Juegos de apuestas online en 2026: lo que un permiso de la SEGOB no te dice y lo que el margen sí

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los registros y la información de permisos verificados contra los pies de página de cada operador y las compilaciones públicas de permisos de la SEGOB.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Ningún sitio de apuestas en México puede enseñarte una licencia, porque no existe ninguna que se pueda dar. Lo que existe es un permiso: un acto administrativo temporal que la Secretaría de Gobernación otorga a un permisionario, casi siempre el dueño de un local físico, que después aparece en el pie de página de una marca digital que él no opera. Esa diferencia de una palabra no es un tecnicismo para abogados. Cambia quién responde cuando algo sale mal, cambia qué puedes reclamar y —esto es lo que casi nadie te dice antes de registrarte— cambia cuánto de tu dinero se queda en el camino entre tu depósito y tu retiro.

Aquí no vas a encontrar un pronóstico ni una lista de “casas seguras”. Vas a encontrar lo que cuesta cada cosa: lo que cuesta un boleto mal entendido, lo que cuesta un bono con requisitos que nadie lee, lo que cuesta elegir una marca que hoy abre y mañana aparece bloqueada con tu saldo dentro.

Normativa: cómo funciona el permiso de la SEGOB y qué firma realmente cada operador

La ley que gobierna esto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, y no ha sido sustituida. Prohíbe los juegos con apuesta en todo el territorio y deja abierta una sola puerta: lo que esté expresamente autorizado. La SEGOB otorga esos permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar locales sin autorización (artículo 8), ningún establecimiento puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y los estados y municipios colaboran en la vigilancia (artículo 10). Encima de esa ley está el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, que en su artículo 1 pone bajo jurisdicción federal la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta —salvo los de la Lotería Nacional— y en su artículo 2 dice, sin rodeos, que lo que no esté expresamente previsto queda prohibido.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal a favor de un permisionario. Ahí está la palabra clave, y también la trampa. Un permiso no es un título de propiedad ni un derecho indefinido: se otorga, se modifica y se extingue. Entre los tipos que tocan las apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden pedir permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles (artículo 31), y quien apuesta a distancia arrastra obligaciones de cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianzas (artículo 29).

Ninguna norma federal menciona las apuestas por internet. Lo que hay es una práctica: los sitios digitales no obtienen un permiso propio, se cuelgan del permiso de un operador autorizado, y esa es la razón por la que vas a ver el nombre de una empresa que nunca has oído —Producciones Móviles, Libros Foráneos, Eventos Festivos de México— en el pie de página de una marca que sí conoces. Un mismo permisionario puede correr varias marcas. Si quieres ver cómo se reparte ese mapa en las marcas que revisamos aquí, la tabla del panorama de permisos baja al detalle marca por marca.

Lo que sí cambió en los últimos meses es el tono. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; se reportó el 13 de octubre de 2026. No ha sido presentado y no es ley. Existe también una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta y nada más. Ninguna de las dos cosas cambia hoy lo que puedes hacer ni lo que te cuesta hacerlo, pero sí explican por qué el sector se mueve: cuando la norma que te rige cumple casi ochenta años, todo el mundo opera leyendo el reglamento y adivinando el espíritu.

Qué deportes y qué apuestas caen bajo el permiso, y cuáles quedan en zona gris

Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de un permisionario. Sobre las apuestas en vivo (las que se hacen con el partido ya empezado), los deportes virtuales y los esports, el Reglamento no trae una regla separada en los artículos revisados: existen porque las plataformas las ofrecen, no porque un artículo las nombre. El cruce de apuestas, eso sí, vive en otro mundo: está regulado en hipódromos, galgódromos y frontones, y los menores de edad no pueden participar nunca (artículo 5).

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

¿Y un mercado de intercambio de apuestas entre usuarios? No hay disposición que lo contemple, así que esta página no va a decirte que en México exista uno. Tampoco encontramos eventos restringidos por categoría, más allá de lo obvio de la edad.

La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por el artículo 1, y conviene decirlo porque mucha gente mete en la misma bolsa una rifa estatal y el parlay del domingo. No son lo mismo, no se rigen por lo mismo y no pagan lo mismo.

El registro público de permisos que no existe y cómo verificar una marca de todos modos

Aquí llega el dato incómodo. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar un listado de sitios autorizados, y ese documento no se pudo abrir. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y sigue sin haber una lista oficial consultable. Los conteos de sitios de apuestas también se contradicen: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta página no te va a dar un total y no va a imprimir ningún número de permiso como si fuera oficial.

¿Quieres saber si una casa de apuestas opera con permiso de la SEGOB? Abre su sitio, baja al pie de página y busca tres cosas: el número de permiso, el nombre del permisionario titular y la mención de la Secretaría de Gobernación. Si están, la marca está diciendo algo verificable sobre sí misma. Tú puedes ir más lejos. El nombre del permisionario es el hilo que jala: si la operadora no coincide con el titular, eso no es automáticamente un fraude —pasa en la mayoría de los casos, porque el permiso es de un tercero— pero sí te dice a quién le estarías comprando el servicio. Si en el pie no aparece ni el nombre del permisionario ni un número, eso sí es una señal.

Un detalle que casi se pierde entre tanto folio: cuando el número que muestra el pie de página de una marca y el que aparece en una compilación de un tercero no coinciden, no hay forma de saber cuál es el bueno. En esas marcas las compilaciones incluso se contradicen sobre quién es el titular. Poner un número dudoso en negritas sería peor que no ponerlo.

Betano y bet365: lo que cuesta elegir una marca bloqueada

Betano está bloqueada desde noviembre de 2025. Así de simple, y así de caro si estabas dentro. El origen es un congelamiento de cuentas de la UIF en medio de una operación judicial, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo, nada de apuestas.

Bet365 lleva más tiempo en el limbo. En marzo de 2026 un juez de distrito le concedió un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.

Este bloque de fechas no es un calendario decorativo. Es la razón por la que ningún estado de estas dos marcas se escribe aquí como “abierto” o “cerrado” sin fecha al lado. Los tribunales se mueven más rápido que las páginas de aterrizaje. Si tienes saldo en una marca cuya situación cambia cada tres meses, no tienes un problema de apuestas: tienes un problema de acceso a tu propio dinero. Esa es la cuenta que un comparador de bonos nunca te pone por delante.

La comparación honesta cabe en dos frases. Una marca con permiso te da un domicilio jurídico mexicano al que reclamar, controles de identidad y de lavado, y un CFDI de retenciones cuando tu premio carga impuesto. Una marca sin permiso en el país te da un correo electrónico y, en el mejor de los casos, un contrato regido por otra ley en otra parte. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión.

Qué pasa con una casa sin permiso: reclamar, y a quién

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está previsto, y el artículo 8 de la ley permite a la SEGOB cerrar locales autorizados que operan fuera de sus términos. La secretaría ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para tumbar sitios de apuestas —más allá de lo que permite la Ley del IVA por incumplimiento fiscal— no está establecida.

Que un jugador que apuesta en un sitio sin permiso cometa una falta o un delito tampoco está establecido, y esta página no va a declarar ni una sanción ni una exención. Lo que sí está establecido es lo práctico: los operadores con permiso aplican verificación de identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT porque la actividad de juegos con apuesta es considerada vulnerable en materia de lavado de dinero. Los documentos exigidos no vienen fijados en la ley. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y decirlo no es una descalificación: es la descripción del punto donde termina su obligación de reportar y empieza la tuya de perder.

En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos. La aplicación de la regla se está moviendo, y se mueve con independencia de lo que cada quien tenga dentro de una cuenta.

Lo que protege al jugador y por qué casi todo lo protege de uno mismo

Empieza la parte incómoda: no hay un registro nacional de autoexclusión. No existe un archivo al que una persona se inscriba para que todas las casas del país le cierren la puerta de golpe. Lo único que hay son herramientas voluntarias que cada marca decide ofrecer en su propia aplicación: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Todo voluntario, todo por marca, y nada te obliga a la casa a avisarle a las demás.

Sobre límites de depósito o de pérdida: la ley no fija ninguno, y tampoco encontramos una cuenta temporal con un tope estatutario. Si tu idea de la protección al consumidor en este mercado era “el gobierno le puso un techo a lo que puedo depositar”, el techo no está. Donde sí hay una regla fija es en la edad, y ahí la historia es de dos velocidades. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. El 18+ que ves en las fichas y en los pies de página viene de cada marca, no de una disposición federal. La propuesta de un instituto nuevo con edad mínima de 21 años es justamente una propuesta.

Nadie está diciendo que los operadores sean negligentes en esto. Betcris dice en su pie de página que los juegos con apuesta están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de caliente.mx dice algo parecido, con la misma petición de divertirse con responsabilidad. Son compromisos públicos y se apuntan.

El problema de las salvaguardas voluntarias no es que existan: es que llegan después del registro, dependen de que tú las busques y suelen ofrecer el mismo menú en todas las casas. ¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas? Antes de depositar, no después. Entra a la configuración de la cuenta, revisa qué límites están disponibles, revisa cuánto tardan en aplicarse y revisa si bajarlos es inmediato y subirlos no. Ese último detalle vale más que cualquier letra pequeña: un límite que se baja en un clic y se sube en un clic no es un límite, es una intención.

Dos advertencias que las marcas trabajan por su cuenta, según un reporte secundario: la publicidad debe mostrar la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable. Nada más. No hay artículo federal sobre publicidad en el Reglamento en los artículos revisados, y los límites de horario de transmisión que circulan —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida son exactamente eso: propuestas. Ninguna es ley.

Bonos y apuestas gratis: qué se queda la casa antes de que apuestes

“Mil pesos sin depósito.” “Duplica tu primer depósito.” Está en el encabezado de la página principal de caliente.mx como reclamo principal, y es un buen ejemplo para abrir esta parte, porque la frase que importa no está en el encabezado. El bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exigiría un rollover de diez veces, según reseñas de casas de apuestas; el plazo, las momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Y hay un detalle que esa misma página principal no aclara: si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas o también para casino. Cuando el alcance de un bono no está escrito, el bono no tiene un valor: tiene un rango.

Un rollover de diez veces sobre mil pesos significa diez mil pesos de apuestas antes de tocar un solo peso de esa promoción, asumiendo que solo se apueste el importe del bono. Eso es una cifra, no una opinión. Y con ella ya se puede discutir si el “sin depósito” era gratis.

Playdoit enseña el mismo fenómeno desde el otro lado. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. No es un error de redacción menor: son dos ofertas distintas, con requisitos distintos, y el lector no puede saber cuál le va a tocar. Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, lo cual es un techo y no un pago: prometer “hasta” es prometer un máximo que depende de condiciones que no están en el mismo renglón.

Hay que decirlo de frente: los bonos de bienvenida se rediseñaron después del alza del IEPS, y los operadores los ajustaron para absorber parte del impuesto. Cuando la carga fiscal sube, alguien la paga, y el candidato obvio es el bolsillo del que se registra. Eso no hace tramposo a nadie. Hace que los números del bono, que antes eran generosos por sí solos, hoy necesiten una calculadora.

Las “apuestas gratis” o freebets merecen su propio párrafo, porque el nombre es el problema. Una apuesta gratis con la que ganas te devuelve la ganancia, no el importe apostado: si el boleto se resuelve a favor, el importe inicial no vuelve, solo lo que produjo. Diez puntos porcentuales de diferencia, y en una promoción de mil pesos eso es dinero real. Codere, por ejemplo, lista apuestas gratis entre lo que ofrece su aplicación, sin que la ficha detalle a cuánto ascienden ni en qué eventos aplican.

Las reglas de publicidad de bonos tampoco ayudan a aclarar nada: no hay disposición estatutaria sobre bonos en lo revisado. Lo único que hay son proyectos que quieren prohibirlos y que no son ley. Mientras eso siga así, la única defensa realista es leer los términos de apuesta —los requisitos de apuesta, el plazo, la momio mínimo, el tope de ganancia si existe— antes de aceptar el bono, y comprobar que la oferta sea de apuestas deportivas y no de casino, porque son permisos y reglas distintos.

Cierra con la pregunta que casi nadie se hace: ¿esta promoción es lo mejor que la marca tiene, o solo lo más visible? Los programas de lealtad, los momios mejorados en mercados concretos y los seguros de parlay suelen valer más para quien ya apuesta que un bono de bienvenida con rollover. Un bono se elige una vez. La atención al cliente y el retiro se eligen todas las semanas.

Los mejores juegos de apuestas online: el panorama de la SEGOB, marca por marca

Aquí está la parte que casi ningún comparador escribe con todas sus letras: ninguna de las cifras de permiso que siguen está confirmada oficialmente. La lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, de modo que cada número viene del pie de página del propio operador o de una compilación de terceros, y va marcado como lo que es. Las compilaciones incluso se contradicen entre sí sobre algunos titulares y números; donde pasa, el número no se imprime. Lo que sigue es la columna izquierda de la tabla, en palabras.

Marca Estado del permiso SEGOB, según su fuente (sin confirmación oficial) Qué dice la propia marca sobre el permiso y su titular
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; el pie de la marca y la tabla del propietario muestran números distintos, así que ninguno se imprime Pie de página de betcris.mx: permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., operando junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018
1xBet DGJS/0002/2020, según una compilación de terceros, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; el titular nombrado por las fuentes es Entretenimientos Naturales La App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta a la del titular nombrado; sin confirmación oficial
Caliente DGG/SP/404/97, exhibido en el pie de página del propio sitio Pie de caliente.mx: autorización de la Secretaría de Gobernación; operadora del sitio, Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx Titular nombrado por las fuentes: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx Titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; las compilaciones difieren; sin confirmación oficial
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de terceros Titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); la ficha de su app dice que opera con permiso de la SEGOB; sin confirmación oficial
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario; los números de permiso se contradicen entre compilaciones, así que ninguno se imprime Titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora; una compilación le asigna el número que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx Titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx Titular nombrado: Eventos Festivos de México; la app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México

Dos cosas llaman la atención en esa columna de la derecha. La primera es cuántas veces aparece la palabra “según”. Es la marca real de este mercado: hay permisos, hay números, y no hay una ventanilla pública donde confirmarlos. La segunda es la cantidad de nombres de empresas que no le dicen nada al apostador. Betcris cuelga de Producciones Móviles y Paradise Riviera Gaming; Codere, de Libros Foráneos; Caliente, de Tecnología en Entretenimiento Caliplay. Ese es el negocio mexicano de las apuestas por internet: la marca es la cara, el permisionario es el dueño del permiso y el hueso legal está en el segundo.

Y una advertencia sobre lo que esta lista es. No es un ranking de la legalidad y no es el mercado completo. Una marca que no aparece aquí no está, por eso, sin permiso. Hay marcas operando que simplemente no aparecen en las compilaciones que revisamos, y hay un permisionario corriendo varias marcas a la vez. Leer esta tabla como “los nueve legales” sería exactamente el error que la ausencia de registro público vuelve imposible de desmentir.

Cómo se comparan y cómo se ve el margen en los momios

El momio que ves en pantalla no es una probabilidad pura. Es una probabilidad con la comisión de la casa ya dentro. Para una apuesta sencilla, lo que ganas se calcula multiplicando la cantidad apostada por el momio: a un momio de 1,90, cien pesos devuelven 190 pesos, de los cuales 90 son ganancia. Esa parte es simple. La parte que no se ve es lo que la casa se queda.

Toma un mercado ilustrativo de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado—. Con esos dos momios, la proporción de todo lo apostado en ese mercado que el operador devuelve queda entre el 94 % y el 96 %, y su margen, entre el 4 % y el 6 %, porque en la práctica los momios reales de un mercado de dos resultados no son exactamente iguales y el redondeo mueve el resultado dentro de esa banda. Ese es el precio de entrada. No aparece en ningún anuncio y no depende de tu suerte: está cobrado antes de que el balón ruede.

Decirlo de la otra forma, que es la que importa para el bolsillo: de cada cien pesos apostados en un mercado así, entre cuatro y seis pesos no llegan nunca al apostador, gane quien gane el boleto. Si el margen parece pequeño, hay que multiplicarlo por el volumen. Un apostador que juega veinte mil pesos al año en mercados de dos resultados deja en el camino, con esa banda, alrededor de ochocientos a mil doscientos pesos. Nadie firma eso. Pero se paga igual, boleto por boleto.

Aquí hay un punto que la mayoría de las comparaciones se salta: el margen no es el mismo en todos los mercados ni en todos los deportes. La banda de 4 % a 6 % describe un mercado de dos resultados. Los mercados derivados —más/menos, hándicaps, goleadores, apuestas a jugadores— suelen cargar más, y los momios mejorados que anuncian las plataformas se sacan subiendo una cuota y bajando otra en el mismo mercado. Lo que parece generosidad es aritmética: en vez de parecer “más justa” la casa en general, se vuelve “buena” en el extremo que quieres mirar. Para el apostador, la consecuencia es que conviene acostumbrarse a revisar el mismo mercado en dos o tres marcas antes de colocar el boleto. Un par de centésimas en el momio, repetido cincuenta veces al año, pesa más que casi cualquier promoción de bienvenida.

Y no hay que olvidar el impuesto, que es la otra capa sobre el mismo cálculo. México no es un mercado sin fricción. La Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), impone 50 % sobre los juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. Ese inciso alcanza también a juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (Ley del IVA, artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS). La base no está establecida: el texto habla de “valor de la actividad”, la prensa lo traduce como el monto total apostado. Por eso esta página no va a decir “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”, porque no lo sabe. Lo que sí sabe es que algo se paga, y que quien lo paga al final es el jugador, se llame cuota, se llame margen o se llame bono más corto.

Los premios tienen su propia capa. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal pasa del 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario. Los premios anuales superiores a $600,000 MXN deben reportarse en la declaración anual. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de lo ganado en un sitio sin permiso no está establecido; en ese caso, la única recomendación honesta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de contar con el dinero. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Concepto Quién lo paga Cómo se ve en tu bolsillo
Margen de la casa Se descuenta de cada mercado antes de que el boleto exista Entre 4 % y 6 % de lo apostado en un mercado ilustrativo de dos resultados a 1,90 y 1,90
IEPS El operador, en teoría, sobre el valor de la actividad Se paga en cuotas y en bonos más cortos, no en un renglón aparte
ISR sobre premios Retiene quien paga el premio 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %; 21 % si pasa del 6 %
CFDI de retenciones Lo emite el operador El comprobante de lo que ya se te retuvo: el papel que conviene pedir

Cómo se usan las nueve plataformas de la comparativa, una por una

Ninguna de estas reseñas es una recomendación de apuesta. Lo que sigue es qué ofrece cada marca según su propia ficha, qué tiene detrás en permisos y para qué tipo de usuario encaja mejor. En todas aparece la misma advertencia legal y vale decirla una sola vez: el uso es para mayores de 18 años y hay que fijarse en la sección de juego responsable de cada operador, cuyas herramientas son lo único parecido a una salvaguarda que existe.

Betcris: parlay del mismo juego y retiro anticipado para quien juega mercados combinados

El permiso de Betcris es el caso más raro de la lista, porque el pie de página de la marca y la tabla del propietario no muestran el mismo número. El pie menciona el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., operando junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. Sobre la empresa del sitio, la ficha muestra a TV Global Enterprises Ltd. con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos jurisdicciones en el mismo pie de página: una para operar en México, otra para el respaldo corporativo.

En producto, la página principal muestra como métodos de depósito los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin indicar montos mínimos. Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los métodos de pago locales, con atención en español. La app corre en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, lo cual dice algo útil: no es una plataforma hecha solo para este mercado.

La combinación es coherente. Quien arma parlays —el mismo juego, varios mercados, un solo boleto— encuentra aquí las herramientas específicas para eso, y el retiro anticipado tiene sentido justamente cuando una pata ya se resolvió y las demás siguen abiertas. La advertencia es la de siempre: cada pata multiplica el precio y multiplica el margen acumulado del boleto. El producto está bien pensado para ese perfil. El perfil, en cambio, es el que más paga por jugar.

1xBet: catálogo ancho bajo un permiso que ni su propia fuente pudo confirmar

El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según una compilación de terceros, una fuente que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. El titular nombrado es Entretenimientos Naturales. Y hay un detalle que merece atención: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta a la del titular nombrado. Ninguna confirmación oficial.

La marca es conocida por el tamaño de su catálogo y su cobertura de eventos, algo que su propia presencia internacional respalda, aunque ninguno de los datos revisados desglosa sus mercados para México. Aquí la reseña no puede ser de producto: es de trazabilidad. Cuando la fuente que da el número admite que no pudo verificarlo, y la empresa que publica la app no es la que aparece como titular, el apostador se queda sin la cadena completa. Eso no convierte a la marca en ilegal. Significa que si necesitas reclamar algo, vas a tener un problema de identificación antes que un problema de apuestas.

Quien busque el catálogo más amplio y esté dispuesto a no poder verificar el rastro del permiso, tiene aquí su opción. Quien quiera poder señalar con el dedo a un responsable mexicano, no.

Caliente: transmisión, creador de apuestas y una app que va por la versión 8.12.1

Caliente es de las pocas marcas cuyo número de permiso viene de su propio pie de página y no de una compilación: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., del grupo Caliente. El peso del permiso es de los que se ven más sólidos de la lista, aunque, como todos, sin confirmación oficial.

Su aplicación, publicada por esa misma operadora, va en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso exclusivo para mayores de 18 años. La app se lanzó en enero de 2017 en el caso de Codere; la de Caliente tiene un ciclo de actualización constante que sugiere un producto vivo.

El punto flojo está en las promociones, y es de claridad, no de tamaño. El encabezado anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Con el tamaño de la casa, la transmisión en vivo y el creador de apuestas, es una plataforma que le queda cómoda a quien apuesta con frecuencia y quiere ver el partido en la misma pantalla donde tiene el boleto. La pregunta que conviene resolver antes de aceptar cualquier promoción es a qué producto aplica, porque apuestas y casino no son el mismo permiso ni las mismas reglas.

Betway: un permiso de 1997 y una vigilancia que se mueve con los tribunales

El permiso que se le atribuye es 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado. La conexión con un frontón no es casual: es exactamente el modelo que describe el Reglamento, donde los titulares de permisos de frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Sin confirmación oficial, como todas.

Los datos revisados sobre Betway en México son de permisos y de marco legal, no de catálogo de mercados ni de condiciones de bono. Sobre esos dos puntos no hay nada que esta reseña pueda afirmar con respaldo, y por eso no los toca. Lo que sí se puede decir es lo que significa depender de un permiso de 1997 dentro de un mercado cuyo marco se está revisando: el permiso es viejo, la ley que lo sostiene también, y ambos están en el aire de la discusión pública mientras la SEGOB tiene un anteproyecto de reemplazo sin presentar.

Para un apostador que ordena sus opciones por respaldo legal antes que por catálogo, el modelo de frontón es de los más reconocibles. Para quien quiere comparar mercados y promociones, esta reseña se queda corta a propósito: no vamos a rellenar lo que no está.

Strendus: tres permisos y un titular que las compilaciones no se ponen de acuerdo en nombrar

Strendus carga tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx. Es la única marca de la lista con ese acumulado, lo cual sugiere una operación construida en varias etapas. El titular nombrado es Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y aquí el “o” es el dato: las compilaciones no coinciden. Ninguna confirmación oficial.

Tres permisos y un titular en disputa producen un efecto particular para el apostador: más rastro documental que en otras marcas, y menos certeza sobre qué parte de ese rastro te corresponde. En un mercado donde la mayoría de las marcas tiene un permiso, esta colección de folios sugiere una estructura de operación más compleja, con más piezas y más posibilidades de que el nombre que responde no sea el que reconoces.

Si la marca te interesa por su oferta, vale la pena dedicarle cinco minutos al pie de página y ubicar cuál de los tres números sostiene el servicio que vas a usar. Si ninguno de los tres aparece ahí, ya sabes algo.

Codere: más de 30 deportes y una marca de retail que trae su propio historial

Codere tiene dos permisos atribuidos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de terceros, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular nombrado. Sin confirmación oficial, como el resto. Con la salvedad de siempre, es una de las marcas con más rastro físico en el país, y eso tiene un valor práctico que ninguna cifra de bono recoge: donde hay locales, hay una estructura a la que reclamar.

Su aplicación mexicana cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha también anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los tres métodos cubren casi cualquier forma de pagar en México, y el efectivo en tienda es la puerta de entrada que usa mucha gente que no quiere dejar una tarjeta registrada. Sobre las apuestas gratis que ofrece, la ficha no detalla montos ni eventos aplicables, así que conviene revisarlas en el detalle del programa antes de contar con ellas.

La marca no es una startup. Eso se traduce en producto maduro y en un catálogo amplio, y también en una promoción que conviene leer dos veces, porque “hasta 7,000 MXN” es un techo condicionado. Codere es una casa para quien valora una marca conocida, depósito en efectivo y una operación con presencia en el país. Lo que no es: la casa con el bono más transparente de la lista.

Pickwin: un permiso que otra fuente le asigna al operador de Betcris

Pickwin es el caso donde la contradicción deja de ser un detalle y se vuelve el asunto principal. Los números de permiso se contradicen entre las compilaciones, así que ninguno se imprime. Una de las compilaciones le asigna el número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y esa es la parte interesante: el titular nombrado para Pickwin es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora. Betcris cuelga del mismo titular, junto con Paradise Riviera Gaming.

No hay nada ilegal en eso, y conviene decirlo antes de que alguien lo lea mal. Un permisionario puede correr varias marcas; el propio Reglamento lo permite al no prohibirlo y el mercado funciona así. Pero para el apostador cambia el mapa: dos plataformas que parecen competidoras en la pantalla comparten el mismo permiso detrás. Eso no las vuelve la misma casa —los productos, las promociones y la atención son distintos— pero sí significa que si algo se complica a nivel de permiso, el riesgo es compartido, no independiente. Diversificar entre marcas del mismo titular no es diversificar.

Los datos revisados sobre Pickwin son de permisos y de la contradicción entre fuentes, sin detalle de catálogo de mercados. Quien la elija debe ir al pie de página del propio sitio y ubicar el número que la marca exhibe, no el que le atribuye un tercero.

Novibet: folio de 2020 y el diseño de un operador que ya trae rodaje internacional

Novibet opera con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado. Sin confirmación oficial. El folio es de los más recientes de la lista y el sufijo DCRCA aparece también en uno de los permisos de Strendus, señal de que estos expedientes se tramitan por la misma vía administrativa.

Es una marca con recorrido internacional, y eso normalmente se ve en el orden de la plataforma más que en el catálogo. Lo que los datos revisados traen sobre ella son los datos del permiso y del titular; el desglose de mercados y de promociones para México no está entre lo que podemos respaldar, y no lo vamos a inventar. Lo que sí importa es la fecha: un permiso de 2020 es reciente en un marco que se remonta a 1947 y que está en discusión, y esa combinación describe a un operador que llegó al mercado cuando ya era digital y que se sostiene sobre un expediente de esta década.

Para quien compara por antigüedad del folio, Novibet es de las más nuevas. Para quien compara por catálogo, esta reseña no da material.

Playdoit: $1,000 MXN de bienvenida descritos de dos maneras distintas en la misma ficha

El permiso atribuido es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado. Sin confirmación oficial. La aplicación la publica en la App Store de México Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026: es un producto de esta década, no un desembarco improvisado.

El catálogo cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y enlaza sus términos y pautas de juego responsable, con uso para mayores de 18 años. La cobertura de esports y MMA es lo que más la distingue del resto de la lista, y el retiro anticipado la alinea con las plataformas que apuestan a los parlays.

El problema está en el bono. La ficha anuncia $1,000 MXN de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Son dos productos distintos con requisitos distintos, en la misma ficha, sin que se aclare cuál aplica. Quien se registre pensando en la versión sin depósito puede encontrarse con la otra, y la diferencia entre las dos es toda la diferencia del mundo.

Preguntas frecuentes sobre los juegos de apuestas online en México

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Baja al pie de página y busca el número de permiso, el nombre del permisionario titular y la mención de la SEGOB. Si están los tres, la marca afirma algo verificable. Compara después el nombre del permisionario con la operadora del sitio: rara vez coincide. Que falten el número o el titular sí es una mala señal.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Multiplica la cantidad apostada por el momio. Cien pesos a 1,90 devuelven 190 pesos, de los cuales 90 son ganancia. En un parlay, los momios de cada pata se multiplican y forman un solo precio, así que el retorno crece, pero también crece lo que la casa cobra dentro de él.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Casi nunca se nota mirando una sola cuota. En un mercado ilustrativo de dos resultados a 1,90 y 1,90, lo que el operador devuelve queda entre el 94 % y el 96 % de lo apostado, así que su margen va del 4 % al 6 %, según el redondeo. Se ve comparando el mismo mercado en dos o tres marcas.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Antes de depositar, no después. Entra a la configuración de tu cuenta, revisa qué límites ofrece la plataforma, cuánto tardan en aplicarse y si bajarlos es inmediato mientras subirlos requiere más pasos. No existe un registro nacional de autoexclusión en México: cada casa aplica sus herramientas por su cuenta.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingresos según la Ley del ISR. Quien paga el premio retiene 1 % si el estado no lo grava o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si pasa del 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

No hay un domicilio jurídico mexicano al que reclamar, ni obligación local de reportar operaciones a la UIF y al SAT, ni CFDI de retenciones. Si la marca queda bloqueada, tu saldo puede quedar congelado con ella. En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos y se suspendieron diez dominios de casino en línea.

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