Apuestas deportivas por internet: quién te cobra y cuánto te cuesta cada momio
En México apostar por internet es legal solo a través de un permiso de la Secretaría de Gobernación, y ese detalle decide casi todo lo demás: qué casa te paga, quién retiene impuestos sobre tu premio y qué pasa con tu saldo si el sitio queda bloqueado.
Última actualización: noviembre 5, 2026. Las licencias y condiciones se verificaron contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y contra las fichas y los pies de página que cada operador publica.
Un momio de 1.90 no es un regalo ni un empate. Es un precio que ya viene recortado, y el recorte es la primera cosa que este texto pone sobre la mesa. La segunda es más incómoda: en México ninguna casa de apuestas tiene licencia de internet propiamente dicha, ninguna lista oficial de permisos se deja consultar con comodidad y dos marcas grandes llevan más de un año peleando en tribunales por volver a operar. Si buscas la comparación de siempre —cuotas, bonos, app bonita— la vas a encontrar aquí, pero vas a encontrar antes la pregunta que esa comparación evita: cuánto cuesta cada paso.
Qué dice la normativa mexicana sobre apostar en internet
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y su brazo operativo es la Dirección General de Juegos y Sorteos. La ley que manda sigue siendo la Ley Federal de Juegos y Sorteos publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, un texto que prohíbe los juegos con apuesta y las apuestas en todo el país y deja a salvo únicamente lo que esté expresamente autorizado. La Secretaría concede los permisos e inspecciona (artículo 7), clausura los locales sin autorización (artículo 8), y ni los establecimientos pueden instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), con estados y municipios obligados a cooperar (artículo 10).

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es donde el detalle se vuelve incómodo. Su artículo 1 somete a autorización, control y vigilancia los juegos con apuesta y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal. Su artículo 2 cierra la puerta a lo que no esté previsto de manera expresa: cualquier actividad de apuestas o sorteos que la norma no contemple está prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Entre los tipos relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza (artículo 29).
Por qué el término correcto es permiso y no licencia
La palabra que la ley usa es permiso, y la diferencia no es de vocabulario fino. Un permiso es un acto temporal atado a un permisionario, normalmente con antecedente en una operación física: hipódromo, galgódromo, frontón, sala de sorteos. Ninguna disposición nombra el juego en línea como actividad autónoma. La práctica reportada es que un sitio digital no puede sostener por sí mismo una autorización digital independiente, sino que se cuelga del permiso de un titular autorizado, y que una misma persona permisionaria puede operar varias marcas.
De ahí sale el dato que más sorprende a quien llega desde otro mercado: no existe una licencia mexicana de apuestas por internet que una empresa extranjera pueda comprar y colgar en su web. Lo que existe es un permiso de operación física que se extiende al canal remoto y un titular registrado a nombre de otra sociedad. Eso explica por qué el pie de página de varias casas nombra a una empresa que el apostador nunca ha oído mencionar: es el permisionario, no la marca.
| Casa de apuestas | Permiso de SEGOB según la fuente citada | Lo que dice el propio operador sobre esta materia |
|---|---|---|
| Pickwin | Número no publicado: las compilaciones se contradicen entre sí | Se presenta como operador bajo permiso de SEGOB de su permisionario |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales | Su ficha declara operar con permiso de la SEGOB y limita el uso a mayores de 18 años |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Declara mayores de 18 años y enlaza términos y pautas de juego responsable |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | No publica en su ficha condiciones de edad adicionales a las generales del sector |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Declara operar bajo permiso de SEGOB de su permisionario |
| Betcris | Número no publicado: el pie del sitio y la tabla de su titular difieren | Su pie prohíbe el juego a menores y enlaza su sección de juego responsable |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx | Su pie presenta el permiso como autorización de la Secretaría de Gobernación |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales | Se presenta como operador bajo permiso de SEGOB de su permisionario |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Declara operar bajo permiso de SEGOB de su permisionario |
Ni un número de esa columna está confirmado por la autoridad. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según los propios recuentos del sector— un listado de sitios autorizados que no se deja abrir, y en 2026 el Congreso pidió en más de una ocasión un registro público consultable. Mientras eso no ocurra, el número que lees en un pie de página es la palabra del operador, no un certificado. Tampoco hay consenso en cuántos sitios operan: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx, una horquilla tan amplia que ninguna cifra sirve para decidir nada.
Las reformas que están en camino no son ley todavía
En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y mecanismos de autoexclusión. Es una propuesta, no una norma. Nada de eso cambia hoy lo que puedes o no hacer en un sitio con permiso, y conviene decirlo con claridad porque circula como si ya estuviera aprobado.
Lo mismo pasa con la publicidad. No hay artículo federal en el Reglamento que regule los anuncios de apuestas; los reportes sobre horarios de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente, igual que los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida. Ninguno es ley.
Lo que se puede apostar y lo que la norma no toca
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de SEGOB de un permisionario. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y las distintas modalidades de apuesta no tienen una regla propia en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el «cruce de apuestas», del que los menores no pueden participar nunca (artículo 5). Sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró disposición alguna, y este texto no afirma que exista una en México. Tampoco hay restricciones específicas para eventos de menores o ligas inferiores.
Edad, identidad y protección del apostador
El artículo 5 del Reglamento impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. La cifra la ponen las marcas: 18 años, en sus propias fichas y pies de página. Una edad mínima legal para apostar no está establecida como número en la norma. En la práctica esto significa que el 18+ que lees en una app es una condición contractual del operador, no un mandato legal que puedas citar en una reclamación.
Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria: el juego con apuesta es una actividad vulnerable conforme a la ley antilavado. Qué documentos concretos se exigen no está fijado en un texto legal. Y aquí viene el hueco más grande del sistema mexicano: no hay un registro nacional de autoexclusión. Si el juego se te va de las manos, no existe una lista única donde puedas pedir que te bloqueen en todas las casas. Lo que hay son herramientas internas y voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión dentro de la propia plataforma— y cada sitio decide si las ofrece y cómo.
Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta de juego temporal. Las herramientas de juego responsable que verás descritas en las fichas son, otra vez, promesas del operador.
Dinero, impuestos y lo que se te retiene del premio
Ninguna norma regula los pagos de las apuestas. Los métodos que aparecen en las páginas y pies de página de los operadores —tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones para los premios gravados.
El impuesto del lado del negocio es el IEPS. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, obligados al cumplimiento de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos graves de incumplimiento (Ley del IVA, artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS). La base no está establecida en el texto: lo que la ley dice es «valor de la actividad», la prensa habla del «monto total apostado», así que aquí no vas a leer ni «50 % de lo apostado» ni «de los ingresos brutos», porque ninguna de las dos frases se sostiene con lo que hay. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador está el ISR. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre los premios, en torno al 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual.
Fíjate en el detalle práctico: el tipo que te retienen depende del estado donde tributa el premio, no de tu casa de apuestas favorita. Y el artículo 137 habla de premios «autorizados legalmente», de modo que el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso sencillamente no está definido. Si tu caso cae ahí, la única respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal.
Prevención y juego responsable: las herramientas que sí existen en México
Aquí llega el momento incómodo de la página. Todo operador con permiso te hablará de juego responsable, y lo hará en serio, pero el respaldo legal de esa promesa es mucho más delgado de lo que sugiere el banner verde al pie del sitio.

Las herramientas de cada plataforma
Las que existen son internas y voluntarias. La ficha de la app de Codere México —publicada por Codere Newco, S.A.U., disponible desde enero de 2017 y con versión vigente del 20 de agosto de 2026— declara operar con permiso de la SEGOB, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de Betcris dice que los juegos con apuesta están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza términos y pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años.
Eso es todo lo que hay: avisos, enlaces y una política propia de cierre de cuenta. Útiles, pero domésticos. Un autoexclusión interna solo funciona si el jugador y la casa están de acuerdo, y solo cubre esa casa.
Por qué la falta de un registro nacional pesa tanto
Piénsalo en pesos. Un jugador que sospeche que está perdiendo el control tiene que repetir el mismo trámite en cada plataforma donde tenga cuenta, una por una, y confiar en que cada operador procese la solicitud. Con nueve casas en el mercado formal —y varias decenas de dominios en total, según los recuentos que circulan— la carga administrativa recae entera sobre la persona que peor está para cargarla.
La reforma que crearía un instituto con mecanismos de autoexclusión sigue siendo una iniciativa sin presentar. Mientras no sea ley, el registro no existe.
Lo que le puedes pedir a una casa hoy
Vale la pena desglosar lo que un jugador puede exigir de verdad, sin depender de la buena voluntad de nadie. La verificación de identidad es obligatoria por la vía antilavado, así que el operador tiene que saber quién eres. El cierre de cuenta aparece entre las políticas que algunas fichas declaran. Las pausas y los límites de depósito son ofertas comerciales, y su aplicación depende del sistema de la plataforma.
Lo que no puedes exigir hoy: que una casa te bloquee en nombre de todas las demás. Y como el límite estatal tampoco existe, la última línea de defensa es tu propia cabeza y tu propio presupuesto. Feo de escribir, y es la verdad del mercado mexicano.
Un detalle que pasa desapercibido: el límite de depósito que una casa te ofrece durante una promoción no es un límite legal, y puede convivir con un rollover pendiente que te obliga a seguir apostando. Herramientas de juego responsable y requisitos de apuesta son dos cosas distintas que a veces se confunden.
Calendario de competencias y deportes para apostar por internet
El menú deportivo es lo que más se repite de una casa a otra, y por eso conviene mirarlo con la perspectiva del costo: cuantas más ligas, más mercados, y más ocasiones de pagar margen sin notarlo. El calendario manda; el catálogo del operador solo decide en qué mercados exactos puedes poner ese dinero.
Fútbol, el deporte que sostiene el mercado
El fútbol es el que más peso tiene en un mercado donde la apuesta se juega sobre todo de sábado a domingo, con la Liga MX, las ligas europeas, la Concacaf y las eliminatorias como plato habitual. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, así que cualquier texto que te venda ese torneo como próxima cita está desactualizado. Lo que queda en el calendario son los torneos anuales de clubes, las eliminatorias hacia la siguiente cita mundialista y los torneos continentales que se jueguen este año.
Codere México declara cobertura de más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, «Playboost» para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Esa amplitud se paga en algún lado, y se paga en el margen: un catálogo con cien mercados de un partido no te regala el precio del mercado principal que vas a jugar igual.
Baloncesto, tenis, deportes ecuestres y deportes electrónicos
El baloncesto vive de la NBA y de las ligas nacionales, y de la acumulación de carteleras nocturnas que llegan a la madrugada mexicana. El tenis reparte su calendario en torneos de varias semanas y en partidos que se resuelven en dos o tres horas, un formato que a quien apuesta en vivo le exige atención que el fútbol no le exige. El deporte ecuestre tiene en México un tratamiento jurídico propio, ligado a hipódromos, galgódromos y frontones: ahí la apuesta funciona por la vía del cruce de apuestas y con la prohibición absoluta de participación de menores. Los esports aparecen en los catálogos de los operadores más jóvenes y suelen concentrarse en las horas de la tarde y la noche.
Fíjate en algo que casi ningún operador explica bien: la parrilla amplia no mejora el precio del mercado que juegas. Un partido de la liga local puede tener mejor margen que un torneo exótico, por la sencilla razón de que el exótico tiene menos dinero informado sosteniendo su momio.
Cómo funcionan las apuestas por internet en la práctica
Aquí es donde el dinero se mueve de verdad, y donde conviene entender primero el mecanismo y después la mecánica.
El boleto, el momio y lo que paga una apuesta
El boleto —también cupón o ticket— es el documento donde viven tu selección y tu apuesta. La apuesta sencilla tiene una selección; la combinada, o parlay, tiene varias y multiplica sus momios en un solo precio. El momio es el número que te dice cuánto devuelve cada peso.
La aritmética es de primaria, y por eso sorprende que casi nadie la escriba. Una apuesta de $100 MXN a momio 1.90 con devolución esperada simple paga $100 × 1.90 = $190 MXN si aciertas, de los cuales $90 son ganancia neta. Eso, en una apuesta sencilla, quiere decir que aciertas o no aciertas: el cálculo describe lo que cobra el boleto ganador, no la probabilidad de que lo sea.
En una combinada, los momios se multiplican. Dos selecciones a 1.90 dan 1.90 × 1.90 = 3.61 de precio total, y $100 MXN se convierten en $361 MXN si aciertan las dos. De los tres mercados sencillos que un jugador puede cubrir con el mismo dinero, la combinada es el que menos veces acierta, por razones aritméticas y no por mala suerte.
Margen, momio y la razón por la que el precio nunca es justo
Una casa de apuestas no cobra comisión; cobra margen, y lo cobra escondido dentro del momio. En un mercado ilustrativo de dos resultados a 1.90 y 1.90 —números de ejemplo, no una cotización de ninguna casa— la suma de inversas vale 1 ÷ 1.90 + 1 ÷ 1.90 = 1.0526, así que la parte que el mercado devuelve sobre un peso apostado es 1 ÷ 1.0526 = 95 %, y el margen de la casa es 5 %. La banda de lucro real de las casas que operan en México se sitúa más o menos entre el 4 % y el 7 % por mercado según el deporte, la liga y el momento; en los mercados de un partido grande el margen tiende al extremo bajo de esa banda, y en los momios de un torneo menor, en vivo o de un mercado poco jugado, al alto. Nadie anuncia ese porcentaje, y es la comisión más limpia del sector: se cobra sola, en cada boleto, sin que tengas que firmar nada.
Y conviene desarmar la palabra «momio» tal como se vende. Un 1.90 suena a casi duplicar y no lo es. Poner $1,000 MXN para cobrar $1,900 MXN suena grande; lo que compras es una devolución de $1,900 MXN con una ganancia de $900 MXN, unas 1.05 veces tu riesgo, con la mitad de tus apuestas perdidas en promedio. La única cifra que cambia es el momio, y pequeñas diferencias de precio se acumulan más de lo que parece: entre un 1.90 y un 1.95 va casi un tercio de punto de retorno por boleto, y quien apuesta cada semana lo multiplica por 50.
Registro, verificación de identidad y depósito
El registro es el paso donde entra la verificación: nombre, documento y comprobante, además del control de identidad que el operador tiene que hacer porque el juego con apuesta es actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos no están fijados por ley, así que cada casa los pide a su manera y en el momento en que le conviene.
El depósito es donde el mercado mexicano se ve como es: tarjetas, SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas de conveniencia y monederos electrónicos. Los métodos que aparecen en las páginas de los operadores —Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI en el caso de Betcris México, sin montos mínimos indicados en su página principal— son lo que cada marca dice de sí misma, y el listado de uno no se copia al otro. Los retiros van a una cuenta a tu nombre, y la casa emite la constancia fiscal correspondiente cuando el premio está gravado.
La gran incomodidad está en el calendario del retiro. Ninguna norma regula los tiempos, así que promesas como «retiros rápidos» o «pagos inmediatos» son política comercial, revisable, y no una obligación legal que puedas reclamar ante una autoridad con el texto en la mano.
Apuesta en vivo, retiro anticipado y creador de apuestas
Estas tres herramientas sirven para lo mismo: cambiar cómo vives el desarrollo del partido. La apuesta en vivo te deja entrar cuando ya hay marcador, y como el momio se mueve con el juego, la casa puede ampliar margen sin explicar nada. El retiro anticipado —cash out— convierte tu boleto en efectivo antes del final, con un precio que fija la casa y que rara vez sale gratis: sales del riesgo pagando. El creador de apuestas te deja armar tu propia combinada, y cuanto más exótica es esa combinación, menos información sostiene el precio y más caro te sale.
Las tres aparecen en los catálogos mexicanos y las tres son formas de monetizar la impaciencia del apostador. No son trampas; son productos con precio. Si vas a usarlos, hazlo sabiendo que estás pagando por hacerlo.
Las mejores casas de apuestas por internet en México: criterios y nueve fichas
Una comparación vale lo que valen sus criterios, y aquí van por delante porque la página no es una recomendación ni un ranking del mercado: es una evaluación de nueve marcas y de lo que cada una le cuesta a quien apuesta en ella.
Con qué se evalúa una casa de apuestas por internet
Los criterios están ordenados por lo que le cuesta al lector, no por lo que le gusta al operador.
Respaldo legal y antigüedad del permiso. El permiso de la SEGOB y su titular son el primer filtro. De todos los criterios es el único que no se puede negociar después.
Transparencia del bono. Un bono del que no se sabe si es sin depósito o con depósito no es un bono: es un anuncio. La claridad de las condiciones vale más que el monto.
Amplitud de mercados y deportes. Más ligas significa más opciones; también significa más margen posible en cada una. Un catálogo enorme puede esconder precios peores en el mercado que de verdad juegas.
Retiros y métodos de pago. El listado de métodos y los tiempos prometidos. Todo lo que no esté escrito en los términos es bueno solo hasta que se rompe.
Transparencia de condiciones. Aquí entran las condiciones ambiguas y los límites de las herramientas de juego responsable.
Herramientas de juego responsable. Si existen, si se activan fácil y si bloquean de verdad algo.
1. Pickwin: el permiso que no se puede citar
Pickwin comparte el destino de buena parte del sector mexicano: sus números de permiso se contradicen entre las compilaciones que circulan, y el número que una de ellas atribuye a Pickwin es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Unocapali La Paz Operadora. Con dos conjuntos de números en circulación y la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos sin poder abrirse, aquí no hay número que imprimir, y eso es lo que hay que decir en lugar de elegir el que más conviene.
Para el lector esto se traduce en un ejercicio muy concreto: entra a Pickwin, baja al pie de página, y busca el nombre del permisionario y el número del permiso. Si no aparecen, o aparece un número, anótalo y compáralo con el de cualquier compilación antes de depositar. No es paranoia; es el único control que hoy tiene un apostador mexicano.
Lo que queda en pie es una marca con permiso declarado a nombre de un tercero y una identificación oficial imposible de cerrar. Para quien solo quiere una cuenta de apuestas y unos momios razonables, la falta de un número citable no cambia mucho la experiencia diaria. Para quien quiera saber con quién contrata, cambia todo.
2. Codere: la app que sí dice con quién operas
Codere es la casa que deja, en su propia ficha pública, lo que las demás insinúan: opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos que las compilaciones le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. —Codere México— como titular según el sitio Apuestas Legales, y sin confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se deja abrir.
Su app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La app figura en la App Store mexicana a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
El dato que más debería interesar al lector con presupuesto ajustado: OXXO está en la lista de depósitos, y eso significa que puedes cargar la cuenta en efectivo, sin tarjeta, sin transferencia y sin dejar rastro bancario de la operación. Es cómodo y es riesgoso, en ese orden. Un bono «de hasta $7,000 MXN» con la palabra «hasta» delante es una promesa de techo, no de suelo: quien deposita menos de lo que la escala exige por el tramo completo no llega a esa cifra, y aun llegando, el saldo prometido no es dinero libre hasta que se cumplan los requisitos de apuesta.
Veredicto: la combinación de una app que declara su marco legal y una lista de depósitos que incluye efectivo en tienda la vuelve la opción más cómoda para quien no quiere meter su tarjeta en un sitio de apuestas, y la marca que mejor enseña sus credenciales sin que haya que buscarlas. El bono, en cambio, es un techo con condiciones y debería leerse así antes de depositar.
3. Playdoit: un bono que se describe de dos maneras
Playdoit declara su permiso como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Su app figura en la App Store mexicana a nombre de Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
El catálogo es el de una casa pensada para el apostador urbano joven: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, «Playboost» para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años.
El problema más concreto que tiene esta ficha es de redacción. Anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, así que las condiciones no son claras. Un bono de bienvenida de $1,000 MXN que en un lugar se lee como condicionado y en otro como libre no es un bono sin depósito ni un bono con depósito: es un texto sin revisar. Y el bono sí es la puerta de entrada de una casa nueva, porque es lo que te hace elegirla sobre otra que ofrece lo mismo.
Veredicto: la aplicación funciona, el catálogo está bien armado y la atención continua se agradece, pero su oferta de bienvenida es la menos clara de las nueve fichas de esta página. Quien vaya por el bono debería escribir a atención al cliente antes de depositar y quedarse con la respuesta en texto; quien vaya por los esports y el retiro anticipado puede ignorar el asunto.
4. Betway: la marca de la que se sabe poco en su propia ficha
Betway opera con el permiso 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial de la autoridad. El número es de los más cortos de la lista, lo cual es un dato y no una opinión: los formatos del sector van desde cuatro dígitos hasta claves largas con dependencia y año.
El apunte más útil sobre Betway es lo que no deja dicho en esta comparación. La ficha de la App Store mexicana de Betway no figura entre las revisadas para esta página, así que no hay aquí una app que podamos describir con el mismo detalle que la de Codere o Playdoit, ni una lista de métodos de depósito propia que hayamos podido leer en su sitio. Su permiso está en el pie de página, y con eso el lector puede comprobar el titular, que es lo mínimo exigible.
Lo que esta ficha ilustra es una asimetría real del mercado mexicano: hay marcas con presencia internacional fuerte y ficha local delgada. La marca es grande; la información que publica en México es pequeña, y ese contraste se resuelve en el pie de página del propio sitio, no en un comentario de terceros.
Veredicto: el permiso y el titular se pueden verificar, y ese es el único ángulo con el que esta ficha entra hoy en la comparación. Un apostador que valore el respaldo de una casa conocida encontrará aquí un nombre fuerte; quien necesite leer las condiciones de una app mexicana deberá revisar la ficha del operador en la tienda de aplicaciones para extraer sus propias conclusiones sobre la oferta.
5. Novibet: el permiso más reciente de la lista
Novibet opera con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El año en la clave —2020— lo coloca entre los permisos más jóvenes del grupo, después de los formatos de 2005 y 2015 y antes de lo que vendría con las reformas de 2021.
Ese detalle tiene consecuencia práctica. Un permiso más joven significa un operador que entró al mercado mexicano cuando el mercado ya estaba formado, y que por lo tanto llegó compitiendo en producto y no en antigüedad: la marca no puede vender tradición en México y tiene que vender catálogo. También significa que su relación con el permisionario tiene menos historial público que la de una casa con permiso de 1997 o de 2005, y menos piezas para verificar.
El titular, Comercial de Juegos de la Frontera, es el tipo de razón social que en México se asocia a operación física en la franja norte: una empresa cuyo domicilio y cuyo giro están en el negocio del entretenimiento con apuesta, no en la tecnología. Es el retrato del modelo mexicano entero, un permisionario físico prestando su permiso a una marca digital.
Veredicto: la clave de 2020 y un permisionario de giro físico cuentan la historia de una marca que compite por producto y no por arraigo en México. Al apostador que compara casas por catálogo le da lo mismo; al que quiere una relación larga con la misma plataforma, esa falta de historial local es lo único que debería pesar en su decisión.
6. Betcris: permiso local y licencia extranjera en la misma línea
Betcris es la ficha más densa del grupo, y con razón. Su pie de página muestra un permiso de SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, con un número que el propio pie del sitio y la tabla del titular dan de manera distinta. Ese número es justamente el que las compilaciones atribuyen también a Pickwin: la contradicción no se resuelve desde fuera, y aquí no se imprime un número que no se sostiene.
A la vez, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Tener las dos cosas al mismo tiempo dice bastante sobre cómo funciona el mercado mexicano: el permiso local es lo que te permite operar aquí, y la licencia europea es con la que la empresa se presenta ante el mundo. Para el jugador mexicano, la relevante es la primera.
En la práctica Betcris muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Su app —publicada por TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018, con versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026— funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, y destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Su pie de página advierte que los juegos con apuesta están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
El detalle de la app dice lo que el marketing no dice: una aplicación que sirve para seis países está construida para el común denominador, y sus funciones destacadas son las de retención —parlay del mismo juego, retiro anticipado, retiro rápido—. Son herramientas buenas y son herramientas que fomentan frecuencia.
Veredicto: una sola ficha con dos marcos jurídicos y seis mercados bajo la misma aplicación. Quien apueste desde México se apoya en el permiso local y no en la licencia maltesa, y esa distinción importa el día que haya un problema: la licencia europea no te da una autoridad mexicana a la que reclamar, y el permiso mexicano sí.
7. Caliente: la casa que publica sus dos ofertas juntas
Caliente es la única del grupo que publica en su propio encabezado las dos ofertas de bienvenida a la vez: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. El sitio no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas, y ese silencio molesta: significa que la oferta se anuncia en el espacio donde el lector piensa en apuestas, y las condiciones pueden corresponder a otro producto.
Su permiso es DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora. La fecha del formato —1997— es la más antigua de esta lista y coincide con el año de publicación de la ley vigente, que es una coincidencia elocuente: la casa estaba ahí casi desde el principio de la norma que hoy la rige.
La app Caliente Deportes la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre «crea tu apuesta», depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; es solo para mayores de 18 años.
El bono sin depósito es el más honesto de los que se anuncian en el mercado, en el sentido más aburrido del término: no exiges nada al entrar. Pero las reseñas de comparación le atribuyen un rollover de 10 veces sobre esos $1,000 MXN, y sobre el bono del primer depósito las reseñas no coinciden: el plazo, las cuotas mínimas y el rollover varían de una a otra. Diez veces $1,000 MXN son $10,000 MXN de apuestas antes de poder retirar nada, y si ese rollover se cumple típicamente a momio 1.90 con un margen de mercado del 5 %, el costo esperado de liberarlo ronda los $500 MXN. La oferta «gratis» cuesta la mitad de su valor nominal, en promedio y bajo ese supuesto de apostarlo entero al margen de referencia.
Veredicto: dos ofertas en el mismo encabezado y ninguna explicación de a qué producto pertenecen. La casa tiene el permiso más antiguo y el producto más completo, y a la vez es la que más obliga al lector a investigar por su cuenta. Merece la pena por la app y por la antigüedad del permiso; el bono, medido en costo esperado, vale bastante menos de lo que anuncia.
8. 1xBet: el permiso que la propia compañía no respalda
1xBet presenta el permiso DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular según el sitio Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Hay un detalle más incómodo: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.
Ese desajuste entre titular, marca y desarrollador de la app es el tipo de señal que en México conviene mirar dos veces. No prueba nada por sí solo; sí significa que el lector no puede reconstruir la cadena completa de responsabilidad con la información pública disponible, y que si algo falla, el nombre al que reclamar es tan esquivo como el número del permiso resultó para otras casas.
La consecuencia práctica es la de siempre: verifica antes de depositar. Un número de permiso que aparece en el pie de página de una compilación y no en el sitio del propio operador, junto con una app firmada por otra razón social, es una cadena con un eslabón flojo.
Veredicto: sale mal parada en el criterio que esta página pone primero. Un permiso atribuido a un titular que la propia aplicación no menciona deja al apostador sin saber con quién contrata, y en un mercado sin registro público consultable eso no se compensa con catálogo.
9. Strendus: tres permisos y dos titulares posibles
Strendus es la ficha con más claves de permiso de la lista: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Los tres formatos corresponden a momentos distintos del registro, y su convivencia sugiere una operación con más de un permiso vigente o complementario.
Sus titulares posibles, según esa misma compilación, son Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y ahí está el problema: las compilaciones no coinciden en quién es el titular. Tres claves y dos titulares es una combinación que ninguna lista oficial puede cerrar hoy.
Eso deja al lector con una pregunta muy simple y muy poco romántica: de todos los permisos, ¿cuál cubre las apuestas deportivas por internet y qué alcance tiene? La respuesta está en los documentos, no en un resumen de terceros.
Veredicto: la casa con más claves de permiso es también la que peor se deja verificar, y las dos cosas van juntas. Quien quiera comprobarla tendrá que pedir el número de permiso que ampara las apuestas a distancia y compararlo con el pie de página; es un trámite de dos minutos y es la única verificación real disponible.
Panorama de las nueve y de lo que cada una cuesta
Un cuadro final ayuda a leer lo anterior de golpe. Lo que sigue resume, por casa, la relación entre el respaldo que se puede verificar y el costo que el apostador asume.
- Caliente. Permiso más antiguo de la lista (DGG/SP/404/97) y catálogo completo; el bono sin depósito arrastra un rollover de 10 veces reportado por reseñas, que sobre $1,000 MXN exige $10,000 MXN en apuestas.
- Codere. Más de 30 deportes, creador de apuestas y depósitos en efectivo vía OXXO; su bono de hasta $7,000 MXN es un techo sujeto a condiciones.
- Playdoit. Buena app y atención continua, con un bono de bienvenida descrito de dos maneras distintas en su propia ficha.
- Betcris. Permiso local, licencia maltesa y seis mercados bajo una app con parlay del mismo juego y retiro anticipado, dos funciones que invitan a apostar más seguido.
- Betway. Nombre internacional y ficha local delgada: el permiso 4184 y el titular se pueden verificar, poco más.
- Strendus. Tres claves de permiso y dos titulares posibles; la verificación recae entera en el lector.
- Pickwin y Betcris. Comparten la contradicción de un número de permiso que las compilaciones asignan a dos marcas a la vez.
- Novibet. Permiso de 2020 y titular de giro físico; compite por producto, no por historial en México.
- 1xBet. Permiso atribuido a un titular que la propia app no nombra; el eslabón más flojo de la cadena.
Ninguna de las nueve evita el impuesto del margen, y ninguna puede evitarlo: es el precio de que exista un mercado donde apostar. Lo que sí cambia de una a otra es cuánto te cuesta averiguar con quién estás tratando, y eso no se mide en momios.
Panorama de las apuestas por internet en México: el estado de las cosas hoy
Juntemos las piezas. El mercado mexicano de apuestas por internet funciona, tiene nueve marcas visibles con permiso declarado y un catálogo deportivo amplio, y al mismo tiempo vive en un marco legal que no lo nombra, con una lista oficial de permisos que no se deja consultar y con dos marcas grandes fuera de juego desde hace más de un año.
El permiso como frontera de todo
El permiso de SEGOB es la frontera que separa dos mundos. De un lado queda una marca con domicilio legal en México, con controles de identidad y antilavado, con la obligación de emitir un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado y con un permisionario identificable en un pie de página. Del otro lado queda una operación sin ninguno de esos amarres, en la que tu saldo puede quedar congelado sin que exista una autoridad mexicana a la que reclamar.
Esa frontera explica por qué la comparación de nueve casas de esta página no es una lista de las mejores del mundo, sino de las que operan bajo un permiso mexicano según sus propias fuentes. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y las ventajas del permiso —foro legal local, controles, constancia fiscal— no viajan con la marca.
El bloqueo, el amparo y la lección para el saldo
Aquí la cronología importa más que el resumen. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego, fueron deshabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido, según una sola fuente, la orden de la SEGOB contra ambas marcas. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.
La lección para quien tiene dinero en una cuenta es la única que importa: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y las resoluciones judiciales cambian de signo en cuestión de meses. Por eso el estado de un sitio bloqueado se escribe siempre con fecha y nunca como una situación abierta o cerrada hoy: el 24 de marzo de 2026 bet365 seguía inactivo, y eso es todo lo que se puede afirmar. Si tienes saldo en un operador que entra en un proceso así, retíralo cuando puedas, y si no puedes, guarda los comprobantes.
La reforma que todavía no existe
El anteproyecto que la SEGOB terminó en octubre de 2026 para sustituir la ley de 1947 sigue sin presentarse, y la iniciativa que crearía un instituto con edad mínima de 21 años y autoexclusión sigue siendo una propuesta. Mientras eso no cambie, el lector vive con el marco descrito: permiso temporal, 18+ por contrato y no por ley, y ninguna lista pública de sitios autorizados.
Qué se puede verificar realmente antes de depositar
La lista de comprobaciones honestas que caben en cinco minutos: busca el nombre del permisionario en el pie de página del sitio y compáralo con el de las compilaciones del sector; revisa si el sitio publica una sección de juego responsable y si sus herramientas de límite se pueden activar en tu cuenta; lee los términos del bono —no el encabezado, los términos— y comprueba si se trata de apuesta gratuita, saldo promocional o efectivo condicionado; verifica si tu método de depósito aparece en los términos y no solo en los logotipos del pie; y decide desde ahora cuánto vas a depositar al mes.
Ninguna de esas comprobaciones te garantiza ganar. Todas te dicen cuánto vas a pagar por jugar. Es una diferencia importante, y en este mercado es la única que un apostador puede controlar de verdad.
Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas por internet en México
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el pie de página del sitio y localiza el nombre del permisionario, la razón social a la que se otorgó el permiso; compáralo con las claves que circulan en compilaciones del sector, y ten presente que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se deja abrir. Si el número contradice a la marca, el dato no es confirmable.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?
Multiplica la cantidad por el momio decimal. Cien pesos a 1.90 devuelven 190 pesos, con una ganancia neta de 90. En una combinada los momios se multiplican entre sí antes de aplicarse al boleto, de modo que dos selecciones a 1.90 dan un precio de 3.61 y una probabilidad de acierto menor.
¿Cómo se advierte el margen de la casa dentro de los momios?
Suma las inversas de todos los momios de un mismo mercado y divide uno entre esa suma. Con dos resultados a 1.90 y 1.90 de un mercado ilustrativo, la suma da 1.0526, la devolución es del 95 % y el margen del 5 %. La banda habitual en México ronda el 4 % al 7 % según el deporte y el mercado.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se activan dentro de la cuenta, como herramienta voluntaria que cada operador ofrece según su propio diseño. No existe límite legal de depósito ni de pérdida en México, ni tampoco un registro nacional de autoexclusión: si pides el bloqueo, tienes que hacerlo casa por casa y comprobar que cada una lo aplicó.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando lo supera; la Ciudad de México grava 6 % estatal, cerca de 7 % en total. La retención es definitiva en ciertos casos.
¿Qué riesgo corre quien apuesta en una casa sin permiso mexicano?
La desventaja no está en la apuesta, sino en la protección alrededor: no hay foro legal mexicano al que reclamar, no hay controles locales ni constancia fiscal de retenciones, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. Además, el tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está definido.
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