con precisión, porque en esta marca no es un detalle menor: el permiso SEGOB que se cita según compilaciones del sector es DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular citada. Ninguna confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.
Novibet: una lista de momios mejorados que compite con los bonos
Novibet aparece en las compilaciones públicas con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. En esta marca la promoción tiene una forma distinta de las demás: no es un monto fijo, es una tasa de retorno alta sobre el mercado que sigue.
Y ahí está su cuenta pendiente. Una tasa alta sostenida en el tiempo vale más que un bono de bienvenida de un solo uso, siempre que el precio se mantenga cuando llega el partido que te importa y no solo en el mercado de exhibición. Esa es la parte que ningún anuncio te va a confirmar y que se verifica apostando poco durante unas semanas.
Strendus: la marca que se verifica por el titular, no por el número
Strendus aparece con tres claves en las compilaciones: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, donde las compilaciones además difieren sobre el titular, que unas veces es Atracciones y Emociones Vallarta y otras New Ads. Ninguna de esas claves está confirmada oficialmente.
Tres números distintos en la misma lista, y dos versiones del titular, es un recordatorio útil: cuando la verificación pública no cierra, lo que queda es el comportamiento del operador —la rapidez del retiro, la atención al cliente, la claridad de sus términos— y no la clave del permiso, que nadie puede confirmarte. Este es el caso extremo de esa lógica.
Betcris: mil ochocientos años de casa y unas letras pequeñas claras
Betcris es, en la ficha de su marca local, la casa que mejor escribe lo que menos importa y peor escribe lo que más. Su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La redacción es cuidadosa. El bono, en cambio, no aparece con cifras ni condiciones en su página oficial.
El número de permiso ilustra el mismo patrón: la clave que muestra el pie del propio sitio de la marca y la que figura en la tabla del titular difieren —la del pie va a nombre de Producciones Móviles—, y por eso no se imprime ninguna como oficial. En un mercado donde el nombre del titular y el nombre comercial nunca coinciden, esa discrepancia es la norma y no la excepción.
Pickwin: el permiso que se contradice a sí mismo
Pickwin aparece con dos claves distintas según las compilaciones: DGJS/DCRCA/1584/2019 en una y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en otra, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto a Unocapali La Paz Operadora como titular según el blog de la marca y compilaciones del sector. El detalle incómodo es que la clave que da una compilación es la que el pie de otra marca muestra para el mismo titular.
Para el jugador, la consecuencia práctica es sencilla: cuando un solo permisionario sostiene varias marcas comerciales, la marca con la que apuestas puede cambiar sin que tú cambies nada. Si el operador decide cerrar una de sus marcas, tu historial no necesariamente te sigue a la otra.
Winpot: métodos de pago a la vista y banner sin cifras
Winpot enseña su estructura y esconde su promoción. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
Un banner sin cifras es una promoción que no se puede evaluar antes de registrarse. Eso no la vuelve mala; la vuelve cara de averiguar. Y en un mercado donde el depósito mínimo no se anuncia, el primer dato que un presupuesto pequeño necesita —cuánto hay que poner para que la promoción exista— tampoco está.
Rushbet: el modelo de lealtad, donde el bono no es el centro
Rushbet tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN, según su ficha. Es la estructura de mayor techo de esta lista y también la más difícil de alcanzar: el cashback VIP está asociado a un nivel, y a un nivel se llega con volumen.
Aquí la promoción no premia la entrada, premia la permanencia. Para alguien que ya apuesta de forma regular, esa devolución sobre la actividad vale más que un bono de bienvenida único. Para quien está probando una casa por primera vez, promete mucho y entrega poco de inmediato.
Cómo evaluar y clasificar las promociones de apuestas deportivas
Comparar promociones por el tamaño del número es el error más común y el más caro. El orden correcto es al revés: primero las condiciones, después la cifra.
Los criterios que sí mueven la aguja
El primero es el rollover, porque multiplica. Un bono de $1,000 MXN con rollover de 10 veces exige mover $10,000 MXN; uno de $2,000 MXN con rollover de 20 veces exige mover $40,000 MXN. La cifra del anuncio sube y el compromiso sube cuatro veces más rápido. Cuando no hay rollover publicado, la promoción todavía no se puede evaluar, y eso es lo que hay que anotar.
El segundo es el tipo de bono, porque define si pones dinero antes. Un bono sin depósito y un bono de primer depósito son productos distintos: uno arranca con tu registro, el otro con tu transferencia. La ficha de Playdoit usa las dos descripciones para el mismo bono de $1,000 MXN, y esa ambigüedad no es un matiz: cambia si el lector tiene que depositar o no.
El tercero es el momio mínimo, porque convierte el rollover en carreras o en camino corto. Es la condición que más silenciosamente convierte una promoción en un mal negocio. Un rollover que solo cuenta apuestas por encima de un momio determinado te obliga a jugar los mercados menos probables del boleto, que son los peores para ti.
El cuarto es el plazo, porque es la condición que más bonos mata. Un rollover de 10 veces es perfectamente alcanzable en un mes y muy difícil en una semana. Y el quinto es el tope de ganancia: cuánto puedes retirar si ganas con el saldo promocional.
La comparación honesta, con lo que sí está publicado
Lo que cada marca publica y el estado de su permiso, tal como lo reporta la fuente citada, se resumen en esta tabla: Ninguna clave de permiso está confirmada oficialmente porque la lista pública de la DGJS no pudo abrirse, y esa marca de origen viaja con cada celda.
| Marca | Estado del permiso SEGOB según la fuente citada | Lo que dice el material propio de la marca |
|---|---|---|
| Caliente | Clave DGG/SP/404/97 mostrada en el pie de su propio sitio; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN en el encabezado; promociones y eventos virtuales en la ficha de la app |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones del sector; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN según la ficha de la app; más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según compilaciones del sector, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular citado: Entretenimientos Naturales; la App Store lista 1XCorp N.V.; no confirmado oficialmente | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, además de apuestas en vivo, transmisión y estadísticas |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | No se anuncia un bono con cifras en su sitio |
| Betway | Clave 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, donde las compilaciones difieren sobre el titular; no confirmado oficialmente | No se anuncia un bono con cifras en su sitio |
| Betcris | Número no impreso: la clave del pie de la propia marca y la de la tabla del titular difieren, y una va a nombre de Producciones Móviles; no confirmado oficialmente | Avisos de juego responsable, prohibición para menores y una sección de juego responsable en el pie de página |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente | Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Winpot | No se cita una clave en su propio sitio | Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos sin cifras |
Las claves se contradicen entre sí en más de un caso, y eso no es un defecto de la tabla: es lo que hay. La lectura correcta no es buscar el número más creíble, sino entender que la verificación pública del permiso, hoy, no se puede cerrar desde fuera. Cuando el dato no cierra, la decisión se apoya en lo que sí es observable: la claridad de los términos, la velocidad del retiro y el trato al cliente.
Dos ausencias notables en la columna de la derecha merecen una línea. Novibet y Strendus no anuncian un bono con cifras en su propia web, y eso no significa que no tengan promociones: significa que su promoción se cuenta por la vía del precio y de la operación, no por la del regalo de entrada.
Las comisiones y los límites que nadie pone en el anuncio
El costo de una promoción no termina en el rollover. Hay dos lugares donde el jugador mexicano paga sin que un banner se lo diga, y ninguno de los dos aparece en la lista de condiciones del bono.
El primero es el impuesto. El IEPS sobre juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso de la LFJS es de 50 %, según el artículo 2, fracción II, inciso B de la Ley del IEPS, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. La misma fracción alcanza los juegos online de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y aquí no se escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos” porque ninguna de esas dos lecturas está probada.
Ese es el punto donde el impuesto se vuelve promoción. Cuando el IEPS pasó de 30 % a 50 %, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del costo, según el reporte de Vanguardia del 20 de agosto de 2026. Traducido: parte del atractivo de la oferta no es marketing, es la respuesta del operador a una carga fiscal mayor. El bono cambió de forma porque el impuesto cambió de tamaño.
El segundo lugar donde pagas es tu premio. Bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, unos 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según un reporte secundario.
Baja tu apuesta ganadora a la vida real. Si cobras un premio en un estado que grava, la casa retiene antes de pagarte, y ese descuento no se devuelve con la siguiente promoción. El bono te da saldo promocional; la retención te quita dinero real de lo que ganaste con él.
Queda un hueco que conviene decir sin adornos: los premios de sitios sin permiso no tienen un tratamiento establecido, porque el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. Ante esa duda, la posición honesta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero.
En cuanto a las apuestas que se pueden hacer, el deporte solo se permite a través del permiso SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos revisados del Reglamento. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, y los menores nunca pueden participar (artículo 5), mientras que la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1). No se encontró ninguna disposición sobre bolsas de apuestas, y por eso aquí no se afirma que exista una bolsa mexicana.
Lo que viene: reforma, bloqueos y un mercado en movimiento
SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Esa distinción no es formalismo: entre un borrador enviado y una ley publicada hay meses, versiones y probablemente cambios sustanciales, y quien planee sus apuestas de los próximos años sobre ese texto está apostando a un borrador.
Existe también una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma. Si llegara a aprobarse, el cambio que más se sentiría en las promociones sería el de la autoexclusión con registro: hoy la herramienta es voluntaria y vive dentro de cada casa, y mañana podría sacarte del mercado completo si así se legisla.
Y sobre los bonos, la propuesta más incómoda para el sector es la que pretende prohibirlos de bienvenida. Sigue sin ser ley, pero el contexto ayuda a leerla. Un operador que paga 50 % de IEPS tiene menos margen para regalar saldo promocional, y un legislador que busca frenar el juego problemático encuentra en el bono de bienvenida un blanco visible. Cuando las dos presiones apuntan al mismo lugar, las promociones se vuelven más pequeñas, más condicionadas o más creativas, y las tres cosas se ven en el mismo mercado.
Conclusiones: en qué fijarte antes de aceptar cualquier promoción
Una promoción de apuestas deportivas en México es un contrato con letra chica y sin ley que la ordene. Eso deja la decisión entera en tus manos, y las manos van mejor armadas con cuatro preguntas.
Antes de registrarte, busca el rollover y multiplícalo por el monto. Si la cifra que sale es mayor que lo que apuestas en un mes, la promoción no es para ti, por grande que sea el anuncio. Después busca el momio mínimo, porque es el que decide si el rollover se cumple en mercados razonables o en los peores del boleto. Luego busca el plazo, y compáralo con la frecuencia real con la que apuestas, no con la que te gustaría tener.
Antes de retirar, revisa el tope de ganancia del saldo promocional y la retención de ISR que la casa va a aplicar. Son dos descuentos distintos y los dos muerden. Y en cualquier momento, verifica el permiso en el pie de página del propio sitio, aceptando que la lista oficial de la DGJS puede no abrirse y que la clave que veas no estará confirmada por nadie.
Una última cosa, y es la que más cuesta decir en un mercado que vive de la publicidad: ninguna de estas promociones cambia la matemática del juego. El margen vive dentro de cada momio y se cobra en cada boleto, con bono o sin él. El rollover solo agranda la factura.
Preguntas frecuentes sobre las promociones de apuestas deportivas
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde encuentro sus condiciones?
El bono acredita un saldo promocional que no puedes retirar de inmediato. Para liberarlo hay que apostar un volumen fijado por el rollover, dentro de un plazo y por encima de un momio mínimo. Las condiciones viven en los términos de la promoción, no en el encabezado: revísalos antes de depositar.
¿Qué son el rollover y el momio mínimo de un bono de bienvenida?
El rollover es cuántas veces hay que apostar la base del bono antes de liberarlo; diez veces sobre $1,000 MXN significan $10,000 MXN de volumen. El momio mínimo es el precio más bajo que cuenta para ese rollover. Apostar por debajo de ese mínimo es apostar sin avanzar.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?
Porque el saldo promocional no es dinero tuyo: es un préstamo de juego. Si tu apuesta gratis de $100 MXN gana a un momio de 2.00, normalmente se te paga la ganancia de $100 MXN y el importe apostado se queda con la casa. Retirarás la ganancia, no la ganancia más el saldo.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la SEGOB?
Busca la clave del permiso en el pie de página del propio sitio y confirma que el nombre del permisionario que la acompaña es el titular, no la marca comercial. Ten presente que la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos puede no estar accesible y que las compilaciones se contradicen, así que la verificación difícilmente cierra sola.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién retiene?
Sí. Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos bajo la Ley del ISR y quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % si lo supera, según los artículos 137 y 138. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre premios, cerca de 7 % en total.
¿Cómo me pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable que cada marca enlaza en su pie de página, y suelen incluir pausas, límites y autoexclusión voluntaria. No existe un registro nacional de autoexclusión en México: cerrar tu cuenta en una casa no te excluye de las demás. Fija los límites cuando estés tranquilo.
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