Apuestas de Wimbledon 2026: el precio real de cada momio en México
Los datos de esta comparación están actualizados al noviembre 5, 2026 y los estados de permiso se contrastaron con lo que cada plataforma publica en su propio sitio o su ficha de aplicación, más los recuentos de permisos de la Secretaría de Gobernación que citamos por su nombre.
Wimbledon se terminó el 12 de julio de 2026. Eso no vacía el torneo: lo convierte en el mejor material de estudio que hay en el calendario, porque el resultado ya se conoce y nadie puede venderte la emoción del momento para cubrir lo que cobra por el momio. En la final varonil Jannik Sinner venció a Alexander Zverev; en la femenil, Linda Nosková a Karolina Muchová. Quien haya acertado esos dos nombres sabe lo que pagó su boleto. Quien vaya a revisar lo que le costó, necesita mirar una sola cosa: el margen que la casa incrustó en cada momio antes de que la pelota botara.
Aquí no hay pronósticos. Hay aritmética, condiciones y letras pequeñas. Las nueve casas que aparecen abajo operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario, según lo que cada compilación de permisos reporta, y ninguna de esas plataformas es un regalo: cobra por el momio, cobra por el bono y cobra por la prisa de retirar.
Antes de apostar: qué dice realmente la normativa mexicana
México no tiene una ley de apuestas en línea. Tiene una ley de 1947, un reglamento reformado y una autoridad que interpreta. Ese hueco es el que paga el aficionado cada vez que deposita en un sitio que le promete el mejor momio del mercado.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en todo el territorio nacional los juegos con apuesta y los sorteos, con una excepción: los que estén expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar los locales que operan sin autorización (artículo 8), ningún establecimiento puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y los estados y municipios colaboran en la aplicación (artículo 10).
El Reglamento de esa ley fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y es la pieza que más importa entender. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos —salvo los de la Lotería Nacional, que quedan fuera— con jurisdicción federal. El artículo 2 dice algo que conviene leer dos veces: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. No es un permiso general de operar; es una lista blanca. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y esa palabra, permiso, es la que corresponde usar. No es una licencia.
Por qué en México ninguna plataforma tiene licencia propia
Ese es el punto que casi ninguna reseña de casas de apuestas te pone por delante. Las modalidades de permiso que tocan al aficionado son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31) y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar sospechas de lavado de dinero y constituir una fianza (artículo 29).

Ninguna ley menciona las apuestas en línea. Lo que ocurre en la práctica, según los reportes, es que un sitio digital no puede tener un permiso digital propio: opera colgado del permiso de un permisionario autorizado con local físico. De ahí que muchas marcas extranjeras usen un permisionario local y que un mismo permisionario sostenga varias marcas. Si buscas “licencia de apuestas México”, estás buscando algo que no existe con ese nombre.
La Dirección General de Juegos y Sorteos es el brazo que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y el que instruye los procedimientos sancionadores. Se dice que publica un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no es fácil de abrir, y los conteos que circulan se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso ninguna cifra de mercado aparece en estas páginas. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Sigue siendo una petición.
La reforma que reemplazaría la ley de 1947 está escrita y no es ley. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta.
Qué se juega y qué no: el catálogo que el permiso cubre
El Reglamento no dedica un artículo a las apuestas en vivo. Tampoco a los deportes virtuales ni a los esports. Esos mercados existen en las plataformas porque el artículo 2 no los prohíbe expresamente por su nombre y porque el permiso del permisionario cubre apuestas remotas como categoría, no producto por producto. Quien te diga que existe un artículo que autoriza las apuestas en vivo en México está inventando el artículo.
Distinto es lo del cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones, que sí está regulado y donde los menores no pueden participar de ninguna forma (artículo 5). Y no se encontró ninguna regla que restrinja eventos por categoría, ligas menores o torneos juveniles. Tampoco una provisión sobre bolsas de apuestas entre usuarios. Sobre esto último conviene ser claro: no hay norma, y eso no significa que exista una bolsa de apuestas mexicana.
Edad, identidad y hasta dónde llega la protección
El Reglamento prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que tomen parte en el cruce de apuestas (artículo 5), pero no fija un número. Las 18 años los ponen las marcas en sus propias fichas y pies de página. Una cifra legal de edad para apostar no está establecida, y quien afirme lo contrario está confundiendo la política comercial de una casa con el texto de una norma.
Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juegos con apuestas es vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos concretos que debe entregar un jugador no están fijados en un estatuto. Tampoco hay un registro nacional de autoexclusión: la autoexclusión en México es una herramienta interna y voluntaria de cada casa, con la duración y las condiciones que cada una decida. Si te autoexcluyes en una plataforma y abres cuenta en la de al lado, nadie te lo va a impedir.
Pagos: lo que dice la casa, no la ley
Ningún estatuto cubre los pagos de apuestas. Los métodos que aparecen en las fichas y pies de página —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO y monedas electrónicas— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros suelen ir a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite el CFDI de retenciones por los premios que causan impuesto.
Criptomonedas en casas con permiso: sobre esto no hay nada establecido, y por lo tanto esta página no afirma que se acepten ni que se rechacen. Si vas a depositar en cripto, revisa las condiciones de la casa antes, porque la volatilidad y la trazabilidad del activo son tu problema, no el de nadie más.
Publicidad y bonos: dónde terminan las noticias y dónde empieza la ley
En los artículos del Reglamento que revisamos no hay un artículo federal de publicidad. Circulan reportes sobre límites de horario en televisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— y describen iniciativas, no normas vigentes. Los proyectos para limitar influencers y atletas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley.
Tampoco existe una regla legal sobre bonos. Lo que sí ocurrió es un movimiento de mercado: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto. Traducido: si el bono se ve más pequeño que el año pasado, no es generosidad perdida, es contabilidad.
Cuánto se queda la casa: el margen dentro del momio
Aquí está el número que nadie te pone en el anuncio y que decide si un momio “bueno” lo es.
El momio no es una probabilidad. Es un precio que incluye la comisión de la casa. La forma de verlo: la casa paga, sobre el conjunto de todas las apuestas de un mercado, una fracción de todo lo apostado; esa fracción es la participación de pago, y el resto es su margen. La cuenta es una sola: se suman los inversos de los momios de todos los resultados de ese mercado y se divide uno entre esa suma. Lo que salga es la participación de pago. El margen es 100 % menos eso.
Un ejemplo con dos resultados al mismo precio
El caso más simple es un mercado de dos resultados con momio 1,90 y 1,90. Un partido de tenis, por ejemplo, donde dos jugadores idénticos pagan lo mismo. Es un ejemplo aritmético, no un precio que esté publicado hoy en ninguna casa.
Sumo los inversos: uno entre 1,90 es 0,5263, y otra vez 0,5263 da 1,0526. Divido uno entre 1,0526 y obtengo una participación de pago de 95,0 %. El margen, entonces, es de 5,0 %. Dicho en dinero: de cada 1.000 pesos apostados en ese mercado, la casa devuelve 950 en premios y retiene 50.
La banda es lo que importa. En un mercado principal con dos resultados, el margen suele moverse entre el 4 % y el 8 %; en mercados con más resultados y menos liquidez —hándicaps raros, más/menos con líneas altas, mercados de un segundo set específico— la banda sube y el mismo boleto cuesta más. La condición que la mueve es esa: cuantos más resultados tenga el mercado, más alto el margen, y el precio al que realmente apuestas deja de parecerse al precio que viste en el escaparate.
Lo que esa banda le cuesta a quien apuesta seguido
Un margen de 5 % suena a nada. Es todo lo contrario. Sobre dos apuestas de un mismo mercado con ese margen, la casa ya se queda con cerca de una décima parte de lo apostado, y el aficionado que apuesta los cinco partidos del torneo multiplica ese costo cada vez que arma un parlay. El parlay más vendido es justo el que más paga esa banda, porque multiplica precios ya cargados.
Por eso el momio aislado dice poco. Un 2,10 en la casa A puede costar más que un 2,05 en la casa B si en la casa A el mercado tiene un margen más alto. La comparación útil es entre el mismo mercado, el mismo evento y el mismo momento. Cuanto más se aleje la comparación de ese triángulo, más ruido y menos ahorro.
El ejemplo de una apuesta sencilla, con la aritmética completa
Si el momio es 1,90 y apuestas 1.000 pesos a un solo resultado, el retorno si aciertas es 1.900 pesos, es decir, 1.000 de vuelta más 900 de ganancia. Si el segundo resultado también paga 1,90 y tú apuestas a los dos, habrás puesto 2.000 pesos para recuperar 1.900: la estructura del mercado ya te cobró los 100 antes de que se jugara un punto. Repetir ese ejercicio en cada torneo es gratis y explica por qué el margen importa más que cualquier bono de bienvenida de cuantía moderada.
El calendario y el pasto: lo que hace distinto a Wimbledon
Wimbledon se juega sobre pasto en el All England Club de Londres y es el torneo de tenis más antiguo del mundo: se celebra desde 1877. La superficie cambia el saque, el peloteo, la duración de los puntos y, con ellos, el mercado: los partidos de pasto son más cortos y los juegos se resuelven en menos intercambios, lo que hace que ciertos mercados de sets y juegos tengan márgenes menos amables que en cancha dura.
Wimbledon 2026 se jugó del 29 de junio al 12 de julio de 2026. En la final varonil Jannik Sinner venció a Alexander Zverev y en la femenil Linda Nosková a Karolina Muchová. La edición siguiente llega en 2027 y sigue por delante, así que cualquier boleto que apuestes hoy apunta a un torneo que aún no se ha jugado.
Mejor de cinco, mejor de tres: la regla que ordena el mercado
En Wimbledon, como en los otros tres Grand Slams, los hombres juegan al mejor de cinco sets y las mujeres al mejor de tres. La consecuencia para el aficionado es directa: los partidos varoniles se alargan y se ramifican, así que los mercados de sets exactos, de total de juegos y de hándicap tienen muchos más resultados posibles que en un partido femenil del mismo cuadro. Más resultados, margen más ancho, precio efectivo peor.
Y hay una consecuencia de estrategia, no de precio: los favoritos varoniles caen con menos frecuencia en cinco sets que en tres, porque un mal set no acaba el partido. Eso no es un consejo de apuesta, es la forma del torneo. Si un aficionado convierte esa estructura en una predicción, ya sabe cómo termina: la casa puso su margen en ambos lados.
Dónde mirar antes de meter el boleto
Los momios de un Grand Slam se movieron con antelación y con la suerte de los cuadros. Lo único comprobable con el torneo ya jugado es lo que pagó cada resultado concreto, y eso se consulta en el historial del mercado, no en el anuncio de la casa. Para el torneo que viene, los momios de favoritos en primera ronda son los que más se endurecen, porque la casa sabe que la mayoría del volumen se va a un solo nombre y protege ese lado.
Cómo se eligieron las nueve plataformas de esta lista
Las nueve marcas que siguen operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario, según lo que declaran las compilaciones que nombramos. No es un ranking y no es una recomendación. Es una lista corta, y eso conviene decirlo antes que cualquier elogio: la lista completa de sitios autorizados no es fácil de abrir, los conteos se contradicen y ninguna marca que aparezca aquí es “la única con permiso”. La frase que sí resiste cualquier revisión es otra: entre las marcas comparadas en esta selección, todas presentan un permiso, y en todos los casos el número proviene del propio sitio o de una compilación, no de una confirmación oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Los criterios, en el orden en que pesaron en la decisión: primero el permiso y su trazabilidad hasta un permisionario identificable; segundo el catálogo deportivo que la propia ficha declara, no el que promete la publicidad; tercero lo que cuesta escribir ahí, es decir, el margen de los mercados y los requisitos de cualquier bono; cuarto la transmisión en vivo, el creador de apuestas y los retiros; y quinto el material de juego responsable que la marca publica en su propio espacio. La transparencia del momio y la facilidad del retiro pesan más que el color del escaparate.
La tabla: permiso declarado y lo que cada casa dice de sí misma
| Casa | Estado del permiso SEGOB según la fuente citada | Lo que declara su propia ficha |
|---|---|---|
| Codere | permiso DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial (la lista de la DGJS no se pudo abrir) | more than 30 sports, live statistics, bet builder, improved odds and free bets |
| Pickwin | permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | deportes y apuestas en línea con promociones propias y juego responsable |
| Novibet | permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | deportes en vivo, momios y apartado de juego responsable |
| Strendus | permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación; sin confirmación oficial | apuestas deportivas, casino y promociones en línea |
| Caliente | permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de página de su propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betway | permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | apuestas deportivas y casino; avisos de juego responsable en su propio espacio |
| Betcris | permiso de su permisionario; el número del pie de página y el de la tabla del titular no coinciden, así que no se imprime; titular Producciones Móviles; empresa del sitio con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 | apuestas deportivas y casino con transmisión y mercados en vivo |
| 1xBet | permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales; la ficha de la aplicación aparece a nombre de otra empresa; sin confirmación oficial | apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Playdoit | permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, casino en vivo, retiro anticipado y atención las 24 horas |
La primera columna de la tabla invita a una lectura equivocada: un número no es una garantía. Los propios recuentos de permisos se contradicen; en un caso la cifra que da una compilación es la que aparecía en el pie de página de otra marca. Eso no significa que esas marcas operen sin permiso. Significa que la verificación independiente no está al alcance del aficionado, y que quien te venda una lista “oficial” está vendiendo algo que el propio regulador no publica de forma accesible. La consecuencia práctica es simple: la trazabilidad del permiso es un criterio, no un sello de calidad, y el momio sigue siendo el número que decide.
Las nueve casas, una por una
Cada ficha que sigue termina en un juicio, porque describir sin juzgar deja al lector exactamente donde estaba. El permiso de cada marca ya está en la tabla y no lo repetimos en cada bloque.
Codere: el catálogo más amplio y la tentación de las apuestas gratis
Codere México se identifica en su ficha de aplicación como operadora con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los números del permiso se atribuyen a Libros Foráneos S.A. de C.V. según la compilación que citamos, no a una confirmación oficial.
Su catálogo es lo que más pesa en la comparación: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El tenis entra con amplitud, y el creador de apuestas permite armar combinaciones que ningún mercado estándar ofrece.
Aquí está el matiz que la ficha no subraya. Las apuestas gratis y los momios mejorados son anzuelos de volumen, y su costo real vive en los requisitos de apuesta que los acompañan. Un momio mejorado solo en un mercado concreto no compensa un margen más ancho en el resto del programa. Para quien apuesta de manera ocasional y disfruta el catálogo, es una opción sólida; para quien compite por precio en un mismo mercado cada semana, conviene comparar el momio antes de dejarse llevar por el brillo de la promoción.
Pickwin: marca con promociones propias y un permiso que nadie puede citar limpio
Pickwin es la marca que en esta selección deja la huella más incómoda: el permiso existe, viene de un permisionario identificable, y los números que circulan se contradicen. Uno de los que aparece en una compilación resulta ser el que muestra el pie de página de otra marca distinta, lo que obliga a no imprimir cifra alguna y a decir las cosas como son.
Lo que sí se puede describir es la propuesta: apuestas deportivas en línea con promociones propias y apartados de juego responsable en su espacio. Con el tenis como deporte de calendario, la marca entra en la conversación del aficionado mexicano.
Para el lector que valora la sencillez antes que el catálogo, Pickwin cumple. Para el que quiere verificar cada eslabón del permiso con un documento a la mano, esta no es la marca que le va a dar tranquilidad. Y esa duda no es un defecto de la marca: es el resultado de una autoridad que no publica de forma accesible lo que autoriza.
Novibet: momios en vivo y una ficha sobria
Novibet presenta un permiso con número impreso y un titular identificable según la compilación que citamos: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Su ficha describe apuestas deportivas en vivo, momios y un apartado de juego responsable, sin fuegos artificiales.
La sobriedad de la ficha tiene una lectura a favor: no hay promesas que después haya que desmontar. La lectura en contra es que tampoco hay nada que la distinga dentro de un mercado donde el momio manda. El valor de una casa así aparece cuando el evento es el correcto y el mercado tiene profundidad; cuando el partido es un segunda ronda de un torneo menor, la diferencia entre una plataforma y otra se vuelve ruido.
Quien apuesta seguido y compara precios encontrará en Novibet una casa de perfil medio: sin sobresaltos, sin gancho. A quien espera una promoción que cambie sus números, esta ficha no le va a decir nada, y eso es información, no una falla.
Strendus: tres permisos listados, un titular que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar
Strendus acumula tres números de permiso en la compilación que citamos y dos versiones distintas del titular —Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads—, según la fuente consultada. Es el caso más claro de por qué una columna de permisos necesita leerse junto a la fila que la acompaña.
Su oferta declarada es la de una casa de apuestas y casino en línea con promociones. Para el aficionado mexicano, eso significa una plataforma de uso general, no una casa especializada en tenis.
Aquí el juicio es incómodo y hay que decirlo: tres números no son una señal de mayor solidez, son una señal de menor trazabilidad. Quien exige documentación ordenada antes de depositar debe revisar el pie de página del propio sitio de Strendus y compararlo con lo que le ofrezcan. Quien solo quiere un lugar donde apostar con permiso de un permisionario identificable y no le importa la ruta exacta, encontrará la plataforma suficiente.
Caliente: permiso en su propio pie de página y una app que lo hace casi todo
Caliente es la única marca de esta comparación que muestra el número de permiso en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97. El titular que las fuentes nombran es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. No hay confirmación oficial, pero la fuente es la propia marca, y eso vale más que una compilación de terceros.
La aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; es solo para mayores de 18 años. Su ficha en la tienda de aplicaciones la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de página de su sitio añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores y enlaza una sección de juego responsable.
La distancia entre el creador de apuestas y el costo real de armar una combinación es la misma en todas las casas, y con un catálogo tan amplio el aficionado tiende a combinarlo todo. La consecuencia es aritmética: cada pierna añade colchón al margen. En lo demás, el paquete es el más completo de la lista, y el hecho de que la marca publique su permiso donde se lee sin buscarlo es una ventaja concreta para quien deposita dinero real.
Betway: el permiso con número corto y un perfil de casa general
Betway opera con el permiso 4184, según la compilación citada, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El número es limpio y fácil de citar, lo cual es más útil de lo que parece cuando la propia autoridad no publica una lista consultable.
Su ficha declara apuestas deportivas y casino, con los avisos de juego responsable en su propio espacio. Con el tenis en el calendario, el torneo entra sin problema en la oferta.
La lectura vertical es esta: Betway no destaca en ningún punto de la comparación y tampoco falla en ninguno. Ese perfil simétrico es el que decidirá a muchos lectores de este mercado, y es también el más difícil de defender cuando el precio es la única variable. Quien quiera inclinar la balanza necesita mirar su propio mercado y comparar momio contra momio, porque la marca no va a hacer ese trabajo por él.
Betcris: doble marco regulatorio y un número de permiso que no cuadra con su propio pie de página
Betcris es el caso más interesante de esta lista, y el que menos se deja resumir. Los reportes le asignan un permiso mexicano a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que operaría junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. El pie de página de su propio sitio, sin embargo, muestra un número que no coincide con el de la tabla del titular. Ante esa contradicción, no imprimimos ninguno: escribirlos aquí sería afirmar lo que las fuentes no sostienen.
Sobre eso monta un segundo marco. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Ojo con las fechas: es una licencia extranjera con caducidad, no un permiso mexicano.
Su oferta es la de una casa de apuestas y casino con transmisión y mercados en vivo. Para el aficionado que sigue el tenis con horarios europeos, la transmisión pesa. Para el que busca certeza documental en la ruta del permiso, la contradicción entre su pie de página y la compilación es un dato duro que no se puede maquillar.
1xBet: catálogo enorme, trazabilidad débil
1xBet declara una aplicación con apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. En cobertura, compite con la casa más amplia de la lista.
Su permiso ilustra el problema general: la compilación que cita el número DGJS/0002/2020 no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y el titular que nombra —Entretenimientos Naturales— no es la empresa que aparece en la ficha de la aplicación en la tienda. Dos eslabones flojos en la misma cadena.
Para el aficionado que vive en la app y quiere mercados raros de tenis a cualquier hora, la oferta es atractiva. Para quien deposita cantidades altas y quiere poder rastrear quién responde por su saldo en México, esa cadena floja es un costo que no aparece en ningún anuncio.
Playdoit: apuestas en vivo limpias y una agenda de tenis sin pretensiones
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Su permiso se cita como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según la compilación.
El retiro anticipado —el cash out— es el producto que más se vende en tenis, porque un partido puede girar en un solo juego. También es el producto que más caro se paga, ya que la casa fija el precio de la salida con su propio margen. Quien lo use como herramienta de gestión asume ese costo a cambio de cerrar la posición; quien lo use como reflejo nervioso está pagando por su propia impaciencia.
Con la atención de las 24 horas y un catálogo de deportes razonable, Playdoit es una opción sin estridencias para el aficionado que sigue varios deportes y no solo el tenis. Quien busque profundidad de mercados en un Grand Slam necesita revisar el propio programa de la casa antes de decidir.
Juego responsable: las herramientas que existen y las que México no tiene
La protección del jugador en México se sostiene sobre dos patas desiguales. La primera es la norma: el Reglamento prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas (artículo 5) y las marcas declaran 18 años en sus propios avisos. La segunda es la voluntad de cada plataforma.
No hay un registro nacional de autoexclusión. Esto merece repetirse con precisión: la autoexclusión mexicana es una herramienta interna y voluntaria de cada casa, sin registro cruzado, sin duración homogénea y sin mecanismo para que un cierre de cuenta en una marca se refleje en las demás. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
Presupuesto antes que promoción
El error más caro es depositar el porcentaje que sugiere un bono de bienvenida. La cifra que debería fijar el ritmo es otra: lo que puedes perder en un mes sin que eso cambie nada de tu vida. Una vez fijada esa cifra, se revisa si el depósito mínimo y los requisitos de apuesta del bono caben ahí. Casi nunca caben, y ahí es donde el bono pasa de regalo a obligación.
Las iniciativas de reforma que se discuten —un instituto nacional, edad mínima de 21 años, autoexclusión— ampliarían la protección si llegaran a aprobarse. Hoy son propuestas. Nadie debería apostar como si ya fueran ley.
Herramientas internas: úsalas o no existen
Las herramientas voluntarias que las casas listan en sus propias fichas —pausas, límites de depósito, autoexclusión— funcionan solo dentro de esa casa y solo si las activas. Activarlas cuesta menos de un minuto y no afecta tu momio. Es la única parte de la protección del jugador donde el usuario tiene el control completo.
Los avisos de juego responsable que las plataformas publican, y el cierre de cuenta previsto en algunos casos, son parte de la misma caja de herramientas. Son un piso, no un techo. Si la emoción del torneo te está definiendo el tamaño de la apuesta, la herramienta que necesitas no está en la aplicación.
Impuestos: quién retiene y cuánto
El premio que recibes no es el premio que retuvieron antes de pagarte. Bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos, y quien paga retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %.
La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que da alrededor del 7 % en total según el reporte secundario que lo menciona. Y hay un dato que casi nadie revisa: los premios que superan 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual.
El impuesto del lado del operador también importa para entender la oferta. El IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
Y una precisión que evita errores caros: la base no está establecida en el texto revisado, que solo dice valor de la actividad, mientras la prensa habla de monto total apostado. Así que no escribimos “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto”. Quien haga cuentas con una base inventada va a equivocarse por un factor enorme. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava el premio y Nuevo León grava los montos apostados.
Un último supuesto que hay que tratar con cuidado: el artículo 137 cubre premios autorizados legalmente. El tratamiento de premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y esta página no lo va a inventar. La posición sensata es consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir que no pasa nada.
Bloqueos, amparos y saldos congelados
El historial reciente de México enseña algo que ninguna casa pone en su publicidad. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025, un Tribunal Colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra ambas marcas, según una sola fuente. Ese mismo año se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.
El estado es inestable y cambia con cada resolución, así que esta página no afirma que un sitio esté abierto o cerrado hoy. Lo que sí se puede decir es lo que le costó al jugador: un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado mientras el asunto se resuelve en tribunales, y el aficionado no tiene voz en ese procedimiento.
La comparación honesta entre una casa con permiso y una sin él
Una casa con permiso de un permisionario mexicano ofrece una sede legal en el país, controles de identidad y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones por los premios que causan impuesto. Una casa offshore no ofrece nada de eso. Eso no es un eslogan, es una lista corta y concreta de lo que el aficionado deja en la mesa a cambio de lo que cree ganar en momio.
Las plataformas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, por bien diseñada que esté su página. La zona offshore se describe como desprotegida, sin que esta página nombre una marca, un método de depósito o un bono concretos. El punto no es moral, es práctico: cuando algo falla en una plataforma sin permiso en México, no hay autoridad mexicana a la que reclamar.
Preguntas frecuentes sobre apostar en Wimbledon
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso mexicano?
Lo que el permiso cubre es la categoría de apuestas remotas, no producto por producto. Las plataformas muestran futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, deportes virtuales y casino. El Reglamento no dedica un artículo a las apuestas en vivo ni a los esports, y tampoco se encontró una restricción por ligas menores o torneos juveniles. Wimbledon entra sin problema dentro de ese catálogo.
¿Cómo sé si una casa de apuestas opera realmente con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según los reportes, un listado de sitios autorizados que no es fácil de abrir. En la práctica se revisa el pie de página de la propia plataforma, donde suele aparecer el número del permiso y el nombre del permisionario. Ese dato se contrasta con una compilación independiente, y conviene recordar que las compilaciones se contradicen entre sí.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno se obtiene multiplicando lo apostado por el momio. Con un momio de 1,90 y 1.000 pesos, el boleto devuelve 1.900 pesos si acierta, es decir 900 de ganancia sobre la cantidad apostada. En un parlay, los momios de todas las selecciones se multiplican y forman un solo precio; una sola pierna fallida deja el boleto sin valor.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?
Se nota comparando. La participación de pago de un mercado se obtiene sumando los inversos de los momios de todos sus resultados y dividiendo uno entre esa suma; el resto es el margen. Con dos resultados a 1,90 y 1,90 esa cuenta da una participación de pago del 95 %, o sea un margen del 5 %. La banda habitual va del 4 % al 8 % y se ensancha cuando el mercado tiene más resultados.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando ese impuesto lo supera. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal, alrededor del 7 % en total.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas en México?
No existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni un registro nacional de autoexclusión. Los límites son herramientas internas y voluntarias que cada plataforma ofrece en su propia cuenta: pausas, topes de depósito y autoexclusión. Se configuran dentro de cada casa, aplican solo ahí y no se comparten con las demás. Activarlos no cambia el momio ni las condiciones del bono.
Lo que cuesta el pasto
Wimbledon ya se jugó y el pasto no devuelve nada. Sinner y Nosková cobraron; el aficionado que revisa su boleto puede hacer una lista corta de lo que pagó: el margen incrustado en cada momio, el ensanchamiento del mercado cuando el torneo tiene más resultados posibles, la retención del impuesto sobre el premio, la comisión que se esconde en un retiro anticipado y el tiempo que pasa entre la solicitud y el dinero en la cuenta. Ninguno de esos costos aparece en un anuncio de bono, y todos están en el precio.
La comparación entre las nueve marcas termina donde empieza: en el permiso como puerta de entrada y en el momio como el número que decide. Y con la próxima edición en 2027 por delante, hay tiempo suficiente para hacer lo que casi nadie hace: revisar el margen del mercado antes de mirar la promoción. Ese hábito cuesta cero pesos y se nota en cada boleto.
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