Spread en apuestas deportivas: la línea que decide tus 8 puntos de margen
Un boleto de apuesta con un spread no es más complicado que una apuesta sencilla; lo que cambia es que hay un número pegado al equipo y que ese número ya viene con el costo del operador metido dentro. Aquí está todo lo que hace falta para leerlo, elegirlo y saber cuánto se queda la casa antes de que ruede el balón.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los momios y los estados de permiso verificados contra los avisos que publican las propias casas y contra lo que reportan los registros y las resoluciones judiciales citadas.
Marco legal: qué respalda a una casa de apuestas en México
México no tiene una ley de apuestas en línea. Tiene una ley de 1947 que prohíbe y luego una autoridad que permite, y esa asimetría explica casi todo lo demás: desde por qué un sitio puede cerrar en una semana hasta por qué un número de permiso casi nunca se puede confirmar sin llamar a una ventanilla.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuesta en todo el territorio y deja a salvo solo lo que se autoriza expresamente. Quien autoriza es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que otorga, controla, supervisa, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción. El Reglamento de la ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, lo dice sin rodeos en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. El artículo 1 acota el terreno — autorización, control e inspección de juegos con apuestas y sorteos, con jurisdicción federal, salvo lo que toca a la Lotería Nacional — y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario.
De ahí sale la palabra que importa y que casi ningún anuncio usa: permiso, no licencia. Un centro de apuestas remotas opera con un permiso, y ese permiso se apoya en el de un permisionario que ya tiene presencia física autorizada — un hipódromo, un galgódromo o un frontón pueden pedir permisos complementarios para la apuesta remota, según el artículo 28. La consecuencia práctica es sencilla de decir y difícil de digerir: ninguna página web mexicana tiene un permiso digital propio. Está colgada del permiso de otro, y a veces son varias marcas colgadas del mismo permisionario.
El artículo 31 añade que los permisos no son transferibles, y el artículo 29 carga al permisionario de apuestas remotas con cuentas trimestrales, cuentas anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza. Esa lista es la que después reaparece en la letra chica de tu cuenta: la verificación de identidad no es una manía de la casa, es una obligación del permisionario.
Lo que no existe es igual de importante. La DGJS publica, se dice, un PDF con los sitios autorizados, pero no se pudo abrir ninguna lista oficial; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto; y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí — 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esas cifras no se cuenta nada. Por eso en esta página no vas a encontrar un número de permiso impreso como si fuera un dato oficial: lo que hay son números que la propia marca muestra en su pie de página o que recoge una compilación, cada uno con la fuente que lo sostiene y la advertencia de que no está confirmado oficialmente. Sobre esto vuelvo en el cuadro comparativo, que es donde vive el expediente completo de cada marca.
El estado de la supervisión cambia más rápido que cualquier reseña
Si un sitio mexicano tiene permiso y sigue vivo hoy, eso no dice nada sobre el mes que viene. La prueba está en el expediente de los últimos meses.

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.
Nada de eso permite escribir “abierto” ni “cerrado” como un estado permanente. La única forma honesta de decirlo es con la fecha pegada: bloqueada desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas de la UIF, con resoluciones que siguen moviéndose. Si buscas una marca que no aparece entre las que reviso aquí, la pregunta correcta no es si está de moda, sino cuál es la fecha de la última resolución que la menciona.
Sobre el amparo de marzo y la suspensión de octubre hay que ser preciso: un amparo no es un permiso. El amparo de marzo de 2026 fue contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. La suspensión de octubre de 2026 contra la orden de la Secretaría aparece en una sola fuente y con la fórmula “de manera reportada”. Eso no es lo mismo que una autorización vigente, y un lector que confunda las dos cosas puede terminar con su saldo en una cuenta que no puede tocar.
La reforma tampoco está. La Secretaría de Gobernación terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y eso es una propuesta, no una norma. Cualquier página que te anuncie la nueva ley mexicana de apuestas en línea te está vendiendo una fecha que todavía no existe.
Qué cubre el permiso y qué no
Un permiso mexicano cubre apuestas deportivas, y las apuestas deportivas solo se pueden ofrecer a través del permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario. Punto.
Lo que el Reglamento no regula por separado es casi todo lo demás. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las modalidades de apuesta no tienen artículo propio en los preceptos leídos. Las carreras de caballos y las apuestas mutuas viven en los hipódromos, galgódromos y frontones, con su “cruce de apuestas”, y ahí los menores no pueden participar nunca, según el artículo 5. Un mercado de intercambio de apuestas — una bolsa donde un usuario apuesta contra otro, no contra la casa — no tiene previsión encontrada, así que aquí no vas a leer que exista en México. Tampoco hay una lista de eventos restringidos por ligas menores o por categorías juveniles. Y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su propio artículo 1.
La pregunta que más se repite es la del spread, y la respuesta sorprende a quien viene de la regulación europea: el hándicap de puntos no tiene tratamiento normativo propio. Es una modalidad de apuesta dentro del permiso, no una autorización aparte. Nadie te va a pedir un permiso distinto por apostar un -7.5 a la NFL.
Juego responsable: las herramientas que dependen de la marca, no de la ley
México tiene una obligación legal de proteger a los menores y ninguna infraestructura para protegerse a sí mismo. Esa es la brecha entera, y el resto es lo que cada casa decide poner en su aplicación.
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija una edad con número. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y esa es la cifra que vas a ver en todas partes. Una edad legal de juego establecida en estatuto no está determinada. Traducido al caso concreto: el número 18 existe porque las casas lo publican, y esa es una diferencia real frente a un país donde el 18 está en la ley.
Lo que sí es obligatorio es verificar quién eres. Los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Qué documentos exactos pide el estatuto no está establecido, así que la lista la pone cada casa. Ahí es donde conviene mirar antes de depositar: una verificación documental sencilla es un trámite de diez minutos, y una verificación que arrastra el retiro durante días es dinero tuyo inmovilizado sin razón.
El punto serio: no hay un registro nacional de autoexclusión. En un régimen como este, la autoexclusión es interna a cada marca y voluntaria; no existe una lista oficial a la que te apuntes y que te cierre todas las puertas del país. Nadie puede ofrecerte aquí una salvaguarda que no depende de la casa. Tampoco hay un límite de depósito o de pérdida establecido por ley, ni una cuenta temporal regulada.
Eso deja las herramientas de juego responsable donde las pone cada aplicación. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son dos formas de decir lo mismo, y ninguna de las dos es una obligación que puedas reclamar ante una autoridad.
Ahí está la consecuencia práctica para quien apuesta un spread con regularidad. Los límites que pongas tú son los únicos que van a existir, y no viajan contigo de una marca a otra. Si te fijas un tope semanal de depósito en una casa y después abres cuenta en otra, el tope se quedó atrás. La costumbre que sí funciona es fijarlo al abrir la cuenta, no cuando ya perdiste tres parlays seguidos, porque a esa altura la herramienta de límite es justo la que menos ganas tienes de usar.
De esto se sigue algo más incómodo y hay que decirlo sin adornos: el interés comercial de la casa es que apuestes más, y su sección de juego responsable es una sección, no un servicio. Las políticas de cierre de cuenta que algunas fichas mencionan son, en la práctica, lo único parecido a una salida ordenada — y conviene leerlas antes de necesitarlas, no después.
¿Qué es el spread en apuestas y cómo se arma un boleto?
Un spread, o hándicap de puntos, es una apuesta en la que el favorito da puntos al rival. Con una línea de -7.5 el favorito debe ganar por 8 o más; el rival, con +7.5, gana la apuesta si pierde por 7 o menos o si gana el partido. Eso es todo. El resto es cómo se expresa y cómo se cobra.
El signo menos va al favorito y el más al rival. El spread es la forma habitual de apostar a la NFL y a la NBA, y en México las casas suelen llamarlo “hándicap” cuando se trata de futbol y de deportes con puntos. Vas a ver los dos nombres en el mismo programa de apuestas, sin que signifiquen cosas distintas.
La razón de ser del medio punto es que no exista el empate. Si el resultado cae exactamente en la línea de un spread de número entero, la apuesta es un empate técnico y se devuelve el monto apostado. Un -7 con un triunfo por 7 exacto no gana ni pierde: te devuelven el dinero. El -7.5 elimina ese caso, y la casa te cobra por eliminarlo en la forma del momio.
La línea y el momio se mueven por razones distintas
Aquí está lo que casi nunca se explica bien, y es lo que decide cuánto pagas. La línea — el 7.5 — se mueve por el dinero que entra del otro lado: si la gente carga al favorito, el operador sube la línea hasta que el dinero se equilibre. El momio se mueve por la misma razón pero por otra vía: en lugar de tocar los puntos, toca el precio. Son dos formas de ajustar el mismo mercado.
El pago es la cantidad apostada multiplicada por el momio que estaba fijo cuando hiciste la apuesta. Ese momio no cambia después, y por eso una línea que se mueve a tu favor no te da nada y una que se mueve en tu contra tampoco te quita nada: lo que firmaste es lo que vale. En México los momios se escriben en forma decimal con punto — 1.85, 2.10, 3.40 — y esa multiplicación es literal. Apostar 500 pesos a un momio de 1.90 devuelve 950 pesos si el boleto entra, de los cuales 450 son ganancia neta y 500 es tu propio dinero que regresa.
Un equipo que da 7.5 puntos y gana el partido por 3 te cuesta el boleto. Da igual que haya dominado 55 minutos. El spread no paga por ganar; paga por ganar por lo suficiente.
Apuesta sencilla, parlay y el boleto que multiplica
El spread puede ir solo o combinado. En un parlay — también llamado combinada en muchas casas — los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio. Aquí aparece la tentación más grande del catálogo y el lugar donde el margen de la casa trabaja con más comodidad, porque cada pata que agregas multiplica el precio y multiplica también la probabilidad de fallar.
Dos selecciones a 1.90 cada una dan un momio combinado de 3.61, y eso es una multiplicación de precios, no una promesa de dificultad proporcional. Un parlay de spread con dos patas favoritas parece prudente y paga como si no lo fuera. La casa cobra su parte en cada pata por separado, y tú la pagas dos veces.
Vale la pena decirlo de forma llana porque es el punto que el folleto omite: el spread te permite apostar por un favorito que igual iba a ganar, y eso tiene un precio. La pregunta útil no es “¿gano?”, sino “¿esta ventaja de 7.5 puntos es real o me la están vendiendo más barata de lo que vale?”.
Formatos que acompañan al spread
Las casas mexicanas no ofrecen el spread en el vacío; lo meten en un paquete. Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. bet365 México ofrece momios mejorados —“Superaumentos”—, el creador de apuestas “Crear apuesta +”, retiro anticipado parcial o total, transmisión en vivo y juegos gratuitos. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español.
Dos de esas herramientas conviene mirarlas con calma porque cambian la aritmética del boleto. El retiro anticipado — cash out — te paga una cantidad antes de que termine el evento, y esa cantidad es peor que el valor esperado de esperar; el operador te compra tu boleto con descuento, porque si no, no tendría negocio. Las apuestas a jugadores, tan de moda, fragmentan un partido en decenas de mercados y cada uno lleva su margen.
El “momio mejorado” merece un párrafo aparte porque es el término más gastado del folleto. Un momio mejorado quiere decir que la casa subió el precio de un mercado concreto, y eso hay que leerlo como lo que es: una promoción temporal sobre una selección específica, casi siempre con un tope de stake. Si el momio mejorado es de 2.50 sobre un favorito con línea de -7.5 y el tope es de 200 pesos, la mejora real es el margen que la casa decidió regalarte en ese mercado y nada más. Nada de eso llega al resto del catálogo.
El creador de apuestas es lo contrario: te deja construir tu propio mercado y ahí el margen suele ser más ancho, no más estrecho, porque la casa no tiene una referencia de mercado contra la cual cubrirse. Es divertido y es lo más caro del programa. Ninguna de las dos cosas es mala por sí misma; la cuestión es saber cuál estás pagando.
Cuánto se queda la casa: el margen dentro del spread
Este es el corazón del asunto y el único cálculo necesario para leer cualquier mercado. Un momio de 1.90 parece que paga casi el doble, y en realidad no paga casi nada de lo que debería.
Toma un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, que es un ejemplo ilustrativo y no un precio cotizado. La fórmula es la inversa de cada momio sumada: 1 ÷ 1.90 es 0,526315789, y dos veces eso da 1,052631579. La parte que el mercado devuelve de cada peso apostado es la inversa de esa suma, es decir 1 ÷ 1,052631579, que es 0,95. El margen es 100 % menos ese 95 %, y da 5 %.
Un margen del 5 % quiere decir que por cada 100 pesos que se apuestan en ese mercado, el operador retiene alrededor de 5 pesos como promedio estadístico, y devuelve 95. No es un descuento de la ganancia ni una comisión que aparezca en el estado de cuenta: está dentro del precio, y por eso no se ve.
El número exacto varía con los momios, y esa es la parte que conviene entender. Con prestaciones a 1.95 y 1.95 la suma de inversos baja a 1,025641026, el mercado devuelve 0,975 y el margen cae a 2,5 %. Con un favorito muy cargado, digamos 1.20 para un lado y 5.50 para el otro, la suma de inversos sube a 1,015151515, la devolución es 0,985 y el margen ronda el 1,5 %. En cambio, en un mercado de tres resultados con 2.20 / 3.40 / 3.60 la suma de inversos llega a 1,026738, la devolución baja a 0,974 y el margen se coloca cerca del 2,6 %. Así que el margen de un mercado de dos vías a 1.90 queda en una banda que va del 2,5 % al 5 % según cómo estén cargados los momios, y comparar mercados por el tamaño del favorito sin mirar el momio es comparar nada.
Aquí la conclusión es directa y merece que la digas en voz baja antes de apostar: en dos momios iguales de 1.90, la casa ya te está cobrando 5 pesos por cada 100 antes de que empiece el partido. Y en esta página el margen aparece siempre donde importa, porque es el precio de entrada a todo lo demás.
Lo que sigue de esa cifra es un cálculo incómodo y no una predicción. Sobre un boleto de spread a ese 5 %, el pago de una apuesta ganadora de 500 pesos a 1.90 es de 950 pesos, con 450 de ganancia neta. Y de cada peso que apostaste, alrededor de cinco centavos se quedaron del otro lado como promedio. Eso no dice si tu boleto concreto gana, y no hay forma de que lo diga. Dice cuánto cuesta cada intento cuando se repite muchas veces.
Sobre esto se entiende por qué el parlay es tan popular entre las casas. Dos patas a 1.90 forman un momio de 3.61, y cada pata lleva su margen; la casa cobra dos veces por un boleto que ya de por sí es más difícil de acertar. El pago combinado es real y la doble retención también.
Una nota de precisión que casi nadie da: la suma de inversos y el margen son las dos caras del mismo mercado. El 95 % de devolución y el 5 % de margen son el mismo hecho contado desde dos lados, y quien te enseñe uno como prueba del otro no te está enseñando dos cosas.
Evaluación de las casas con permiso en México
Nueve marcas, un mismo marco legal y un mismo problema de verificación. Antes de entrar al detalle, conviene tener claro qué se está comparando: el permiso que cada una declara, el número que aparece en su pie de página o en una compilación, y quién es el permisionario detrás. Ninguna de esas piezas es un dato oficial, y esa es la primera cosa que un lector mexicano debe aceptar antes de comparar nada.
El expediente completo, marca por marca, va en el cuadro que sigue. La columna de estado del permiso dice exactamente lo que su fuente sostiene, y no más: los números vienen del pie de página de la propia marca o de una compilación, siempre marcados como no confirmados oficialmente, y en dos casos las compilaciones se contradicen entre sí, así que no se imprime ningún número. La segunda columna recoge lo que la propia ficha o el propio pie de página de cada marca declara sobre su oferta deportiva.
| Marca | Estado del permiso SEGOB, según la fuente que lo sostiene | Lo que su propia ficha o su pie de página declara |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario; número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí. Titular según las fuentes: Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora | Sin datos de la ficha sobre esta clave |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación de reseñas; sin confirmación oficial. Titular según las fuentes: Eventos Festivos de México | Sin datos de la ficha sobre esta clave |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de reseñas; sin confirmación oficial. Titular según las fuentes: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación de reseñas, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular. Titular según las fuentes: Entretenimientos Naturales | Sin datos de la ficha sobre esta clave |
| Betway | Permiso 4184, según una compilación de reseñas; sin confirmación oficial. Titular según las fuentes: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación de reseñas; sin confirmación oficial. Titular según las fuentes: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin datos de la ficha sobre esta clave |
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no impreso: el del pie de página de la marca y el de la tabla del titular difieren. Titular según las fuentes: Producciones Móviles | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación de reseñas; sin confirmación oficial, y las compilaciones difieren sobre el titular. Titular según las fuentes: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Sin datos de la ficha sobre esta clave |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; sin confirmación oficial. Titular según las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 |
Lo que el cuadro revela de un golpe es que el esfuerzo de verificación que la ley pone sobre el permisionario no se traduce en un dato que el apostador pueda comprobar. Nueve marcas y no hay una sola casilla que diga “confirmado”. Eso no es culpa de las marcas ni de este cuadro: es lo que pasa cuando el registro público que pidió el Congreso no existe. Y hay un detalle concreto que sí se puede usar, porque no depende de ninguna lista oficial: dos compilaciones distintas recogen para Pickwin un número que es el que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y el mismo titular aparece detrás de dos marcas. Cuando un permisionario sostiene varias marcas, el permiso es uno y los sitios son varios.
Sobre el spread como mercado concreto, el cuadro muestra el hueco con claridad: de las nueve marcas, solo cuatro fichas declaran algo sobre su oferta deportiva, y ninguna de ellas es una declaración sobre hándicaps o líneas de puntos. Ninguna casa mexicana de esta lista publica en su ficha que su mercado de spread tenga este o aquel margen, ni cuántos mercados de hándicap ofrece. Eso no significa que no los tengan; significa que el momio de un -7.5 concreto solo se conoce abriendo el programa de apuestas del día y mirando la línea, cosa que ningún cuadro comparativo puede hacer por ti.
Ahí termina la parte que se puede comparar desde fuera y empieza la que se comprueba con el boleto delante. El criterio útil no es cuál promete más, sino cuál te deja ver su línea sin obligarte a depositar primero.
Pickwin: el permiso que no se puede imprimir
Pickwin llega a esta comparación con el expediente más flaco de los nueve, y no precisamente por su culpa. Su permiso es un permiso de su permisionario, y el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí: la compilación de blog.pickwin.mx y una compilación de reseñas recogen cifras que no coinciden, y una de ellas es la que aparece en el pie de página de Betcris a nombre de Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora.
Cuando la discrepancia es de esta naturaleza, el lector tiene un problema y no un dato. La advertencia razonable es que un número de permiso que aparece con dos valores distintos en dos compilaciones no sirve para verificar nada, y por lo tanto la única verificación disponible es la que el propio sitio muestre en su pie de página. Es poco, y es lo que hay.
Sobre el spread, la ficha de Pickwin no declara nada en la documentación recogida aquí, así que no se le puede atribuir ningún mercado de hándicap concreto. Eso no la descalifica para apostar una línea de puntos; quiere decir que su caso se decide en el programa de apuestas y no en la ficha. Un lector que llegue buscando una declaración explícita sobre hándicaps va a tener que abrir la cuenta antes de encontrarla, y ahí el orden importa: conviene mirar el pie de página y su número antes de registrar una tarjeta, no después.
El veredicto de esta marca es el que su propio expediente sostiene: un permiso real probablemente, un número que las fuentes no permiten fijar, y ninguna declaración sobre el mercado que a nosotros nos interesa. Para quien valora la claridad documental por encima de todo, ese hueco pesa. Para quien la va a usar como casa secundaria para un mercado concreto, la falta de una ficha deportiva detallada es un dato menor — siempre que el número del pie de página sí aparezca, porque si tampoco está, no queda nada comprobable.
Playdoit: el número largo y su dueño
Playdoit trae el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación de reseñas, con Eventos Festivos de México como titular según las mismas fuentes, y sin confirmación oficial: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Fíjate en la forma del número. El prefijo DGAJS/SCEVF es distinto del prefijo DGJS/DCRCA que aparece en otras marcas de este cuadro, y esa diferencia sugiere trámites de naturaleza distinta, aunque la documentación recogida aquí no permite decir con precisión qué distingue a cada uno. Lo que sí permite decir es que un permiso con fecha de 2005 antecede por casi dos décadas a los permisos de 2019, 2020 y 2021 de las demás marcas, y esa antigüedad es un argumento en un país donde la autoridad ha venido moviéndose a golpes de suspensión y bloqueo.
La ficha de Playdoit no declara nada sobre su oferta deportiva en la documentación disponible, así que aquí tampoco hay nada que decir sobre spread, momios o líneas de puntos. Y esa es la nota dominante de su caso: un expediente de permiso más nítido que el promedio, con un titular nombrado y una fuente identificada, y una oferta deportiva que se conoce solo entrando al sitio.
El veredicto se sigue de eso: es la marca cuya parte administrativa está mejor documentada dentro de esta lista, y cuya parte de producto está menos documentada. Un apostador que busca trazabilidad del permiso tiene aquí el caso más limpio del cuadro. Uno que busca saber de antemano si el programa de hándicaps es profundo va a tener que averiguarlo solo. La ausencia de declaración sobre la apuesta deportiva no es un defecto del sitio, pero sí un vacío para cualquiera que compare por ficha.
Codere: la ficha más explícita y su letra de 18+
Codere es la única marca de la lista que declara en su ficha una combinación de productos que puede cotejarse punto por punto. Permiso DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación de reseñas, titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial. Y sobre el producto: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Vale la pena detenerse en lo que esa ficha sí dice sobre el juego responsable, porque es la declaración más concreta de las nueve: que opera con permiso de la SEGOB, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La política de cierre de cuenta es la pieza menos glamorosa y la más útil del conjunto, porque es la única vía ordenada de salida que una casa mexicana menciona sin que nadie se la haya pedido.
La cobertura de más de 30 deportes importa para lo que nos ocupa por una razón sencilla: el spread es la forma habitual de apostar a la NFL y a la NBA, y un catálogo ancho tiene más probabilidades de colgar hándicaps de puntos de ligas secundarias y de deportes de nicho donde la línea no está tan trabajada. Cuantas menos manos hayan operado una línea, más ancho suele ser el margen que carga. Es un razonamiento y no una cifra, y como razonamiento se sostiene: la liquidez de un mercado se nota en el precio.
Los dos momios de 2015 y 2019 son un detalle administrativo, y aquí aparecen juntos porque la marca declara ambos. Un permisionario con dos permisos no es una rareza ni una ventaja automática; es la forma que la autoridad tiene de autorizar actividades que puede haber separado en el tiempo.
El veredicto: Codere es la marca cuya ficha permite al lector construir una expectativa antes de registrarse, y eso la coloca arriba en una comparación hecha por transparencia documental. El precio de esa transparencia es que sus propios avisos de edad y de juego responsable son también lo más parecido a una salvaguarda que el usuario va a encontrar en la página, y ese listón es bajo. Quien la elija por catálogo va a tener que fijar sus propios límites desde el primer día.
1xBet: el titular y la tienda no dicen lo mismo
1xBet presenta una anomalía que merece atención porque es la clase de detalle que un cuadro comparativo rápido se salta. El permiso sería DGJS/0002/2020 según una compilación de reseñas, con Entretenimientos Naturales como titular según las fuentes. Y hay un problema doble: la misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que las fuentes nombran como titular.
Eso es un desajuste entre dos documentos públicos que el usuario puede ver por sí mismo: la ficha de la tienda de aplicaciones y el nombre del permisionario. Cuando el desarrollador de la app no es el titular del permiso, hace falta una explicación, y la documentación disponible aquí no la trae. Lo prudente es decirlo sin adornos: el permiso existe sobre el papel con un número, y la cadena que va del permiso a la aplicación que te descargas tiene un eslabón sin nombre.
Sobre el spread, la ficha de 1xBet no declara nada en la documentación recogida, así que no se le puede atribuir ninguna línea de puntos concreta.
El veredicto: es la marca con la brecha documental más incómoda del grupo, porque no es un número ausente sino dos nombres que no encajan. Un lector que exija que el desarrollador de la app sea el permisionario, o una empresa del mismo grupo, tiene aquí su respuesta y probablemente no es la que buscaba. Quien la tenga ya abierta y sin problema no tiene por qué correr, pero la verificación de identidad de la propia cuenta — y el nombre al que se emite el CFDI de retenciones — es lo que conviene revisar antes de dar por buena la cadena.
Betway: el permiso corto y la promesa de 2,000 eventos
Betway aparece con un número de permiso que se lee de un golpe: 4184, según una compilación de reseñas, sin confirmación oficial, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular según las fuentes.
El número corto contrasta con los formatos largos — DGJS/DCRCA/1121/2020, DGAJS/SCEVF/P-02/2005 — que dominan el cuadro, y esa diferencia de formato ya es una señal de que los números de este cuadro no se pueden ordenar por antigüedad ni por jerarquía sin más información. Un lector avisado no debería leer “4184” como un número menor; debería leerlo como otro formato de la misma autoridad, emitido bajo otra regla.
Y sobre el producto, la ficha es la más generosa del grupo en cuanto a cifras: más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Ahí hay que aplicar el margen. Un club con apuestas gratis semanales es una promoción recurrente, y una promoción recurrente casi siempre viene con requisitos de apuesta atados, porque de lo contrario la casa estaría regalando dinero todas las semanas y ninguna casa lo hace. Los requisitos concretos de ese club no están en la documentación recogida, así que la lectura honesta es que existen y que hay que leerlos antes de contar con esa apuesta gratis.
El creador de apuestas y los momios mejorados vuelven a aparecer aquí como aparecían en el bloque general: son herramientas de producto, no descuentos, y el momio “Ultra” con un tope de stake pequeño vale menos que un momio normal sin tope.
El veredicto: Betway es la marca con el catálogo más promocionado de la lista y el permiso menos descriptivo, y esas dos cosas juntas describen a un operador que compite por producto visible y no por expediente. Para quien apuesta con frecuencia y aprovecha promociones, las apuestas gratis semanales y los dos niveles de momio mejorado tienen un valor real, siempre que los requisitos no se coman el beneficio. Para quien elige por trazabilidad del permiso, “4184” sin prefijo ni más contexto es lo más opaco del cuadro.
Novibet: el permiso largo y la ficha en blanco
Novibet trae el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según una compilación de reseñas, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular según las mismas fuentes y sin confirmación oficial.
El formato del número coincide con el que llevan otras marcas de este cuadro — el prefijo DGJS/DCRCA con año de 2020 — y ese es todo el peso que se le puede dar: es un permiso del mismo tipo administrativo que varios otros de la lista, con titular nombrado y fuente identificada. No hay aquí una anomalía como la de 1xBet ni un número corto como el de Betway.
Sobre la oferta deportiva, la ficha de Novibet no declara nada en la documentación recogida. Cero datos sobre deportes, momios, mercados o hándicaps.
El veredicto en un caso así no puede inventarse un perfil: es una marca con un expediente de permiso que se parece al de la mayoría y sin nada declarado sobre su producto. Eso la deja, dentro de esta comparación, en el montón de las que se conocen solo abriendo el programa de apuestas. Un lector que llegue con la intención de apostar un spread no va a encontrar aquí nada que le ayude a decidir antes de registrarse, y la comparación honesta es que su lugar en la lista lo ocupa el número de permiso, no la oferta. Vale la pena decirlo así de claro: en una comparación de nueve fichas deportivas, cuatro vienen en blanco, y eso es una propiedad del mercado mexicano, no de esta página.
Betcris: el parlay del mismo juego y el número que baila
Betcris es la marca cuya ficha tiene más que decir sobre las herramientas de apuesta. Destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Y su permiso es el de su permisionario, con el número no impreso: el que muestra el pie de página de la marca y el que aparece en la tabla del titular difieren, y el del pie de página está a nombre de Producciones Móviles.
Hay que detenerse en el parlay del mismo juego porque es la herramienta que más tensión crea con el margen. Combinar varias selecciones de un mismo partido — el ganador, el total de puntos, el rendimiento de un jugador — convierte un solo evento en varios mercados correlacionados, y las casas casi siempre los pagan con un momio combinado ajustado a la baja precisamente porque las selecciones no son independientes. Es un producto que se disfruta más cuando se entiende que esa correlación se paga. El retiro anticipado, por su parte, es la misma historia que en cualquier casa: te compran el boleto con descuento y lo venden como una ventaja.
Sobre el spread, la ficha de Betcris no declara hándicaps ni líneas de puntos concretas. Sí declara el parlay del mismo juego, que es un envoltorio que puede contener un spread, y que es donde el margen se multiplica.
Sobre los números de permiso divergentes, la lectura útil es la misma que en Pickwin: cuando el pie de página de una marca y la tabla de un tercero no coinciden, el número no sirve como dato. Y hay un detalle que conecta dos marcas de esta lista: Producciones Móviles aparece aquí como titular y también como uno de los nombres que las fuentes dan para Pickwin. Si eso se sostiene, dos marcas del cuadro comparten permisionario.
El veredicto: Betcris es la marca con la caja de herramientas más completa del grupo y con el dato de permiso más flojo de las nueve, y esas dos cosas no se compensan entre sí. Quien apueste spreads y quiera combinarlos dentro del mismo partido tiene aquí la ficha más rica; quien quiera saber a quién le está dando su dinero va a encontrar dos números distintos y ninguna forma de resolver cuál es el correcto. Los retiros rápidos y los métodos de pago locales son buenas noticias concretas para el bolsillo mexicano, y merecen más crédito del que reciben al lado de un “momio mejorado”.
Strendus: tres permisos y dos titulares
Strendus presenta el expediente más abundante en permisos y más confuso en titularidad. Los números según una compilación de reseñas son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, sin confirmación oficial, y las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads.
Tres permisos en tres formatos distintos y un titular que las fuentes no fijan. Para el apostador, la consecuencia es la de siempre en un régimen sin registro público: no hay una casilla que consultar. Lo que sí se puede leer en el conjunto es que la marca opera con una estructura de permisos construida en varios momentos — 2018, 2021 y 2021 otra vez — y que esa acumulación es la huella de un operador establecido que fue ampliando autorizaciones.
La ficha de Strendus no declara nada sobre su oferta deportiva en la documentación recogida. Ni deportes, ni momios, ni creador de apuestas, ni hándicaps.
El veredicto: es la marca cuyo expediente administrativo pesa más que su expediente de producto, y en una comparación que un apostador lee para decidir dónde poner un spread, ese orden está al revés. Un lector no puede hacer nada con tres números de permiso si no hay una lista oficial contra la cual cotejarlos, y no puede hacer nada con una ficha en blanco si quiere saber cómo es su mercado de hándicaps. Lo que queda es la única prueba que siempre funciona: abrir el programa de apuestas, mirar una línea de -7.5 concreta y ver qué momio ofrece. Eso es lo que decide un boleto, y ningún cuadro lo sustituye.
Caliente: el permiso en su propio pie de página
Caliente es la marca de la lista cuyo permiso aparece en el lugar donde un apostador lo puede verificar sin intermediarios: el pie de página de caliente.mx muestra DGG/SP/404/97 y lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. Sin confirmación oficial, como todas las de este cuadro, pero desde la fuente más cercana posible: el propio sitio.
La ficha de la aplicación “Caliente Deportes” la publica la misma razón social, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Ese detalle — que el desarrollador de la app y el permisionario sean la misma empresa — es exactamente lo que 1xBet no puede decir, y aquí es una coincidencia de nombres que se puede comprobar en la tienda en dos toques.
Sobre el producto, la ficha declara transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y se limita a mayores de 18 años. En su página principal se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese “no aclara” es un dato en sí mismo: el lector no sabe si ese dinero sirve para un spread o solo para tragamonedas, y esa ambigüedad es lo primero que hay que resolver en los términos antes de contar con el bono.
Sobre el requisito de apuesta del bono sin depósito de $1,000 MXN, las reseñas de casas de apuestas recogen un rollover de 10 veces, pero el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Conviene decirlo con la etiqueta que corresponde: eso es lo que dicen las reseñas, no lo que dicen los términos de la casa, y las reseñas no coinciden entre sí. Un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos implica mover 10,000 pesos en apuestas antes de poder retirar nada, y si el precio mínimo por apuesta que cuentan las reseñas no está claro, tampoco está claro cuántos boletos son.
El veredicto: Caliente coloca su información de permiso donde un lector la encuentra, y esa es la diferencia práctica más grande frente a las marcas que la esconden en una compilación. Sus promociones son también las más cuantificadas de la lista y las más ambiguas en cuanto a su alcance deportivo, y esa combinación es la que exige leer antes de depositar. Un apostador de spread con disciplina de límites va a encontrar aquí un catálogo amplio y una letra chica que hay que respetar; uno que se deje llevar por el “hasta $7,000 MXN” del encabezado puede terminar moviendo el equivalente a diez veces su bono en mercados que no eligió.
Lo que cuesta apostar sin permiso y offshore
Hay una clase de sitio que no aparece en el cuadro anterior porque no puede aparecer: el que no tiene permiso mexicano. Y la comparación entre los dos mundos se puede hacer con dos listas cortas de lo que cada uno trae.
Una marca con permiso trae un permisionario mexicano con presencia autorizada, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de verificación de identidad y de prevención de lavado, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca offshore no trae nada de eso. Y hay un riesgo que no es teórico: los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados, como ocurrió en el episodio de noviembre de 2025. Los sitios con licencia de Curazao no son titulares de permisos mexicanos, y una licencia de otro país no te da acceso a ninguna instancia mexicana.
Lo que no se puede decir hay que decirlo también: no está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea un delito para el jugador, ni existe una exención. Tampoco hay, en ninguno de los dos mundos, un registro nacional de autoexclusión. El apostador offshore no cambia un derecho por otro; cambia un marco por ninguno.
Impuestos: quién retiene y sobre qué
El premio de un sorteo, rifa, juego con apuesta o concurso legalmente autorizado es ingreso para efectos del ISR, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal pasa del 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre premios, lo que lleva el total a alrededor del 7 % según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según reporte secundario.
Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), aplica 50 % a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, así que esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Los premios de sitios sin permiso quedan en un terreno que el artículo 137 no resuelve, porque habla de premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. La posición correcta es la de siempre en estos casos: consulta a un contador o a un asesor fiscal. Y ese es el costo real del offshore: no una multa, sino una pregunta sin respuesta cuando llega la declaración anual.
Cómo elegir y cómo comprobar
La decisión de dónde apostar un spread se reduce a tres comprobaciones que el lector puede hacer por sí mismo, sin depender de ningún cuadro.
La primera es el pie de página del propio sitio. Ahí es donde una marca con permiso mexicano dice con qué autorización opera, y es la fuente más cercana que existe mientras no haya un registro público abierto. Si el pie de página no menciona una autorización de la Secretaría de Gobernación, esa ausencia es la información. Y si menciona un número, ese es el número que hay que cotejar contra lo que diga el desarrollador de la aplicación en la tienda, porque el caso de un desarrollador distinto del titular de permiso ya apareció en esta lista.
La segunda es la línea del día. Un mercado de spread solo se conoce abriendo el programa de apuestas: la línea, el signo, el medio punto y el momio están ahí y en ningún otro sitio. Un momio de 1.90 en un mercado a dos vías implica un margen alrededor del 5 %, y uno de 1.95 lo baja a un 2,5 %. Esa comparación, hecha sobre la misma línea del mismo partido en dos casas, es la prueba de precio más útil que un apostador puede hacer en cinco minutos.
La tercera son los términos del bono, si vas a usar uno. Un bono sin depósito de $1,000 MXN con rollover de 10 veces exige mover 10,000 pesos en apuestas, y si el bono solo sirve para ciertos mercados, ese recorrido puede ser por mercados que no elegiste. El número que importa no es el del encabezado sino el del rollover y el del momio mínimo que cuenta.
Y un recordatorio de la sección sobre juego responsable, en pocas palabras: los límites de depósito y de pérdida son internos a cada casa y voluntarios; no existe un registro nacional de autoexclusión, así que un límite que pongas en una marca no te sigue a la siguiente. Ese es el hueco real del sistema mexicano, más que cualquier bono.
Preguntas frecuentes sobre el spread y las casas mexicanas
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando la autorización en el pie de página del propio sitio, que es donde las marcas mexicanas la declaran, y cotejando el nombre del titular con el desarrollador de la aplicación en la tienda. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, se dice, un listado de sitios autorizados, pero un registro público abierto sigue pendiente.
¿Cómo se calcula lo que paga un spread con la cantidad apostada y el momio?
Multiplicando. La cantidad apostada por el momio que estaba fijo al cerrar el boleto da el pago total: 500 pesos a un momio de 1.90 devuelven 950 pesos, de los cuales 450 son ganancia neta y 500 es tu propio dinero. En un parlay, los momios de cada selección se multiplican entre sí.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas dentro de los momios?
Sumando las inversas de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da 1,0526; el mercado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y la casa retiene cerca del 5 %. El margen no se descuenta aparte: ya está dentro del precio.
¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, dentro de las herramientas de juego responsable que cada marca lista en su propia ficha. No hay un límite establecido por ley en México, así que la herramienta la pone el operador y no viaja contigo a otra casa: si abres una segunda cuenta, tienes que fijarlo otra vez.
¿Se pagan impuestos por un premio de apuestas y quién los retiene?
El premio de un juego legalmente autorizado es ingreso para el ISR y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % si lo supera. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, alrededor del 7 % en total.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?
Pierdes el respaldo de un permisionario mexicano, el control de verificación y el CFDI de retenciones, y tu saldo puede quedar congelado si el operador recibe un bloqueo, como ocurrió en noviembre de 2025. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión. Que apostar en un sitio sin permiso sea delito para el jugador no está establecido.
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