Dónde apostar en deportes en México: el permiso se enseña, la aritmética no se ve
Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea. Eso, que suena a vacío legal, es en realidad la primera pieza de costo para quien busca dónde apostar en deportes en México: lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y todo lo que cuelga de ahí —responsabilidad, cuentas auditadas, fianza, retenciones— se apoya en un documento que nadie puede consultar libremente desde su casa.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; la situación de los permisos se revisó contra los avisos de la propia Secretaría de Gobernación y contra lo que cada casa publica en su portal y en la ficha de su aplicación.
Por qué en México no se pide una licencia sino un procedimiento administrativo
La confusión empieza en el vocabulario, y no es un detalle de abogados. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 3, define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. No hay “licencia” de apuestas en ningún texto federal, y quien use esa palabra está describiendo un trámite que no existe. Cuando una casa presume de “licencia mexicana” está traduciendo mal su propia situación, o vendiendo mejor de lo que tiene.

La ley de fondo tampoco ayuda. La Ley Federal de Juegos y Sorteos data del 31 de diciembre de 1947 y no menciona las apuestas en línea en ninguna línea de su texto. Se complementa con un Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023, y ahí está el fondo del asunto: según su artículo 2, la actividad de juegos con apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. El criterio es la excepción, no la libertad. Un operador no demuestra que hace algo permitido porque la ley no lo prohíba; demuestra que el Reglamento lo prevé y que él tiene el permiso.
Ese esquema produce una cadena que el apostador casi nunca ve. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en el ámbito administrativo; la Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, vigila, modifica y termina los permisos, y la que instruye los procedimientos de sanción. El artículo 28 del Reglamento reconoce, para apostar a distancia, los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Y el artículo 31 cierra la puerta a los atajos: los permisos son intransferibles, no pueden gravarse, cederse, venderse ni comercializarse.
Ahí está la explicación de algo que desconcierta al apostador: por qué varias marcas conocidas comparten un mismo titular. Si el permiso no se vende, el titular no puede traspasarlo, de modo que una empresa con permiso de centro de apuestas remotas aloja bajo su documento a más de una plataforma. Producciones Móviles aparece como titular de Betcris y de Pickwin. Caliplay sostiene a Caliente. No es una sociedad fantasma ni una señal de fraude: es el mecanismo funcionando como el Reglamento lo diseñó, y conviene entenderlo antes de escandalizarse con la primera tabla de terceros que uno encuentre.
Las obligaciones que sostienen un permiso y no se ven en la página de inicio
Lo que un permisionario debe entregar cada trimestre
Un permiso de apuestas remotas no se agota en el papel que lo acredita. El artículo 29 del Reglamento obliga a los permisionarios de esta modalidad a presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar sospechas de delincuencia organizada o lavado de dinero y constituir una fianza equivalente a unos 60 días de premios promedio.

Lea otra vez la última parte. La fianza se calcula sobre premios promedio, no sobre utilidades, lo que significa que una casa con premios altos y márgenes flacos carga con un depósito de garantía más pesado que una casa con margen grueso. Esa cifra no llega al apostador en forma de publicidad, y nunca lo hará. Tampoco es una promesa de cobro: es una garantía frente a la autoridad, no un fondo de rescate para el jugador que gane una apuesta grande.
Los seguros y los reportes de operaciones sospechosas tienen la misma naturaleza: dinero y trabajo administrativo que la casa paga porque el Reglamento se lo exige. El costo aparece de dos maneras en la cuenta del apostador. La primera, en la exigencia de identificación: un permisionario verifica a sus usuarios y reporta operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juegos es vulnerable frente a la ley antilavado. La segunda, en las cuentas auditadas: una casa con contabilidad trimestral revisada no improvisa descuentos.
El artículo que protege sin poner número
El Reglamento prohíbe a los menores de edad las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas. Lo hace su artículo 5, y aquí viene el detalle que casi nadie comenta: no fija una edad numérica.
Esa omisión tiene una consecuencia práctica. Los 18 años que exhiben las casas en sus fichas y en sus pies de página son una política comercial, no una cifra tomada de la ley. Caliente lo advierte en el pie de su página principal: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y remite a una sección de juego responsable. Codere, en la ficha de su aplicación, declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Son declaraciones verificables de cada marca, y valen precisamente por eso: son lo que la casa dice de sí misma, no un número que la autoridad haya publicado.
Para un padre o una madre que quiere comprobar cómo de sólido es el control de acceso en el lugar al que va a apostar, la diferencia importa. Una edad fijada en una ley es exigible ante la autoridad; una edad escrita en un pie de página es exigible por el cliente que la lee, y solo hasta ahí.
Cuánto cuesta que no exista un registro abierto de permisos
Un registro prometido y todavía no publicado
En mayo de 2026 el diputado Rubén Moreira pidió a la Secretaría de Gobernación un registro público y abierto de los permisos de apuestas y casinos. La petición tiene lógica: sin un listado oficial, la comprobación se vuelve una tarea artesanal. A la fecha de actualización de esta página, la lista oficial completa seguía sin poder abrirse.
Las cifras que circulan muestran el problema mejor que cualquier discurso. Un informe contabiliza 136 sitios de apuestas y otro habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando dos recuentos difieren por un factor de cuatro, ninguno sirve para decidir dónde apostar. Por eso aquí no se publica ningún conteo y ningún número de permiso se presenta como oficial: lo que hay son los números que cada marca imprime en su propio sitio o los que recogen las compilaciones de terceros, y esas compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso.
Una casa que no aparece en esta comparación no está, por eso, sin permiso. Nueve marcas son nueve marcas, no el mercado entero. Un registro público cambiaría el trabajo del apostador de raíz: bastaría cruzar el nombre del titular con una base oficial. Mientras eso no exista, la comprobación tiene un costo real en tiempo, y quien se salte ese paso está apostando a ciegas en el sentido más literal de la palabra.
Cómo se comprueba el permiso desde la pantalla del apostador
El camino honesto tiene tres estaciones y ninguna requiere ser abogado. La primera es el pie de página de la propia casa: ahí aparece el titular y, en algunos casos, el número que la marca imprime. La segunda es la correspondencia entre el titular que la casa muestra y el operador con el que efectivamente se contrata, porque una aplicación puede estar publicada en la tienda de aplicaciones a nombre de una sociedad distinta de la que sostiene el permiso. La tercera es la prudencia frente a las compilaciones de terceros: sirven como indicio, no como acta.
Las contradicciones documentadas son el mejor argumento para desconfiar del atajo. El número que una compilación asigna a Pickwin es el mismo que muestra el pie de Betcris para Producciones Móviles. En el caso de 1xBet, la compilación que da el número DGJS/0002/2020 no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la aplicación figura en la tienda a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que nombran las compilaciones.
Ninguna de esas discrepancias convierte a esas casas en ilegales. Convierten al “verificador” en un negocio de dudosa calidad, y eso también se paga: en decisiones tomadas con información que parecía más firme de lo que era.
Dónde acaban las resoluciones judiciales y qué queda en el aire
La situación de algunas marcas grandes se ha movido más rápido que cualquier texto legal, y por eso aquí va siempre con fecha. bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, quedaron bloqueadas desde noviembre de 2026 tras el congelamiento de cuentas por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera; ese mismo mes se identificaron 13 casinos en el operativo. En diciembre de 2026 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente.
Un amparo concedido y un sitio que sigue cerrado son dos hechos que conviven mal. El resultado, para el apostador, es una regla sencilla: ninguna afirmación sobre el estado de una marca bloqueada vale nada sin su fecha. Decir hoy que bet365 está cerrada o que ya opera es igual de arriesgado. Sobre el patrimonio, la advertencia es concreta: en un operador bloqueado, un saldo puede quedar congelado, y recuperarlo no depende del apostador.
Lo que no está establecido merece decirse como tal. No hay un registro nacional de autoexclusión en México. No hay edad mínima numérica de fuente reglamentaria para las apuestas. No hay una regla fiscal para los premios obtenidos en un sitio sin permiso: el artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento del resto es materia de consulta con un contador. Y no hay una multa o un delito establecido para el apostador que juega en un sitio sin permiso, del mismo modo que no hay una exención que lo ampare.
Sobre la reforma, conviene ser preciso porque el ruido es mucho. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 la revisión interna de una propuesta para sustituir la ley de 1947 y la envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado al Congreso y no es ley. La iniciativa para abrogar la ley vigente propone mecanismos de autoexclusión, edad mínima de 21 años y límites ligados al ingreso, y también es una propuesta. Cosas que no son ley: los topes de horario para publicidad en radio y televisión, las prohibiciones de anuncios en transmisiones deportivas y la prohibición de bonos de bienvenida. Todas existen como iniciativas y ninguna como norma.
La autoexclusión voluntaria y la prevención: dónde la protección es interna
Aquí el ángulo del costo se vuelve incómodo, porque el costo lo paga el propio apostador que quiere poner un límite.
En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Lo que existe son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, que es lo que las casas listan en sus propias fichas de tienda de aplicaciones. La consecuencia es directa. Un límite que se pone dentro de una casa desaparece cuando el apostador abre cuenta en otra, y la autoexclusión de una marca no alcanza a la de al lado.
Tampoco se encontró una herramienta de cuenta temporal ni un límite legal de depósito o de pérdida. El artículo 5 del Reglamento, ya citado, es la norma más cercana y se queda en el acceso de menores a las áreas de apuestas y en el cruce de apuestas. La protección más citada del mercado mexicano es, en la práctica, contractual: la que cada casa ofrece porque le conviene ofrecerla.
El cierre de cuenta aparece en las fichas de varias marcas, y merece lectura literal. Codere lo menciona junto a los avisos de juego responsable. Caliente pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Es material útil y verificable, aunque no sustituye a un registro. Para quien sospecha que ya no controla el gasto, la recomendación no puede depender de una plataforma: primero la decisión personal de no depositar, después la herramienta de la casa donde tenga cuenta, y después, si nada de eso basta, el cierre definitivo de esa cuenta y la cancelación del método de pago guardado.
La publicidad oficial, por su parte, muestra la clave del permiso y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. Es un dato de contexto razonable, no una regla que se pueda citar artículo por artículo.
Predicciones y estrategia: el momio es el precio, no una promesa
Qué dice realmente un momio
Buscar “dónde apostar para ganar dinero” lleva a la pregunta equivocada. La pregunta correcta es cuánto cuesta cada apuesta, y eso se mide en el margen que la casa ya incorporó al momio antes de que el apostador hiciera clic.
En México el término de uso es momio, no cuota, y el momio en formato decimal funciona igual que en el resto del mercado: multiplica la cantidad apostada y devuelve el producto. Una apuesta de 1.000 pesos a un momio de 1,90 devuelve 1.900 pesos si gana, y el beneficio neto es de 900 pesos. Una combinada multiplica los momios de todos los tramos en un solo precio, que es la razón de que pague tanto y de que gane tan poco seguido.
El margen del 1X2: qué se queda la casa de cada peso
Un mercado de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 reparte 5,26 % por cada lado y suma 105,26 %. La casa devuelve, por lo tanto, entre el 94 % y el 95 % de todo lo apostado en ese mercado, y el margen se queda en la banda del 5 % al 6 %, todo ello suponiendo un mercado de dos resultados con momios iguales y sin empate; el 10,53 % que implica duplicar el 5,26 % es el error que comete quien hace la cuenta con una sola división.
Con un margen así, la búsqueda del apostador cambia de objetivo. No existe una casa que regale dinero: existe una que cobra un poco menos que la vecina. En un mercado de fútbol con momio local, empate y visitante el margen sube y baja, y ese movimiento es información sobre el precio, no sobre el resultado del partido.
Banca, tendencia y el costo de apostar todos los días
El control de banca no es una virtud moral; es una resta. Una banca de 2.000 pesos que se juega en tramos de 500 pesos resiste cuatro fallos, y eso es todo. Nadie que apueste sin saber cuántas apuestas puede perder seguidas está administrando una banca, está improvisando con su quincena.
Sobre la apuesta del día, el calendario hace el trabajo: cuando el Mundial de la FIFA 2026 se jugó (junio y julio de 2026, ya en el pasado), el volumen de mercados se multiplicó y ese tipo de pico vuelve con cada torneo grande. Lo que no cambia con el torneo es el margen. Un parlay bien armado sigue pagando menos de lo que sugiere el letrero, porque el margen se multiplica con los tramos igual que los momios.
La tendencia, entendida como racha de un equipo o de un mercado, tampoco es una ventaja por sí sola. Es el insumo de la casa para ajustar el momio, y el apostador la conoce después. Donde sí hay diferencia es en el costo del boleto: un momio de 1,90 y otro de 1,95 en el mismo mercado y el mismo partido son casi el mismo riesgo con distinto pago, y esa diferencia, repetida cien veces, deja de ser un detalle.
Deportes y torneos: del balón de oro a las carreras de caballos
Competencias donde el calendario manda
Cada uno de estos mercados tiene su temporada y su calendario propio, y el momento del año decide qué hay disponible. El Balón de Oro pone un mercado de ganador con una lista de candidatos y una gala al final; ahí el momio se mueve con las filtraciones y con el criterio de los votantes, no con la forma del jugador. El Super Bowl concentra en una noche el mayor volumen de apuestas del año en Estados Unidos, y las casas amplían mercados hasta el himno y el primer tiempo.
El boxeo merece una nota aparte, porque su mercado es corto. La pelea se define en minutos, a veces en segundos, y el momio por asalto o por método de victoria mueve el precio sin que el análisis del apostador alcance a reaccionar. Las carreras de caballos tienen tradición propia en México, con hipódromos y galgódromos regulados por el Reglamento y con el cruce de apuestas como figura específica, del que los menores de edad quedan excluidos por el artículo 5.
Los esports llegaron con su calendario propio, hecho de torneos internacionales que se solapan y de ligas que se juegan casi todo el año. El Reglamento no tiene un artículo separado para ellos: se apuesta a través del permiso del permisionario, con la misma lógica que el resto del deporte. La UFC mantiene además un mercado en vivo que exige mirar de cerca los momios, no solo el combate.
El hándicap y el más/menos aparecen como los mercados que más aguantan un análisis propio, porque no piden adivinar al ganador sino un margen. Ahí el margen de la casa pesa menos que en el 1X2, aunque sigue estando.
Lo que se paga por un mercado y por el otro
Una apuesta al ganador del Balón de Oro, una pelea de boxeo y una carrera de caballos comparten una cualidad que conviene reconocer: son mercados con muchos participantes y poca liquidez informativa, y eso hace que la casa sea más generosa al calcular y menos generosa al liquidar un empate o un retiro. El momio rara vez se mueve en contra del apostador por casualidad. Se mueve porque entró dinero, y esa es la forma en que el precio se vuelve un promedio.
En México, los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingreso para la persona que los recibe, y quien paga retiene. En carreras y en mercados de sorteo esa retención convive con impuestos estatales, y el resultado en el bolsillo depende del estado. Volveremos a esto con los números del artículo 138.
Cómo se apuesta en la práctica: del registro al retiro
Registrar la cuenta y verificar la identidad
El procedimiento empieza antes de la primera apuesta y depende de un documento. La casa verifica la identidad del usuario, como parte de su papel en el sistema antilavado, y las casas informan de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. Los documentos exactos que exige cada una no están en el texto reglamentario que consultamos, así que la única fuente útil es la propia sección de ayuda de la marca.
Ahí está el primer costo: el registro ya no es un trámite de treinta segundos. Una cuenta sin verificar suele cobrar y no retirar, y eso no es un secuestro del dinero; es la secuencia de control que el sistema mexicano impone a la casa.
Depositar, apostar y retirar
Los métodos que aparecen en los sitios y en los pies de página de las casas son tarjetas, transferencia bancaria por SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos digitales, cada uno según lo que la propia marca declara. Betcris México muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Ahí está la otra advertencia útil: un método anunciado no es un método disponible para todos los montos, y la casa es la única que publica sus requisitos.
Una moneda virtual o una stablecoin en una casa con permiso no está establecida como opción. Quien haya leído la promesa de apostar con USDT o con cualquier criptomoneda en una web mexicana debería verificar en el flujo de depósito real de esa casa antes de depositar un peso. Las opciones que sí aparecen documentadas son las tarjetas, el SPEI, los comprobantes en tienda y los monederos digitales, cada una en la lista de la marca que la anuncia.
Antes de apostar hay un paso que se convierte en hábito: el boleto. El momio queda fijado en el momento de confirmar, y con la combinada se fija el conjunto. Cambiar de opinión después es un cash out y tiene precio: el retiro anticipado devuelve menos de lo que el boleto ganador habría devuelto. La casa cobra por esa salida, y lo hace cuando el partido ya cambió.
El retiro tiene dos condiciones que suelen sorprender al principiante. El dinero sale hacia una cuenta a nombre del apostador, no a la de un tercero, y la casa emite un comprobante fiscal de retenciones, el CFDI, cuando el premio queda sujeto a impuesto. Ese comprobante no es un adorno: es el documento que le permitirá al ganador acreditar lo retenido en su declaración anual.
Los límites y los términos que cambian la disponibilidad
Los límites de depósito y de pérdida no son obligatorios por ley en México: son herramientas que cada casa ofrece y que cada casa define. Un límite de depósito fija cuánto entra, no cuánto se apuesta, y esa distinción importa más de lo que parece: no impide usar el saldo de una racha ganadora para apostarlo todo el mismo día.
Los requisitos de apuesta, el rollover, aparecen como condición de cualquier bono. Ahí está el punto donde conviene leer en lugar de escuchar. Un requisito alto convierte un bono de bienvenida en cuotas y un requisito bajo lo convierte en algo parecido a dinero. La diferencia entre ambos es el tema del bloque que sigue.
Cuánto cuesta cada una de las nueve casas del panorama
Antes de las fichas va el criterio, porque el orden importa y no es una recomendación. Las nueve marcas operan con permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario, según lo que declara la propia marca o lo que recoge la compilación que se cita en cada caso; el registro público de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ningún número se presenta como confirmado oficialmente. Las contradicciones entre compilaciones se señalan donde existen y, cuando son irreconciliables, no se imprime cifra alguna. Las dos marcas bloqueadas desde noviembre de 2026 con resoluciones judiciales todavía en movimiento —bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca— no figuran como fichas activas, y su estado se cuenta donde va: en la sección que repasa las resoluciones judiciales.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según lo que declara el sitio o la compilación citada | Lo que afirma la ficha o el pie de la propia marca |
|---|---|---|
| Betway | permiso 4184, según un portal especializado, no confirmado oficialmente; titular nombrado por las fuentes: Espectáculos Deportivos Frontón México | la aplicación la publica Digital Outsource International Limited; salió en septiembre de 2014 y su versión sigue publicada en la App Store de México |
| Betcris | permiso de su permisionario, número no impreso: el del pie del sitio y el de la compilación no coinciden; titular nombrado: Producciones Móviles | muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos |
| 1xBet | permiso DGJS/0002/2020, según una compilación de sitios, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular nombrado: Entretenimientos Naturales | la aplicación figura como 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que nombran las compilaciones; salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026 |
| Playdoit | permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un portal especializado, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Eventos Festivos de México | la aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V.; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026 |
| Pickwin | permiso de su permisionario, número no impreso: las compilaciones se contradicen entre sí; titular nombrado: Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora | la aplicación figura a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V.; salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026 |
| Novibet | permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según un portal especializado, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera | la aplicación la publica Logflex MT Limited; su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026 |
| Strendus | permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un portal especializado, que difiere de otras compilaciones sobre el titular; titulares nombrados: Atracciones y Emociones Vallarta, New Ads | la aplicación la publica NEW ADS S.A. DE C.V.; salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026 |
| Codere | permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de sitios, no confirmados oficialmente; titular nombrado: Libros Foráneos, Codere México | la ficha declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; la aplicación figura a nombre de Codere Newco, S.A.U. |
| Caliente | permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio caliente.mx, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay, Grupo Caliente | el pie advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; la aplicación figura a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay |
La columna que más llama la atención es la del medio, y por una razón incómoda: es la más larga y la menos firme. Hay números con formato oficial, hay marcas sin número y hay un titular repetido en dos casas. Nada de eso se resuelve desde una tabla. Lo que sí se resuelve es la elección: entre dos casas con la misma falta de confirmación oficial, la que muestra su número en su propio pie de página está dando más de sí misma que la que solo aparece en una compilación de terceros. Con eso en la mano, las fichas que siguen.
Dónde apostar en deportes en México: las nueve casas, una por una
Betway: la aplicación con el titular más fácil de rastrear
Betway trae una ventaja poco glamorosa y muy útil: la relación entre la marca y su aplicación es la más limpia del grupo. La aplicación “Betway – Apuestas Deportivas” la publica Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 seguía publicada en la App Store de México. Catorce años de historial y sin cambio de titular visible en la ficha.
El permiso, según un portal especializado, es el 4184, y el titular que nombran las fuentes es Espectáculos Deportivos Frontón México, un nombre que remite a recintos deportivos y no a una sociedad offshore de tres letras. No está confirmado oficialmente por nadie: la compilación lo publica, la Dirección General de Juegos y Sorteos no lo confirma en un listado consultable.
Para quien valora la trazabilidad por encima de un bono llamativo, Betway es la primera parada lógica del grupo. Ninguna de las informaciones disponibles pone en duda su continuidad ni su presencia en tienda, y eso, en un mercado donde dos marcas grandes llevan meses bloqueadas, no es poco.
Betcris: cuando la propia casa y la compilación no dicen lo mismo
Betcris es el caso más ilustrativo de por qué conviene mirar dos fuentes y no una. El número que aparece en el pie del propio sitio y el que figura en la tabla del propietario no coinciden: el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles, la compilación otro. El titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles.
Ese desajuste no se resuelve desde fuera, y por eso mismo es útil como advertencia metodológica. Una casa que publica un número distinto del que le atribuye un tercero puede estar corrigiendo al tercero, o puede estar mostrando el número de su permisionario para otra modalidad. Ninguna de las dos lecturas se puede probar con lo disponible.
Lo que sí es verificable es su abanico de pagos. Los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI aparecen como métodos de depósito en Betcris México, sin indicar montos mínimos. Es la lista más amplia del grupo y mezcla lo digital con el efectivo en tienda, lo que importa a quien no tiene tarjeta o no quiere usarla. Una ausencia también informa: no se anuncian montos mínimos, así que el umbral de entrada es lo que la casa tenga definido en su propio flujo de depósito.
Para el apostador que quiere depositar en efectivo sin pasar por un banco, Betcris ofrece la ruta más directa del grupo. Para quien busca el número de permiso más sólidamente documentado, no es aquí.
1xBet: el número más citado y el titular más discutido
1xBet llega con el número más repetido de cualquier compilación: DGJS/0002/2020, según una compilación de sitios. La misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y ahí empieza el problema. El número parece el mejor documentado del grupo y descansa en la fuente menos confirmada.
La aplicación añade una capa de distancia. “1xBet: Apuestas Deportivas” figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones, que nombran a Entretenimientos Naturales. Salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026.
Antigüedad y ritmo de actualización no son un aval. La marca lleva más de una década en tienda y mantiene versiones recientes, lo cual habla de una operación activa; el permiso, en cambio, sigue siendo un dato de tercero. Quien priorice la comprobación documental de la parte legal encontrará mejores candidatos en esta misma lista.
Playdoit: el permiso con formato antiguo y la aplicación reciente
Playdoit ofrece la combinación inversa a la de las casas veteranas: una aplicación relativamente nueva sobre un permiso con formato antiguo. El número, según un portal especializado, es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes. Es un formato que remite a una estructura administrativa anterior, y el nombre del titular habla de eventos, no de apuestas.
La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Cinco años de vida y actualizaciones al día.
Hay algo tranquilizador en esa combinación: un permiso viejo y una plataforma joven sugiere una casa que renovó su producto sin cambiar de sostén administrativo. Y hay algo que exige paciencia: la coincidencia entre el titular del permiso y el publicador de la aplicación no se puede verificar desde fuera.
Pickwin: dos titulares, un número que no se imprime
Pickwin comparte titular con Betcris —Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora—, y ese dato explica su estructura mejor que cualquier folleto. Un permisionario con dos marcas es el mecanismo del artículo 31 funcionando: permisos intransferibles, varias plataformas bajo un mismo documento.
El número no se imprime aquí, y la razón es concreta: las compilaciones se contradicen entre sí, y el número que una de ellas asigna a Pickwin es el mismo que muestra el pie de Betcris para Producciones Móviles. Publicar esa cifra como el permiso de Pickwin sería repetir el error de la fuente.
La aplicación figura a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026.
Para efectos prácticos, Pickwin es de las casas donde el apostador debe ir directamente a los términos del sitio y no a un resumen de terceros, incluido este. La ficha de la tienda de aplicaciones, que sí es verificable, no aporta información sobre el permiso.
Novibet: el permiso con titular de frontera y la aplicación de una sociedad irlandesa
Novibet mezcla, como varias de este grupo, una capa internacional con un sostén mexicano. El permiso, según un portal especializado, es DGJS/DCRCA/1121/2020, y el titular que nombran las fuentes es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., un nombre que sitúa la operación cerca de la franja norte.
La aplicación “Novibet – Apuestas & Casino” la publica Logflex MT Limited, y su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026. Es una sociedad distinta de la titular nombrada, algo habitual en este mercado y que conviene saber leer sin alarma: la aplicación y el permiso son dos documentos con dos responsables.
La marca combina apuestas y casino en la misma aplicación, y ahí hay una distinción que no se debe perder de vista. Las apuestas y el casino son permisos separados con reglas separadas, y un límite de una modalidad no es un límite de la otra. Quien entre a Novibet por el deporte haría bien en fijar sus límites en la sección deportiva y no dar por hecho que alcanzan al resto del catálogo.
Strendus: tres permisos y una discrepancia sobre el titular
Strendus es la casa con más documentos en su haber y con la mayor discrepancia entre fuentes. Los permisos que recoge casasdeapuestaslegales.mx son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads aparecen nombrados.
Tres números en una sola marca pueden leerse como solidez —varios permisos para varias modalidades— o como una pista de que la estructura societaria ha cambiado y las fuentes recogen momentos distintos. Sin registro oficial, ninguna de las dos lecturas se impone.
La aplicación la publica NEW ADS S.A. DE C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Es la más joven del grupo en tienda, lo cual encaja con el nombre que figura como publicador.
Quien exija una sola línea clara de titularidad encontrará en Strendus el caso más enredado del panorama. Quien se fije en el ritmo de actualización verá una plataforma al día.
Codere: la ficha que declara lo que el Reglamento no exige
Codere es la casa que dice más de sí misma en el lugar donde cualquiera puede leerlo. La ficha de su aplicación declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos que recoge Apuestas-legales.com.mx son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos, Codere México, como titular nombrado.
Esa ficha es exactamente el tipo de declaración verificable que debería buscar un apostador: la hizo la marca, está publicada y cualquiera puede leerla sin depender de un tercero. La edad de 18 años no sale del Reglamento, que no fija número; sale de la casa, y por eso vale como compromiso de la casa.
La aplicación figura a nombre de Codere Newco, S.A.U. y salió en enero de 2017, con versión vigente del 20 de agosto de 2026.
Una advertencia sobre el grupo: Codere sostiene un negocio de salas presenciales y de apuestas a distancia, y son negocios con reglas separadas. El permiso de una modalidad no cubre la otra, y conviene que el lector no traslade la confianza de una sala física a un catálogo en línea sin revisar la sección que le corresponde.
Caliente: el número publicado por la propia casa
Caliente es la única del grupo que publica su número en su propio pie de página, y eso la coloca en una categoría distinta. El permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie de caliente.mx, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como titular nombrado por las fuentes. Sigue sin estar confirmado oficialmente: el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir.
La diferencia entre un número en el pie propio y un número solo en una compilación no es cosmética. El primero es una declaración de la marca que la marca puede corregir; el segundo es una atribución externa. Entre las nueve, Caliente es la que más expone su propio documento.
La aplicación “Caliente Deportes” figura a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. Hay aquí una coherencia que varias marcas del grupo no logran: el mismo nombre en el permiso y en la ficha de la aplicación.
El pie de la página principal advierte además que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Es texto de casa, publicado donde se ve.
Impuestos: la parte de la cuenta que no aparece en el momio
El apostador mexicano paga impuestos en dos sitios distintos, y solo uno de ellos le toca directamente.
El primero es un impuesto sobre la actividad, que no se descuenta de cada boleto pero condiciona los precios y las promociones que la casa puede sostener. El IEPS a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso es de 50 % desde el 1 de enero de 2026, según la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2026, dentro del artículo 2, fracción II, inciso B), de la Ley del IEPS. Antes era de 30 %. La base es un punto que no conviene adornar: el texto legal leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y quien afirme que es 50 % de lo apostado o 50 % de los ingresos brutos está completando lo que el texto no dice. La misma fracción alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves.
Ese salto del 30 % al 50 % se traslada al apostador por la vía que menos se anuncia: los bonos de bienvenida se rediseñaron para absorber parte del impuesto. El requisito de apuesta que hoy acompaña a un bono no está calibrado solo por el margen del mercado, sino también por la carga fiscal de la casa. Cuando un bono parece menos generoso que antes, hay una explicación aritmética antes que una sospecha de tacañería.
El segundo impuesto sí toca al ganador directamente. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para la persona que los recibe, y quien paga el premio retiene el impuesto. La retención es de 1 % cuando el impuesto estatal sobre el premio no excede de 6 %, y de 21 % si el impuesto estatal es mayor, según el artículo 138 de la Ley del ISR. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que deja un total cercano al 7 % según un reporte secundario, y los premios anuales superiores a 600.000 pesos mexicanos deben reportarse en la declaración anual.
Aquí hay matices que valen dinero. La retención de 1 % es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La casa emite el CFDI de retenciones, y ese documento es la pieza que hace valer lo retenido. Y el estado importa: Nuevo León grava los montos apostados, la Ciudad de México grava los premios, y un premio ganado en un estado puede salir más caro que el mismo premio ganado en otro.
Lo que no está establecido: el tratamiento de premios obtenidos en un sitio sin permiso. El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y de ahí en adelante cualquier respuesta es una opinión. Quien gane una cantidad relevante en un sitio sin permiso debería llevar el caso a un contador o asesor fiscal antes de gastar un peso.
Bonos, apuestas gratis y momios destacados: qué sostiene la letra chica
La palabra “gratis” en el mercado mexicano tiene una traducción concreta, y es el requisito de apuesta. Un bono de bienvenida es dinero condicionado: se libera cuando el apostador ha jugado un múltiplo del monto, dentro de un plazo y por encima de un momio mínimo. El Reglamento no establece reglas sobre bonos, y tanto las iniciativas que buscan prohibirlos como los topes de horario para publicidad son propuestas y no ley.
La consecuencia es un mercado donde la letra chica la escribe cada casa. Ahí las preguntas útiles son siempre las mismas: sobre qué base se calcula el rollover, si es el bono o el bono más el depósito; qué momio mínimo cuenta; cuánto tiempo hay; y cuánto puede ganarse con una apuesta gratis. Un bono cuyo momio mínimo excluye la mayoría de los mercados populares no es un bono, es un boleto obligatorio a un mercado que a la casa le conviene. Y una apuesta gratis no devuelve el importe de la apuesta cuando gana: devuelve la ganancia, sin la cantidad apostada, así que un acierto a momio 1,90 deja la mitad de lo que sugiere el letrero.
Para leer una oferta en dos minutos, conviene tres números en la mano: el múltiplo del rollover, el momio mínimo que cuenta para liberarlo y la fecha límite. Si una casa no publica los tres en su página de términos, la oferta es decoración. Los límites de depósito y de pérdida, que no son obligatorios por ley en México, se fijan en la misma pantalla y conviene fijarlos antes de aceptar cualquier bono: un límite puesto después de aceptar compite contra un saldo que ya está en la cuenta.
Las casas con permiso y las que operan sin él no se diferencian en el tamaño del bono. Se diferencian en lo que ocurre después. Una casa con permiso trae un foro legal mexicano, controles de identificación y lavado, y un CFDI de retenciones cuando corresponde; una marca sin permiso mexicano no trae nada de eso, y la zona que la rodea queda descrita sin nombre propio: sin registro de autoexclusión al que acudir, sin retenciones documentadas y con saldos que pueden congelarse si la autoridad actúa. Ningún premio de la publicidad compensa esa diferencia, porque el dinero que no sale de una cuenta bloqueada no es dinero.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empiece por el pie de página del propio sitio: ahí deben aparecer el titular del permiso y, cuando la casa lo publica, el número. Contraste después la ficha de la aplicación en la tienda. Las compilaciones de terceros sirven como indicio, no como acta: varias se contradicen sobre quién es el titular y cuál es el número.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El momio decimal multiplica la cantidad. Si apuesta 1.000 pesos a un momio de 1,90 y acierta, el boleto devuelve 1.900 pesos, de los que 900 son ganancia neta. En una combinada los momios de todos los tramos se multiplican en un solo precio, lo que eleva el pago y reduce mucho la frecuencia de acierto.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados del mismo mercado. En un mercado de dos resultados a momio 1,90 y 1,90, cada lado implica 5,26 % y el total llega a 105,26 %. La casa devuelve entre 94 % y 95 % de lo apostado en ese mercado, con un margen del 5 % al 6 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se fijan en la sección de juego responsable de la propia cuenta, y son herramientas de cada casa: en México no existe una obligación legal general ni un registro nacional de autoexclusión. Un límite de depósito controla cuánto entra en la cuenta, no cuánto se apuesta con el saldo que ya está dentro. Conviene fijarlo antes de aceptar un bono.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Quien paga el premio retiene el impuesto. La retención es de 1 % cuando el impuesto estatal sobre el premio no excede de 6 %, y de 21 % si el impuesto estatal es mayor, conforme al artículo 138 de la Ley del ISR. La casa emite un CFDI de retenciones, y la Ciudad de México aplica además un impuesto estatal de 6 % sobre los premios.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Ninguna aporta lo que sí aporta un permisionario: foro legal mexicano, controles de identificación y lavado, cuentas auditadas y comprobante fiscal de retenciones. Tampoco hay un registro de autoexclusión al que acudir. Si la autoridad bloquea el sitio, un saldo puede quedar congelado, y recuperarlo no depende del apostador. No hay una multa establecida para el jugador ni una exención que lo cubra.
Legalidad y permisos en México – casasapuestasmx
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