Apuestas de Roland Garros en México, con el costo desglosado antes del primer boleto
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; el estado de los permisos de la Secretaría de Gobernación se cotejó contra el Registro Público de Permisos de Juegos y Sorteos que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos y contra los pies de página y las fichas de tienda de cada casa de apuestas.
Roland Garros ya no está en el calendario. El torneo se jugó del 24 de mayo al 7 de junio de 2026 en el Stade Roland Garros, en el distrito 16 de París, sobre esa arcilla rojiza que convierte cada set en un examen de paciencia, y el cuadro varonil lo cerró Alexander Zverev ante Flavio Cobolli en la final, mientras Mirra Andreeva hizo lo propio en el femenil frente a Maja Chwalińska. Escribo esto en un momento raro: la mayoría de las páginas sobre el tema siguen vendiendo el cuadro como si estuviera abierto, y los momios que publican ya no existen. Lo que sí sobrevive al torneo es la pregunta que trae a cualquiera que busca apuestas de Roland Garros 2026, y no es “quién gana”. Es cuánto cuesta poner un peso detrás de una opinión sobre tenis.
La respuesta corta es incómoda y no la he visto escrita con claridad en español: en México esa apuesta pasa por tres filtros que el boleto nunca enseña. El 6 % de impuesto estatal sobre el premio si el boleto gana en la Ciudad de México, con una retención federal del 1 % que sube al 21 % donde el estado cobra más del 6 %. La mordida silenciosa de la casa, la parte de cada momio que nunca regresa a nadie. Y un riesgo administrativo que no se parece a nada del resto de la región: si la plataforma es bloqueada, la cuenta se congela con dinero adentro y no hay autoridad mexicana que devuelva un peso. Betano y bet365.mx llevan fuera desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas que hizo la UIF, con un amparo concedido en marzo de 2026 que dejó el sitio igualmente inactivo el 24 de marzo de ese año, una suspensión de la DGJS en julio y un nuevo suspensión de la orden por un tribunal federal reportado el 23 de octubre de 2026. Ese expediente se mueve cada pocos meses. Quien apueste ahí decide sobre un terreno que cambia bajo sus pies.
De ahí sale el criterio de este texto. No voy a repartir estrellas ni a fingir que todas las casas con permiso de la Secretaría de Gobernación ofrecen lo mismo. Voy a poner precio a cada cosa: al momio, al bono, al requisito que exige dos operaciones separadas en semana de Grand Slam —una de fútbol, otra de tenis—, al límite de retiro en mayo, a la retención del premio que nadie discute y a la frontera entre una casa con permiso vigente y una marca extraterritorial que un día funciona y al siguiente aparece bloqueada. Un lector que sepa el precio de antemano decide mejor que uno al que le vendieron “momios imperdibles”.
La legalidad de las apuestas en México: un permiso, no una licencia
El marco mexicano no tiene una ley de juego en línea, y esa ausencia es la que desordena todo lo demás. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el DOF el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuestas y los sorteos en todo el territorio, con una sola excepción: los que estén expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación concede esos permisos e inspecciona los establecimientos (artículo 7), puede cerrar los locales sin autorización (artículo 8), ningún local puede instalarse junto a escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan en la vigilancia (artículo 10).

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, aprieta la tuerca en lugar de aflojarla. Su artículo 1 somete a autorización, control e inspección los juegos con apuestas y los sorteos ajenos a la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice, en resumen, que la actividad que no está expresamente prevista queda prohibida. Y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a una persona, el permisionario. Ahí está la palabra que conviene aprender: en México no se otorgan licencias de apuestas, se otorgan permisos, y el permiso vive en la cabeza de una persona física o moral, no en una nube.
Los tipos de permiso que tocan las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles (artículo 31), y los centros de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza (artículo 29). Nada de eso es marketing. Es la lista de obligaciones que un permisionario asume y que una marca extraterritorial no asume.
La consecuencia práctica es la que decide el resto del artículo. Ninguna disposición mexicana nombra las apuestas en línea como actividad aparte, y la práctica reportada es que un sitio no puede tener un permiso digital propio: opera al amparo del permiso de un titular autorizado, muchas veces con una empresa extranjera detrás de vitrina y un permisionario local que pone la firma. Un mismo permisionario puede correr varias marcas. Arnés y cincel. Aprender ese arreglo vale más que memorizar diez momios, porque es lo que explica por qué dos páginas web completamente distintas comparten el número de permiso en el pie de página.
Dónde se consulta. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica la lista oficial de sitios autorizados, y se ha dicho en el Congreso —con peticiones hechas entre mayo y julio de 2026— que debería abrirse un registro público consultable. Sobre ese registro giran también las cifras que circulan: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Conteos que no coinciden por un factor de cuatro no son un dato, son un síntoma. Por eso en este texto cada número de permiso aparece con la fuente que lo declara y con la advertencia de que la lista oficial no pudo abrirse: no es un sello de autenticidad, es una atribución.
Qué se puede apostar y qué queda fuera del permiso
Las apuestas deportivas en México solo son legales por la vía del permiso de un permisionario. Eso es todo lo que la normativa sostiene, y es menos de lo que el lector espera. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron; la práctica los admite porque el permiso cubre la actividad principal, no porque una fracción los autorice uno por uno.

Las carreras de caballos y las apuestas de tipo pari-mutuel sí están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”, y ahí el artículo 5 es tajante: los menores de edad no pueden participar nunca. Tampoco puede entrar un menor a las áreas de apuestas de un establecimiento.
Sobre las casas de intercambio de apuestas no existe disposición encontrada, así que no hay exchange mexicano que este texto pueda afirmar. Sobre eventos restringidos —ligas menores, competencias de menores de edad— tampoco apareció regla alguna, y la página no inventa una restricción para llenar el hueco. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Avisos publicitarios y registro: qué se exige de verdad
Un permisionario debe mostrar la clave del permiso en su publicidad y acompañarla de los avisos de juego responsable, según un reporte secundario. Eso es lo verificable. No existe un artículo federal que regule la publicidad de apuestas deportivas en los textos del Reglamento revisados, y las versiones sobre horarios de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00 horas— describen iniciativas, no ley vigente. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida son propuestas. Ninguna es norma.
Conviene detenerse en la lista de permisos por otra razón: es la única parte del sistema donde el lector tiene una herramienta propia. La clave que aparece en el pie de página de una casa de apuestas no prueba nada por sí sola —cualquiera puede copiar una clave— pero buscarla en el registro oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, cuando ese registro sea legible, es más útil que leer veinte reseñas. Y si el registro sigue sin abrir, queda el nombre del titular: un permiso mexicano siempre está a nombre de una empresa identificable, y una marca que no puede decir a nombre de quién está su permiso ya respondió la pregunta.
Impuestos: con lo que se queda el Estado antes de que cobres
Aquí el costo deja de ser teórico. El impuesto especial sobre producción y servicios del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con una tasa del 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 la elevó desde el 30 % y entró en vigor el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
Sobre la base hay que ser preciso y no ceder a la tentación de la cifra redonda: el texto legal solo habla del “valor de la actividad”; la prensa habla del “monto total apostado”. Ninguna de las dos cosas —“50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”— está establecida. Esa distinción importa para el lector, aunque el impuesto lo pague el operador antes de llegar a él: si la base es el volumen apostado, la presión sobre el margen es de otro orden, y eso termina moviendo las líneas que el apostador ve en pantalla.
El impuesto que sí toca el bolsillo del lector es el de los premios. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR incluyen como ingreso gravable los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga el premio retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 % sobre el valor del premio; retiene el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 % sobre el valor del premio. La Ciudad de México sí grava el premio: ahí el 6 % estatal y la retención federal arman un total cercano al 7 %, según un reporte secundario. Es decir, un premio que ganas en la capital llega a tu cuenta con un pedazo menos, y ese pedazo no lo ves en el momio.
La retención federal es pago definitivo si el contribuyente presenta la declaración que la ley exige cuando está obligado a ello; de lo contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Un lector con premios anuales arriba de 600 000 pesos debe reportarlos en su declaración anual, siempre según ese reporte secundario. La retención no es un impuesto extra inventado por la casa: es un anticipo que el operador entera al fisco, y la casa emite el CFDI de retenciones correspondiente.
Queda el caso desagradable. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento fiscal de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido. No está establecido si está exento ni si está sancionado, porque ninguna de las dos afirmaciones se sostiene con lo que existe. Si un lector está en esa situación, la posición correcta es consultar a un contador o a un asesor fiscal, y hacerlo antes de gastar el premio y no después.
Juego responsable: las herramientas que dependen del operador
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esa frase debería leerse dos veces, porque separa a este país de casi cualquier otro mercado con apuestas en línea. No hay un padrón al que un jugador problemático pueda pedir que lo inscriban y del que ninguna casa pueda ignorarlo. La autoexclusión existe como herramienta interna de cada operador: cada marca decide cuánto dura, cómo se solicita y qué pasa con las cuentas ya abiertas.
Lo que sí existe es el artículo 5 del Reglamento: los menores de edad no pueden entrar a las áreas de apuestas de un establecimiento ni participar en el cruce de apuestas. Ahí no hay número, y ese es precisamente el problema. Ninguna disposición mexicana fija una edad legal para apostar en cifras. Lo que hay son las declaraciones de las propias marcas: la ficha de la aplicación de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; la ficha de la aplicación Caliente Deportes repite que es solo para mayores de 18 años. Es decir, el 18+ en México es una condición contractual de cada casa, no una línea del estatuto. Quien compare mercados debe saberlo.
Las herramientas de autocontrol que se pueden encontrar —pausas, límites de depósito, autoexclusión temporal o definitiva— son las que cada marca enumera en su propia ficha de tienda. No existe un límite legal de depósito ni de pérdida a nivel federal, y no apareció ninguna figura de cuenta temporal o de “cooling off” obligatorio. Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente a la ley antilavado, pero los documentos exigidos en concreto no están fijados en un estatuto. En lenguaje llano: el cumplimiento existe, su forma exacta la pone cada empresa.
El resultado es un reparto de responsabilidades que no me gusta nada. La protección del lector depende de la política comercial de la casa que eligió, y cambia si cambia de casa. Ese es un costo real de la falta de ley en línea, aunque no aparezca en ningún boleto.
El torneo: calendario, cuadro y formato en el Abierto de Francia
Roland Garros se juega en el Stade Roland Garros, en el distrito 16 de París, sobre arcilla —terre battue, la llaman— y lo organiza la federación internacional, la ITF. El torneo no nació con ese nombre ni con esa superficie de leyenda: la primera edición se celebró en 1891 bajo el título “Championnat de France international de Tennis”, y desde entonces el torneo se convirtió en lo que hoy es: uno de los cuatro Grand Slam, tierra batida, peloteo largo y sets que duran más que una película.
El formato es lo que más confunde a quien apuesta por primera vez en tenis, y es lo que más se puede aprovechar. En Roland Garros los hombres juegan a tres sets ganados y las mujeres a dos. En el 6-6 se juega un tiebreak a 7 puntos, y en el set decisivo se juega un súper tiebreak a 10 puntos con diferencia de dos —un formato que los cuatro Grand Slam acordaron en marzo de 2022. Para el apostador eso significa que un boleto de más/menos sets, o un hándicap de juegos, o una apuesta a que un partido llega al quinto set, se comporta de manera distinta según la rama. El mismo jugador que hace dos sets cómodos en el cuadro femenil puede llevarle cinco horas al público en el varonil. El formato no es un detalle del reglamento: es la variable que decide si una apuesta de más de tres horas termina en el quinto set o termina antes de la cena.
El cuadro de 2026 ya tiene dueño. Alexander Zverev ganó el individual varonil ante Flavio Cobolli en la final, y Mirra Andreeva se llevó el femenil frente a Maja Chwalińska, una clasificada que llegó más lejos de lo que cualquier momio de pretorneo habría sugerido. En el salón de récords, Rafael Nadal sigue siendo el máximo ganador varonil con 14 títulos y Chris Evert el femenil con 7.
Los momios de tenis y el problema del mercado de tres vías
Este es el punto donde la mayoría de las guías mexicanas se equivoca, y donde un lector informado gana ventaja. En tenis no hay empate. Un partido de Grand Slam se define en cinco sets o menos, y si alguien se retira el boleto se resuelve por reglas de la casa que conviene leer antes y no después. El mercado de ganador del partido es de dos vías: un jugador o el otro, nada más.
Un mercado de dos vías con momios parejos, 1,90 y 1,90, deja una probabilidad implícita de 52,6 % por lado, y eso suma 105,3 %. La casa se queda con 5,3 % de lo apostado, y ese es el precio de entrada a un partido sin favorito. Ahí está todo el negocio, en una cifra que no aparece en ningún momento en la pantalla del cliente.
Los momios de un torneo de tenis, además, se comportan distinto según el mercado. El de ganador del partido en el cuadro principal es el más apretado; el de número exacto de sets o el de marcador correcto son mucho más anchos, porque la casa no carga el riesgo de acertar un resultado de tres o cinco sets sobre el mismo margen. Un creador de apuestas que permita combinar mercados de partidos distintos puede multiplicar el precio de las piernas y multiplicar también el costo real: cada pierna arrastra su propia mordida y el total se compone. Si el lector solo se lleva una idea de esta sección, que sea esa: la mordida del mercado de dos vías, que en el ejemplo parejo es de 5,3 %, es el piso del costo, no el techo, y cualquier combinada construida con el creador de apuestas de la casa camina hacia arriba desde ahí.
Y luego están los momios que ya nadie puede tomar. Cualquier tabla de “momios del campeón” que circule hoy describe un cuadro cerrado. El torneo se jugó del 24 de mayo al 7 de junio de 2026, el varonil lo ganó Zverev y el femenil Andreeva. Un lector que vea precios ahí está mirando un archivo.
Comparativa de casas con permiso de SEGOB bajo el mismo criterio de costo
Nueve marcas aparecen en esta comparativa, y ninguna de ellas es la totalidad del mercado. México tiene más operadores con permiso de los que caben en una lista, y no estar aquí no significa no tener permiso. El criterio es simple y es de costo: qué tan abajo está el precio de entrada, qué tan lejos queda el retiro, qué tan claro es el titular del permiso y qué herramientas de autocontrol quedan en manos del apostador.
La segunda columna merece una advertencia leída antes de la tabla. Ninguna clave de permiso está confirmada oficialmente, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse; lo que sigue es lo que declara el pie de página o la ficha de cada marca, o lo que compila un sitio comparador que a su vez no pudo abrir esa lista. Y donde las compilaciones se contradicen, no se imprime número: imprimir uno sería inventar certeza.
| Casa de apuestas | Permiso de SEGOB según la fuente que lo declara | Lo que su propia ficha dice sobre tenis, mercados y costo |
|---|---|---|
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un sitio comparador, que no pudo confirmar el dominio 1xBet ni la lista oficial; el titular que nombran las fuentes es Entretenimientos Naturales, y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta | Más de 30 deportes no; lo que la ficha de su app sí describe es apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, con bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio, Caliente; sin confirmación oficial; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años, y el pie de su sitio enlaza su sección de juego responsable |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un sitio comparador; sin confirmación oficial; titular nombrado: Eventos Festivos de México | Cobertura de futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Betcris | El número del pie del propio sitio y el de la compilación difieren: uno aparece a nombre de Producciones Móviles y el otro en el cuadro de la compilación, así que no se imprime clave; en el pie sí figura el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles y su operación con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018 | Empresa del sitio: TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; sin confirmación oficial; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; en su ficha de tienda declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio comparador, que tampoco pudo abrir la lista oficial y cuyas compilaciones difieren sobre el titular; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | La marca forma parte del conjunto con permiso declarado en el pie o en la compilación; lo específico de su oferta no queda recogido en la ficha que se revisó |
| Betway | 4184, según un sitio comparador; sin confirmación oficial; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | La marca forma parte del conjunto con permiso declarado en el pie o en la compilación; lo específico de su oferta no queda recogido en la ficha que se revisó |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio comparador; sin confirmación oficial; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | La marca forma parte del conjunto con permiso declarado en el pie o en la compilación; lo específico de su oferta no queda recogido en la ficha que se revisó |
| Pickwin | El número de la compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles, así que no se imprime clave; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | La marca forma parte del conjunto con permiso declarado en el pie o en la compilación; lo específico de su oferta no queda recogido en la ficha que se revisó |
Lea la tabla con la desconfianza que merece. La primera fila obliga a notar que 1xBet aparece con un permiso atribuido por un comparador y con una app publicada por una empresa distinta de la que el propio comparador nombra como titular; ese hueco entre la marca que ves y la empresa que responde no es un detalle contable, es la diferencia entre tener a quién reclamar y no tenerlo. Betcris y Pickwin comparten el problema en espejo: un número que viene del pie de un sitio y otro que viene de una compilación que arrastra el mismo número a nombre de un titular distinto. Dos fuentes que dicen lo mismo sobre el mismo número pero no sobre el mismo dueño no son dos confirmaciones; son una confusión contada dos veces.
Caliente es la única de las nueve cuya clave se sostiene en el pie de su propio sitio, y esa diferencia de origen vale más de lo que parece: un pie de página es una declaración de la marca con su nombre en el renglón, no un listado de tercero. Las demás claves vienen de comparadores. La distinción no es académica para el lector que reclama un premio y descubre que la empresa que responde por el permiso tiene otro nombre.
Y hay algo que ninguna columna recoge y que sí pesa en el costo: la sección de juego responsable enlazada desde el pie de caliente.mx es una página propia, y las políticas de cierre de cuenta que declara Codere en su ficha de tienda son una herramienta real cuando alguien quiere dejar de jugar. La ausencia de un registro nacional de autoexclusión convierte esas páginas en el único mecanismo disponible, y eso vale para las nueve filas por igual.
Las nueve casas de apuestas, una por una
1xBet: el catálogo más ancho y el titular más difuso
1xBet llega con una oferta que en la ficha de su app se lee generosa: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Para quien apuesta tenis de forma continua, la transmisión dentro de la app es una ventaja concreta: ver el partido y el mercado en la misma pantalla cambia la velocidad de la decisión.
El problema está en la identidad. El permiso que circula, DGJS/0002/2020, lo atribuye un sitio comparador que reconoce no haber podido confirmar ni siquiera el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y el titular que ese mismo texto nombra es Entretenimientos Naturales, mientras la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta. Nadie en México ha confirmado oficialmente esa clave. Aquí el costo no está en el momio: está en que si algo sale mal con una cuenta, el camino de reclamo arranca en un terreno con dos titulares posibles y ningún registro consultable. Para un apostador que juega cientos de pesos al torneo y quiere ver el partido en vivo, la balanza puede inclinarse; para alguien que va a depositar fuerte y necesita saber quién responde, el catálogo no compensa esa ambigüedad.
Caliente: la clave en su propio pie y una app de bolsillo
Caliente es la marca que mejor soporta la pregunta incómoda. Su pie de página muestra DGG/SP/404/97 a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, y esa declaración vive en el sitio de la propia marca, no en un listado de tercero. Sigue sin ser confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, pero es la declaración más verificable del grupo.
La app Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y declara ser solo para mayores de 18 años. El pie del sitio añade la advertencia de que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable que existe como página propia.
Para el lector mexicano con smartphone de gama media y presupuesto medido, esa combinación resuelve lo esencial: depositar y retirar desde el teléfono, sin computadora y sin sucursal. El detalle que conviene mirar antes de elegir el depósito es cuánto tarda el retiro en llegar a la cuenta bancaria y si el nombre de la cuenta coincide con el de la cuenta de juego. Un retiro enviado a una cuenta de un tercero se convierte en un problema administrativo que ninguna clave de permiso evita.
Playdoit: el “Playboost” y el retiro anticipado frente al riesgo de la apuesta
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Las dos funciones que un apostador de tenis debería probar antes de confiarles dinero son las dos que modifican el resultado del boleto, no el momento de hacerlo.
El retiro anticipado —cash out— permite cerrar una apuesta antes de que termine el partido, y el precio de esa salida rara vez es el que uno espera: la casa cotiza el cierre con su propio margen y el jugador paga por la certeza. El “Playboost” aumenta la ganancia potencial de una combinación, y aquí conviene la pregunta de siempre: ¿aumenta la ganancia o solo cambia el requisito? Una promoción de este tipo suele venir atada a un número mínimo de selecciones y a un momio mínimo por pierna, con lo que la probabilidad de acertar cae más rápido que la ganancia sube.
La atención las 24 horas es un valor real y concreto: cuando un retiro se traba un domingo por la noche en plena quincena de Grand Slam, un canal humano a esa hora ahorra días. Lo demás se decide en el boleto, no en la página de inicio.
Betcris: doble marco regulatorio a los dos lados del Atlántico
Betcris es el caso más raro de la lista, y no por su oferta de tenis, que no queda recogida en la ficha revisada, sino por la estructura legal. En el pie de su sitio aparece el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming. En el mismo pie figura TV Global Enterprises Ltd. con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Para el lector mexicano esto es ambiguo en un sentido muy concreto. Dos marcos regulatorios conviven en la misma pantalla, y no está claro cuál atiende una reclamación sobre una apuesta hecha en México por un residente en México. El permiso mexicano aparece a nombre de un titular que no es la empresa de la licencia europea, y el número de permiso del pie difiere del que muestra la compilación, así que aquí no se imprime clave. La fecha de vencimiento de la licencia maltesa, el 3 de noviembre de 2026, es un dato con reloj propio: quien lea esto cuando ese plazo ya pasó debería verificar la vigencia antes de depositar, porque una licencia vencida deja al titular con la regulación mexicana como único marco. Y eso es exactamente lo que el lector quiere saber, aunque no sea lo que el pie de página grita.
Codere: más de 30 deportes con cierre de cuenta declarado
Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha de tienda declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio comparador, sin confirmación oficial, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.
La política de cierre de cuenta es la línea que más me interesa de esta ficha, y es la que menos se lee en las comparativas. Que una casa declare por escrito que un cliente puede cerrar su cuenta es el sustituto más cercano a la autoexclusión que existe en un país sin registro nacional, y declararlo en la documentación pública tiene un valor que un bono no tiene. Las apuestas gratis y los momios mejorados pertenecen a la categoría de lo atractivo; la política de cierre pertenece a la de lo útil. Un apostador que ya sabe que el torneo lo va a tener tres semanas pegadas a la pantalla debería leer la segunda antes de entusiasmarse con la primera.
Los dos números de permiso conviven en la misma atribución sin confirmación oficial, y el titular nombrado es la empresa que opera la marca en México. Para el reclamo cotidiano eso basta; para la duda documental, la lista oficial sigue siendo la única respuesta.
Strendus: tres permisos declarados y un titular contradictorio
Strendus aparece con tres claves: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio comparador, que tampoco pudo abrir la lista oficial. El titular nombrado es Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones no coinciden entre sí.
Tres permisos en una sola marca no son tres veces más seguridad. Suelen reflejar la estructura real del sector mexicano: un permisionario con varias autorizaciones que corre distintas salas o distintas marcas bajo el mismo techo, o una renovación que se sumó a la clave original en lugar de sustituirla. Para el lector, la consecuencia práctica es la de siempre: cuando dos fuentes no se ponen de acuerdo sobre quién es el titular de tres claves distintas, la respuesta rápida a “¿a quién le reclamo?” no está en la página de inicio de la casa de apuestas. Lo específico de su oferta de tenis no queda recogido en la fuente revisada, así que no hay aquí comparación de mercados que valga.
Betway: número corto, respaldo largo
Betway declara el permiso 4184, según un sitio comparador y sin confirmación oficial, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El nombre del titular es lo revelador: viene del mundo del frontón, uno de los tres recintos que la normativa reconoce junto con hipódromos y galgódromos, y el Reglamento permite expresamente que un permisionario de esas casas obtenga un permiso complementario para apuestas remotas. La clave corta de Betway, 4184, es coherente con esa genealogía.
Ese pedigrí tiene una lectura para el lector. Una casa que nace de un recinto de apuestas físicas tiene una estructura verificable en el mundo de ladrillo, y esa es una forma de respaldo distinta de la de una marca que aparece solo en un dominio. Su oferta específica de tenis no queda recogida en la fuente revisada, así que no hay números que poner al lado de los de otras marcas. Para quien da mucho peso a la solidez del titular, ese detalle del frontón pesará; para quien elige por catálogo y velocidad de retiro, esta ficha no decide nada.
Novibet: una clave local sobre una operación internacional
Novibet opera con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio comparador y sin confirmación oficial, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El titular es la pista más útil: el nombre remite a la frontera, y la frontera en México es donde el juego con apuestas ha vivido históricamente pegado a la actividad comercial y al cruce de personas. No es un dato romántico; es la explicación de por qué una plataforma de origen europeo puede aparecer con permiso mexicano sin ser una empresa mexicana.
Ese arreglo tiene un costo de comprensión. La marca no es la empresa, y el permiso está a nombre de la segunda. Cuando hay un problema con una apuesta, el reclamo formal recorre el camino del permisionario. Su oferta de tenis no queda recogida en la fuente revisada, así que la comparación de mercados con las marcas anteriores no es posible aquí; lo que sí se puede comparar es la claridad de la cadena de responsabilidad, y en ese punto Novibet queda en el medio: una clave única, un titular nombrado, cero confirmación oficial.
Pickwin: el permiso que aparece en otro pie de página
Pickwin cierra la lista y es el caso que desconfía de sí mismo. El número que le da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx los números de permiso se contradicen entre sí. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora.
Que dos marcas aparezcan con la misma clave y el mismo titular no es necesariamente un error: un permisionario puede operar varias marcas, y en México esa es la regla más que la excepción. Pero sí cambia lo que el lector puede verificar. Si dos sitios comparten permiso y titular, comparten también la estructura de cumplimiento, las obligaciones del artículo 29 —cuentas auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas, fianza— y probablemente parte de la operación. Eso no es malo; es útil saberlo, porque significa que elegir entre ambas por razones regulatorias es en gran medida elegir lo mismo.
Por eso este texto no imprime la clave para Pickwin ni para Betcris: la fuente que la da es la misma que la da para el otro, y una clave repetida en dos fichas no es un aval, es una pregunta. Su oferta específica de tenis no queda recogida en la fuente revisada.
Cuánto cuesta de verdad el momio de la casa
El cálculos es sencillo y debería enseñarse en la primera clase de apuestas. Un mercado de dos vías como el de un partido de tenis sin favorito, con momios parejos de 1,90 y 1,90, deja una probabilidad implícita de 52,6 % en cada lado. Súmelas y da 105,3 %. Ese 5,3 % adicional es la parte que la casa retiene: por cada 100 pesos apostados en ese mercado, 94,7 vuelven a los apostadores como premios y 5,3 se quedan en la casa, en promedio y a largo plazo.
La fórmula, para quien quiera repetirla con cualquier par de momios, es el resultado de dividir 1 entre la suma de 1 entre cada momio del mercado, todo sobre los momios del mismo mercado. Con dos momios de 1,90 y 1,90, la suma de 1/1,90 más 1/1,90 es 1,053, el resultado da 0,947 y el margen es 0,053, o 5,3 %. Ese número no depende del resultado del partido. Depende de la casa y del mercado.
La banda que importa es esta, y por eso la doy como banda y no como cifra única: en los mercados principales de los deportes grandes —el ganador del partido en un Grand Slam, el 1X2 de un partido de futbol— el margen de una casa suele ser apretado. En los mercados secundarios —número exacto de sets, marcador correcto, primer jugador en romper el saque, combinadas largas— el margen se abre, y en una apuesta combinada los márgenes de cada pierna se multiplican sobre el mismo boleto. Esa es la condición del 5,3 %: aplica a un mercado de dos vías con momios parejos de 1,90, y cualquier desviación de ese escenario cambia el resultado. Un lector que quiera saber el costo real de un “momio imperdible” en un mercado de tenis tiene una ruta concreta: buscar los dos momios de un mismo partido, sumar sus inversos y restar de 1. Si la casa publica los momios de ganador de partido de Roland Garros, el ejercicio tarda diez segundos y no requiere conocer el torneo.
Lo que hace la mordida de la casa con el bono es lo que conviene mirar a continuación. Un requisito de apuesta exige poner a rodar el monto un número de veces antes de poder retirar, y cada vuelta pasa otra vez por el mercado, donde la casa vuelve a quedarse su parte. Aquí es donde las promociones de tenis se vuelven caras sin que el anuncio lo diga: si el requisito de apuesta se tiene que cumplir en mercados del torneo, hay que recordar que en tenis no hay empate y el mercado natural es de dos vías, con un margen que en el ejemplo parejo ronda el 5,3 %. Los mercados que una casa abre para el torneo —importes de pierna mínimos, mercados elegibles, plazos de vigencia— son los que fijan cuántas vueltas hay que darle, y esos términos están en la página de términos, no en la promoción.
El margen tampoco es el único costo silencioso. Un momio que parece casi igual entre dos casas —1,90 contra 1,88— es un 1 % de diferencia en el retorno, y sobre una serie de apuestas durante un torneo de dos semanas eso es dinero que se queda en la mesa. El lector que compara casas por el bono en lugar de por el margen está comparando el regalo y no el precio de la entrada.
Apuestas de Roland Garros: lo que le cuesta al lector, en orden
Si tuviera que ordenarle a alguien las cuentas que importan, empezaría por la del impuesto y terminaría por la del retiro. Son cinco, y ninguna aparece en la publicidad de una casa de apuestas.
Primero, la retención sobre el premio. En la Ciudad de México el impuesto estatal del 6 % sobre el premio y la retención federal arman un total cercano al 7 %, y el operador emite el CFDI de retenciones. La retención federal es del 1 % donde el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 % sobre el valor del premio, y del 21 % donde un impuesto estatal supera ese 6 %. Esto vale para todo premio legalmente autorizado, gane quien gane y en el torneo que sea.
Segundo, el margen del mercado. El 5,3 % del ejemplo parejo no es un cobro aparte: está dentro del momio, y por eso no se ve. La única forma de comparar entre casas es el precio del mismo mercado en el mismo partido, no el bono de bienvenida.
Tercero, el requisito de apuesta del bono. Cada vuelta que el jugador le da al monto antes de poder retirar pasa por el mercado, y el margen se vuelve a cobrar. Un bono con requisito es un préstamo caro disfrazado de regalo; uno sin requisito es dinero con condiciones de producto.
Cuarto, los plazos. Una promoción de temporada caduca, y el saldo de una cuenta inactiva puede ajustarse según los términos de la casa. En un torneo de dos semanas, el reloj corre mientras el jugador mira el cuadro.
Quinto, el retiro. El monto mínimo, el tiempo de procesamiento y la exigencia de que la cuenta bancaria esté a nombre del titular convierten el saldo en dinero disponible o en un problema. Ninguna promoción cubre ese trámite.
Lo que un boleto de Roland Garros paga y lo que cuesta cobrarlo
Pongamos un boleto concreto, porque las cifras abstractas se olvidan. Un apostador pone 1 000 pesos a un momio de 1,90 en el mercado de ganador de un partido de tenis. El boleto paga 1 900 pesos: los 1 000 de la apuesta y 900 de ganancia. Si ese mismo boleto se arma con dos selecciones de tenis a 1,90 y 1,90 —una combinada, un parlay—, el momio resultante es 3,61, y el retorno asciende a 3 610 pesos.
El costo de esa combinada es que ya no es el mismo mercado. Cada pierna arrastra su propio margen, de modo que el precio conjunto se compone, y la probabilidad conjunta se encoge. Por eso una combinada de dos partidos al 52,6 % implícito cada uno no acierta el 52,6 % de las veces: acierta bastante menos, y la ganancia teórica hay que compararla con eso, no con el 3,61.
El cobro tiene su propio trámite. Un premio que supera el umbral establecido recibe la retención correspondiente, el operador emite la constancia y, si el premio es grande, aparece en la declaración anual del ganador. Un apostador con premios anuales por encima de 600 000 pesos debe reportarlos, y quien no presenta la declaración que la ley exige en su caso no pierde la retención pero sí acumula el ingreso. Conviene tener el CFDI a la mano cuando se prepare la declaración, porque sin él la retención se acredita mal o no se acredita.
La moraleja de esta sección no es que apostar sea un mal negocio por definición. Es que el retorno que muestra la pantalla y el dinero que llega a la cuenta son dos números distintos, y quien apuesta tenis durante dos semanas de torneo mira el primero mucho más de lo que mira el segundo.
Las apuestas de Roland Garros 2026 en resumen
El torneo ya se jugó y el cuadro de 2026 tiene nombres ganadores, pero la mecánica de una apuesta no cambia de año: el margen del mercado sigue dentro del momio, la retención sigue sobre el premio y el permiso sigue siendo un acto administrativo temporal de un permisionario, no una licencia de una plataforma. Lo que cambió en el último año y medio cambió el cálculo: el IEPS de los juegos con apuestas subió del 30 % al 50 % con la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, y las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte de esa carga. Ningún bono es gratis; ahora hay un motivo fiscal explícito para que sea más pequeño de lo que fue.
Al lado de eso, la inestabilidad del bloqueo. Betano y bet365.mx llevan fuera desde noviembre de 2025, con un amparo concedido en marzo de 2026 y el sitio inactivo el 24 de marzo, una suspensión de la DGJS en julio sobre diez dominios de casino y un nuevo suspensión de la orden reportado el 23 de octubre de 2026. Sobre una casa bloqueada, el saldo se congela y no hay autoridad mexicana que devuelva el dinero. Un lector que hace de ese expediente su criterio principal no está siendo paranoico; está leyendo la realidad del mercado mexicano con más cuidado que la mayoría.
El resumen operativo, entonces, cabe en pocas líneas. Verificar la clave del permiso y, sobre todo, el nombre del titular en el pie de página antes de depositar. Comparar el precio del mismo mercado en dos casas en lugar de comparar bonos. Leer los requisitos de apuesta como lo que son: la letra chica que decide si el saldo es retirable. Y elegir la casa por su retiro, no por su promoción.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de Roland Garros
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso de la SEGOB?
En lo que el permiso del permisionario cubra. Las apuestas deportivas son legales solo por esa vía, y la práctica admite apuestas en vivo, deportes virtuales y esports sin que el Reglamento les dedique una regla separada. El tenis y el Abierto de Francia entran en ese conjunto. Las carreras en hipódromos, galgódromos y frontones tienen su propia regulación mediante el cruce de apuestas.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando el nombre del titular, no solo la clave. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos es el único documento que confirma un permiso, y cuando ese registro no es consultable queda el pie de página de la marca y el nombre de la empresa que responde. Una casa que no puede decir a nombre de quién está su permiso ya contestó la pregunta.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad por el momio. Mil pesos a 1,90 devuelven 1 900 pesos, de los cuales 900 son ganancia. En una combinada los momios se multiplican: dos selecciones a 1,90 dan 3,61 y el retorno sube a 3 610 pesos. Es aritmética simple y conviene hacerla antes de confirmar el boleto.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando los inversos de los momios de un mismo mercado. Con 1,90 y 1,90 la suma es 1,053, de modo que la casa retiene alrededor del 5,3 % y reparte el 94,7 % restante. El margen no aparece en la pantalla, vive dentro del precio. Su tamaño varía según el mercado y se ensancha en las combinadas.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Quien paga el premio retiene y entera al fisco. La retención es del 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 % sobre el valor del premio, y del 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. En la Ciudad de México, el 6 % estatal sobre el premio lleva el total cerca del 7 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde las herramientas de la propia cuenta, porque no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito. Pausas, límites y autoexclusión temporal o definitiva son políticas de cada marca, y algunas declaran además políticas de cierre de cuenta. La duración y el efecto dependen de la casa que hayas elegido.
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