Parlay en México: nueve casas, un permiso de la SEGOB y el precio de cada selección

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

Un parlay bien armado devuelve lo que el boleto promete; lo que casi nunca se dice es cuánto cobra la casa por cada selección que le agregas.

bet365 llama “Crear apuesta +” a su creador de apuestas combinadas y Betway lo llama “Crea Tu Apuesta”.

Última actualización: noviembre 5, 2026. Los estados de permiso se revisaron contra el pie de página de cada operador y contra las compilaciones públicas que citan la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos; la lista oficial no pudo abrirse.

El marco normativo que decide quién puede tomar tu boleto

México no tiene una ley de apuestas en línea. Tiene una ley de 1947 y un reglamento.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y los sorteos, y deja fuera de la prohibición únicamente aquellos que la propia autoridad autoriza de manera expresa. Quien reparte los permisos es la Secretaría de Gobernación, y quien los tramita, controla, supervisa y sanciona es su Dirección General de Juegos y Sorteos. El artículo 7 de la ley le da a la Secretaría la facultad de otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, la de clausurar establecimientos que operan sin autorización; el artículo 9 prohíbe instalar salas cerca de escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 reparte con estados y municipios la tarea de colaborar.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es el texto que más importa hoy. Su artículo 1 pone bajo jurisdicción federal la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional. Su artículo 2 dice algo corto y decisivo: lo que el reglamento no prevé expresamente está prohibido. De ahí sale el rasgo que define al mercado mexicano — no hay una licencia digital independiente; un sitio en línea vive del permiso de un permisionario que ya operaba de forma presencial. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal a favor de un permisionario, y el artículo 31 remata la idea: los permisos no se transmiten.

Hay dos figuras que tocan directamente a quien apuesta desde el celular: el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambas en el artículo 28. Los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden pedir permisos complementarios para apuestas remotas, lo que explica por qué el boleto digital mexicano nació de una pista, un palenque o un frontón y no de una oficina de tecnología. La carga del permisionario no es simbólica: el artículo 29 le exige cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza.

La palabra correcta es permiso, y la lista oficial es el eslabón suelto

Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea. Lo que existe es una práctica reportada: el sitio se cuelga del permiso de un titular autorizado y muchos añaden una entidad extranjera en la ficha de la aplicación. Eso deja al apostador con la palabra “permiso” en la mano y sin nada con qué compararla, porque lo único que podría contrastar el número es un registro público.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Ese registro no está accesible. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF de sitios autorizados; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios que circulan se contradicen entre sí: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx.

Un número de permiso que aparece en una compilación no es la constancia de la autoridad. Es la afirmación de un tercero sobre algo que la autoridad pudo haber emitido, y por eso cada número de esta página viaja con el nombre de quien lo publica y con la etiqueta de no confirmado oficialmente.

De aquí sale la consecuencia práctica más importante de toda la página: quien te dice “está regulada” no te dijo nada verificable. Verificable es lo que sigue.

Los requisitos que sí puedes revisar antes de depositar

El artículo 5 del reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica para apostar. Las casas mexicanas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y eso es lo que hay: una condición que cada operador declara en su propio documento, no un número inscrito en un estatuto.

Lo que sí aparece en las fichas es la referencia al permiso. La app de Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. La app Caliente Deportes repite la condición de mayores de 18 años para descargarla. Tres documentos distintos, la misma fórmula, y ninguna cifra que venga de la ley.

También conviene saber que el operador verifica identidad y reporta operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juegos con apuesta está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que puede pedirte no están fijados por estatuto; varían de casa en casa y de monto en monto.

Los pagos viven fuera de la ley. Ninguna norma cubre cómo depositas. Las formas que verás en los propios sitios —tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma, no un catálogo regulado. Un detalle que sí vale la pena retener: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador y el operador emite un comprobante fiscal de retenciones cuando hay premio gravado.

Lo que un permiso te da y lo que no

Frente al apostador, un permiso de la SEGOB significa tres cosas concretas. Un domicilio legal mexicano al cual reclamar. Un titular identificable ante la autoridad. Y controles internos de identidad y de reporte que una casa sin permiso no tiene por qué cargar.

Significa también que el permiso es temporal —el artículo 3 lo dice con todas sus letras— y que se puede modificar o terminar. La autoridad puede clausurar lo que opere sin autorización y ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones, aunque la base legal del bloqueo de sitios de apuestas más allá del mecanismo fiscal de la Ley del IVA no está establecida.

Y no significa que el dinero esté protegido como en un banco. Significa que hay un responsable.

La ley que todavía no existe y el borrador que duerme en un cajón

La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo mandó al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley, y ninguna frase de esta página debe leerse como si lo fuera. Junto con él circula una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es una propuesta.

Mientras eso no avance, quien apuesta un parlay en México lo hace bajo un texto que nunca imaginó un teléfono con internet, interpretado por la vía administrativa. Es una situación que ha funcionado a fuerza de práctica y no de diseño, y esa es exactamente la clase de arreglo que dura hasta que se rompe.

Bloqueos, amparos y por qué la fecha va pegada al estado

El episodio que ningún apostador mexicano puede ignorar empezó el 11 y 12 de noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —la marca de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Este 2026 se clausuraron además alrededor de veinte casinos físicos.

La redacción de cada frase importa más que la frase. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. Eso es un estado con fecha, no una apertura ni un cierre definitivo.

Por eso esta guía no escribe “hoy opera” ni “hoy no opera” de ninguna de las dos. Escribe la fecha y deja que el lector juzgue. Un mercado cuya situación cambia cuatro veces en doce meses no admite otra cosa, y desconfía de quien te la dé sin fecha: o no siguió el expediente o te está vendiendo algo.

El permiso de cada casa, con la fuente al lado

Ninguna evaluación de una casa de apuestas mexicanas sirve si el estado del permiso va aparte. Va aquí, una vez, para todas.

La lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que cada número proviene del pie de página del operador o de una compilación de sitios comparadores, y se marca como no confirmado oficialmente. Donde las compilaciones se contradicen, no se imprime número. Bet365 y Betano no aparecen en la comparación: están bloqueadas desde noviembre de 2025 y su situación judicial es inestable.

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB según la fuente citada Lo que dice su propia ficha o su pie de página sobre el tema
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren; no confirmado oficialmente Su ficha de tienda no detalla el permiso; el titular que citan las compilaciones es el permisionario
Betcris Se muestra el permiso de su permisionario, sin número imprimible: el número del pie del sitio y el de la tabla del titular difieren; no confirmado oficialmente Su app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular: Entretenimientos Naturales; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular citado; no confirmado oficialmente Ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial pudieron confirmarse según esa compilación
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente La compilación no pudo abrir la lista oficial de la DGJS
Pickwin Sin número imprimible: las fuentes se contradicen y el número de una compilación es el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles; titular citado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; no confirmado oficialmente Los números de permiso se contradicen entre blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V., Codere México; no confirmado oficialmente Su ficha declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente La compilación no pudo abrir la lista oficial de la DGJS
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente; no confirmado oficialmente El pie lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación y prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales

La columna que más se lee es la del medio y es la que menos prueba. Caliente es el único caso donde el número aparece en el propio sitio del operador; el resto llega por vía de compilaciones que no coinciden entre sí, y dos de las nueve ni siquiera permiten publicar un número. Eso no convierte a esas dos en casas sin permiso: la contradicción es de las fuentes, no un hallazgo sobre el permisionario.

Lo que sí cambia el juicio de una casa es que el titular del permiso sea otro. Strendus declara sus permisos con un titular que las compilaciones no acaban de ponerse de acuerdo en nombrar. En 1xBet, quien publica la app es una sociedad distinta del titular citado. En Betway, el permiso está a nombre de una empresa cuyo giro histórico es el frontón. En los tres casos el permiso puede ser perfectamente válido y sigue siendo el permiso de alguien más: la marca opera, el responsable ante la autoridad es otro.

Cómo se arma y cómo se paga un parlay

Un parlay es una apuesta combinada de dos o más selecciones en un solo boleto. Los momios no se suman: se multiplican, y solo cobras si todas las selecciones aciertan. En México conviven “parlay” y “parley” como dos escrituras del mismo término, y también se usa “combinada”, que es la palabra que aparece en los reglamentos y en los boletos de las casas.

Ahí está toda la mecánica y también toda la trampa del formato.

La sencilla tiene un solo interruptor: aciertas o fallas. La combinada tiene uno por selección, y basta que uno se apague para que el boleto entero muera. El premio sube porque estás comprando más condiciones, no porque la casa esté siendo generosa. Cada selección que agregas multiplica tu pago y multiplica también el número de maneras en que el boleto se puede caer.

Piénsalo con dos números que se sienten nítidos. Un momio de 1.50 juega con un equipo claramente superior; uno de 2.50, con un partido parejo. Sumados no te llevan lejos; multiplicados construyen el pago que buscas. Es el mismo mecanismo que hace que un boleto de tres selecciones parezca un plan financiero y termine siendo tres veces una moneda al aire.

Qué paga un boleto de tres selecciones

La aritmética no es difícil, pero conviene verla completa porque es la que decide si el parlay era buena idea.

Imagina tres selecciones ilustrativas a momios decimales de 1.50, 2.00 y 2.50, con una cantidad apostada de $100 MXN. No es un precio cotizado de ningún partido: es un ejemplo para ver el mecanismo. Los tres momios se multiplican entre sí y dan un momio combinado de 7.50. La cantidad apostada por ese momio deja el retorno en $750 MXN, es decir, una ganancia neta de $650 MXN sobre los $100 MXN puestos.

Ese 7.50 es el techo, no el promedio. Basta sustituir una selección para que el resultado se mueva en una banda ancha: con 1.80 en lugar de 2.50, el momio combinado baja a 5.40 y el retorno a $540 MXN; con un 3.10 en lugar del 2.00, sube a 11.63 y el retorno a $1,163 MXN. La misma cantidad apostada, el mismo formato, resultados que se llevan el doble entre sí. La banda es el punto: nadie que te muestre un parlay con un número redondo te está mostrando lo que ese boleto puede devolver, sino una de sus esquinas.

Si el boleto pierde, pierdes los $100 MXN completos, no una parte. Esa es la otra mitad del trato y la que menos se publicita.

Momios mejorados, creadores de apuesta y lo que cuesta la comodidad

Las casas mexicanas compiten por el dedo que arma el boleto, y ahí hay que saber leer el nombre de cada cosa.

Bet365 llama “Crear apuesta +” a su creador de apuestas combinadas; Betway lo llama “Crea Tu Apuesta”. Betcris destaca el parlay del mismo juego —Same Game Parlay—, que combina varias selecciones de un mismo partido. Es decir: la misma función con tres nombres comerciales, y en el caso del mismo juego, con un detalle que importa, porque las selecciones de un solo partido suelen estar correlacionadas entre sí, y la casa lo sabe al fijar el precio.

Los momios mejorados son el otro anzuelo. Bet365 México ofrece “Superaumentos” junto con su creador de apuestas, retiro anticipado parcial o total, transmisión en vivo y juegos gratuitos. Betway anuncia momios mejorados “Super” y “Ultra”, más de 2,000 eventos por semana y un club con apuestas gratis semanales. Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego.

“Momio mejorado” suena a que la casa regala algo. No regala: sube el precio de una selección concreta y elige cuál, en qué evento y hasta cuándo. Sirve, y sirve menos de lo que la palabra promete. Antes de casar una combinada con un momio aumentado, revisa si el aumento aplica a la selección completa o a una parte.

El retiro anticipado merece su propia línea, porque es el único botón de la pantalla que cambia la naturaleza del boleto. Te permite cerrar antes de que terminen los eventos, total o parcialmente según la casa, y el precio lo pone ella en ese momento. Para un parlay que va ganando, es una salida; para uno que va perdiendo, es una manera elegante de pagar por confirmar una pérdida.

La apuesta gratis no es dinero, y el rollover lo demuestra

Los bonos de bienvenida mexicanos se leen mal porque se leen como dinero. No lo son.

Caliente anuncia en el encabezado de su sitio $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; su propia página no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas. Ese es el primer detalle que un lector de parlays debe subrayar: un bono que puede usarse en casino y en deportes no es un bono de apuestas deportivas.

Sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez veces sobre mil pesos son $10,000 MXN de apuestas exigidas antes de que ese saldo sea tuyo del todo, y no cualquier apuesta cuenta si no alcanza el momio mínimo que fije la casa. El detalle que rompe la ilusión es este: con esa exigencia, apostar una sola combinada enorme casi nunca es la vía práctica; la obligación se cubre con volumen, y el volumen es donde la casa cobra.

Ninguno de esos dos bonos es un premio en efectivo equivalente a su importe. Uno está condicionado al depósito; el otro, a un requisito de apuesta. Ni esta página ni tu boleto pueden convertir esas condiciones en dinero suelto.

Y hay una razón estructural por la que los bonos cambiaron de forma. Con el alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Un bono más restrictivo rara vez es un mal cálculo del operador; casi siempre es el fisco pasando por la caja.

Prevención: las herramientas que existen y el registro que no

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esa frase es la más importante de esta sección, y tiene una consecuencia directa: si cierras tu cuenta y pides que te bloqueen, ese bloqueo vive dentro de una casa y no te sigue a las demás. Ningún operador mexicano está obligado a saber que ya te autoexcluiste en otro lado.

Tampoco existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal creada por mandato. No hay una cifra en pesos que el Estado haya puesto como techo. Lo que hay es lo que cada marca decide ofrecer en su propia ficha, y eso convierte la prevención en una tarea del lector.

Las herramientas voluntarias que verás son pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de la plataforma. La app de Codere México incluye, además, avisos de juego responsable y políticas para cerrar la cuenta. El pie de caliente.mx pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Son señales reales y son, a la vez, controles que la casa administra: el límite que fija una casa se levanta con otra llamada a la misma casa, y nadie te lo va a recordar.

Cómo se pone un límite y qué revisar antes

Un límite de depósito se fija en la sección de juego responsable o en la configuración de la cuenta, según la plataforma. Se define un monto por día, semana o mes, y el sistema impide depositar por encima. La parte que casi nadie revisa es la de abajo: cuánto tarda en aplicarse el cambio, si bajarlo es inmediato, cuánto tarda en subirlo y si puedes levantarlo por completo el mismo día. Una casa seria impone una espera para subir un límite y ninguna para bajarlo.

Hay un detalle de calendario que muchos jugadores descubren tarde. El límite de depósito no limita lo que apuestas: limita lo que ingresas. Si ya tienes saldo dentro de la cuenta, ese saldo no está tocado por el límite que acabas de fijar. Quien quiere poner un techo real a su gasto necesita las dos cosas, límite de depósito y disciplina de sesión, o una autoexclusión temporal.

Y un detalle de mecánica que sí aparece en las condiciones y casi nunca en la publicidad: un límite de depósito que sigues manteniendo mientras un bono se está liberando puede dejarte con el saldo bloqueado y sin forma de cumplir los requisitos. El límite sigue vigente, el bono sigue pendiente y la ventana para cumplirlo no se detiene.

El costo de una combinada, selección por selección

El margen de la casa no aparece en ninguna pantalla. Vive dentro del momio.

La fórmula es sencilla una vez que se ve: el momio que ves es el recíproco de la probabilidad que la casa le asigna al resultado, inflada lo suficiente para quedarse con una parte. Con dos resultados, el porcentaje que un mercado devuelve sale de sumar los recíprocos de los momios y tomar el inverso de esa suma; el margen es lo que falta para llegar al 100 %. Un mercado que devuelve el 95 % de lo apostado deja a la casa un 5 % de cada peso que pasa por él. No es un cobro aparte: está descontado del pago antes de que el pago exista.

Eso importa para un parlay más que para cualquier otra apuesta, y la razón es aritmética pura. El margen de cada mercado se cobra una vez; en una combinada con selecciones de mercados distintos, el descuento se acumula selección por selección. Un margen pequeño repetido cuatro veces ya no es pequeño. La casa no necesita que pierdas tu boleto para ganar con él; le basta con que el descuento se repita.

Cómo se nota el margen sin verlo

Toma un partido cualquiera y suma los recíprocos de los tres momios de su 1X2. Si la suma da más de 1, el exceso es el margen. Es el cálculo que puedes hacer en el celular antes de apostar, sobre cualquier mercado, con los momios que tengas delante, en cualquier casa.

Lo que cambia de una casa a otra casi nunca es el concepto, sino el porcentaje, y por eso un margen de un mercado no es el margen de otro: el 1X2 de un partido de liga no se comporta igual que los totales del mismo partido, ni que un mercado de jugador, ni que una combinada armada por la casa. Cuando el momio sube porque la selección se hizo popular, el margen no se movió; se movió lo que la casa cree que va a pasar, y con eso su exposición.

Comparar dos casas por un solo momio de un solo partido es comparar dos fotografías de un mismo lugar tomadas en días distintos.

Por qué no se paga igual en todos los deportes

La cobertura del boleto decide cuánto puedes diversificar y cuánto pagas por hacerlo. Un mercado profundo con muchos eventos y muchos momios permite elegir selecciones que repartan el riesgo; un mercado estrecho obliga a combinar lo que hay, y combinar lo que hay es aceptar el precio que hay. Las casas mexicanas cubren futbol, tenis y basquetbol con amplitud, y ahí la elección es real; en deportes menores, la combinada que armes tendrá menos alternativas y probablemente más descuento acumulado.

También hay que decir qué se puede y qué no se puede apostar. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen una regla separada en los artículos del reglamento que se han leído. Los eventos restringidos por edad o por categoría —selecciones de menores, ligas inferiores— tampoco aparecen con una lista propia. Y una bolsa de apuestas: no hay disposición que la contemple, y esta página no va a decir que existe una en México.

Con un presupuesto chico, la combinada es lo último que conviene

Aquí está el punto del que casi nadie habla y que cambia la recomendación entera si lo tuyo son montos pequeños.

Un presupuesto de apuestas limitado pide muchas apuestas independientes, porque cada una es una oportunidad distinta de acertar y de aprender cuánto devuelve un momio. Una combinada hace lo contrario: pone todo el presupuesto en una sola resolución. El día que falla la selección más barata del boleto, falla todo. Quien apuesta montos chicos y arma parlays de seis selecciones no está aumentando su diversión por seis; está reduciendo a casi nada su probabilidad de cobrar algo.

La cuenta de selecciones manda. Dos selecciones son una apuesta con más pago y más riesgo, nada más. Cuatro son una apuesta con diez maneras distintas de caerse. Y cada selección añadida sumó un descuento que ya estaba en su momento. La curva no es lineal: cada paso pesa más que el anterior.

Eso no convierte al parlay en un error. Lo convierte en una apuesta para ocasiones concretas: cuando hay dos o tres selecciones en las que realmente estás convencido, cuando el boleto se apuesta por un interés real y no para cubrir el aburrimiento de un domingo, y cuando al sumar el momio combinado el premio justifica el riesgo adicional que estás comprando. Si al multiplicar los momios sientes que el número es demasiado bueno para ser verdad, suele ser porque las tres selecciones no eran tan independientes como parecían; los creadores de apuestas del mismo juego existen justo para esos casos, y suelen fijar el precio en consecuencia.

Cómo se cobra y qué se descuenta antes

El premio es la cantidad apostada por el momio que quedó fijado cuando pusiste el boleto. Esa frase tiene una consecuencia que casi nadie usa: el momio se congela al momento de apostar. Si el mercado se mueve después, el movimiento no te toca, ni a favor ni en contra. Un boleto guardado en el historial es una fotografía de un precio, y es la buena razón para revisar el momio antes de confirmar y no después.

Antes de que el dinero llegue a tu cuenta hay dos cosas que revisar.

La primera es la retención. En México los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal pasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que la ley exige cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios por encima de $600,000 MXN al año se informan en la declaración anual. La distinción clave para el lector es esta: el 1 % y el 6 % son reglas distintas sobre bases distintas, y una retención no es lo mismo que un impuesto causado.

La segunda es el premio que no viene de un sitio con permiso. La Ley del ISR habla de premios autorizados legalmente; el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y ahí la única respuesta honesta es la de siempre: consulta a un contador o a un asesor fiscal antes de dar por buena cualquier cifra.

El comprobante que respalda lo retenido es el CFDI de retenciones que emite el operador. Un permisionario lo emite; una marca sin permiso no tiene por qué.

La letra del impuesto que cambió este año y lo que hizo con los bonos

El impuesto de los operadores se movió, y se movió fuerte. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos; el cambio se publicó en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, cuando antes la tasa era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.

La base no está establecida con claridad. El texto habla solo de “valor de la actividad”; la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no va a escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque el texto que se ha leído no lo dice. Es una diferencia enorme y conviene no rellenarla por comodidad.

Además de los impuestos federales, los estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, con reglas y bases propias.

Lo que ese salto de tasa significa para ti es indirecto y bastante visible: menos apuestas gratis con condiciones laxas, más requisitos de apuesta, momios mejorados con ventanas más cortas. Las casas no absorben un impuesto así; lo reparten.

Los criterios con los que se ordenan estas nueve casas

Un orden que no se explica es una opinión disfrazada de dato. Estos son los criterios, y van en el orden en que pesan para quien apuesta combinadas.

Lo primero es el permiso y su trazabilidad: que el permiso exista, que la fuente esté identificada, y que quien responde ante la autoridad sea una empresa identificable. El peso aquí no está en la presencia de un número, sino en que puedas rastrearlo. Un número sin fuente es decoración.

Lo segundo es la utilidad real para una combinada: si la casa tiene creador de apuestas, si tiene parlay del mismo juego, si los momios se pueden comparar entre sí y si la cobertura de deportes permite armar selecciones que no dependan unas de otras. Una casa con un gran creador de apuestas y treinta deportes sirve para esto mucho más que una con un catálogo corto.

Lo tercero es el costo del bono, porque es la parte del paquete que el lector paga sin verlo. Un bono de bienvenida grande con requisitos exigentes es más caro que un bono modesto con condiciones claras, aunque los dos se anuncien con números de cuatro cifras.

Lo cuarto es el efectivo: métodos de pago locales, rapidez de retiro declarada, atención en español, disponibilidad de la app y de la transmisión en vivo. Son las cosas que decides en el minuto, cuando ya estás dentro.

Lo quinto es la transparencia del documento. Una casa que declara su permiso, su titular y sus condiciones de juego responsable en su propio pie de página hace algo distinto a la que no lo declara. No la vuelve intachable, la vuelve revisable.

Otorgar a todo el mismo peso es la manera más rápida de que el orden no signifique nada.

Las nueve casas, una por una

Strendus: el permiso triple a nombre de un tercero

Strendus aparece con tres permisos citados al mismo tiempo —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y aquí conviene detenerse, porque tres números de tres periodos distintos no son un error de transcripción. El artículo 31 del reglamento dice que los permisos no se transmiten, de modo que un permiso de 2018 y otro de 2021 en la misma casa apuntan a figuras que se añadieron o se sustituyeron, no a una autorización renovada sin más.

El titular que citan las compilaciones es Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y no coinciden entre sí. La casa desarrolla un parlay sobre esa estructura: la marca opera, el permisionario responde.

Para quien apuesta combinadas, la utilidad está en el respaldo mexicano detrás de la marca y en la trazabilidad del permiso, que en este caso es buena en número y regular en titular. Falta lo más incómodo: qué tan profundo es su catálogo para armar tres o cuatro selecciones sin recurrir a los mismos mercados. Es una opción defendible para quien quiere una marca mexicana con permisos identificables y acepta verificar dos veces el nombre del permisionario.

Betcris: el parlay del mismo juego como bandera

Betcris pone el parlay del mismo juego al frente de su ficha. No es un detalle de escaparate: es la función que más problemas causa al apostador de combinadas, porque tres selecciones del mismo partido se mueven juntas y la casa lo descuenta al fijar el precio. La misma ficha menciona retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español.

Su permiso no tiene número imprimible: el número del pie del sitio y el de la tabla del titular difieren. Menos grave de lo que parece y más de lo que se admite, porque implica que la verificación se queda a medias justo donde más falta hace.

La casa ofrece lo que un apostador de parlays necesita en la mano —un formato combinado dentro del mismo partido, salida anticipada y cobro en efectivo sin fricción— y lo pone detrás de una identidad de permiso opaca. El creador de apuestas del mismo juego es su mejor argumento y el único que no está respaldado por una autoridad verificable. Para un debutante en combinadas, la comodidad gana; para montos altos, la opacidad del permiso es un dato en contra.

1xBet: permiso a nombre de una empresa, app a nombre de otra

1xBet muestra el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, la compilación que tampoco pudo confirmar el dominio 1xbet.mx. La App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular citado.

Ese doble nombre es el hallazgo, no un detalle administrativo. Entre quien tiene el permiso en México y quien distribuye el producto hay una empresa intermedia, y cuando algo salga mal —una cuenta bloqueada, un retiro detenido— el reclamante tendrá que averiguar a quién le reclama. En una combinada ganadora cuyos fondos se retrasan, esa es la pregunta que uno no quiere hacerse por primera vez.

La casa cumple con ofrecer apuestas deportivas en momios competitivos y una batería enorme de mercados, que es exactamente lo que un creador de combinadas busca. Su punto débil no está en el producto, sino en la distancia entre la marca que ves y la sociedad que responde, y esa distancia es un costo de tiempo el día del problema.

Playdoit: un permiso de 2005 y veinte años de mercado

Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx. Un permiso de 2005, citado veinte años después, tiene un significado concreto: es de los pocos casos donde el permiso precede al mercado en línea mexicano, lo que sugiere un titular con actividad presencial propia y no una marca joven colgada de la estructura de un tercero.

La ventaja práctica de eso es que el negocio presencial mexicano tiene historia que puede consultar un cliente. La desventaja es simétrica: un permiso de hace dos décadas y una operación digital no siempre se mueven al mismo ritmo, y el catálogo de mercados no se actualiza simplemente porque el permiso sea antiguo. Para armar combinadas de futbol y basquetbol hay oferta; para mercados especializados, la profundidad hay que comprobarla en el boleto.

Es una casa con respaldo de largo plazo para quien valora que el permisionario sea visible y no le urge un catálogo exótico.

Pickwin: donde el número de permiso no se puede imprimir

Pickwin es el caso más honestamente confuso de esta comparación. Los números de permiso se contradicen entre las fuentes, y el que da una de las compilaciones es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular citado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.

Dos casas distintas remitiendo al mismo permisionario no es un escándalo legal: el mercado reportado admite que un permisionario opera varias marcas. Pero coloca a Pickwin en la situación de que la identidad de su permiso no se puede imprimir en esta página, y ese es un límite que el lector debe conocer.

La casa se sostiene sobre la operación multiformato de su titular, y para quien apuesta combinadas eso se traduce en un catálogo con apuestas deportivas disponible y un respaldo que hay que rastrear por el nombre del permisionario, no por el de la marca. Aquí la recomendación es una sola: pide el número de permiso por escrito antes de depositar, y decide con ese documento en la mano.

Codere: el permiso declarado en su propia ficha

Codere presenta el permiso DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., Codere México, según Apuestas-legales.com.mx. Su app declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Esa declaración en la ficha es lo que distingue a Codere en esta lista: tiene la combinación más limpia de respaldo y documentación, en el sentido de que se puede ver el permiso, ver el titular y ver la condición de edad en un mismo lugar. La app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.

Treinta deportes es una cifra de cobertura que significa algo concreto para una combinada: hay espacio para elegir selecciones que no dependan entre sí. La contra es la que arrastra todo bono anunciado con apuestas gratis: las condiciones viven en las bases, no en la ficha. Y sobre el retiro: la casa no publica un plazo en la ficha, así que la única manera de saber cuánto tarda es

probarlo con un retiro pequeño antes de dejar un saldo grande dentro.

La combinación de permiso citado, declaración en la propia ficha y cobertura ancha la pone como la opción más completa del grupo para quien quiera armar combinadas con variedad real de mercados.

Novibet: un permiso reciente y limpio

Novibet lleva el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. Es un permiso de la serie más reciente y con un titular identificado; no hay contradicción entre fuentes en este caso, lo que ya la separa de dos de las casas anteriores.

Esa limpieza documental viene con la carga normal de la serie: un permiso de 2020 pertenece a un mercado que se reorganizó después, y nada garantiza que siga vigente sin una constancia que la autoridad no ha publicado.

Para un apostador de combinadas, la ausencia de ambigüedad en el permiso permite concentrarse en el producto: ver qué mercados ofrece, si acepta armados del mismo juego y cómo se comparan sus momios con los de la casa vecina. Ese ejercicio es el que decide si vale la pena y no lo resuelve ningún número de permiso.

Es una casa de permiso trazable y sin contradicciones, y eso la vuelve fácil de evaluar por comparación directa de momios.

Caliente: el permiso vive en su propio pie de página

Caliente es la única casa de esta lista cuyo número de permiso aparece en su propio sitio: DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx, con la operación atribuida a Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. La ficha de la app la publica la misma sociedad, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

Ese detalle vale más de lo que aparenta. El resto de los permisos de esta comparación llegaron por compilaciones de terceros; el de Caliente llegó por el operador y está a la vista de cualquiera. No lo vuelve cierto por decreto —sigue sin confirmación oficial— pero sí cambia a quién le crees.

Su oferta tiene la estructura clásica del mercado mexicano: transmisión en vivo, creador de apuestas llamado “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. En el encabezado de su sitio anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y su propia página no aclara si ambos valen solo para apuestas deportivas.

Esa última frase es el punto débil y también el más costoso para un lector de parlays: un bono que puede usarse en tragamonedas y en deportes no se convierte en capacidad para combinar selecciones. Su permiso es el mejor documentado del grupo; su bono es el menos específico, y esa combinación pide leer las bases antes de emocionarse con el número.

Betway: el permiso de un frontón y un club de apuestas gratis

Betway declara el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Ese titular es uno de los casos que el reglamento contempla explícitamente: los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Es decir, la línea que va del frontón al boleto digital está reconocida en el texto.

En producto, Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, su creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Dos mil eventos semanales es una cifra que importa para armar combinadas: hay de dónde elegir y espacio para construir selecciones poco correlacionadas, que es la única forma en que un parlay tardío se justifica.

El club con apuestas gratis semanales es lo que hay que leer con lupa. Las apuestas gratis dependen de condiciones de uso, y la ficha no las detalla: si son de una semana, si exigen un momio mínimo, si excluyen combinadas o si el pago de la apuesta gratis no incluye la parte apostada. Cualquiera de esas condiciones cambia el valor real del club.

Con más de 2,000 eventos semanales y un permiso cuyo titular está expresamente previsto en el reglamento, Betway es la casa del grupo que mejor se presta a construir combinadas con selecciones verdaderamente distintas.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas combinadas en México

¿Cómo sé si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

El número de permiso aparece en el pie de página del operador o en las compilaciones de sitios comparadores, nunca confirmado oficialmente, porque la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está accesible. Revisa que el número y el nombre del permisionario coincidan entre lo que publica la casa y lo que dice su app, y desconfía cuando el titular tiene otro nombre.

¿Cómo se calcula lo que paga una combinada?

Se multiplican los momios de todas las selecciones y el producto se multiplica por la cantidad apostada. Con momios ilustrativos de 1.50, 2.00 y 2.50 y $100 MXN puestos, el momio combinado es 7.50 y el retorno $750 MXN. Cambia una selección y el resultado se mueve dentro de una banda: la cifra final depende de los tres momios, no del pago.

¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?

Sumando los recíprocos de los momios de un mismo mercado. Si esa suma supera la unidad, el exceso es el margen. Un mercado que devuelve el 95 % de lo apostado deja un 5 % para la casa. En una combinada el descuento se repite selección por selección, y ahí está el costo real del formato.

¿Se puede poner un límite de depósito o de pérdida?

Sí, y lo pone cada casa en su sección de juego responsable: montos por día, semana o mes. No existe un techo legal en México ni un registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta vive dentro de cada plataforma. Antes de confiar en ella, verifica cuánto tarda en aplicarse y cuánto cuesta subirla.

¿Quién retiene el impuesto de un premio y cuánto?

La Ley del ISR hace del premio un ingreso y obliga a quien paga a retener: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal pasa ese 6 %. En la Ciudad de México hay un 6 % estatal sobre premios, alrededor de un 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Qué pasa si gano en una casa sin permiso?

Nadie puede decirte con certeza qué tratamiento fiscal tiene ese premio: la ley cubre premios autorizados legalmente y el resto queda en zona gris, así que la consulta a un contador es obligatoria antes de contar con el dinero. En una casa bloqueada, además, el saldo puede quedar congelado mientras la situación judicial se resuelve. Ese es el costo de la marca sin permiso.

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