Casas de apuestas para el Mundial 2026: dónde se apuesta en México y cuánto se queda la casa
El Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó: del 11 de junio al 19 de julio, 48 selecciones repartidas en 12 grupos de cuatro, 104 partidos en 16 sedes de Canadá, México y Estados Unidos, y España levantando el trofeo en el MetLife Stadium tras ganar 1-0 en tiempo extra a Argentina. Quien busque hoy casas de apuestas para el Mundial 2026 se encuentra con un torneo cerrado, mercados ya liquidados y una pregunta más incómoda que la del aficionado que quería pronosticar el resultado: qué te cobra realmente cada operador por dejarte apostar.
Datos verificados al noviembre 5, 2026, con los números de permiso contrastados contra lo que cada operador y su titular publican en sus propios pies de página, ya que el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse para su consulta directa.
Cómo se juega en México con un permiso de la Secretaría de Gobernación
La palabra importa y conviene fijarla antes de cualquier comparación: en México se habla de permiso, no de licencia. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuesta y los sorteos en todo el territorio y solo deja pasar lo que está expresamente autorizado; el Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la idea en su artículo 2 al declarar prohibida toda actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista. La Secretaría de Gobernación interpreta y aplica esa ley, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores.

El permiso, según el artículo 3 del Reglamento, es un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario, y ahí está el detalle que explica casi todo lo que un apostador mexicano ve en pantalla. No existe una licencia de apuestas en línea como tal: la práctica consiste en que el sitio se cuelga de un permiso ya autorizado a un operador con presencia física, y un mismo permisionario puede dar cobijo a varias marcas. Las modalidades que tocan las apuestas son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstas en el artículo 28; quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles, como recuerda el artículo 31.
Lo que ese permiso le cuesta al titular también tiene nombre. El Reglamento obliga a los permisionarios de apuestas remotas a presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, a mantener un seguro y una fianza, y a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero. Es la parte que casi nunca aparece en la publicidad de una casa de apuestas y que, sin embargo, es la única razón por la que el dinero del apostador mexicano responde ante alguien cuando hay un conflicto.
El registro que no se puede consultar y por qué te cuesta dinero
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o se dice que publica— un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no pudo abrirse para su consulta directa, y el Congreso ya pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los recuentos que circulan tampoco coinciden: un informe habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx. Con esas cifras en desacuerdo, ningún conteo se sostiene y ningún número de permiso puede presentarse como oficial.

Al apostador eso le cuesta tiempo y le cuesta criterio. Verificar un permiso hoy significa ir al pie de página del propio operador, leer el número que ahí aparece, cruzar el nombre del titular con los conteos públicos que circulan y aceptar que ninguno de esos caminos cierra la pregunta del todo. Es incómodo, y es exactamente la clase de incomodidad que una casa de apuestas sin permiso explota.
Permisos, titulares y quién responde por cada marca
Cada marca que aparece en esta comparación opera, según lo que sus propias fuentes indican, bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario con presencia física. Los titulares cambian de un caso a otro y ese nombre —el del permisionario, no el de la marca— es el que responde ante la autoridad.
| Marca | Estatus del permiso de SEGOB, según la fuente citada | Qué dice el propio operador sobre la materia de esta comparación |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí, según blog.pickwin.mx y fuentes de comparación en línea | Ficha en pickwin.mx, verificación únicamente; páginas con el nombre de la marca |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según fuentes de comparación en línea; sin confirmación oficial | Ficha en novibet.mx, verificación únicamente; páginas con el nombre de la marca |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes de comparación en línea; las compilaciones difieren sobre el titular; sin confirmación oficial | Ficha en strendus.mx, verificación únicamente; páginas con el nombre de la marca |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes de comparación en línea; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betway | 4184, según fuentes de comparación en línea; sin confirmación oficial | Ficha en betway.mx, verificación únicamente; páginas con el nombre de la marca |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes de comparación en línea; sin confirmación oficial | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Betcris | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque el del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según fuentes de comparación en línea, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; el permisionario nombrado y la empresa de la app no son la misma | Apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas y programa de lealtad en la ficha de su app |
La columna del medio es la que menos informa del mundo y la que más debería mirar un apostador con paciencia: de nueve marcas, ocho números vienen de una compilación y no de un documento oficial abierto, y dos marcas no imprimen número alguno porque las fuentes no se ponen de acuerdo. Eso no convierte a esas casas en ilegales. Significa que la carga de la prueba se queda del lado del usuario, y que la única forma de cerrarla es pedirle a la propia casa el oficio del permiso o revisar el pie de página del operador antes de depositar.
La protección del apostador mexicano: verificación, edad y a quién le reclamas
Conviene decirlo en una línea incómoda: en México no existe un registro nacional de autoexclusión. Quien tiene un problema con el juego no puede apuntarse en una lista única que le cierre todas las puertas a la vez, y esa ausencia define el nivel de protección real con el que cuenta el apostador cuando algo se le va de las manos.
Lo que sí hay son dos capas distintas, y mezclarlas es el error más caro que comete un apostador novato. La primera es normativa y bastante delgada: el artículo 5 del Reglamento impide que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y prohíbe que participen en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. El 18+ que aparece en las fichas y en los pies de página es lo que cada marca declara de sí misma, y una edad mínima con rango de ley no queda establecida. La segunda capa es la que cada operador se autoimpone: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria son herramientas que las marcas enlistan en sus propias fichas de tienda de aplicaciones, no obligaciones de un reglamento.
Lo que la ley sí obliga a la casa
Hay una parte que no depende de la buena voluntad del operador. Las casas verifican la identidad de sus usuarios mediante procesos de conocimiento del cliente y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente a la ley contra el lavado de dinero. Los documentos exactos que exige esa verificación no están fijados en un estatuto, así que lo que verás en la práctica es una solicitud de identificación oficial y comprobante de domicilio que cada operador maneja a su manera.
Para el apostador, la verificación tiene una consecuencia práctica que conviene entender antes del primer retiro y no después: los retiros se pagan a una cuenta a nombre del propio jugador. Depositar desde la cuenta de un tercero es la vía más rápida a un saldo congelado, y ninguna casa lo anuncia con esas palabras en su página de promociones.
Los avisos de juego responsable que la publicidad debe mostrar junto con la clave del permiso aparecen, según reportes secundarios, en la publicidad de las marcas. Ahí están los mensajes, ahí está la clave, y ninguna de esas dos cosas resuelve lo que un jugador necesita cuando lleva tres pérdidas seguidas.
Límite de depósito y autoexclusión: qué puedes pedir y qué no
No existe un límite de depósito ni de pérdida con rango de ley, y tampoco existe una cuenta temporal con esas funciones. Lo que existe es un conjunto de herramientas internas que cada operador ofrece a su manera: límites de depósito, pausas programadas y autoexclusión voluntaria. La lista concreta varía de una casa a otra y el lugar para consultarla es la configuración de la cuenta o los términos del sitio, antes de depositar y no cuando ya hace falta.
Aquí el criterio práctico es simple y vale para cualquier operador de esta lista. Un límite que se pone antes del primer depósito funciona; el mismo límite puesto después de una racha mala es un trámite bajo presión. Y como no hay registro único, la autoexclusión en una casa no te cierra las demás: si el problema es real, la herramienta útil es la de cada casa más el cierre voluntario de la cuenta, que varias marcas declaran tener entre sus políticas.
Calendario y torneo: lo que dejó el Mundial que ya se jugó
El Mundial de la FIFA 2026 se disputó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos repartidos en 16 sedes. Fue el primer formato de este tamaño, y quien haya apostado en la fase de grupos lo recordará por una razón poco romántica: más partidos significan más mercados, y más mercados significan más margen acumulado saliendo del bolsillo del mismo aficionado.
El formato fue de 12 grupos de cuatro selecciones; avanzaron a dieciseisavos los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros. España ganó la Copa al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final del MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con 10 goles. En el historial por países, Brasil suma 5 títulos, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2 —el segundo llegó en este torneo—, Uruguay 2 e Inglaterra 1.
Por qué un torneo terminado cambia lo que puedes hacer hoy
La consecuencia para el apostador es directa y no admite vueltas: los mercados del Mundial 2026 están liquidados. No hay momios vivos para esa competencia, así que el valor de mirar este torneo hoy es otro. Sirve como referencia para juzgar cómo construye sus precios una casa, qué tan rápido liquida una final que se fue a tiempo extra y cómo trata un mercado que se resuelve por un gol en el minuto 120 en lugar de por el marcador de los 90.
Ese es el terreno donde el aficionado ve la diferencia entre una casa que trabaja bien y una que trabaja de prisa. Un empate a cero llevado a prórroga deja a media cartelera de mercados —el 1X2 de los 90 minutos, los totales de goles del tiempo reglamentario, algunos córners— resuelta antes de que se patee el primer balón de la prórroga, y los mercados de ganador del torneo se liquidan horas después. Si tu boleto de una final se resolvió de una forma que no esperabas, casi siempre la respuesta está en el reglamento de la apuesta y no en el marcador. Ese documento se lee antes de apostar; después solo se discute con el servicio de atención.
El próximo gran torneo de selecciones es el Mundial de 2030, organizado por España, Portugal y Marruecos con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Los mercados de largo plazo sobre esa edición ya son otro producto, con otro calendario y otra exposición del dinero, y quien los juegue está comprando una posición que puede tardar años en resolverse.
Cómo se evalúan estas casas: los criterios que sí mueven el dinero
Cualquier lista de casas de apuestas para un Mundial se arma con criterios, y casi siempre con los criterios equivocados. Aquí los que se aplicaron son cuatro, y ninguno es una cuestión de gusto: el permiso y el nombre del permisionario que responde, la profundidad del catálogo deportivo que cada marca declara, las herramientas que el operador dice tener en su propio sitio —transmisión, creador de apuestas, retiro anticipado— y lo que cuesta apostar ahí, que es el criterio que ninguna publicidad menciona porque es el único que sale del bolsillo del cliente.
Merece una advertencia el primer criterio, porque es el que más se estropea en las comparaciones que circulan. Un permiso citado en un pie de página no es un permiso verificado, y un número de permiso que aparece impreso sin confirmación oficial vale menos que el nombre del titular, que al menos se puede buscar. Dos marcas de esta selección ni siquiera imprimen número: en un caso porque las compilaciones se contradicen, en el otro porque el número del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden. Eso no las descalifica, pero sí le dice al apostador dónde poner la lupa.
Sobre el catálogo, lo que se compara es lo que cada operador declara. Codere anuncia más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Caliente lista transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ninguna de esas frases es una medición: son promesas de marca, y el test es abrir la app en un partido en vivo y mirar cuántos mercados aparecen de verdad.
El cuarto criterio es el costo, y se resume en tres interrogantes clave: cuánto se queda la casa dentro del momio, cuánto hay que apostar antes de cobrar un bono y qué límites y condiciones vienen atados a cada oferta.
Comparativa de las casas de apuestas para el Mundial 2026
La tabla anterior resuelve la mitad administrativa de la comparación: permiso, número citado y titular. Lo que falta es la mitad que un apostador siente en la cuenta bancaria, y ahí las marcas se parecen más de lo que su publicidad sugiere. Prácticamente todas listan apuestas en vivo, transmisión, creador de apuestas, bono de bienvenida y programa de lealtad. La diferencia real aparece en la letra chica: qué deportes cubre el catálogo, si el retiro anticipado existe y en qué mercados, cuántos métodos de pago acepta y con qué montos mínimos.
Ese solapamiento tiene una lectura útil. Cuando nueve operadores ofrecen lo mismo con palabras distintas, el único terreno donde la elección se puede ganar o perder es el precio y las condiciones. Un catálogo de 30 deportes suena a ventaja hasta que el apostador recuerda que solo va a jugar dos partidos de la liga local, y una transmisión en vivo solo vale si el operador la tiene para el partido que ese apostador quiere ver.
Pagos, depósitos y lo que se queda en el camino
Ningún estatuto cubre los pagos de las apuestas, así que todo lo que un apostador ve en la caja de una casa mexicana es lo que esa casa declara de sí misma. Winpot, por ejemplo, muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Codere y Caliente resaltan depósitos y retiros desde el celular. Son métodos de cada marca, no un estándar del mercado, y esa diferencia importa cuando alguien vive en una ciudad sin OXXO a la vuelta.
La fricción que más caro sale no es el método sino el nombre. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador y el operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio paga impuesto. Un depósito hecho desde la cuenta de un familiar se convierte en un problema de titularidad que la casa no está obligada a resolver a tu favor, y ese trámite puede durar más que la buena racha que lo originó.
Sobre criptomonedas, la situación es simple: en las marcas con permiso no queda establecido que acepten depósitos con cripto. Quien las use fuera de esa ruta se mueve en un terreno distinto, sin respaldo del permiso mexicano.
El margen: dónde se va el dinero sin que se note
Aquí viene el cálculo que casi ninguna comparación de casas de apuestas hace, y es el único que se aplica a todas las apuestas por igual, gane o pierda el jugador. Un mercado 1X2 con momios de 2,10 para la victoria local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visitante tiene una suma de probabilidades implícitas de 1/2,10 + 1/3,40 + 1/3,60 = 0,476 + 0,294 + 0,278 = 1,048. El porcentaje de pago del mercado es 1 ÷ 1,048, es decir 95,4 %, y el margen de la casa es el complemento: 4,6 %.
Aquí está el punto que la publicidad nunca enuncia: ese margen es una estimación sobre una muestra larga y con este supuesto —que los momios del ejemplo sean los reales y que el jugador apueste muchas veces en un mercado de tres resultados como este—, y describe lo que la casa se queda en promedio por unidad apostada. En ese escenario, la banda del margen en el 1X2 ronda el 4,6 %, y el mismo cálculo en un mercado con más resultados sube: más desenlaces posibles, más comisión dentro del precio. En un parlay de dos selecciones la casa aplica su margen dos veces, una por cada pata, y por eso una combinada paga menos de lo que paga cada momio por separado. Nadie está obligado a memorizar la fórmula. Saber que existe es lo que convierte “momios mejorados” en una promesa con fecha de vencimiento.
Qué criterio usar si el objetivo es el precio
Un apostador que solo quiere el mejor precio para un partido concreto tiene un método sencillo y algo fastidioso: comparar el mismo mercado en tres casas antes de apostar, porque el margen cambia de un operador a otro aunque ninguna lo publique. No hay atajo. Las casas que presumen “los mejores momios de México” apuntan a una medición que no muestran, y el único árbitro disponible es el propio boleto antes de confirmarlo.
Para un perfil más clásico, el que apuesta dos partidos el fin de semana y no persigue nada más, el criterio pesa menos y pesa más la comodidad: método de depósito conocido, retiro rápido a una cuenta propia, y una app que no se caiga en el minuto 89. Ese apostador es el que menos paga por la ilusión del “mejor momio” y el que menos lo necesita.
Las casas de apuestas de esta comparación, una por una
Lo que sigue evalúa cada plataforma por lo que declara de sí misma y por lo que ese perfil le cuesta a un apostador mexicano. Ninguna es una recomendación de apuesta y ninguna de ellas está por encima del mercado entero: hay más marcas con permiso de las que caben en una lista.
Pickwin: el permiso que no se puede imprimir
Pickwin es la primera marca de esta lista y también la que peor se deja verificar. El permiso existe en su ficha, pero el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí, y una de ellas le atribuye a Producciones Móviles S.A. de C.V. —junto con Unocapali La Paz Operadora— el mismo número que el pie de página de otra marca de esta comparación muestra para su propio permisionario. Una casa que no puede mostrar un número limpio no está en el mismo punto de partida que las demás, y el apostador que la elija tendrá que decidir con menos información que en cualquier otro caso de esta lista.
Eso no la vuelve inoperante: opera bajo un permiso de su permisionario, con páginas propias donde la marca aparece bajo su nombre. Pero la carga de la prueba se mueve entera al lado del usuario, y ahí el costo es tiempo y paciencia. Para quien compara antes de depositar, Pickwin es el caso que enseña a leer un pie de página completo y no solo el logo. Su mejor argumento es que existe y se puede buscar; su peor problema es que su propio rastro documental se contradice.
Novibet: permiso citado, confirmación pendiente
Novibet llega con algo que a varias marcas de esta lista les falta: un número de permiso, DGJS/DCRCA/1121/2020, y un titular nombrado, Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El número procede de una compilación pública y no tiene confirmación oficial, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir para cotejarlo. Un dato con fuente y sin sello, que es más de lo que ofrecen otros y menos de lo que un apostador quisiera.
El valor de esa combinación es práctico: con número y titular, un usuario puede preguntarle al operador por el oficio del permiso y, si la respuesta no llega o llega confusa, ya tiene su señal. Bajo un permiso opera, según lo que sus fuentes indican, y esa es la frase exacta que corresponde. En una comparación donde lo normal es que el número venga de terceros, Novibet queda cerca de la media de transparencia y muy lejos de la claridad de una Caliente, que al menos imprime lo suyo en su propia casa.
Caliente: el permiso en su propio pie de página
Caliente juega en otra liga administrativa, y no por simpatía: su número de permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página de caliente.mx, es decir en casa propia y no en una compilación ajena. El titular que los datos nombran es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Para un apostador con desconfianza razonable, ese detalle es la diferencia entre una promesa y un documento: lo que la marca publica en su propia página se puede citar en una reclamación.
En cuanto a producto, la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está reservada a mayores de 18 años. La app “Caliente Deportes” en la tienda de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con la versión 8.12.1 fechada el 20 de octubre de 2026. El propio pie de página de la casa señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Ese aviso en el pie no es cumplimiento decorativo: dice qué tipo de operador es. Una marca que pone el enlace al juego responsable junto al número de permiso está declarando dónde vive su responsabilidad. Para el apostador que quiere todo en su celular y no quiere buscar el permiso en foros, Caliente resuelve dos preguntas de una sola lectura.
Strendus: tres permisos y un titular en disputa
Strendus se presenta con tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— procedentes de una compilación pública y sin confirmación oficial. El titular aparece en las fuentes con dos nombres distintos, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y esa discrepancia no es un detalle de archivo: el permisionario es la persona jurídica que responde ante la autoridad, y un apostador que reclama lo hace contra el operador, no contra el titular, así que la confusión se queda en el plano de la verificación y no en el de la reclamación diaria.
Tres números donde otras marcas muestran uno sugieren una estructura de permisos complementarios, la figura que el Reglamento permite a los titulares de hipódromo, galgódromo o frontón para ofrecer apuestas remotas. Es un dato con valor: indica continuidad histórica del permiso, algo que una casa recién llegada no puede acreditar. Lo que le falta a Strendus es el sitio propio donde leerlo en limpio, y quien apueste ahí debe pedir el desglose antes de confiar en la continuidad como argumento.
Codere: catálogo ancho y oferta con letra chica
Codere trae permiso DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación pública, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. La ficha de su app declara que la marca opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese conjunto —permiso, edad y cierre de cuenta— es más de lo que la mayoría de las fichas declara, y la política de cierre merece un párrafo aparte porque toca directamente el bolsillo del apostador.
Cerrar la cuenta parece trivial y no lo es: es la herramienta que un jugador tiene cuando no puede parar y la autoexclusión interna no le basta. Que una casa la anuncie en su propia ficha es una señal de que la puerta existe y de que se puede pedir formalmente. La oferta deportiva va por otro lado: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El “momio mejorado” y la “apuesta gratis” son palabras de marketing; lo que cuesta comprobarlas es abrir el boleto antes de confirmarlo, porque la mejora suele venir con condición de momio mínimo y la apuesta gratis, con requisitos de apuesta que se explican más abajo.
Para un apostador que quiere variedad de deportes y trata el juego responsable como una parte seria de su rutina, Codere ofrece la combinación más completa de esta lista en el papel. El catálogo ancho se paga con menos profundidad por deporte, y eso se nota en la liga local un domingo por la tarde.
Betway: permiso corto, ficha silenciosa
Betway aparece con el permiso 4184 y Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según una compilación pública y sin confirmación oficial. El número es el más corto de toda la tabla, y esa brevedad no es un demérito: refleja la antigüedad de la autorización y cómo se numeraban los oficios en la Dirección General de Juegos y Sorteos antes de que las claves se volvieran alfanuméricas. Un número bajo suele indicar un permiso viejo, y un permiso viejo es un permiso que ha pasado revisiones.
Lo que no hay es una ficha de producto que decir. Frente a las marcas que anuncian transmisión, creador de apuestas o retiro anticipado, Betway no publica en su ficha de la tienda el detalle de su operación mexicana, y eso deja al apostador sin la mitad de la información que sí tiene con Codere o Playdoit. Quien apueste aquí por la trayectoria del permiso está comprando solidez administrativa y aceptando a cambio una evaluación a ciegas del producto. En una comparación por costo, esa ceguera tiene un precio propio: lo que no está declarado no se puede exigir después.
Playdoit: permiso, transmisión y un “Playboost” por revisar
Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación pública, y Eventos Festivos de México como titular. Es el otro caso de número antiguo en esta lista, con la misma lectura: la estructura del permiso es de las primeras generaciones de apuestas remotas. La oferta que su ficha declara es de las más explícitas del grupo: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El “Playboost” es el tipo de palabra que hay que leer dos veces. Una promesa de aumentar ganancias es una condición comercial, y las condiciones comerciales siempre tienen un tope, un momio mínimo o un mercado elegible que la ficha no muestra. Lo mismo vale para el retiro anticipado: existe en las casas que lo ofrecen, y lo que decide su utilidad es si está disponible en el mercado concreto que el apostador juega y a qué precio se compra salir antes. La transmisión, en cambio, es un dato objetivo: ver el partido dentro del mismo producto reduce la tentación de apostar a ciegas.
Un catálogo de cinco deportes es lo contrario del catálogo ancho de Codere y no es una desventaja por sí solo: quien juega futbol, básquet o artes marciales mixtas tiene ahí todo lo que necesita, y probablemente mercados más profundos en esos deportes que una casa que reparte su atención entre treinta disciplinas.
Betcris: dos permisos, dos países y una fecha de vencimiento
Betcris es la ficha más larga de la lista y la más reveladora. Su permiso mexicano aparece como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. Además, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos marcos regulatorios en el mismo pie de página, cada uno con su autoridad.
Esa doble estructura le da a Betcris una solidez que las demás no documentan, y también le crea una pregunta que el apostador debe hacerse en voz alta: si hay un conflicto con la cuenta, ¿con qué autoridad se resuelve? La respuesta práctica es el permiso mexicano, porque es el que ampara la operación en el país y el que sostiene el CFDI de retenciones. La licencia maltesa no cubre al apostador que deposita desde una cuenta mexicana en pesos.
En lo deportivo, Betcris declara apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Nada de esa lista menciona un costo, y todos esos bonos se rigen por los requisitos de apuesta que se explican más abajo. Nota aparte merece el número: el de este pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden, y el que aparece aquí es el que la marca publica en su propio sitio.
1xBet: permiso mexicano, empresa extranjera en la ficha
1xBet llega con el permiso DGJS/0002/2020, según una compilación pública que no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial, y Entretenimientos Naturales nombrado como titular. La ficha de su app en la tienda aparece a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que figura como permisionaria. Esa separación entre la marca, la tienda y el titular legal no es una irregularidad por sí misma —es la estructura habitual de una marca internacional que se apoya en un permiso local—, pero obliga al apostador a saber con quién contrata antes de depositar.
El producto que declara es completo y reconocible: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la oferta clásica de una casa internacional, con la profundidad de mercados que suele acompañarla y con la misma letra chica en los bonos.
Para el apostador que quiere el catálogo más amplio posible y no le importa leer un pie de página en inglés, 1xBet no decepciona. Para el que valora la claridad de quién responde por su dinero, es la ficha que más preguntas deja abiertas, y ninguna novedad: el número citado por una compilación que duda de su propia fuente es un dato que hay que tratar como tal.
Lo que cuesta un bono de bienvenida antes de cobrarlo
Casi todas las marcas de esta lista anuncian bonos de bienvenida, y ninguna de las que aparecen arriba publica en su ficha la cifra del bono. Eso deja al apostador con una frase de marketing y sin el dato que decide si la oferta vale algo, y es el momento de poner las cosas en orden porque aquí es donde se pierde más dinero con más elegancia.
Un bono de bienvenida no es dinero regalado. Es una cantidad que se abona en la cuenta y que en la mayoría de los casos se convierte en dinero retirable solo después de cumplir un requisito de apuesta, el rollover, que se calcula sobre la base. Esa base puede ser el bono o el bono más el depósito, y las casas suelen presentar el número grande —el porcentaje— y dejar la base en los términos. Un 100 % de bono sobre 5,000 pesos con un requisito de apuesta de 10 veces sobre el bono exige mover 50,000 pesos en apuestas; si la base incluye el depósito, el mismo factor sobre una base del doble exige el doble de apuestas. La diferencia entre una base y otra es de miles de pesos, y vive en una línea del reglamento.
Las apuestas gratis son su propio animal, y el matiz importa. En una apuesta gratis cuya cantidad no se devuelve junto con la ganancia, el valor del bono no es el número anunciado: lo que se cobra es la ganancia, no la cantidad apostada, así que un “bono de 1,000 pesos” vale bastante menos que 1,000 pesos y su valor queda atado al momio al que se juegue. Es la razón por la que los momios altos resultan atractivos para el apostador que solo quiere extraer valor de una apuesta gratis: a momio largo la ganancia pesa más frente a la cantidad que no se recupera.
Después vienen los filtros que casi nadie lee y que deciden todo. Un requisito de apuesta solo cuenta si las apuestas se hacen a un momio igual o superior al mínimo que fija el término; jugar a momios bajos es cómodo y no mueve el contador. Hay una fecha límite para cumplir el rollover y un tope a lo que se puede ganar con un bono, y casi nunca se puede cubrir el requisito con apuestas de casino. Una apuesta del mismo evento jugada por los dos lados —local en una combinada y visitante en otra— suele quedar fuera por apuestas no válidas, y esa regla sola desactiva el truco que anuncia medio internet.
Un ejemplo con los pies en la tierra sirve más que cualquier advertencia. Un apostador con un presupuesto semanal de 500 pesos que reclama un bono de 500 pesos y descubre que tiene que mover 5,000 pesos en apuestas a un momio mínimo de 1,50 está apostando diez veces su presupuesto para cobrar una cantidad que probablemente no valga el trabajo, y el boleto que excede su límite de tolerancia es donde termina el juego responsable. Del otro lado, un apostador que juega todas las semanas con 2,000 pesos y ya tenía pensado mover esas cantidades encuentra en el bono un extra pequeño, no un cambio de suerte. El mismo bono cuesta cosas distintas según el tamaño del jugador, y ese cálculo es el único que la publicidad no ofrece.
La última capa es fiscal y toca el día de cobro. El operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio paga impuesto, así que el dinero que llega a la cuenta ya viene con la retención aplicada y el comprobante correspondiente. Un apostador que gana con un bono y descubre que cobra menos de lo que creía no está ante un error de la casa, sino ante un camino que decidió no leer.
Impuestos, permisos y bloqueos: el estado de las cosas
México tiene un sistema de apuestas que funciona sobre un permiso y una autoridad, y ese sistema también impone costos que llegan al apostador por caminos indirectos. En el plano del operador, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese porcentaje se elevó desde 30 % con la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026. La misma fracción alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave.
Conviene decir esto con precisión y sin adornos porque se repite mal en todas partes: la base del impuesto no queda establecida. El texto legal leído habla de “valor de la actividad”, la prensa lo describe como “monto total apostado”, y aquí no se afirma que sea 50 % de lo apostado ni 50 % de los ingresos brutos. La diferencia entre esas dos lecturas es enorme, y quien necesite una respuesta contable debe consultarla con un contador, no con esta página.
En el plano del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal rebasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto local de 6 % sobre los premios, lo que lleva el total a cerca de 7 %, y los premios que superan 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. Son datos de reportes secundarios sobre los tramos locales, y el tratamiento exacto varía de un estado a otro: Nuevo León grava montos apostados, la Ciudad de México grava apuestas.
Ahí aparece el hueco que nadie quiere nombrar. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no queda establecido. La respuesta honesta no es una cifra ni una promesa de que no pasa nada, sino la dirección de un asesor fiscal. Un apostador que gana en un sitio sin permiso no tiene una regla clara que lo proteja ni una que lo condene, y esa incertidumbre es en sí misma un costo.
Permisos bloqueados y el estado que cambia cada mes
La parte más volátil del mercado mexicano es la de los bloqueos, y aquí la única forma honesta de escribir es con fechas, porque el estado cambia y la página envejece en semanas. Los hechos: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una única fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de 20 casinos físicos.
De ahí sale una conclusión que vale más que cualquier titular: el estado de operación de una marca puede cambiar por una resolución judicial y no por una decisión del operador. Ninguna de las dos marcas bloqueadas se presenta aquí como ficha activa, y ninguna afirmación sobre si están abiertas o cerradas hoy es sostenible. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y esa es la razón práctica por la que conviene no dejar grandes cantidades en la cuenta de ninguna casa.
El Reglamento, en su artículo 2, prohíbe lo que no está expresamente previsto, y el artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos faculta a la Secretaría de Gobernación a cerrar establecimientos no autorizados. La dependencia ha reforzado su poder para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no queda establecida. La reforma que reemplazaría la ley de 1947 fue terminada por la Secretaría de Gobernación, según se reportó el 13 de octubre de 2026, y enviada al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentada y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.
Comparar con honestidad exige mirar los dos lados. Una marca con permiso aporta un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de conocimiento del cliente y contra el lavado de dinero, y un CFDI de retenciones. Una marca sin permiso no aporta nada de eso, y sus saldos pueden quedar congelados como quedaron los de una casa bloqueada en noviembre de 2025. Lo que ninguna de las dos entrega es un registro nacional de autoexclusión, porque no existe. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, y todo lo que se apueste en la zona sin permiso mexicano corre sin la protección local.
Para un apostador mexicano que quiere saber qué puede apostar, la respuesta es acotada y sin adornos: apuestas deportivas solo a través del permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con su cruce de apuestas, donde los menores nunca pueden participar. Un mercado de intercambio de apuestas no tiene disposición alguna, y aquí no se afirma que exista uno en México. No se encontró ninguna regla sobre eventos restringidos, como ligas menores o juveniles, ni sobre partidos de menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.
Preguntas frecuentes sobre casas de apuestas para el Mundial 2026
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en una casa con permiso?
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que tiene un permisionario. El Reglamento no fija reglas separadas para apuestas en vivo, deportes virtuales, esports o tipos de apuesta, y no se encontró ninguna norma que restrinja ligas menores o juveniles. Las carreras de caballos y el frontón tienen su propio régimen con cruce de apuestas, donde los menores nunca pueden participar.
¿Cómo comprobar que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse para su consulta directa, así que el camino práctico es el pie de página del propio operador: ahí aparecen el número de permiso y el nombre del permisionario. Conviene cruzar ese nombre con los conteos públicos que circulan, aceptar que las compilaciones se contradicen y pedir el oficio del permiso antes de depositar.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno de una apuesta ganadora es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es esa misma cantidad por el momio menos uno. Una apuesta de 500 pesos a momio 2,10 devuelve 1,050 pesos si gana, es decir 550 pesos de ganancia. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados del mercado, que es uno dividido entre cada momio, y restando esa suma de uno. En un 1X2 con momios de 2,10, 3,40 y 3,60 la suma es 1,048, el pago del mercado es 95,4 % y el margen es 4,6 %. Un mercado con más resultados posibles carga un margen mayor dentro del precio.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y el pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal rebasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si el ganador presenta la declaración exigida cuando está obligado.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En México no existe un límite de depósito o de pérdida con rango de ley ni tampoco una cuenta temporal, y no hay registro nacional de autoexclusión. Lo que cada casa ofrece son herramientas internas —límites de depósito, pausas y autoexclusión voluntaria— cuya lista concreta vive en la configuración de la cuenta y en los términos del sitio. Conviene fijarlos antes del primer depósito.
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