Apuestas de FIFA 2026 en México: nueve casas con permiso de la SEGOB y lo que de verdad cuesta cada oferta

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los números de permiso se contrastaron contra el pie de página de cada operador y las compilaciones de casas de apuestas legales en México, y contra el Registro Público de Casinos y Apuestas de la SEGOB.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

En México nunca existió una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso. Lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, va a nombre de un permisionario —casi siempre el dueño de un casino o de un centro de apuestas físicas— y ese permisionario renta su autorización a una marca digital, o monta la suya. La palabra importa, y no es un tecnicismo de abogados: la Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 y prohíbe los juegos con apuesta en todo el país salvo los que autoriza expresamente; el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata el asunto en su artículo 2 al prohibir lo que no está previsto de forma expresa. Un permiso es un acto administrativo temporal, no un derecho adquirido, y quien apuesta bajo uno está jugando dentro de una excepción, no de una regla.

Eso deja al aficionado mexicano en una posición rara. Su selección jugó el Mundial de 2026 —torneo que ya pasó, con sus mercados cerrados y sus boletos pagados— y hoy las casas siguen adelante con la temporada europea, la Liga MX y una oferta de apuestas en vivo que creció mientras la autoridad miraba hacia otro lado. Del otro lado, la vigilancia se endureció: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en esa operación quedaron deshabilitados los sitios de bet365 y de Betano, la marca de Ganador Azteca del grupo de Ricardo Salinas Pliego.

Lo que sigue es una comparación entre nueve plataformas cuyos propios pies de página y fichas de aplicación declaran operar con permiso de la SEGOB. Ninguna es una recomendación y ninguna está sola en el mercado: hay marcas con permiso que no aparecen aquí, y una marca ausente de esta lista no es, por eso, una marca sin permiso.

Normativa: el permiso, la vigilancia y el bloqueo que lleva quince meses sin resolverse

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, le encarga interpretar y aplicar la ley en la vía administrativa; la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, y lleva los procedimientos de sanción. La ley que queda debajo es la de 1947: prohíbe los juegos de azar y las apuestas con apuesta en todo el territorio, admite solo los expresamente autorizados, faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar (artículo 7), para clausurar locales sin autorización (artículo 8), impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y reparte la colaboración con estados y municipios (artículo 10).

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El Reglamento, en su artículo 1, cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta y de los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, y lo hace con jurisdicción federal. Su artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos que importan al apostador son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos no son transferibles (artículo 31); y quien opera apuestas remotas queda obligado a cuentas trimestrales y anuales auditadas, pólizas de seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29). Traducción para quien deposita dinero ahí: el permisionario responde ante Gobernación de cuatro cosas contables, no de pagarle a usted rápido.

Ninguna norma mexicana nombra la apuesta en línea. La práctica se sostiene sobre el permisionario con permiso físico, y muchas marcas extranjeras cabalgan sobre el permiso de un tercero local; un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez. Esto explica sinvergüenzadas que parecen misteriosas: por qué dos sitios con logotipos distintos comparten titular, y por qué el número del permiso no coincide con la marca que uno ve en pantalla.

Por qué aquí nadie le entrega un número de permiso con sello y firma

El Registro Público de Casinos y Apuestas de la Secretaría de Gobernación debería cerrar la pregunta de un tiro. No lo hace. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados, y ese listado no pudo abrirse cuando se preparó esta comparación; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y las cuentas sobre cuántos sitios de apuestas existen en el país no cuadran entre sí: una versión habla de 136 sitios y otra de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx. Con ese cuadro, cualquier lista de números de permiso se apoya en dos fuentes posibles: el pie de página del propio operador, que se presume interesado, o una compilación de terceros, que se contradice consigo misma en varios casos. Por eso los números se citan aquí con la fórmula que corresponde —según el operador o según la compilación, no confirmado oficialmente—, y por eso no aparece ningún conteo total. Un conteo inventado sería la primera cifra falsa de la página.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Cómo se lee el estatus de cada marca después de los bloqueos

El bloqueo de noviembre de 2025 es el episodio más instructivo de todo este mercado, porque muestra que el permiso no protege ni al que lo tiene. Aquella noche la UIF identificó 13 casinos y la operación alcanzó a las marcas digitales. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado le permitió a las aplicaciones afectadas publicar contenido informativo, nada relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.

El resultado práctico es que cualquier etiqueta de “abierto” o “cerrado” que usted lea hoy, incluida esta, tiene fecha de caducidad. Un saldo guardado en un operador bloqueado puede quedar congelado mientras el amparo se resuelve, y el aficionado descubre su dinero amarrado durante meses. El abogado cobra por el trámite; el apostador espera gratis. Quien tenga un saldo de cinco cifras en una marca que entró en la lista, ya sabe lo que eso significa.

Una causa penal o una multa contra el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecida, y no se afirma ni un castigo ni una exención. Lo que sí es un hecho es el ensanchamiento de la facultad administrativa: la Secretaría reforzó su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y fuera del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS) no hay una base legal establecida para bloquear sitios de apuestas.

Las tres vías para comprobar quién está detrás de una marca

Un lector con ganas de verificar tiene tres rutas, y conviene recorrerlas en orden.

El pie de página del propio operador es la primera: las marcas que operan con permiso suelen exhibirlo ahí, con su número y su titular, y esa línea es lo más cerca que se puede estar de la fuente sin abrir el listado oficial. Caliente, por ejemplo, muestra el permiso DGG/SP/404/97 y presenta la autorización como de la Secretaría de Gobernación en su propio sitio; Codere presenta dos números distintos en fuentes externas, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.; Betway aparece con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; Novibet con DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; Playdoit con DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México; Strendus con tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— sobre un titular que las compilaciones no se ponen de acuerdo en nombrar; y 1xBet con DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, aunque su aplicación en la App Store figura bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta a la del titular citado.

La segunda ruta es el propio listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y es la única que zanja la discusión cuando abre. La tercera es la verificación de identidad del operador: quien exige documentos antes de dejar retirar está cumpliendo con la ley antilavado, y ese trámite le dice al usuario, de paso, qué tan formal es la casa con la que trata.

Dos marcas quedan fuera de toda duda de titular: Pickwin y Betcris. En el caso de Pickwin los números de permiso se contradicen entre compilaciones —uno de ellos es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles—, así que no se imprime ninguno; en el caso de Betcris, el número del pie de página de su propio sitio y el de la tabla del dueño tampoco coinciden. Cuando dos documentos serios dicen cosas distintas, lo honesto es decirlo y callar la cifra.

Prevención: lo que un operador con permiso hace y lo que el marco mexicano dejó sin hacer

El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. La cifra la ponen las marcas: sus fichas y sus pies de página dicen 18 años. Una edad mínima legal para apostar, en números, no está establecida, y quien afirme que México legisla “18+” está leyendo un eslogan comercial como si fuera un artículo. Codere, en la ficha de su aplicación para México, declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente escribe en su pie de página que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide “divertirse con responsabilidad” y enlaza su sección de juego responsable. Winpot menciona en sus aplicaciones de deportes y de casino avisos de juego responsable, y Playdoit promete atención las 24 horas en su ficha.

Un registro nacional de autoexclusión que no existe

Aquí está el hueco más grande del sistema mexicano, y no admite matices: no hay registro nacional de autoexclusión. Un jugador que pide a una casa que le cierre la cuenta y le prohíba el acceso puede, esa misma tarde, registrarse en la siguiente marca con el mismo nombre, la misma identificación y el mismo teléfono. No existe un registro único que avise a las demás. Lo que existe son herramientas internas y voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de una sola casa, que es lo que las marcas listan en sus propias fichas de aplicación. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal de juego, ni nada parecido a lo que otros mercados regulados tienen.

La iniciativa que se discute —todavía propuesta, todavía no ley— sí menciona una autoexclusión y una edad mínima de 21 años dentro de un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos. Que la discusión exista no la convierte en norma. Para el lector, la consecuencia es sencilla y un poco incómoda: la salvaguarda que hoy se echa de menos depende de que uno mismo la pida, marca por marca, y de que la pida antes de la racha mala y no durante ella. Un límite de depósito puesto en enero sobrevive a la euforia de marzo; puesto en marzo, no sobrevive a enero.

La autoridad tampoco tiene hoy una lista pública cómoda de autorizados, así que la verificación de identidad de cada operador —el KYC, con los documentos que cada casa pide y que la ley no detalla— funciona también como una señal de seriedad: las operadoras reportan las transacciones relevantes a la UIF y al SAT porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado, y esa obligación explica por qué el retiro tarda lo que tarda y por qué el dinero sale hacia una cuenta a nombre del jugador y no a la de un primo.

El precio de un premio: ISR, retención y el 21 % que casi nadie espera

Aquí el ángulo del coste deja de ser retórico. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR (artículos 137 y 138). Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no pasa del 6 %; retiene el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica un 6 % sobre los premios, de modo que en la capital el total ronda el 7 %, según el reporte secundario que lo documenta. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios que pasan de $600,000 MXN en el año se reportan en la declaración anual.

Hay una letra chica que importa más que la tabla: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y lo único responsable que se puede escribir aquí es que ese caso se consulta con un contador o un asesor fiscal. Nadie debería enterarse de su situación fiscal por una carta del SAT.

Del lado del operador el impuesto también cambió, y el cambio explica la nueva generación de bonos. El IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), subió del 30 % al 50 % sobre los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos: la reforma se publicó en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida en el texto: la ley leída dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y el dato no se presenta como “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto”. Un impuesto de 50 % sobre una base que nadie define con precisión es una razón de peso para leer los términos de cada bono antes de creerlos.

Los impuestos estatales varían y no son un detalle: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Dos jugadores con el mismo boleto en el mismo partido pueden cargar cargas distintas según su entidad, y esa es una de las razones por las que ningún comparador serio publica una cifra única de “cuánto paga México”.

Calendario: qué se puede apostar después de que el Mundial de 2026 se terminó

El calendario del aficionado mexicano cambió de eje. El Mundial de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de 2026 y sus mercados ya están liquidados; lo que sigue es la temporada de ligas, los torneos continentales y una oferta en vivo que hoy carga el peso del negocio. Quien busque “apuestas de FIFA” en el sentido más amplio —selecciones, eliminatorias, torneos juveniles— tiene dónde; quien espere revivir el torneo de junio, no.

La oferta declarada por las marcas cubre mucho más que el balón. Codere reporta en su ficha de aplicación más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Caliente ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, en una aplicación solo para mayores de 18 años. Rushbet arma su apuesta en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, más casino y casino en vivo. Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego, y promete retiros rápidos. Betano —bloqueada, y de eso se habla en la sección de normativa— ofrecía apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones.

Las “monedas FIFA” y los mercados que no existen

Hay una búsqueda que merece una respuesta directa, porque llega con una confusión incorporada. Las monedas de FIFA pertenecen al juego de video, no al fútbol real: el mercado de apuestas con monedas de un videojuego no existe en las casas con permiso de la SEGOB, y ninguna de las plataformas que se comparan aquí lo ofrece. Quien vea una web prometiendo momios sobre monedas de FIFA está frente a una operación sin permiso, es decir, frente a la zona sin protección de la que se habla más adelante. Las apuestas deportivas de verdad se hacen sobre partidos, torneos y competencias, con momios que las casas publican y liquidan conforme a sus reglas.

Dónde puede hacer daño una apuesta: los eventos restringidos y el hipódromo

Las apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones tienen su propio régimen, con el “cruce de apuestas” como figura reconocida y con la prohibición absoluta de que un menor participe (artículo 5 del Reglamento). Es el único rincón del sistema donde el legislador escribió restricciones por categoría de persona en lugar de por tipo de local. Para las ligas juveniles o los partidos de menores no se encontró una restricción específica en la normativa revisada, y esta página no la inventa: si su casa publica momios sobre un torneo sub-17, el filtro es comercial, no legal.

Apuesta en vivo, deportes virtuales y esports

La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta disponibles no tienen artículo propio en el Reglamento. Eso no los vuelve ilegales ni los vuelve libres: caen dentro de la autorización general del permisionario, y su operación depende de lo que cada casa decida ofrecer. La apuesta cruzada entre usuarios —el modelo de bolsa— no tiene previsión alguna, y esta página no afirma que exista una bolsa de apuestas mexicana. Si alguien le ofrece “intercambiar momios con otros jugadores”, pregunte por el permiso y anote la respuesta.

La publicidad merece una línea aparte, porque circula mucha leyenda. No se encontró un artículo federal de publicidad en el Reglamento revisado. Los reportes sobre límites de horario en transmisiones —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley; los proyectos para limitar a influencers y atletas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son propuestas, y ninguna es norma vigente. Que un diputado lo diga en tribuna no lo convierte en obligación. La única pieza publicitaria que sí tiene respaldo es que los anuncios muestran la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según el reporte secundario que lo consigna.

Evaluación: qué se mide y por qué, antes de mirar una sola marca

Una comparación de casas de apuestas se cae cuando las columnas están mal elegidas. Poner “bono más grande” como primera columna es un error de principiante: el bono es la parte del trato que se anuncia y la parte que se paga después, y en México esa segunda parte tiene una letra chica que casi nunca aparece en la portada. Lo que sigue, entonces, evalúa cinco cosas y en este orden: si el operador exhibe un permiso y a qué titular pertenece; qué ficha de identidad tiene el sitio (aplicación, versión, quién la publica); qué ofrece sobre el deporte; cómo se deposita y se retira; y qué se sabe del bono más allá del número grande. Lo último que se mira es la oferta de bienvenida, y no por desprecio, sino porque es la única columna cuyo valor real no se puede calcular sin leer condiciones que las casas no publican completas.

Las cinco columnas, y por qué la última pesa más que las otras cuatro

El permiso y su titular son la columna de entrada. No por trámite, sino por consecuencia: un permisionario identificable responde ante la Secretaría de Gobernación, mantiene cuentas auditadas y reporta operaciones sospechosas (artículo 29 del Reglamento), y esos controles son los que hacen que un retiro llegue a una cuenta a nombre del jugador y no a cualquier parte. Una marca sin titular visible no le debe nada a nadie en este país.

La ficha de identidad es la segunda columna, y suele despreciarse. Quién publica la aplicación, desde cuándo y en qué versión dice más de la seriedad de un operador que cualquier eslogan. Caliente Deportes la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Codere figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Winpot Deportes la publica Wiztech Limited, salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026. Una aplicación que actualiza cada trimestre está mantenida; una que no se mueve desde hace dos años no.

La oferta deportiva es la tercera: número de deportes, mercados, transmisión, apuestas en vivo, creador de apuestas y retiro anticipado. La cuarta son los pagos y la quinta es el bono, en ese orden, porque el dinero que entra y sale pesa más que el dinero que se anuncia. Y hay una sexta pregunta que no es columna porque no admite una cifra por marca: quién queda fuera cuando el titular desaparece. Eso ya no se evalúa, se sufre.

Cuánto se queda la casa de cada peso: el margen de un mercado de dos resultados

Un momio es un precio, y un precio incluye el cobro de quien lo pone. La forma de medirlo es tomar todos los resultados posibles de un mismo mercado y calcular qué proporción de lo apostado vuelve a los jugadores: se suman los inversos de los momios y se divide uno entre esa suma. El margen es lo que falta para el 100 %.

Tómese un mercado de dos resultados con momios de 1.90 y 1.90, que es un ejemplo aritmético y no una cotización real de ninguna casa. Los inversos son 0.5263 y 0.5263. La suma da 1.0526; uno entre 1.0526 deja una devolución de 95 % y un margen de algo más del 5 %. Ese es el máximo que un jugador puede recuperar en promedio apostando ahí. Con dos apuestas de $1,000 MXN, una gana y una pierde, el retorno es de $1,900 MXN sobre $2,000 MXN apostados: los $100 MXN de diferencia se los queda la casa, sin drama y sin excepción. Todo esto es un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que usted apueste los dos lados, no una promesa sobre su boleto del domingo.

El detalle que cambia la cifra es la condición: ese 5 % corresponde a un mercado simétrico de dos resultados con momios parejos. En un mercado de tres resultados, como el 1X2 de un partido con un favorito claro, los inversos se reparten de otra manera y la devolución cae; en una combinada de cuatro o cinco selecciones, el cobro se compone y la devolución baja mucho más que 5 %. Cinco selecciones a 1.90 cada una pagan como una sola apuesta a 24.76. Ese número es el que el aficionado debe tener en la cabeza cuando arma un parlay para “no gastar mucho”: la apuesta es barata y el precio es alto. La banda del margen va de alrededor del 5 % en un mercado parejo de dos vías hacia arriba según el mercado y la casa, y ese “hacia arriba” es exactamente donde vive el negocio.

Con qué se compara cada marca, en una tabla

La tabla que sigue cruza tres cosas por marca: el estado del permiso tal como lo declara su fuente, el titular tal como lo nombra esa misma fuente y lo que la ficha o el pie de página del propio operador dice sobre su oferta. La fórmula “según X, no confirmado oficialmente” no es una cautela decorativa: es el estado real del dato en México.

Marca Permiso de la SEGOB, según la fuente que lo declara Titular nombrado por esa fuente Lo que declara la ficha o el pie de página de la marca
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de terceros; no confirmado oficialmente Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; aplicación publicada por Codere Newco, S.A.U.
Caliente DGG/SP/404/97, exhibido en el pie de página de caliente.mx; no confirmado oficialmente Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros móviles, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Apuestas deportivas en línea de la marca en México
Pickwin Sin número impreso: las compilaciones se contradicen entre sí Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora Apuestas deportivas en línea de la marca en México
Betcris Sin número impreso: el del pie de página de la marca y el de la tabla del titular no coinciden Producciones Móviles, S.A. de C.V., con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018 Apuestas deportivas en línea de la marca en México; empresa del sitio TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads, según la compilación Apuestas deportivas en línea de la marca en México
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente Eventos Festivos de México Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
1xBet DGJS/0002/2020, según una compilación de terceros que no pudo confirmar el dominio ni el listado; no confirmado oficialmente Entretenimientos Naturales, aunque la aplicación figura en la App Store bajo 1XCorp N.V. Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Apuestas deportivas en línea de la marca en México
Winpot El registro público de la SEGOB no pudo abrirse para comprobarlo, y ninguna ficha de la marca lo declara La aplicación Winpot Deportes la publica Wiztech Limited; el sitio winpot.mx lo opera Winpot Online América S.A. de C.V. según la ficha de la aplicación hermana de casino Empresa mexicana con 17 casinos físicos; Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras

Lo que la tabla no puede decir es lo que más importa al leerla. Ocho de las nueve marcas llegan con un número y con la advertencia de que ese número no ha sido confirmado oficialmente; dos llegan sin número, y no por descuido de quien escribe, sino porque dos documentos serios se contradicen. En un mercado con registro público inaccesible, el número de permiso funciona como declaración jurada del interesado, no como certificado. Un comparador que le entregue a usted una lista limpia de permiso, titular y fecha de expedición sin advertencia alguna está inventando la limpieza.

Clasificación: las nueve plataformas, una por una

Cada ficha que sigue dice qué distingue a la marca en este conjunto y a qué lector le conviene. Las marcas están en el orden en que se compararon, no en un podio: no hay un “mejor” general, hay una mejor para cada tipo de jugador y una peor para cada tipo de bolsillo.

Codere: treinta deportes y un bono que llega hasta 7,000 MXN

Codere entra por el catálogo. Su aplicación reporta más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y esa amplitud es una ventaja concreta para quien sigue deportes que otras casas tratan como relleno. La ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El “hasta” hace todo el trabajo en esa frase: es el techo de una escala, no el monto que recibe quien deposita poco. Los depósitos cubren las tres vías que un mexicano sin tarjeta necesita, y el efectivo en tienda sigue siendo la puerta de entrada más usada del país. La aplicación figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026; el permiso, según la compilación que lo declara, se reparte en dos números a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.

El precio de esa puerta ancha es la dispersión: un catálogo de más de 30 deportes es también más mercados donde el margen se cobra sin que el jugador lo note, y los deportes pequeños son justo donde la devolución de un mercado cae más. Para quien juega tres partidos de Liga MX al mes, treinta deportes es una promesa vacía; para quien sigue béisbol, tenis o básquetbol, es la diferencia entre apostar y no apostar.

Caliente: dinero sin depósito y la cuenta más vieja del grupo

Caliente es la marca que más gente en México ya conoce, y su oferta de bienvenida es la que genera más ruido: en el encabezado de su página principal se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. No queda claro si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión no es un detalle de redacción: es la diferencia entre un bono de deportes y un crédito que se consume en tragamonedas. El mismo encabezado tampoco dice nada sobre el plazo ni sobre el rollover del bono de primer depósito.

Sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN, las reseñas de casas de apuestas —fuente no oficial y que se contradice— apuntan a un rollover de 10 veces, con plazo, momios mínimos y requisitos del bono de primer depósito que varían de una reseña a otra. Es decir: el dato duro aquí es el rollover repetido del bono sin depósito, y todo lo demás es un hueco que el jugador tiene que llenar leyendo los términos de la casa antes de depositar. Un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN en apuestas antes de que ese dinero sea suyo. Ese es el número que importa, no el del banner.

La aplicación, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y declara ser solo para mayores de 18 años. El pie de página exhibe el permiso DGG/SP/404/97 y presenta la autorización como de la Secretaría de Gobernación, lo que en este mercado lo vuelve la marca con la declaración más transparente del conjunto. Quien quiere empezar sin arriesgar dinero tiene aquí la entrada más barata; quien quiere saber en qué se metió tiene que leer más de lo que el banner dice.

Betway: el número corto y el titular que lo respalda

Betway llega con el permiso más fácil de recordar de la lista: 4184, según la compilación de casas de apuestas legales en México, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El titular es un nombre con historia en el frontón mexicano, y esa relación entre marca digital y permiso de frontón es exactamente el patrón que el Reglamento prevé: los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. No es un atajo; es la vía diseñada.

Un número corto invita a creer que la verificación es igual de corta. No lo es: la compilación que lo publica no pudo abrir el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y por eso el permiso queda en el limbo de “según X”. Quien quiera cerrar la duda tiene una ruta concreta: mirar el pie de página del propio betway.mx y ver si el número aparece ahí, y si aparece, compararlo con la compilación. Dos fuentes que coinciden valen más que una sola que suena segura.

Pickwin: el permiso que existe pero no se puede imprimir

Pickwin es el caso de manual para explicar por qué esta página no publica una lista limpia de números. La marca opera con el permiso de su permisionario, y ese permisionario es Producciones Móviles S.A. de C.V., que trabaja con Unocapali La Paz Operadora. El número, en cambio, no se puede escribir: las compilaciones se contradicen entre sí, y una de ellas le atribuye a Pickwin el mismo número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Cuando dos fuentes serias dicen cosas distintas sobre el mismo número, imprimir uno es elegir la que suena mejor, y eso no es comparar, es adivinar.

El titular compartido no es escándalo: el esquema mexicano permite que un mismo permisionario opere varias marcas, y esa es una de las razones por las que la cuenta de operadores digitales del país nunca cuadra. Para el jugador, la lección es más útil que cualquier número: su cuenta no está con la marca que ve en pantalla, sino con el permisionario que responde ante la Secretaría de Gobernación. Si ese titular opera otra marca más, el respaldo no se multiplica; se reparte.

Betcris: apuestas mexicanas con licencia maltesa vigente

Betcris es la única marca de esta lista que declara, en su propio pie de página, una licencia adicional a la mexicana: la Autoridad de Juegos de Malta le otorgó la licencia MGA/B2C/300/2008 a TV Global Enterprises Ltd., vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una licencia europea no sustituye al permiso mexicano, y aquí no se presenta como si lo hiciera: la operación en el país sigue colgada del permiso del permisionario, que es Producciones Móviles, S.A. de C.V., con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. El número del permiso mexicano no se imprime porque el pie de página del propio sitio y la tabla del titular no coinciden.

Vale la pena decir qué aporta la licencia maltesa y qué no. Aporta un segundo regulador con requisitos de solvencia y de protección al jugador, lo cual es más de lo que tienen ocho marcas de este conjunto. No aporta nada ante la Secretaría de Gobernación, ni protege un saldo en México, ni evita un bloqueo. Quien apuesta con Betcris está operando en dos marcos jurídicos a la vez y solo uno de ellos responde en su país.

Strendus: tres permisos y una ficha que no alcanza

Strendus aparece con tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según la compilación de casas de apuestas legales en México, que además no se pone de acuerdo consigo misma sobre el titular, al que nombra como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres números y dos titulares posibles para una sola marca. Ese exceso de documentación no es señal de solidez; es señal de que la compilación copia de fuentes distintas sin resolver la contradicción.

La lección para el lector es operativa: la marca que muestra más papeleo no es automáticamente la más sólida, sobre todo cuando el papeleo no cuadra. Y la lección para la comparación es que la falta de un registro público abierto no solo perjudica al desprevenido; también obliga a los comparadores honestos a escribir párrafos como este en lugar de dar un dato.

Playdoit: $1,000 MXN de bono con dos condiciones que no se hablan entre sí

Playdoit es la marca donde el ángulo del coste se ve más claro, porque su propia ficha se contradice en el punto que más le importa al jugador. La ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Son dos productos distintos: el que no requiere depósito se juega con dinero que el jugador no arriesgó, y el que va atado al primer depósito obliga a poner dinero propio antes de ver un peso. Si la casa no aclara cuál de los dos ofrece, el jugador tampoco puede calcular nada.

Lo demás está bien definido y es de ficha completa: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado es una herramienta que vale dinero real cuando la apuesta va perdiendo, y en mercados con devolución baja es de lo poco que devuelve control al jugador. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, lo cual indica mantenimiento reciente. El permiso, según la compilación, es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México. La marca para quien no quiere esperar al minuto 90; el bono, para quien primero consigue que la casa le aclare su propia oferta.

1xBet: la aplicación más completa y la titularidad más confusa

1xBet es el operador que más cosas promete en la ficha de su aplicación: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Sobre el papel es la oferta más ancha del conjunto, con la transmisión en vivo como gancho deportivo y el programa de lealtad como gancho de permanencia.

Debajo del papel hay un desajuste que conviene leer dos veces. El permiso, según la compilación de apuestas legales en México, es DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, pero esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial, y la aplicación figura en la App Store bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta a la del titular citado. Una marca que promete lealtad desde una sociedad y opera desde otra está pidiendo confianza sobre una cadena de nombres que el jugador no puede verificar por su cuenta. El programa de lealtad es atractivo; la pregunta de a quién le es leal el programa, menos.

Novibet: ficha sobria y el permiso más ordenado

Novibet no compite por catálogo ni por escaparate. Su permiso, según la compilación de casas de apuestas legales en México, es DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., y el titular tiene una razón social que suena a lo que es: una empresa constituida para operar juegos en la frontera. Nada de eso está confirmado oficialmente, por lo que el dato se cita solo como referencia.

En un conjunto donde varias fichas se contradicen sobre su propio producto, una marca con una declaración de permiso ordenada y una ficha sobria gana puntos por lo que no promete. El jugador que prioriza no pelearse con su casa de apuestas por la letra chica encuentra aquí menos superficie de fricción; el que busca la oferta más vistosa no la va a encontrar, y probablemente no la extrañe.

Winpot: diecisiete casinos, cinco métodos y ni un número

Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y esa red es su principal activo: cualquier marca con presencia en calle resuelve por ventanilla lo que por teléfono se complica. Sus aplicaciones de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. La aplicación Winpot Deportes la publica Wiztech Limited; salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026, y la ficha de la aplicación hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América S.A. de C.V.

En su página principal aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Cinco métodos de depósito es una cifra respetable, y la ausencia de montos mínimos en lo publicado es precisamente el tipo de dato que obliga a preguntar antes de depositar: sin mínimo publicado, el jugador no sabe si el depósito de $200 MXN que planea hacer activa el bono o lo deja fuera de la promoción. Y sobre el permiso, la marca no exhibe ninguno en lo publicado, mientras el registro público de la Secretaría de Gobernación sigue inaccesible. Cualquier certeza sobre su situación de permiso tendría que salir de ese registro, no de esta página ni de la ficha de la aplicación.

Lo que la comparación deja fuera a propósito

Betano no aparece entre las nueve y su ausencia no es un juicio de calidad, sino de estado. Su ficha describe apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones, y en un país sin lista pública de autorizados esa ficha era, antes del bloqueo, la presentación más completa de una marca internacional. Desde noviembre de 2025 está bloqueada por el congelamiento de cuentas de la UIF, y en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió su dominio entre otros diez. No se puede comparar lo que no se puede usar, y esta comparación describe plataformas a las que un mexicano puede entrar hoy con la precaución de que el estatus cambia.

Lo que cuesta entrar: bonos, rollover y la letra chica que nadie lee

Un bono de bienvenida no es dinero. Es una promesa condicionada, y las condiciones siempre tienen tres piezas: cuánto hay que apostar antes de retirar, con qué cuotas mínimas y dentro de qué plazo. Cuando una de las tres falta, el jugador no puede calcular el valor de la oferta, y una oferta que no se puede calcular no es un beneficio: es una incógnita con logotipo. Esa es la razón por la que aquí se compara el costo antes que el atractivo.

Los tres bonos que se pueden leer y los dos que no

De las nueve marcas, dos publican cifras concretas de bienvenida. Codere anuncia un bono de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO en su ficha de aplicación, y ese “hasta” describe un techo, no un monto garantizado. Caliente publica en su encabezado $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo ata al primer depósito y en otro lo presenta como bono sin depósito, y esa contradicción interna es la más costosa de todas, porque el jugador no sabe si tiene que arriesgar dinero para activarla.

Del bono sin depósito de Caliente, las reseñas no oficiales hablan de un rollover de 10 veces y se contradicen sobre el resto: el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Vale la pena detenerse en el único número que sí se repite. Con $1,000 MXN de bono y un rollover de 10 veces, la exigencia son $10,000 MXN en apuestas antes de que ese dinero sea retirable. A un margen de mercado de alrededor del 5 %, la pérdida esperada de completar ese recorrido ronda los $500 MXN, un promedio sobre muchas apuestas y bajo el supuesto de que solo se apueste el monto del bono. En otras palabras: el bono sin depósito existe, y el costo de convertirlo en dinero propio se parece bastante al premio. Quien apueste los $10,000 MXN sin pensar si va a ganar o perder, apostará de todos modos, y ese es justo el punto del rollover.

Depósitos: la puerta que decide quién puede jugar

Los métodos publicados separan a las marcas más de lo que cualquier bono: Codere lista tarjeta, SPEI y OXXO; sus rivales con más métodos publicados de este conjunto anuncian cinco. OXXO merece un párrafo propio, porque es el gran ecualizador mexicano: quien no tiene tarjeta ni cuenta bancaria activa puede llevar efectivo a la tienda y aun así tener saldo en una casa con permiso. Es la vía más usada del país y también la que deja menos rastro digital de cuánto se depositó en una sola visita, lo cual es una ventaja para el presupuesto y una desventaja para el autocontrol.

De los retiros se sabe lo que cada marca quiere contar. Los métodos que los operadores listan —tarjetas, transferencia SPEI, cupones en efectivo en tienda y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma, y en todos los casos el dinero sale hacia una cuenta a nombre del jugador, no a la de un tercero. La obligación de pagar a la cuenta del propio jugador es antilavado; el tiempo que esa salida tarda es política comercial, y ninguna de las marcas revisadas publica un plazo en las fichas que se leyeron. Criptomonedas en marcas con permiso: no establecido, y esta página no lo afirma.

De los bonos queda una advertencia que vale para todo el conjunto. El ISR del artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y un premio cobrado en un sitio sin permiso cae en un terreno que no está establecido. La vía prudente es preguntar a un contador antes de ganar, no después.

Qué revisar en los términos antes de depositar

La lista es corta y ahorra disgustos: el rollover, y si se aplica sobre el bono o sobre bono más depósito; el momio mínimo de cada apuesta que cuenta para el rollover; el plazo en días; el tope de ganancia del bono; y si las apuestas en vivo y los mercados combinados cuentan o quedan excluidos. Cinco preguntas, y la mayoría se responde en la página de términos del operador antes de hacer el primer depósito.

Ninguna de las nueve marcas comparadas deja ver las cinco respuestas completas en lo que publica. Eso no las vuelve fraudulentas. Las vuelve opacas en el punto exacto donde su producto se convierte en obligación para el jugador, y ese punto es el que la publicidad nunca pone primero.

Queda el inventario de lo que existe y lo que no, y conviene decirlo sin edulcorante. Existe un marco legal de 1947 que prohíbe y autoriza por excepción, un Reglamento que prohíbe lo no previsto, una autoridad que vigila y bloquea, un impuesto al operador que subió del 30 % al 50 % con la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, un impuesto estatal variable por entidad, una retención de ISR que va del 1 % al 21 % según el estado, la obligación del operador de pagar a una cuenta a nombre del jugador y de emitir el CFDI de retenciones por los premios gravados. No existe una licencia digital, ni una lista pública de permisos cómoda de abrir, ni un registro nacional de autoexclusión, ni un límite legal de depósito o de pérdida, ni una regla estatutaria de publicidad o de bonos.

Ese inventario tiene una consecuencia concreta para quien compara marcas. Una casa con permiso trae cinco cosas que una marca sin permiso no trae: un domicilio legal en México, un permisionario identificable ante la Secretaría de Gobernación, controles de identidad y antilavado, reportes a la UIF y al SAT, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca operando desde fuera, con licencia de Curazao o de cualquier otra jurisdicción que no sea mexicana, no es titular de un permiso en este país y no trae ninguna de las cinco. Las páginas con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y decirlo no es un juicio moral: es la explicación de qué recurso tiene un jugador el día que su cuenta se cierra con dinero adentro. En una marca con permiso existe una autoridad a la que reclamar; en la otra, el reclamo se hace a un domicilio que probablemente esté a ocho mil kilómetros.

La zona sin protección tiene una característica que rara vez se menciona y que conviene escribir: es la única parte de este mercado donde un bloqueo administrativo no necesita causa, y donde un saldo no tiene a quién reclamarle. Los bloqueos de noviembre de 2025 y de julio de 2026 mostraron que eso también le puede pasar a una marca grande con permiso. Si le pasa a una casa conocida, con más razón a una que solo tiene un banner.

Y luego está el horizonte. La Secretaría de Gobernación terminó, según el reporte del 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. La iniciativa que se discute para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta. Nada de eso cambia las reglas de hoy, y una página que le prometa a usted una “nueva ley de apuestas en línea” está vendiendo algo que no existe.

Lo que sí cambia con el tiempo es el estatus de cada marca. La mejor inversión de cinco minutos que puede hacer un jugador mexicano antes de depositar es comprobar dos cosas: que el número de permiso que aparece en el pie de página de la casa coincida con el titular que la casa nombra, y que el sitio esté en pie y operando el día que deposita. Si el número no coincide, o si no aparece, la respuesta no es buscar en un comparador: es preguntar a la casa por escrito y guardar la respuesta. El jugador que en México guarda una captura de pantalla de su saldo y de los términos vigentes el día que deposita tiene algo que mostrar cuando el estatus cambie, y en este mercado el estatus cambia.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas de FIFA en México

¿En qué deportes y eventos se pueden apostar en las casas con permiso?

En lo que cada marca decida ofrecer, porque el Reglamento no da una lista de deportes. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen artículo propio. Las carreras y el frontón sí tienen régimen aparte, con el cruce de apuestas y la prohibición de que participe un menor.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Empiece por el pie de página del operador, donde las marcas con permiso suelen exhibir el número y el titular. Ese dato vale como declaración del interesado, no como certificado: el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos es el único que lo zanja, y no siempre está accesible.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad por el momio. Con $1,000 MXN a un momio de 1.90, el retorno es de $1,900 MXN y la ganancia limpia de $900 MXN; si la apuesta pierde, se pierde la cantidad completa. En una combinada los momios de todas las selecciones se multiplican entre sí.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Comparando todos los resultados de un mismo mercado. Se suman los inversos de los momios y se divide uno entre esa suma; lo que falta para el 100 % es el margen. En un mercado parejo de dos vías con momios de 1.90 y 1.90 la devolución queda cerca del 95 % y el margen ronda el 5 %, y esa cifra empeora en mercados de tres resultados y en las combinadas.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados son ingresos bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios, cerca del 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

No hay límite legal ni registro nacional que lo imponga: se configura dentro de cada cuenta, en la sección de juego responsable o en la configuración del perfil, y vale solo para esa marca. Ponerlo temprano, antes de una racha mala, es lo que le da sentido. Tampoco existe un registro de autoexclusión que avise a las demás casas.

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