Apuestas de la Liga MX en 2026: quién tiene permiso, cuánto cuesta el momio y qué se lleva el mercado
Actualizado al noviembre 5, 2026; los datos de permiso se verificaron contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación.
La primera vez que un aficionado mexicano abre una casa de apuestas con la idea de ponerle algo al Clásico Nacional, casi siempre hace lo mismo: compara dos momios, elige el más alto y se registra. Es una decisión razonable y está a medias. El momio más alto puede ser el más caro del mercado si la casa carga su margen en las otras dos opciones del mismo partido, y ninguna casa publica ese número: hay que sacarlo a mano. Y por debajo de todo eso hay una capa que casi nunca aparece en la comparación, aunque se lleva una tajada del cada peso jugado: el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios sobre juegos con apuestas, que subió a 50 % con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y que rige desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. Los operadores no absorben un salto de veinte puntos. Lo reparten: un poco en el momio, un poco en el bono de bienvenida rediseñado, un poco en las promociones de temporada.
Hay un segundo detalle que suele sorprender todavía más. En México no existe una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación, temporal y a nombre de un permisionario con establecimiento físico, del cual cuelgan las marcas digitales. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y la diferencia no es de vocabulario: un permiso se otorga a una persona moral concreta, no se transfiere y se somete a cuentas trimestrales auditadas, fianzas y reportes de operaciones sospechosas ante la UIF. La marca que ves en pantalla no es la titular del permiso.
Así que este recorrido no va de cuál paga más. Va de cuánto cuesta cada camino: cuánto se queda el margen de la casa, cuánto pesa la retención cuando el premio cae, qué se exige para cobrar un “retiro anticipado”, qué se pierde cuando el operador queda bloqueado y qué tiene que apostar alguien para convertir un bono de bienvenida en dinero disponible. Nueve casas con permiso, sus momios, sus reglas y sus letras chicas.
| Casa | Permiso SEGOB (según la fuente citada, sin confirmación oficial) | Lo que su propia ficha declara sobre la Liga MX y el deporte |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes de terceros; titular Libros Foráneos, S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Pickwin | No se imprime: las compilaciones se contradicen; titular Producciones Móviles, S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin cifras propias sobre el torneo; opera bajo el permiso de su permisionario |
| Caliente | DGG/SP/404/97, visible en el pie de su propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, “Playboost” y retiro anticipado |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. | Sin cifras propias sobre el torneo; su permiso se lee en el pie del sitio |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. | Sin cifras propias sobre el torneo; la oferta se concentra en apuestas deportivas |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Sin cifras propias sobre el torneo; el permiso viene de su permisionario |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según fuentes de terceros; titular Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida y programa de lealtad |
| Betcris | No se imprime: el número del pie del sitio y el de la tabla del dueño difieren; titular Producciones Móviles | Sin cifras propias sobre el torneo; el pie muestra además un permiso de la Autoridad de Juegos de Malta para TV Global Enterprises Ltd. |
La normativa que decide qué es una casa de apuestas con permiso
El marco no es un texto moderno. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente: prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y solo permite los que están expresamente autorizados. El artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, para clausurar los locales no autorizados; el artículo 9 prohíbe que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la colaboración con estados y municipios.

Encima de esa ley corre el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023. Su artículo 1 reserva a la federación la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con la excepción de los de la Lotería Nacional. El artículo 2 es el que conviene recordar: lo que la ley no prevé expresamente está prohibido. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Y el artículo 28 nombra dos figuras relevantes aquí, los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, mientras que los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El artículo 31 añade que los permisos no son transferibles, y el 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes por presunto lavado de dinero y fianza.
Nada de ese articulado menciona el juego en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso propio: cuelga del permiso de un titular con establecimiento, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Ahí está la raíz del problema de verificación, porque la Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o publicaba— un PDF con los sitios autorizados que no se ha podido abrir, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos disponibles se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras encima de la mesa, ningún número de permiso de este texto se imprime como confirmado oficialmente, ni siquiera el que aparece en el pie del propio sitio de la marca.
Conviene decirlo con precisión, porque el detalle es la diferencia entre una comprobación y una suposición: los números que aparecen arriba son los que cada marca muestra en su propio pie o los que recoge una compilación de terceros, y la lista oficial de la DGJS no ha podido revisarse. Eso deja al lector con un procedimiento y no con un sello. Antes de depositar, se anota el número del pie, se busca el nombre del permisionario —Libros Foráneos, Tecnología de Entretenimiento Caliplay, Eventos Festivos de México, Espectáculos Deportivos Frontón México, Comercial de Juegos de la Frontera, Entretenimientos Naturales, Producciones Móviles— y se pregunta en el chat de la casa bajo qué permiso opera la marca digital que uno está usando. La pregunta incomoda en un chat de soporte. Es la pregunta correcta. Y cuando la respuesta sea un nombre distinto al de la marca, eso no es una irregularidad: es cómo funciona el modelo.
Vale la pena separar lo que la ley sí dice de lo que solo se propone. En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad: no se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. También es una propuesta. La edad mínima del juego no está fijada en un número por el Reglamento: su artículo 5 veda a los menores el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, sin cifra. Los “mayores de 18” que se leen en las fichas y pies de página son lo que cada marca declara de sí misma. Lo mismo ocurre con la publicidad: en el articulado revisado no hay un artículo federal sobre publicidad, y los reportes de horarios permitidos —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente. Las propuestas para limitar a influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y vetar los bonos de bienvenida tampoco son ley.
Cómo se lee si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación
El camino del lector empieza abajo, casi siempre en una letra pequeña de color gris.
Primero se busca en el pie de la página principal, no en la sección de bonos ni en la de preguntas frecuentes. Ahí debería verse la clave del permiso y el nombre del permisionario. Segundo, se compara ese nombre con el de la marca: si son distintos, la explicación está en el modelo, no en un fraude. Tercero, se revisa si la clave tiene un formato de la Dirección General de Juegos y Sorteos —los prefijos DGJS, DGAJS o DGG aparecen en las que sí se muestran— o si el pie solo dice “operamos bajo permiso”, sin número. Cuarto, se comprueba que la marca no aparezca con señales de bloqueo o suspensión recientes.
Ese último punto ya no es teórico. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; en esa misma operación quedaron inhabilitados bet365 y Betano, de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra ambas marcas, según una sola fuente. Ese es el estado de cosas: cambiante y fechado. Nadie debería leerlo como “abierto” ni como “cerrado” hoy, y por eso estas dos marcas no aparecen entre las nueve que sí se revisan aquí. No están en la lista por su situación judicial, no por una valoración de su oferta.
Para el lector, el bloqueo tiene un costo material que ninguna comparación de momios recoge: el saldo que esté dentro de una cuenta inhabilitada queda atorado. No hay compensación automática, ni fondo de garantía, ni un regulador que devuelva el dinero por la vía rápida. Y una advertencia que mucha gente descubre tarde: en México no existe un registro nacional de autoexclusión, ni para casas con permiso ni para sitios sin él. Quien quiera cerrarse la puerta no tiene un botón público que lo haga, solo las herramientas internas de cada marca. Ese hueco lo cubre la sección sobre juego responsable, y no está cubierto por nadie más.
Juego responsable: lo que protege de verdad y lo que solo se anuncia
Las herramientas existen, y su techo también. El Reglamento no fija un límite de depósito ni de pérdida ni prevé una cuenta temporal, y ninguna ley mexicana establece un registro nacional de autoexclusión. Lo que el jugador encuentra son los controles que cada casa pone en su propio producto: pausas voluntarias, topes de depósito y autoexclusión interna, listados en las fichas de las aplicaciones. La ficha de la aplicación de Codere México, por ejemplo, dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La aplicación Caliente Deportes también indica que es solo para mayores de 18 años.
Dos cosas se deducen de eso, y ninguna es reconfortante del todo. La primera: la protección es contractual, no regulatoria. Un tope de depósito configurado en la cuenta de una marca no viaja con el jugador a otra marca; el registro nacional que existe en otros países aquí no existe, de modo que quien se autoexcluye de una casa puede registrarse en la siguiente en veinte minutos, con la misma identificación. La segunda: las áreas donde la protección sí tiene anclaje legal son las físicas. El artículo 5 del Reglamento veda a los menores el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas; el artículo 9 impide que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo. En línea, esa lógica de distancia no aplica: la casa vive en el teléfono del jugador y no respeta horarios ni vecindarios.
Lo que sí es exigible del lado del operador es la parte antilavado, y aquí el jugador no es el cliente protegido sino el sujeto vigilado. Las casas verifican identidad, y el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado: los operadores reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Los documentos exigidos no están establecidos en un texto legal. En la práctica significa que el proceso de registro y verificación de identidad es donde una cuenta se detiene, y donde la paciencia se cobra: un retiro no se paga solo porque el saldo esté disponible, sino porque el titular esté verificado.
Para quien apuesta con un presupuesto chico —el caso más común en la Liga MX— la prioridad práctica cambia de orden. Antes de mirar bonos, enciende y prueba el tope de depósito de la marca en la que ya tiene cuenta. Diez minutos ahí valen más que cualquier promoción. Si la casa no ofrece un tope interno claro, esa ausencia es información sobre la casa.
Apuestas en vivo de la Liga MX: inmediatez, cronómetro y el precio de equivocarse rápido
El partido ya empezó y el momio se mueve. Ahí la apuesta en vivo tiene su encanto real: se apuesta sobre lo que se está viendo, con el marcador a la vista, y en un torneo de calendario comprimido como el Clausura 2026 —con los ocho mejores entrando directo a cuartos de final por la compresión del calendario debida al Mundial 2026— el ritmo de los partidos importa más de lo habitual. Las casas mexicanas lo tienen cubierto con distintas herramientas: Playdoit ofrece apuestas en vivo con transmisión; Caliente suma transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; 1xBet combina apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; Rushbet emite NFL, MLB y ligas europeas de futbol con apuestas en vivo; en deportes, Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego.
El atractivo de la apuesta en vivo no es solo la emoción. Es que sin transmisión se apuesta a ciegas, y la transmisión es la diferencia entre reaccionar a lo que pasa y adivinarlo. Quien apuesta en vivo desde una casa sin emisión está comprando el mismo momio con menos información. Ese es el costo escondido del formato, y no aparece en ningún banner.
Ahora la parte incómoda, que es exactamente donde el tema se pone caro: el retiro anticipado, o cash out, no es un derecho del apostador. Es una oferta que la casa hace cuando quiere, al precio que quiere, y puede retirarla en medio del partido. Playdoit lo anuncia entre sus funciones, junto con el “Playboost” para aumentar ganancias y la atención las 24 horas. Ninguna casa tiene obligación de mantener una cotización de salida abierta. Cuando la mantiene, la cotización incorpora el margen, y lo incorpora dos veces: una al abrir la posición y otra al cerrarla. Un retiro anticipado que se cobra al minuto 80 suele devolver bastante menos que la proporción que el marcador sugiere. Es el peaje normal del producto, no una estafa. Pero el jugador que lo trata como una puerta de salida garantizada se lleva una sorpresa, y la sorpresa tiene forma de dinero.
Hay una segunda asimetría que casi nadie menciona: el cash out en el minuto 80 de un partido que se está ganando es la operación que el mercado agradece, y el aficionado la toma justo cuando el margen está más cargado. Las casas ajustan sus precios de salida con el mismo criterio con el que ajustan los momios en vivo, y el criterio es suyo. Apuestas en vivo, transmisión y retiro anticipado son tres productos distintos, y el tercero es el único que se firma con el precio de la contraparte. No hay regla en el Reglamento que obligue a cotizar, y no hay autoridad que revise la cotización de salida.
Pronósticos de la Liga MX: qué se puede analizar y qué es humo
Nadie puede saber quién gana un partido, y cualquier página que prometa eso está vendiendo otra cosa. Lo que sí se puede hacer con método es acotar, y el trabajo empieza por el torneo, no por el equipo.
Un ejemplo que ordena la discusión y que muchos pronósticos pasan por alto: en la liguilla del Clausura 2026 los cruces fueron 1 contra 8, 2 contra 7, 3 contra 6 y 4 contra 5, todos a dos partidos, y los empates en el global se resolvieron a favor del equipo mejor ubicado en la fase regular. Ese detalle del reglamento cambia el precio de los empates y de las clasificaciones: en un cruce igualado, el equipo mejor sembrado conserva una ventaja que no aparece en la tabla de momios si el lector solo mira la forma reciente. Y el escenario cambia cada torneo. En el Clausura 2026 no hubo Play-In ni repechaje, precisamente por la compresión del calendario del Mundial 2026. Un aficionado que analiza una liguilla usando el formato del torneo anterior está analizando un torneo que no existe.
El bankroll es la parte aburrida y la única que de verdad decide. Con presupuesto chico, la unidad de referencia de la liga mexicana no son los partidos grandes sino los mercados secundarios: el hándicap asiático, el más/menos y los momios de córner. Ahí el margen suele ser distinto al del 1X2, y no siempre en contra del jugador. La analítica que un apostador puede hacer sin herramientas caras es acotada y concreta: minutos de los goles, rendimiento como local y visitante, carga de calendario. Con eso se descartan apuestas, que es la mitad del trabajo.
Lo que no existe es la ventaja segura. El momio ya contiene el margen, y la retención fiscal ya está dentro del negocio del operador, que la traslada al precio. Quien apuesta el 1X2 de un Clásico está pagando el impuesto del mercado más popular y el del fisco en la misma operación.
Fundamentos: cómo se construye el momio y cómo se ve el margen
Hay una fórmula que traduce un momio mexicano a una frase sobre los jugadores, y sirve para cualquier mercado de cualquier casa. Es el producto interno del mercado, o payout: el resultado de 1 ÷ (1/momio₁ + 1/momio₂ + … + 1/momioₙ) sobre todos los resultados posibles de un mismo mercado. Lo que devuelve es la proporción de lo apostado que el mercado regresa, y el margen de la casa es 100 % menos esa proporción. Un momio alto, mirado solo, no dice nada; el trío de precios, mirado junto, dice todo.

Con un mercado 1X2 ilustrativo de ejemplo —momios 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita—, la suma de las inversas da aproximadamente 1,048 y el payout queda alrededor de 95,5 %, con un margen cercano a 4,5 %. Eso es lo que el operador conserva de cada peso jugado en ese mercado, bajo el supuesto de que los tres momios son los vigentes y las tres opciones están cubiertas por volumen parecido. En el mundo real, el margen de un 1X2 en la liga mexicana se mueve en una banda y depende de tres cosas a la vez: qué tan equilibrado está el partido —en los desequilibrados el margen se reparte de otro modo entre el favorito y el resto—, si es un Clásico o un partido de media tabla, y si el mercado está fuera de línea o en vivo. El margen de un total de goles no coincide con el del 1X2 del mismo partido, y el margen de un partido de cuartos de final no tiene por qué parecerse al de la jornada uno.
Esa banda es el costo base de apostar, antes de cualquier bono. Nadie lo firma y siempre está ahí. Un jugador que hace veinte boletos sencillos de cien pesos en el 1X2 de una temporada puede hacerse una idea del peaje: el margen se toma del total de lo apostado, gane o pierda cada boleto. Cuanto más se apuesta, más pesa, y por eso el jugador pequeño sale mejor librado en términos absolutos —y peor librado en términos de cuanto pelea por precio. Las páginas que prometen momios que “vuelven loco al mercado” venden un producto donde el descuento se recupera por otro lado, casi siempre en los mercados donde menos gente mira.
Calendario y torneos: dos torneos al año, 18 clubes y una liguilla
El calendario de la Liga MX no se parece a una liga europea, y confundirlo es el error más caro del aficionado que llega desde otros mercados. La liga se juega en dos torneos al año, Apertura y Clausura, con 18 clubes. Cada torneo es una competencia corta con su tabla general, su fase regular y su liguilla. Un equipo puede llegar a cuartos con una racha de cuatro partidos o quedar fuera tras una sucesión de empates sin goles, y el mercado de “a quién apostar” cambia de sentido entre un torneo y el siguiente. En la liguilla del Clausura 2026, Cruz Azul ganó el título al vencer a Pumas UNAM por 2-1 en el global de la final, tras eliminar a Atlas y a Guadalajara.
El formato de la liguilla está en movimiento, y esa volatilidad es un costo para el apostador que planifica con antelación. En el Clausura 2026 desaparecieron el Play-In y el repechaje y los ocho mejores de la tabla general pasaron directo a cuartos de final, por la compresión del calendario debida al Mundial 2026. Un lector que hoy apuesta a la clasificación usando la estructura de temporadas anteriores puede estar comprando un boleto con un formato que ya no rige. Los mercados de temporada larga —campeón, líder de la tabla general, descenso— son los que peor encajan en un torneo corto con etapas que se reinventan.
También está la liga femenil, que aparece como mercado secundario en las casas con permiso y que comparte con la varonil la lógica del torneo corto, con menos liquidez y momios que se mueven menos. Para un jugador con banca chica, la liga femenil no es el lugar donde buscar valor, no porque la oferta sea peor, sino porque el mercado es estrecho y el margen se defiende con menos competencia entre operadores. Cuartos de final, campeón y partidos de jornada son los mercados que soportan volumen; los demás existen, y existen con el peaje correspondiente.
Nada de lo escrito sobre partidos, resultados o posiciones en esta sección es una proyección para el futuro. Son hechos fechados de un torneo ya jugado, y cualquier persona que asegure saber el marcador del próximo superclásico está vendiendo algo distinto de información.
Normativa y supervisión: nada cubre a un sitio sin permiso
Una cosa es la regulación y otra la protección, y para el apostador la diferencia cuesta dinero en efectivo.
En un sitio con permiso, el jugador está en un local jurídico mexicano: hay un permiso vigente a nombre de un permisionario identificable, hay controles de identificación y antilavado, y hay CFDIs de retenciones cuando el premio cae gravado. En un sitio sin permiso, no hay ninguna de esas cosas. No hay un local al que reclamar, no hay una autoridad mexicana a la que dirigir una queja, no hay CFDI, y el saldo puede quedar congelado sin que nadie responda. Las licencias de Curazao no convierten a una marca en permisionaria mexicana, y el lector debería leer la palabra “licencia” con desconfianza cuando aparece en el pie de un sitio que no muestra permiso.
Vale la pena decir con claridad qué no está establecido, para no inventar certezas en ninguna dirección. No hay una multa o un delito determinado para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso. Tampoco hay una exención. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está resuelto; ante esa duda, lo razonable es preguntar a un contador o a un asesor fiscal, no improvisar. La Secretaría de Gobernación ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal de bloqueo más allá del incumplimiento fiscal —los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA, con bloqueo temporal del servicio digital en casos graves— no está establecida. En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos. El detalle que importa es que un bloqueo alcanza al saldo del usuario, y que el usuario no es parte del procedimiento.
Los impuestos sobre los premios y quién los retiene
Una apuesta que paga no llega completa, y este es el otro costo que casi nunca aparece en la comparación de momios.
Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para el ISR, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto local de 6 % sobre los premios, lo que lleva el total alrededor de 7 % según un reporte secundario. Además, la retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios que superan 600.000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual, de nuevo según un reporte secundario.
Traducido a la mesa: quien gana un premio de 50.000 pesos en una casa con permiso no recibe 50.000. Recibe el premio menos la retención que corresponda, y recibe además un CFDI de retenciones que le sirve para acreditar lo retenido si está obligado a declarar. Ese comprobante vale dinero y no es un adorno administrativo: sin él, acreditar la retención es cuesta arriba. Los retiros, por su parte, van a una cuenta a nombre del jugador, conforme a lo que cada operador declara en sus propios términos.
Sobre el impuesto del lado del operador, el marco es claro en un sentido y borroso en otro, y conviene no rellenar el borroso. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada el 7 de noviembre de 2025 rige desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México. La base no está establecida: el texto revisado dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso ninguna frase de este texto afirma que sea 50 % de las apuestas ni 50 % de los ingresos brutos. Quien repita cualquiera de esas dos lecturas como un hecho está inventando un dato. También los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas, y Nuevo León grava los montos apostados.
Panorama: las nueve casas con permiso y para quién tiene sentido cada una
Aquí van las nueve, con lo que su propio listado declara y con un juicio sobre lo que eso significa para el jugador. Ninguna es la más barata para todos los casos. El orden es el de la búsqueda, no un podio.
Codere: el catálogo más ancho del grupo y el problema del permiso compartido
Su ficha de aplicación declara más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Eso es amplitud de producto, y para un aficionado que quiere combinar mercados de la Liga MX con estadística delante, es de las más completas del grupo. El permiso se lee en dos claves —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019— según fuentes de terceros, con Libros Foráneos, S.A. de C.V. como titular. Ninguna de las dos está confirmada oficialmente. Lo que decide aquí es distinto de lo que decide en las demás: la variedad sirve al que apuesta varias veces por jornada, y estorba al que apostó una vez y no sabe cuál mercado abrir. Al segundo le sobra catálogo y le falta criterio; al primero le sobra criterio y el catálogo se lo da.
Pickwin: el permiso estampado en cada rincón del blog
De las nueve, es la que más habla de su propio permiso, y también la que menos claridad consigue con eso. El número que una compilación le asigna es el mismo que aparece en el pie de Betcris para Producciones Móviles, y las compilaciones se contradicen entre sí. La titularidad se atribuye a Producciones Móviles, S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. El efecto práctico: quien quiera verificar Pickwin hoy no tiene un número propio que anotar, y el nombre del permisionario que aparece aquí aparece también en otro pie de página del grupo. Compartir permisionario no es un defecto en el modelo mexicano; compartir un número mal copiado en un blog de la casa sí es una mala señal, porque sugiere que la verificación interna no es la prioridad.
Caliente: el pie más transparente y el permiso en su propio sitio
Aquí está el detalle que más me convence de las nueve: la clave DGG/SP/404/97 se lee en el pie de su propio sitio, no en una compilación de terceros, y la titularidad declarada es Tecnología de Entretenimiento Caliplay. Eso no la vuelve oficialmente confirmada —la lista de la DGJS sigue sin poder abrirse—, pero la marca se está haciendo responsable del número en su propio dominio. La aplicación suma transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y reitera que es solo para mayores de 18 años. Su pie de página prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Transparencia en el pie y promociones en el banner son mensajes de dos equipos distintos de la misma empresa, y el jugador debería leer el primero, no el segundo.
Playdoit: el producto con más piezas y el retiro anticipado sin letra chica visible
Su ficha es la más cargada del grupo en funciones: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso se lee como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, y sin confirmación oficial. El problema no es la variedad, es dónde queda el costo. Con tantas funciones apiladas —impulso de ganancias, salida anticipada, casino en vivo a un toque—, Playdoit es la casa del grupo donde más fácil se pasa del boleto de futbol al gasto sin partido. A un jugador con tope de depósito configurado de antemano le conviene; a quien apuesta sin freno y con el celular en la mano, le sale caro sin que ningún momio lo anuncie.
Betway: permiso corto, oferta sin adornos
La clave 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con titularidad de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. Ninguna confirmación oficial. Llama la atención por lo que no dice: no hay una lista de funciones propias sobre el torneo que se pueda citar aquí, ni transmisión ni creador de apuestas ni retiro anticipado en su ficha de este grupo. Eso puede leerse como oferta sobria o como oferta delgada. Para el jugador de la Liga MX que solo quiere momios de 1X2 y más/menos sin pagar por funciones que no usa, la sobriedad no cuesta nada; para el que quiere transmisión integrada, Betway obliga a buscar en otra parte. El permiso tiene número y el número es corto, lo que no es ni bueno ni malo por sí mismo.
Novibet: el permiso más explícito de las compilaciones
La clave DGJS/DCRCA/1121/2020 aparece según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. como titular, y tampoco está confirmada oficialmente. La ventaja de este permiso para el jugador curioso es de forma: el número tiene el formato completo de la Dirección General de Juegos y Sorteos, con año incluido, lo que permite rastrearlo en cualquier búsqueda sin apostar por la interpretación del prefijo. Su oferta se concentra donde suele concentrarse una casa de apuestas deportivas, sin la capa de casino en vivo que otras exhiben. Quien apuesta la Liga MX una vez por semana y quiere una interfaz sin ruido de casino, tiene aquí menos tentación de gasto lateral que en Playdoit. Nada más que eso se puede afirmar desde su propio listado.
Strendus: tres claves y dos titulares posibles
Es el caso más enredado del grupo, y por eso el más útil para entender el modelo. Tiene tres claves —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, y las compilaciones no coinciden sobre quién es el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Si el mismo conjunto de fuentes no se pone de acuerdo en quién tiene el permiso, el jugador que quiera verificar tiene un problema real, y la solución no está en internet: está en preguntar a la casa bajo qué permiso opera. La multiplicidad de claves sugiere un permisionario con varios establecimientos o varias autorizaciones complementarias, lo cual es legalmente posible y administrativamente opaco.
1xBet: la app bajo un nombre que no es el titular
Aquí el detalle merece atención, porque no es una contradicción menor. La clave DGJS/0002/2020 se recoge según fuentes de terceros, con Entretenimientos Naturales como titular; esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. La aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La pregunta que un lector debe llevarse de este bloque no es si 1xBet es o no legal —lo que puede verificar es el permiso y el titular—, sino qué hace una empresa extranjera como editor de la app si el permiso está a nombre de otra. Puede ser una estructura de grupo perfectamente explicable. También puede ser el punto donde el rastro se pierde, y el rastro es justamente lo que distingue una casa con permiso de un sitio sin permiso.
Betcris: dos permisos, dos jurisdicciones y un número que no se imprime
El pie de su propio sitio muestra un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; el número del pie y el de la tabla del dueño difieren, así que no se imprime ninguno. Además, el propietario del sitio, TV Global Enterprises Ltd., mantiene una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Esa doble capa tiene una consecuencia concreta para el jugador mexicano: la licencia maltesa no es el permiso mexicano, y ante un conflicto la jurisdicción que aplica es la del permiso bajo el que opera la marca local. Que exista una licencia europea y no se pueda imprimir la clave mexicana es una asimetría de divulgación, no una prueba de nada. Pero un lector que compara debería notarla.
Cómo se comparan las nueve sin mirar solo el número del bono
El cuadro de arriba ya hizo el trabajo aburrido. Lo que queda es lo que el cuadro no puede meter en una celda.
El primer corte es la verificabilidad. Tres casas publican su clave de permiso en su propio pie de página y seis la dejan a una compilación de terceros, cuando no la omiten. Esa diferencia no convierte a las tres en mejores ni a las seis en peores, pero sí decide cuánto tiempo necesita el jugador para hacer su comprobación: minutos en un caso, una conversación de chat en el otro.
El segundo corte es la retención de fondo. El margen del mercado no se ve en la celda, y varía entre un partido equilibrado y un Clásico, entre el 1X2 y un total de goles. La banda de costos del ejemplo ilustrativo de más arriba —alrededor de 95,5 % de payout y un margen cercano a 4,5 % bajo los supuestos dichos— es una referencia para leer cualquier trío de momios, no una promesa sobre ninguna casa.
El tercer corte es lo que cada casa mete en el producto y lo que ese añadido cuesta en disciplina. Transmisiones, impulso de ganancias, salida anticipada y casino en vivo son servicios reales y también puertas de gasto. La casa más completa del grupo es la más completa en ambos sentidos.
Cálculo: qué se queda el mercado de cada peso apostado
La aritmética es simple y despiadada. Con el trío ilustrativo 2,10 / 3,40 / 3,60 del ejemplo, el payout se calcula como 1 ÷ (1/2,10 + 1/3,40 + 1/3,60): las inversas suman alrededor de 1,048 y el payout queda cerca de 95,5 %, así que el margen ronda el 4,5 %. Ese porcentaje es lo que el mercado retiene de cada peso jugado en ese 1X2, bajo el supuesto de que se cubren los tres resultados. No es el margen de otra casa ni de otro mercado, y el 1X2 de la liga mexicana se mueve dentro de una banda, no en un punto.
Sobre esa base, un apostador que juega 100.000 pesos repartidos en boletos sencillos de ese mercado a lo largo de un torneo deja en el camino del orden de 4.500 pesos por concepto de margen, gane o pierda cada boleto. La cifra es un promedio bajo el supuesto dicho, sobre muchos boletos, no el resultado de ninguno en particular. Y es el piso: si además liquida posiciones con retiro anticipado, el peaje se cobra dos veces.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en una casa con permiso?
La apuesta deportiva es legal solo a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que tiene un permisionario, y el Reglamento no lista deportes: lo que está autorizado es la actividad amparada por el permiso. Qué eventos se ofrecen depende de cada marca, y el jugador lo consulta en su programa de apuestas antes de depositar.
¿Cómo compruebo que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se busca en el pie de la página principal la clave y el nombre del permisionario, se compara ese nombre con el de la marca y, si no coincide, se pregunta en el chat de la casa bajo qué permiso opera. Si el pie no muestra número, eso ya es información: verificar se vuelve más difícil.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad multiplicada por el momio: 1.000 pesos a momio 2,10 devuelven 2.100 pesos. La ganancia neta es la cantidad multiplicada por el momio menos uno, es decir 1.100 pesos. En un parlay, los momios de las selecciones se multiplican en un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se suman las inversas de todos los momios del mismo mercado. Con precios 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita, la suma da cerca de 1,048, el payout ronda 95,5 % y el margen se acerca a 4,5 %. La diferencia entre la suma y 1 es el margen.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR: el pagador retiene 1 % cuando no hay impuesto estatal o no supera 6 %, y 21 % cuando lo supera. La Ciudad de México aplica 6 % local, alrededor de 7 % en total, y emite CFDI de retenciones.
Última llamada antes de la primera apuesta
Hay dos maneras de perder dinero en la Liga MX, y solo una es la que todo el mundo vigila. La primera es elegir mal el partido. La segunda es elegir mal el mercado, la casa y el momento, y esa ocurre incluso acertando el resultado.
Los cuatro controles que este recorrido deja sobre la mesa caben en una servilleta. Comprobar la clave del permiso en el pie de página y quién es el titular, entendiendo que la marca digital no es el permisionario. Leer si hay tope de depósito y configurarlo antes de apostar, sabiendo que ese tope no viaja a otra casa. Calcular el payout del trío de momios cuando la decisión importe, porque ahí está el peaje que nadie publica. Y tratar el retiro anticipado como lo que es —una cotización de la contraparte, que puede desaparecer—, no como una salida de emergencia. Si esos cuatro controles se cumplen, un aficionado puede apostar la Liga MX con los ojos abiertos; si se saltan, el resultado del partido es lo de menos.
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