Casas de apuestas de fútbol en México: lo que cuesta cada momio y cada bono

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

A nadie le gusta la letra chica. En un mercado de fútbol, esa letra chica tiene un número, y ese número es lo que este texto pone sobre la mesa antes de hablar de bonos, de mercados o de equipos. Un permiso de la Secretaría de Gobernación no reparte dinero entre los apostadores: reparte certeza legal, y eso también se paga.

Las Reglas de Juego del futbol las mantiene el International Football Association Board (IFAB), que lo hace desde 1886.

Datos actualizados al noviembre 5, 2026; las condiciones de permiso se contrastan contra el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la Ley del IEPS y la Ley del ISR, y los datos de cada marca contra su propia ficha o su propio pie de página.

La ley mexicana del juego: lo que existe, lo que no y lo que aún no es ley

Conviene empezar por donde el marketing no empieza. En México la autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos de sanción. El marco entero descansa en la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, un texto que prohíbe los juegos con apuesta y las apuestas en todo el territorio y permite únicamente aquellos que autoriza de manera expresa. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 lo dice desde su artículo 2: lo que no está previsto de forma expresa, está prohibido.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un partido estándar de futbol de adultos consta de dos tiempos de 45 minutos cada uno, con tiempo agregado a criterio del árbitro.

De ahí sale una consecuencia que casi ninguna página explica y que cambia por completo la manera de leer a un operador. No existe una licencia mexicana de apuestas en línea. El sitio digital no tiene vida propia: cuelga del permiso de un permisionario que ya operaba en tierra. One permisionario puede además dar cobijo a varias marcas, y eso significa que dos plataformas que compiten por el mismo usuario pueden estar sentadas en el mismo papel. La palabra exacta no es “licencia”, es “permiso”. Quien te venda lo contrario te está vendiendo una palabra.

Los tipos de permiso que tocan el deporte son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28 del Reglamento. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden solicitar permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles (artículo 31) y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar fianza, según el artículo 29.

Sobre las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta, el Reglamento no trae un artículo propio: no hay una regla separada que los autorice o los prohíba de manera específica. El juego de apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado “cruce de apuestas”, donde los menores nunca pueden participar (artículo 5). Una bolsa de apuestas entre usuarios —lo que el mercado anglosajón llama exchange— no aparece prevista en ninguna parte, y este texto no va a decir que existe en México. Tampoco apareció una lista de eventos restringidos ni de ligas menores: ningún reglamento leído limita apostar a un partido de categoría inferior.

Lo que sí falta es lo más importante para quien quiere verificar. No hay manera de abrir la lista oficial de permisos de la DGJS. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, las cifras de sitios de apuestas se contradicen entre informes —136 páginas en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro— y por eso aquí no se imprime un conteo ni un número de permiso como dato oficial. Cada número que aparece más adelante va con la fuente que lo publica y con la advertencia de que nadie lo confirmó oficialmente, porque el registro no abría.

Tampoco hay una ley en línea. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa que busca derogar la norma crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo solo una propuesta. Quien te anuncie “la nueva ley de apuestas en línea” está anunciando un borrador.

¿Y a quién le conviene esa confusión? A nadie que juegue limpio. Un permiso verificable es una obligación verificable detrás.

La reforma que se espera y la que no llegó

Los borradores se leen como se leen los borradores: con desconfianza y con calendario. La versión que salió del escritorio de SEGOB en octubre de 2026 no ha sido presentada, así que no crea derechos ni obligaciones, y la iniciativa que propone el Instituto Nacional de Juegos y Sorteos añade dos elementos que hoy no existen en el sistema mexicano: una edad mínima de 21 años y la autoexclusión como herramienta del propio instituto. Vale la pena decirlo con todas sus letras porque el ruido de las notas lo borra: hoy no hay registro nacional de autoexclusión, ni en la ley vigente ni en la práctica de las marcas.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Un partido de futbol empatado puede ir a tiempo extra de dos periodos adicionales de 15 minutos y en algunas competiciones sigue una tanda de penales.

Cuando algo así se apruebe —si se aprueba— cambiará el piso del mercado, y probablemente suba el costo de operar con permiso. Por ahora el único instrumento real de autoexclusión es el que cada casa ofrece dentro de su propia cuenta, y ese instrumento depende de la buena fe de la casa que lo escribe.

El estado de bet365.mx y Betano: inestabilidad que se lee con fecha

Aquí no hay una frase cómoda que decir. bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, están bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas dentro de la misma operación (11 y 12 de noviembre de 2025). En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Ese recuento se lee con fecha y nunca como un estado abierto o cerrado hoy, porque ningún resumen resiste una semana de juzgados. Lo que sí es estable es lo que significa tener el saldo dentro de una casa bloqueada: puede quedar congelado, y el ahorro de medio punto de momio que te llevó ahí se convierte en el boleto más caro de tu historial. En ese mismo 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos, otra señal de que la vigilancia subió de nivel.

Ninguna fuente consultada establece una multa o un delito para el jugador que apueste en un sitio sin permiso, y por eso este texto no promete ni una sanción ni una exención. La comparación honesta es otra: una marca con permiso te da un domicilio legal mexicano, controles de identificación y de lavado de dinero, y el comprobante fiscal de retenciones. Una marca del exterior no te da nada de eso. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas.

Publicidad, bonos y lo que no está regulado

Ningún artículo federal de publicidad aparece en los apartados del Reglamento revisados. Los límites de horario en radio y televisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para restringir a influencers y atletas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y aquí está el punto que el lector de una página de bonos debería subrayar: no existe una regla legal sobre los bonos, así que los pesos, los plazos y los requisitos los pone cada casa a su gusto.

Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir: el bono que ves hoy ya no es el de hace dos años, y no por generosidad. La publicidad que muestra la clave del permiso y los avisos de juego responsable corresponde a lo que reporta una fuente secundaria, no a un artículo que este texto pueda citar del Reglamento.

Juego responsable: el límite existe dentro de la cuenta, no en la ley

Buscar un artículo que fije un límite de depósito obligatorio es perder la tarde. No hay un límite estatutario de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en el marco mexicano. Lo que existe son herramientas voluntarias que cada marca lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Son la única defensa práctica, y conviene entender de antemano qué son: promesas de una empresa dentro de su propio producto, no obligaciones que un regulador venga a auditar cada trimestre.

Edad, identidad y verificación: lo que la ley sí dice

El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, y no fija una cifra. Las marcas anuncian 18 años o más en sus propias fichas y pies de página, y una cifra legal de edad para apostar no queda establecida en la norma revisada. La edad mínima de 21 años aparece solo en la iniciativa que no es ley.

Lo que sí ocurre en la práctica es la verificación del usuario. Los operadores identifican a sus clientes y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos exactos que hay que entregar no quedan establecidos en un texto legal que se pueda citar; cada plataforma los pide a su manera, y en general son los mismos que cualquier institución financiera pediría: identificación oficial, comprobante de domicilio y un método de pago a nombre del titular. La retirada va a una cuenta a nombre del jugador.

El paso de la verificación es donde más se atora el primer retiro. No porque alguien quiera quedarse con tu dinero, sino porque un área de cumplimiento que descubre tu documento el día del pago descubre también que no te preguntó antes.

La retención de ISR: el costo que casi nadie pone en el boleto

Este es el punto donde la aritmética se pone seria, y donde el descuido sale caro. El artículo 137 de la Ley del ISR trata como ingreso las ganancias de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El que paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponda cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México el impuesto local sobre premios es de 6 %, así que el total ronda el 7 %, según un reporte secundario. Los premios que rebasan $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual.

Nadie discute el derecho del fisco. Lo que conviene es mirar el número desde el otro lado: si tu boleto gana y no presentas declaración, ese 1 % no cierra el asunto, se abre. Y hay un terreno que queda en sombra: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no queda establecido. Ahí no hay atajo editorial. Consulta a un contador o asesor fiscal.

El impuesto del 50 %: quién lo paga y quién lo traslada

El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026. Antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, dentro de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

Ahora la parte que importa de verdad y que casi nadie escribe con precisión. La base del impuesto no queda establecida. El texto legal revisado dice “valor de la actividad”; la prensa repite “monto total apostado”. Por eso este texto no va a decir “50 % de lo apostado”, ni “50 % del ingreso bruto”, porque cualquiera de las dos frases sería una invención cómoda. Lo que sí se puede decir es que los operadores declararon haber rediseñado sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto: un gravamen así no desaparece, se reparte. Parte se va en promociones más flacas. Parte se va en momios.

En el nivel estatal el panorama se fragmenta: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Dos reglas distintas para dos jugadores del mismo país, que es una manera elegante de decir que el costo depende de tu domicilio.

Y sobre el saldo del operador bloqueado hay que ser directo: existe. La entidad que reporta la cuenta congelada sigue siendo una entidad privada que no responde ante un regulador mexicano.

El fútbol que se apuesta: calendario, torneo y reglas

El fútbol se apuesta porque tiene estructura, y esa estructura es la que convierte un partido en una serie de mercados. Un partido estándar de adultos consta de dos tiempos de 45 minutos cada uno, con el tiempo agregado a criterio del árbitro. Cuando el marcador termina igualado, el partido puede ir a tiempo extra con dos periodos adicionales de 15 minutos, y en algunas competiciones sigue una tanda de penales. Cada equipo tiene un máximo de once jugadores en la cancha, incluido el portero, y la portería mide 7.32 metros de ancho por 2.44 de alto. Las Reglas de Juego las mantiene el International Football Association Board, y las mantiene desde 1886.

Estos datos no son cultura general. Son la razón por la que existen el mercado de los 90 minutos, el de tiempo extra, el de ambos equipos anotan y el de resultado final con penales incluidos. Cuando dos mercados parecen iguales y sus momios no lo son, el motivo casi siempre está en una de esas reglas: si el empate se resuelve o no dentro del mercado, si el tiempo agregado cuenta o no, si el portero está o no en el cómputo de un mercadillo raro.

En México el deporte rey es el fútbol, y la temporada manda. Las temporadas se nombran como lapsos de dos años, no como un año suelto, porque así se juegan y así se cotizan los momios de largo plazo. Los torneos internacionales también viven en el calendario, y la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó: España venció 1-0 a Argentina en tiempo extra y levantó el título el 19 de julio de 2026. Un mercado de campeón del mundo que ya se resolvió no es un mercado: es una nota histórica.

En las ligas europeas el volumen es otro. La Premier League 2026-27 se juega del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027 con 20 equipos, entre ellos los ascendidos Coventry City, Ipswich Town y Hull City, y con el Arsenal como campeón vigente. Esa clase de datos sirve para algo muy concreto: los mercados de temporada larga —ganador de la liga, descenso, posición final— se abren al principio y se cierran tarde, y en el medio el margen del operador se mueve. Apostar en agosto y apostar en marzo en el mismo mercado no cuesta lo mismo.

Los mercados que se derivan del calendario

La consecuencia práctica del calendario es que hay mercados que se pueden planear con meses de anticipación y mercados que dependen de un entrenador que se rompe el ligamento. Un parlay de tres piernas de liga juega con información que cambia durante la temporada; el mismo parlay en agosto se arma con alineaciones que todavía no existen. El momio de temporada larga es el que menos se mueve, y también el que amarra tu dinero más tiempo.

Para el apostador de presupuesto corto, el calendario ofrece una ventaja gratuita: los partidos se concentran en el fin de semana, y un mismo día con diez partidos es un día con diez mercados de un solo evento. Los momios de apuestas gratis y de primeras promociones se cotizan distinto según el escaparate, y ahí es donde el margen se nota más, como se ve un poco más adelante con una aritmética simple.

El fútbol de ligas menores y de categorías inferiores

Ningún reglamento consultado prohíbe apostar a una liga menor ni restringe un evento concreto, así que la única barrera real en esas competiciones es la que pone la casa: menos mercados, momios más anchos y un límite de apuesta que a veces aparece sin anunciarse. El partido de la segunda división paraguaya existe, se puede apostar y nadie te va a preguntar por qué.

Ahí está el costo, y es un costo de información. Un partido de categoría inferior se cotiza con menos datos públicos, con alineaciones que se conocen una hora antes y con un mercado que la casa ajusta a mano. Cuando el margen es ancho no es solo porque el operador quiera más: es porque también sabe menos que en el clásico. Y lo que no sabe, lo cobra.

Las casas de apuestas en el panorama mexicano: quién tiene qué y con qué lo respalda

El mercado mexicano es un rompecabezas de permisos que no se puede abrir. Nadie puede consultar hoy la lista oficial de la DGJS, así que cada permiso aquí abajo va con la fuente que lo publica y con la advertencia de que nadie lo confirmó oficialmente. Eso no es un detalle legal aburrido: una casa que no puede enseñarte el papel en un registro público es una casa que te pide confianza sin respaldo documental, y eso tiene precio.

La primera columna es la marca. La segunda, el estado del permiso tal como lo enuncia la fuente que lo publica: algunas compilaciones traen un número, otras traen varios y otras se contradicen entre sí, y donde se contradicen no se imprime número. Ningún nombre aquí es una recomendación: estas nueve operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación sostenido por un permisionario, pero no son el mercado entero, y una marca que no aparezca en esta lista no está por eso sin permiso.

Marca Estado del permiso de SEGOB tal como lo enuncia la fuente Qué dice el propio escaparate de la marca
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales; titular nombrado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario; número no impreso: las fuentes se contradicen y una compilación repite el número que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial —
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial —
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales, que difiere además sobre el titular (Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads); sin confirmación oficial —
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; número no impreso: el que muestra el pie del propio sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles; sin confirmación oficial Además, licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026
Betway Permiso SEGOB 4184, según Casas de Apuestas Legales; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial —
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado (Entretenimientos Naturales); sin confirmación oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio caliente.mx; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo para mayores de 18 años

El patrón que salta a la vista es que las compilaciones no coinciden. Hay números que se repiten entre marcas distintas, hay titulares que cambian según la página que los publica y hay permisos históricos que se arrastran desde 1997 o 2005. Eso no significa que todas las marcas mientan; significa que nadie puede verificar hoy desde afuera, y esa imposibilidad es información útil para quien compara.

Las cinco marcas sin nota propia son las cuatro cuyo escaparate no publica una descripción de su oferta de fútbol en las fuentes consultadas, más Pickwin, cuya compilación se contradice con la de Betcris. No es un hueco que se disimule: es un hueco, y quien quiera saber qué ofrece Pickwin tiene que abrir su programa de apuestas.

Lo que sigue es marca por marca, con lo que cada una ofrece en fútbol y con el veredicto que corresponde.

Codere: la marca más poblada del escaparate mexicano

La app de Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Esa es la amplitud más grande del grupo y también su trampa: treinta deportes suenan a treinta oportunidades y suelen ser treinta mercados con un margen más grueso que los tres que de verdad se cotizan bien.

Su permiso aparece en dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado por esa fuente. Ninguna confirmación oficial. La ficha de la app añade que limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, un detalle pequeño que dice algo sobre el nivel de formalidad con que tratan el tema.

Para quien apuesta fútbol de liga grande, el catálogo es de sobra. Para quien busca un mercado raro de una liga exótica, treinta deportes no son una promesa de profundidad: son una promesa de existencia.

Playdoit: el que mete el casino en la misma pantalla

Playdoit cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Cinco deportes y tres productos son una apuesta distinta a la de Codere: menos variedad de deportes, más profundidad dentro de cada uno.

El permiso que le atribuye Casas de Apuestas Legales es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, sin confirmación oficial. Un número de 2005 que sigue apareciendo en 2026 dice bastante sobre cómo se arrastran los permisos en este mercado y bastante poco sobre la operación actual.

El retiro anticipado es la función que más se subestima y la que más se cobra. Retirar antes del final tiene un precio dentro del propio momio, y una casa que lo ofrece las 24 horas también sabe calcularlo las 24 horas. Para quien mira partidos de madrugada, la atención continua vale; para el que apuesta un boleto el sábado y lo resuelve el domingo, es ruido.

Pickwin: el permiso que no se puede imprimir

Aquí hay que decir lo incómodo. Pickwin opera bajo el permiso de su permisionario, y el número no se imprime porque las fuentes se contradicen: una compilación reproduce el número que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y la ficha de la propia marca da DGJS/DCRCA/1584/2019 con otra compilación añadiendo DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER para el mismo titular, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Dos números distintos, dos años distintos, cero confirmación oficial.

No es un tecnicismo. Un permiso que dos fuentes no pueden ponerse de acuerdo en numerar es un permiso que nadie revisó de cerca, y también un recordatorio de que un mismo permisionario puede cargar varias marcas. Quien apueste aquí debería encontrar el permiso en el pie del propio sitio antes de depositar, y si no aparece, esa ausencia ya es una respuesta.

Sobre su oferta de fútbol, el escaparate consultado no publica nada. Lo que queda es el papel, y el papel está borroso.

Novibet: permiso reciente, oferta sin vitrina

El permiso de Novibet aparece como DGJS/DCRCA/1121/2020 según Casas de Apuestas Legales, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado y sin confirmación oficial. Un número de 2020 es de los más nuevos del grupo, y en un mercado donde los permisos se arrastran desde 1997 o 2005, eso no es poca cosa: sugiere una estructura más reciente y, quizá, un área de cumplimiento menos improvisada.

Sobre el fútbol, la ficha consultada no dice nada. Ni mercados, ni estadísticas, ni transmisión. Es una marca que existe en la lista y no existe en la vitrina, y quien la considere tendrá que construir su propia comparación abriendo el programa de apuestas de cada una.

La contradicción entre un papel relativamente fresco y una oferta sin descripción pública no se resuelve desde afuera. Se resuelve viendo el momio del partido que te interesa.

Strendus: tres permisos y ninguna descripción

Strendus es la marca con más números en su nombre: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales, que además difiere sobre el titular, entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads. Ninguna confirmación oficial, como todo lo demás en esta tabla.

Tres permisos pueden significar tres productos distintos —apuestas remotas, sorteos, otra figura— o pueden significar una compilación que copió todo lo que encontró. Desde afuera no se puede distinguir, y esa ambigüedad es justamente el problema. La ficha consultada no describe su oferta de fútbol.

Para el apostador, una marca con esta ficha y sin descripción de producto es una incógnita que se resuelve en la primera sesión: o el mercado está bien armado, o no lo está.

Betcris: el único con un segundo papel encima de la mesa

Betcris es el caso más interesante de la lista, por una razón que no tiene nada que ver con el fútbol. Su pie de página muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Dos jurisdicciones en la misma página. Eso tiene un valor concreto: si el papel mexicano se complica, existe una autoridad europea detrás de la entidad que opera el sitio, con un periodo de vigencia impreso. Es exactamente lo que le faltaba a una marca bloqueada.

El número mexicano no se imprime limpio aquí tampoco, y el motivo es el mismo de Pickwin: el pie del propio sitio y la tabla del propietario no coinciden. La diferencia es que Betcris sí publica algo, y publicar algo es más de lo que hacen las demás. Quien compare papeles antes que promociones encontrará aquí el único expediente con dos páginas.

Betway: el permiso más corto de la lista

El permiso de Betway aparece como 4184, según Casas de Apuestas Legales, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado y sin confirmación oficial. Cuatro dígitos, sin siglas y sin años, es el formato más austero de la tabla entera.

Ese titular es lo que da contexto: un permisionario de frontón, es decir, el mundo de la pelota vasca, con un permiso complementario para apuestas remotas. No es una empresa de apuestas deportivas que abrió una división digital; es una casa con raíces en otra disciplina. No cambia la legalidad del permiso, pero ayuda a entender de dónde viene.

Sobre su oferta de fútbol, la ficha consultada no describe nada. Queda el número y el titular, y con eso el lector tiene el mismo problema que tiene con media tabla: papel sin vitrina.

1xBet: el permiso y la empresa que aparece en la tienda no coinciden

1xBet trae el detalle más raro de toda la lista, y conviene decirlo sin adornos. Su permiso aparece como DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales.

Ahí hay un desajuste que un comparador serio no puede saltarse. La entidad que publica la aplicación y la entidad que sostiene el permiso mexicano no son la misma, y eso significa que la relación entre tu cuenta y el papel que te protege pasa por una estructura societaria que no está impresa en la pantalla.

Su oferta sí está descrita: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un producto con más funciones que la mayoría de la lista. El problema no es el producto; es saber con quién estás tratando cuando algo sale mal.

Caliente: el permiso en el propio pie y una app sin caja registradora

Caliente hace lo que ninguna otra marca de la tabla: imprimir su permiso en su propio pie de página. DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como holder. Un número de 1997, del año de la ley vigente y de medio sistema de permisos del país. Es la única referencia que viene de la fuente primaria y no de una compilación.

Esto no lo convierte en la opción correcta por decreto —no hay confirmación oficial de nadie—, pero cambia la calidad del dato: aquí el número no lo copió un blog, lo publicó la casa.

Su app, “Caliente Deportes”, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El pie de su sitio advierte además que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable.

Del lado del depósito, la página principal de la marca muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Cinco métodos y ninguna cifra es una combinación que dice algo: la parte cómoda se anuncia, la parte que cuesta se calla.

Los momios y el margen: la aritmética que decide si un bono vale

Un momio no es una predicción: es un precio. Y como todo precio, tiene un margen dentro. La forma de medirlo es la misma en cualquier casa y en cualquier deporte, y conviene hacerla una vez porque después se ve en todas partes.

El margen de la casa se calcula sobre todos los resultados de un mismo mercado. Se toma el recíproco de cada momio, se suman y el resultado es la parte que el mercado devuelve del total apostado: la devolución. El margen es 100 % menos esa devolución.

Con un mercado 1X2 ilustrativo de momios 2.10, 3.40 y 3.60 —un ejemplo aritmético, no una cotización de ninguna casa ni de ningún partido— la suma de recíprocos da aproximadamente 0,4762 + 0,2941 + 0,2778, es decir 1,0481. La devolución queda cerca del 95,4 % y el margen en torno al 4,6 %. El mismo partido cotizado a 2.00 / 3.30 / 3.50 devuelve alrededor del 93,9 %, con un margen que ronda el 6,1 %.

Ahí está la banda. Un 1X2 en México se mueve, según cómo se componga el escaparate y qué tan parejo venga el partido, entre algo menos del 5 % y algo más del 6 %. La cifra exacta depende de la casa y del partido, y por eso este texto no publica una cotización concreta: no hay ninguna que se pueda sostener con fecha.

Por qué dos casas con el mismo partido pagan distinto

La diferencia entre un margen del 4,6 % y uno del 6,1 % parece pequeña y no lo es. Es 1,5 puntos de cada peso apostado, que se van antes de que ruede el balón y que no vuelven con ninguna promoción. Sobre cien apuestas de $100 MXN, la diferencia ronda los $150 MXN, y ninguno de esos pesos aparece en el boleto. Aparece en el saldo.

Un bono de bienvenida no compite con eso: se suma encima. Por eso el orden correcto de la comparación es primero el margen y después la promoción, y por eso una casa con momios flojos y un bono grande suele salir más cara que una casa con momios apretados y sin regalo.

Qué paga un boleto ganador y qué no

La cuenta del pago es directa. Con un momio de 2.10, una apuesta de $100 MXN devuelve $210 MXN y la ganancia neta es de $100 MXN, es decir, el monto apostado multiplicado por la diferencia entre el momio y 1. Con un momio de 3.60, esos mismos $100 MXN devuelven $360 MXN y la ganancia neta es de $260 MXN.

La combinada y el bono: donde el margen se multiplica

Una combinada multiplica los momios de sus piernas en un solo precio, y con esa multiplicación también se multiplica el margen de cada mercado. Cuatro piernas del 5,5 % no son 5,5 %: son cuatro capas del mismo cobro, una sobre otra, y el resultado se aleja del 5,5 % a paso firme. La ganancia puede ser mayor y el precio de entrada también.

Ahí es donde el rollover convierte una promoción en una obligación. Un bono de bienvenida se entrega con requisitos de apuesta, y esos requisitos se cumplen con apuestas reales que pagan margen real. Cada peso de rollover es un peso que pasa por el 4,6 %, por el 6 % o por lo que cobre la casa por ese mercado ese día. Cuanto más alto el múltiplo, más veces cruza tu dinero el peaje.

Un bono sin cifras impresas —como los que aparecen en los banners de deportes y casino de algunas páginas principales— no se puede evaluar, y esa es exactamente la razón para no evaluarlo. Para saber cuánto cuesta, hay que leer el múltiplo, el momio mínimo que cuenta y el plazo.

La apuesta gratis y el plazo que la mata

Una apuesta gratis no es dinero. Cuando la casa anuncia una apuesta gratis, normalmente no te devuelve el monto apostado si ganas: te paga la ganancia, calculada como el monto de la apuesta multiplicado por el momio menos 1. Es un detalle pequeño con consecuencias grandes, porque cambia por completo cuánto vale lo que te dieron.

El mismo detalle aplica al bono que se anuncia como “sin riesgo”. Si la devolución llega en forma de apuesta gratis y no en efectivo, el “sin riesgo” tiene una segunda capa: la primera apuesta tuvo un riesgo, y lo que recibes para compensarlo es un cupón con su propio margen y su propio requisito.

Los plazos son la otra mitad del asunto. Una promoción de temporada o un cupón con fecha de vencimiento es una obligación disfrazada de regalo: si el plazo vence antes de que encuentres un partido que valga, perdiste el valor completo sin apostar un peso. Y el momio mínimo para que un boleto cuente en el rollover deja fuera precisamente las apuestas más seguras, que son las de momio bajo.

Por dónde conviene empezar según tu caso

La primera decisión no es la marca, es el uso. Quien apuesta dos boletos al mes tiene un problema distinto de quien mueve diez por fin de semana, y las nueve marcas de arriba no responden igual a cada perfil.

Apostador de un partido a la semana. Lo que importa es el momio del partido, no la vitrina. Caliente publica su permiso en su propio pie y trae cinco métodos de depósito sin mínimo visible, lo que abarata el arranque; Betcris suma una licencia de Malta vigente hasta el 3 de noviembre de 2026 sobre el papel mexicano, que es un respaldo extra para quien deposita poco pero quiere una entidad verificable detrás.

Aficionado a los mercados raros. Codere promete más de 30 deportes con estadísticas en vivo y creador de apuestas; 1xBet suma transmisión en vivo y estadísticas de cinco deportes con promociones de temporada. Ninguna de las dos imprime cuánto cobra por esos mercados, así que la comparación se hace con dos boletos iguales puestos uno al lado del otro.

Quien se engancha con las promociones. Playdoit suma casino en vivo, “Playboost” y retiro anticipado las 24 horas; un catálogo así invita a apostar más de lo que se planeó. Es la marca que mejor funciona como entretenimiento y la que con más facilidad convierte una tarde en un depósito doble.

Quien quiere el papel antes que la fiesta. Betcris, con dos jurisdicciones y una vigencia impresa, y Caliente, con el número publicado por la propia casa, son los dos puntos donde la verificación es posible sin salir de la página de la marca. Pickwin, con permiso contradictorio entre compilaciones y sin descripción de producto, y Strendus, con tres permisos y un titular que las fuentes no acuerdan, son las dos que exigen más trabajo antes de depositar.

Quien opera de madrugada. Playdoit publica atención las 24 horas, y eso en un mercado donde los partidos europeos caen de noche es un servicio real, no un adorno.

Ninguna de estas asignaciones es una recomendación de apuesta. Son perfiles de uso, y cada uno tiene su costo: el de las promociones está en el rollover, el de los mercados raros está en el margen, el de la verificación está en el tiempo.

Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas de fútbol

¿Qué deportes y eventos se pueden apostar en una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación?

El permiso de apuestas remotas de un permisionario cubre la operación de apuestas deportivas, y las casas revisadas describen fútbol, básquetbol, tenis, MMA, UFC y esports, más carreras y sorteos en el mundo del hipódromo y el frontón. No hay un artículo que restrinja eventos concretos ni ligas menores.

¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica los permisos autorizados, y la vía normal es buscarse en esa lista o leer el pie de página de la marca, que debe mostrar la clave y el permisionario titular. Si la lista no está disponible, pide la clave por escrito al servicio de atención.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según el monto y el momio?

La devolución es el monto apostado multiplicado por el momio. Sobre $100 MXN, un momio de 2.10 devuelve $210 MXN y la ganancia neta es $100 MXN; un momio de 3.60 devuelve $360 MXN y deja $260 MXN de ganancia. En una combinada, los momios de las piernas se multiplican entre sí.

¿Cómo se ve el margen de la casa dentro de los momios?

Se suman los recíprocos de los momios de todos los resultados de un mismo mercado. En un 1X2 ilustrativo de 2.10, 3.40 y 3.60 esa suma da alrededor de 1,05, la devolución ronda el 95 % y el margen se queda cerca del 5 %. Cuanto más baja la devolución, más caro el mercado.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién hace la retención?

El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente, y quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si lo supera. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración que te corresponda.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se configuran dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable que cada marca lista en su propia ficha, junto con las pausas y la autoexclusión interna. México no tiene un límite legal de depósito ni un registro nacional de autoexclusión, así que el límite es el que tú fijas y la casa respeta.

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