Plataformas de apuestas deportivas: lo que de verdad se paga por usar una

Updated noviembre 2026
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Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera

El precio que ves en el boleto nunca es el precio que pagas. México apostó 50 % de IEPS sobre la actividad de juegos con apuestas desde el 1 de enero de 2026, y ese dinero sale de algún lado: de tu momio, de tu bono o de tu retiro.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

*Datos actualizados a noviembre 5, 2026; el estado de los permisos de la SEGOB se contrastó con los pies de página de cada operador, con las fichas de sus aplicaciones en la App Store de México y con las compilaciones públicas de casas de apuestas legales.*

Evaluación: por qué aquí se mide el costo antes que cualquier otra cosa

Las plataformas de apuestas deportivas que operan en México se parecen demasiado entre sí cuando las lees por encima. Todas tienen futbol, todas tienen apuestas en vivo, todas prometen retiros rápidos y todas enseñan un bono en la portada. La diferencia está en lo que cada una te cobra por usarla, y ese cobro no aparece en la publicidad.

Hay tres cobros y ninguno se anuncia.

El primero es el margen que la casa mete dentro de cada momio. Es invisible porque no es una comisión: es la diferencia entre lo que debería pagar un mercado y lo que paga. Un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 —el ejemplo más limpio que existe, no una cuota cotizada— devuelve 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) = 0,947, es decir una devolución de alrededor del 94,7 % y un margen de 5,3 %. Ese margen es un rango, no un número fijo: en los mercados principales de los partidos grandes las casas mexicanas lo aprietan y en los secundarios lo abren, así que un mismo boleto puede costarte 4 % o acercarse al 10 % según dónde lo juegues. La banda depende de dos cosas: del mercado elegido y del operador. Un momio a 1,85 y otro a 1,90 sobre el mismo resultado son la misma apuesta con dos precios distintos, y la diferencia se la queda la casa.

El segundo cobro es el tiempo y el volumen que exige un bono. Un bono de bienvenida no es dinero regalado; es dinero condicionado. Cuando la condición pide apostar el importe diez veces antes de poder retirar, lo que tienes no es un regalo sino un contrato con letra pequeña. Y sobre ese contrato se aplica el margen del punto anterior, así que el costo de cumplirlo también es un rango. La diferencia entre un operador y otro casi nunca está en el tamaño del bono; está en el plazo, en el momio mínimo que aceptan y en si el saldo del bono se mezcla con tu depósito.

El tercero es el costo de quedarte fuera. Un operador bloqueado no te cobra nada y aun así es el que más te cuesta: si tu saldo está adentro, no retiras mientras el bloqueo siga vigente. En México esto dejó de ser teoría. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo; bet365 recibió un amparo de un juez de distrito en marzo de 2026 y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. Ese es el peor precio de todos y no viene con asterisco.

Por eso el orden de esta página no es el orden con el que el mercado te vende. Empieza por el marco legal —porque saber qué respalda a un operador decide si tu dinero tiene a quién reclamarle—, sigue por las herramientas de juego responsable, pasa por los deportes y torneos, y llega hasta la comparación de las nueve plataformas de apuestas deportivas. Al final está lo que casi nadie lee: la letra del bono.

Y una advertencia de método, porque en México importa más que en otros mercados: un permiso no es una licencia. El marco mexicano no crea licencias digitales autónomas. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación —Dirección General de Juegos y Sorteos— otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y las marcas en línea se cuelgan de ese permiso. Es una diferencia de palabras que cambia lo que puedes exigir.

Fundamentos: qué se juega en las plataformas de México este año

En 2026 el calendario deportivo mexicano quedó marcado por un solo bloque. La Copa del Mundo de la FIFA se jugó entre junio y julio de 2026, y con ella llegó el pico de volumen del año: los momios se aprietan cuando entra el dinero, y en un torneo corto y de audiencia masiva el mercado se mueve más rápido que en cualquier liga regular.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El futbol sigue siendo el centro de gravedad. Un operador que anuncia 30 deportes en su catálogo sigue viviendo del balón: la Liga MX, la Premier, la Champions y las selecciones concentran la mayor parte de lo que se apuesta, y alrededor de ese núcleo aparecen básquetbol, tenis, MMA y esports. Codere México, por ejemplo, declara más de 30 deportes en su ficha con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit enumera futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es un catálogo correcto, no un catálogo distinto.

Lo que cambia de un operador a otro no es la lista de deportes: es cómo se juega dentro de un partido. La apuesta sencilla, el parlay —o combinada—, el hándicap, el más/menos y la apuesta en vivo son el vocabulario básico del aficionado mexicano, y cada uno tiene un precio distinto en margen. La apuesta sencilla a un mercado principal es la más barata del catálogo. El parlay es donde el precio sube sin que se note: las cuotas de cada selección se multiplican, sí, pero también se multiplica el margen que ya llevaba cada tramo. Un parlay de cuatro selecciones no cobra cuatro veces el margen, cobra el margen de cada tramo sobre un capital que solo se puede perder una vez.

Y está el detalle del retiro anticipado, ese botón que aparece cuando tu selección va ganando. Suena a control, y en parte lo es, pero es también un mercado más: quien te lo ofrece lo precia con su margen. Un retiro anticipado casi nunca te devuelve lo que te daría el boleto final; te devuelve lo que vale la posición en ese momento, que es otra cosa. Lo mismo ocurre con el creador de apuestas: armar tu propia combinación dentro del mismo partido es cómodo, y esa comodidad va dentro del precio.

Cuánto se queda la casa en un momio

Un momio en México no se imprime solo. Se cotiza, y entre el resultado probable y el precio que ves hay una comisión que nadie nombra. La forma de medirla es simple: suma las inversas de todos los momios de un mismo mercado y divide uno entre ese total. Lo que sale es la proporción de todo lo apostado en ese mercado que vuelve a los apostadores; el resto es la casa.

En el ejemplo de dos resultados a 1,90 y 1,90, la cuenta da 94,7 % de devolución y 5,3 % de margen. Ese nivel de apretado existe, pero es el suelo del mercado: suele aparecer en los mercados más líquidos de los partidos más seguidos. En un mercado secundario de una liga menor, con los dos lados a 1,80, la devolución baja a 90 % y el margen sube a 10 %. Entre esos dos extremos cabe casi todo lo que vas a encontrar esta temporada, y ahí está la banda: entre 5 % y 10 % del dinero que pones en un mercado se queda en el camino, con el extremo bajo reservado a las apuestas que todo el mundo juega.

La consecuencia práctica es incómoda. Un apostador que gana la mitad de sus boletos a 1,90 no empata: pierde. Y no pierde por mal criterio, pierde por aritmética. Si apuestas 1.000 pesos MXN a un mercado de dos resultados a 1,90, un acierto te devuelve 1.900 pesos y una derrota te deja sin nada; con un margen de 5,3 % el sistema está diseñado para que, jugando mucho y acertando lo suficiente, termines cediendo esos 53 pesos por cada 1.000 arriesgados. El detalle es que este cálculo no te dice si vas a ganar esa apuesta. Nadie puede saberlo. Lo único que dice es cuánto se queda el mercado, en promedio, de cada peso que entra.

Por eso la pregunta “cuál es la plataforma de apuestas que más paga” tiene una respuesta aburrida: la que te cobra menos margen en el mercado que realmente juegas. Comparar bonos antes de comparar momios es como elegir gasolina por el regalo del vaso.

Normativa: qué significa que una plataforma tenga permiso de la SEGOB

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y tramita los procedimientos de sanción. La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947: prohíbe en todo el territorio nacional los juegos con apuestas y los sorteos, y solo permite los que estén expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, el artículo 8 para clausurar establecimientos no autorizados. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra aún más el círculo: su artículo 2 establece que se prohíbe toda actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal, no definitivo.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

La palabra correcta es permiso, no licencia, y no es una sutileza de abogados. Entre los permisos relevantes para las apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles, y su artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza. Ninguna disposición menciona el juego en línea como categoría propia: lo que ocurre en la práctica es que los sitios no tienen permiso digital independiente y se apoyan en un permisionario autorizado, y un mismo permisionario puede operar varias marcas.

Eso tiene una consecuencia que el apostador casi nunca calcula: cuando depositas en una marca en línea con permiso mexicano, tu contraparte legal no es la marca, es el permisionario cuyo nombre figura en el permiso. Codere aparece con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V. Caliente muestra en su propio pie de página el permiso DGG/SP/404/97 con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio. Novibet aparece con DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V.; Strendus con DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación que se lea; Betway con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V.; Playdoit con DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México; 1xBet con DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales. Betcris es el caso más incómodo: su propio pie de página muestra un número a nombre de Producciones Móviles, la compilación muestra otro, y por eso aquí no se imprime ninguno. En Pickwin ocurre lo mismo al revés: las fuentes se contradicen y el número que da una compilación es el que el pie de Betcris asigna a Producciones Móviles.

Ninguno de esos números está confirmado oficialmente. La lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos se dice publicada en PDF, pero no pudo abrirse, y las cifras de sitios de apuestas que circulan se contradicen: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta página no da un total de plataformas autorizadas en México. No existe, en la práctica, un padrón público consultable que un lector pueda revisar hoy, y presentar cualquier cifra como oficial sería inventar certeza. Lo que sí ocurrió es que el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y que la Secretaría terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. Ese anteproyecto no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta plantearía derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es solo una propuesta y así hay que leerla.

Permisos, bloqueos y lo que pasa cuando el operador se cae

El marco de permisos convive con una segunda realidad: el bloqueo. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no previsto y el artículo 8 de la ley permite a la Secretaría clausurar establecimientos no autorizados, y la autoridad ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. No está establecido, en cambio, que exista una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal en materia de IVA.

La cronología de 2025 y 2026 es la parte de esta página que envejece más rápido, así que va con fechas y sin veredicto. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026. Con ese historial, decir que un operador está “abierto” o “cerrado” hoy es un error de método: el estado se afirma con su fecha y nada más.

Aquí conviene ser exacto en algo que la mayoría de las páginas del sector pasa por alto. No está establecido que apostar en un sitio sin permiso constituya una multa o un delito para el jugador. Tampoco está establecido lo contrario. La normativa mexicana no precisa si apostar en un sitio sin permiso constituye una multa o un delito para el jugador..

Qué te da un permiso y qué no

La comparación honesta es esta, y es más estrecha de lo que sugiere la publicidad institucional. Un operador con permiso mexicano te da un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de verificación de identidad y de prevención de lavado de dinero, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando tu premio causa impuesto. Un operador que solo tiene licencia extranjera no te da ninguna de esas cuatro cosas, y los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Lo que ninguna de las dos categorías te da es un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe: la autoexclusión en México es una herramienta interna que cada marca ofrece por decisión propia, no un padrón estatal al que puedas apuntarte y del que otras casas se enteren.

Los riesgos del operador sin permiso son concretos y se cuentan con los dedos: no hay autoridad mexicana a la que reclamarle tu saldo, los controles de identidad y de origen de fondos no aplican, y el saldo de una marca bloqueada puede quedar congelado —lo cual le pasó a operadores que sí operaban en México, no a un hipotético casino pirata. Quien apuesta en el extranjero apuesta sin red.

Prevención: las salvaguardas que sí existen y las que te tienes que poner tú

Aquí el marco mexicano hace agua, y conviene decirlo antes de hablar de herramientas.

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad para apostar. Los 18 años son la palabra de las propias marcas: la ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; el de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es una coincidencia de industria, no una imposición legal con número. Y la diferencia importa: lo que una marca declara en su ficha lo puede cambiar cuando quiera; lo que fija una ley, no.

Tampoco existe un límite estatutario de depósito ni de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Si una plataforma te ofrece poner un tope a lo que depositas a la semana, eso es una función de producto, no una obligación fiscal o administrativa. Que exista sigue siendo bueno; que no exista en otras no es ilegal.

Por eso la protección efectiva del apostador mexicano se parece bastante a un procedimiento y poco a una institución. Y se hace antes de depositar, no después.

Antes de abrir la cuenta, revisa tres cosas. La primera es la verificación de identidad y de origen de fondos: las casas verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Si un operador no te pide identificación para retirar, no está siendo ágil: está incumpliendo. Los documentos exactos que debe pedirte no están fijados en un texto legal concreto, así que los conocerás por su centro de ayuda, no por un reglamento.

La segunda es el cierre de cuenta. Que una marca anuncie políticas de cierre de cuenta —como hace Codere en su ficha— vale más de lo que parece: la salida ordenada de un cliente que ya no quiere jugar es una función de producto escasa. La tercera es el retiro en sí, y aquí entra una regla que funciona como freno natural: los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador. Ese detalle bloquea la cuenta de un tercero y obliga a un paso de verificación previo, lo cual complica el depósito impulsivo a nombre de alguien más.

Lo que puedes hacer del lado de la casa es limitado, así que hazlo del lado de la tuya. Fija un tope semanal en pesos, no en número de apuestas: el número de apuestas se negocia contigo mismo cada domingo, el tope en pesos no. Elige un día fijo de la semana para revisar el saldo, porque el daño del juego impulsivo se acumula en las sesiones cortas y repetidas, no en las largas. Y si una plataforma no muestra en su ficha ni en su pie de página el permiso, los avisos de juego responsable y la política de cuenta, eso ya es información: hay operadores mexicanos que sí lo muestran, y no tienes por qué apostar donde no.

Una cosa más, y esta no tiene arreglo desde el sofá: como no existe registro nacional de autoexclusión, cerrar sesión en una casa no te cierra en las demás. La autoexclusión mexicana es una promesa que le haces a una marca concreta. Si tu problema no es elegir plataforma sino parar, la autoexclusión de una sola cuenta es la mitad de una solución.

Calendario: qué se juega, dónde está el dinero y cómo cambia el precio

Un calendario deportivo es, para quien apuesta, un calendario de precios. Los mercados no se comportan igual en una jornada de liga que en un torneo corto, y eso tiene una explicación aritmética sencilla: donde entra más dinero, el margen se aprieta, porque la casa compite por volumen.

La Copa del Mundo de la FIFA ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y dejó el patrón habitual: durante el torneo los mercados principales de cada partido cargan con casi todo el volumen y los momios se mueven rápido; después, el interés se reparte y los precios se abren otra vez. Quien apuesta solo en torneos grandes está eligiendo el momento con el margen más bajo del ciclo. Quien apuesta en la jornada local de un martes está pagando el precio de la poca liquidez, aunque nadie se lo diga.

El futbol manda, y el resto del calendario se ordena alrededor. La Liga MX marca el ritmo semanal del aficionado mexicano; las ligas europeas ocupan las mañanas y las madrugadas de fin de semana, según el huso; el básquetbol y el tenis llenan los huecos entre jornadas, y el MMA y los esports aparecen cuando las ligas paran. Playdoit lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, su “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. Codere declara más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos, con atención en español.

Lo que no cambia con el calendario es el reparto de costos. Un partido de temporada regular en un mercado de más/menos con dos o tres líneas ofrece menos alternativas de precio que un partido de torneo con docenas de mercados. Menos alternativas significa menos espacio para elegir el lado barato del margen. En la práctica, el apostador que quiere jugar en vivo y con mercados amplios está pagando por esa amplitud, y el que apuesta sencillo a un mercado principal la está aprovechando sin darse cuenta.

Las apuestas en vivo merecen párrafo aparte, porque son las que más crecen y las que peor se entienden. En un mercado en vivo el margen se abre: el precio se recalcula segundo a segundo, con menos tiempo para que las opiniones se crucen, y la casa asume un riesgo de posición que cobra. La comodidad es real y el costo también. Una apuesta en vivo colocada a 1,75 cuando el mercado previo estaba a 1,90 no es una apuesta distinta: es la misma, con 15 centavos de comodidad.

Y esto se conecta con algo que los apostadores mexicanos preguntan mucho estos meses. Con la Copa del Mundo ya jugada, el siguiente ciclo largo es el de los torneos continentales y las eliminatorias; ahí vuelven a estrecharse los mercados principales y a abrirse los secundarios. No hay una plataforma mejor para un torneo concreto por magia: hay plataformas con más mercados, y en los mercados con más competencia el precio es mejor.

Criterios: cómo se ordenaron estas nueve plataformas

Un listado de las mejores plataformas de apuestas deportivas en México sirve de poco si no dice con qué vara midió. El análisis utilizó cuatro criterios, en este orden de peso.

Lo primero fue el permiso. Se buscó en el pie de página de cada sitio y en las compilaciones públicas el número de permiso y el nombre del permisionario, y se anotó cuando la compilación advertía que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Ninguna marca de este grupo tiene su número confirmado oficialmente, y eso no es un defecto del listado sino el estado real de la información en México. Una marca que dice operar con permiso sin poder respaldarlo no queda fuera: queda anotada.

Lo segundo fue lo que la plataforma declara sobre sí misma. Aquí solo cuenta lo publicable: la ficha de su aplicación en la App Store de México, su pie de página, su portada. Lo que una reseña de terceros dice sobre un rollover no se usa para describir la marca, porque el número cambia de una reseña a otra y un dato que se contradice no es un dato.

Lo tercero fue el costo del producto terminado: qué métodos de pago acepta, si anuncia retiro anticipado, si tiene creador de apuestas, si transmite en vivo. No son adornos. El creador de apuestas y el retiro anticipado son mercados adicionales, y cada uno se precia con su propio margen.

Lo cuarto fue la claridad de los términos. Un bono anunciado como 1.000 pesos sin depósito que en otro apartado aparece como bono con primer depósito no es un bono ambiguo: es dos bonos incompatibles con una sola cifra. Esa clase de contradicción pesa más en la evaluación que el tamaño del bono.

Lo que no se usó como criterio: el tamaño del bono de bienvenida por sí solo. Un bono grande con un requisito de apuesta desconocido es un titular, no una oferta.

Marca Permiso de la SEGOB tal como lo declaran las fuentes Lo que dice de sí misma su propia ficha
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V., según una compilación pública El permiso de la SEGOB, mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Betcris Permiso de su permisionario a nombre de Producciones Móviles; el número de su propio pie de página y el de la compilación no coinciden, por eso no se imprime Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como depósitos, sin montos mínimos; parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y retiros rápidos
1xBet DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según una compilación pública Opera bajo permiso de la SEGOB; su aplicación en la App Store figura a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta a la del titular
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx Opera bajo permiso de la SEGOB
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación Opera bajo permiso de la SEGOB
Pickwin Permiso de su permisionario a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora; las fuentes se contradicen sobre el número y no se imprime Opera bajo permiso de la SEGOB
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como operadora Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo para mayores de 18 años
Betway 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx Opera bajo permiso de la SEGOB
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas

La primera columna se lee de arriba abajo y deja una impresión incómoda: solo dos marcas de las nueve —Caliente y Codere— publican su número en un lugar que puedes verificar tú mismo sin depender de una compilación de terceros. Las demás aparecen con su número en un sitio que a su vez advierte que la lista oficial no pudo abrirse. Eso no las convierte en irregulares. Las convierte en marcas cuyo permiso, hoy, no puedes comprobar en la fuente pública que debería existir, y ese es un dato que un apostador mexicano necesita antes de depositar, no después.

La segunda columna tiene un hueco que salta a la vista: cuatro marcas declaran únicamente que operan bajo permiso de la Secretaría y nada más. No es un error de transcripción. Una marca que no publica detalles de su catálogo en los canales que revisamos simplemente no dejó material para comparar, y aquí no se rellena el hueco con impresiones. Si eso te importa —y debería importarte si vas a depositar dinero— el catálogo completo está en su propio sitio, y revisarlo toma cinco minutos.

Panorama: las nueve plataformas, una por una

Las reseñas que siguen están ordenadas según el conjunto de marcas que opera en México al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación, tal como lo declaran sus propias fuentes. No es una recomendación y no cubre el mercado completo: la ausencia de una marca en esta lista no significa que no tenga permiso. Cada reseña parte de lo que la marca publica de sí misma y termina en un juicio.

Codere: el catálogo más ancho y el cierre de cuenta más visible

Codere es la marca que más material deja sobre la mesa. La ficha de su aplicación —publicada por Codere Newco, S.A.U., disponible desde enero de 2017 y actualizada el 20 de agosto de 2026— declara permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Su catálogo pasa de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.

El detalle que más me dice no es el catálogo, es la política de cierre de cuenta. Casi ninguna marca pone esa frase en su ficha; muchas la esconden en los términos. Que esté ahí junto al aviso de juego responsable sugiere una operación que asumió la parte incómoda del negocio. Los depósitos por OXXO son el otro punto interesante: pagar en efectivo en tienda y aun así pasar por verificación de identidad es exactamente el camino que quieren los apostadores que no usan tarjeta, y ese camino también los deja registrados.

El bono tiene la letra pequeña repartida: hasta 7.000 pesos es un techo, y el requisito de apuesta que lo condiciona no se declara en la ficha. Es la composición típica del mercado mexicano, y el apostador que quiera saber qué le pide ese bono tendrá que leer los términos de la promoción antes de depositar, no después. Sobre esto, la marca no ofreció más información.

A quién le conviene: a quien juega muchos deportes distintos y quiere una plataforma con mercados de sobra, no un bono gigante. Es la más completa de la lista en cobertura.

Betcris: pagos internacionales, una aplicación regional y un permiso que no se imprime

Betcris llega con una ventaja que se ve en la portada: los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos. La combinación de PayPal con OXXO es rara en el mercado mexicano y cubre dos públicos que casi nunca coinciden en una misma casa: el que quiere cargar desde una cartera digital y el que paga en efectivo en la tienda de la esquina.

Su aplicación —publicada por TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018 y actualizada el 28 de septiembre de 2026— funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, y destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La licencia de la empresa del sitio es de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

El problema es el permiso mexicano. Producciones Móviles aparece en el oficio DGJS/405/2018 operando junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V., y el número que el propio pie de página de Betcris muestra no coincide con el que publica la compilación que también menciona a Producciones Móviles. Cuando la casa y el compilador no dicen lo mismo, imprimir cualquiera de los dos sería un acto de fe.

La fecha de vigencia de la licencia maltesa merece una lectura atenta, además: el 3 de noviembre de 2026 está a la vuelta de la esquina de esta página. Una empresa cuya licencia extranjera vence pronto y cuyo permiso local no es verificable en una fuente pública está en una posición que el apostador debería seguir, no asumir.

A quién le conviene: a quien quiere cargar y cobrar por PayPal y valora un catálogo orientado a apuestas a jugadores y parlays del mismo juego. Es también la opción natural para quien apuesta desde varios países de la región con una sola cuenta.

1xBet: permiso declarado, titular distinto en la tienda de aplicaciones

1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según una compilación pública. Ahí no acaba la historia: la aplicación en la App Store figura a nombre de 1XCorp N.V., una empresa que no es la del titular del permiso nombrado por esa misma compilación, y la compilación tampoco pudo confirmar el dominio 1xbet.mx.

Esa divergencia entre el titular del permiso y la sociedad que publica la aplicación no es un detalle contable. El permiso mexicano es intransferible y se otorga a un permisionario concreto; si la aplicación que descargas la firma otra sociedad, la cadena entre tu depósito y el permiso se alarga un eslabón que el apostador no puede recorrer desde su teléfono.

Más allá de esto, la información pública sobre la marca es escueta. No hay catálogo detallado, ni métodos de pago, ni condiciones de bono que se puedan citar.

A quién le conviene: a quien ya conoce la marca y juega principalmente mercados internacionales. Para un apostador que llega nuevo y quiere comprobar el respaldo antes de depositar, es de las más difíciles de verificar de la lista.

Novibet: permiso compilado y una ficha que no dice más

Novibet opera con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V., según una compilación pública que a su vez advierte que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. La marca declara operar bajo permiso de la Secretaría de Gobernación.

Ahí termina lo que su propio material aporta al comparativo. No publica en los canales que revisamos su catálogo de deportes, sus métodos de pago ni las condiciones de su bono de bienvenida.

Para el lector, eso significa trabajo extra: antes de depositar, la revisión no se puede hacer en esta página ni en la ficha de la tienda, sino en el propio sitio de la marca. Ahí están los momios reales, el mercado mínimo de apuesta y los términos de la promoción, que son las tres cosas que deciden el costo de jugar.

A quién le conviene: a quien ya tiene referencias de la marca y quiere probarla con un depósito pequeño. La verificación del permiso, en este caso, pasa por su propio sitio y no por una fuente pública.

Strendus: tres permisos declarados y un titular que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar

Strendus aparece con tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads, según la compilación que se consulte. Que una marca acumule tres permisos no es necesariamente mejor que tener uno: puede indicar un grupo con varias líneas de negocio autorizadas, o puede indicar que cada formato exige su propio permiso. Lo que sí implica es que su operación está sujeta a tres contabilidades auditadas y a tres fianzas, lo cual es un costo de cumplimiento real.

El desacuerdo sobre el titular es más molesto que grave, pero es un dato que un lector debe tener presente: cuando dos compilaciones nombran a sociedades distintas, la única forma de saber cuál firma el permiso es preguntarle a la marca.

La información pública de la marca se limita a la declaración de operar bajo permiso de la Secretaría. No hay catálogo ni condiciones que se puedan citar.

A quién le conviene: a quien busca una casa mexicana con presencia física conocida y no le importa hacer el trabajo de verificación en el sitio. La documentación para comprobar los tres permisos hay que pedirla, y pedirla es lo mínimo.

Pickwin: el permiso que aparece en el pie de otra marca

Pickwin es el caso más ilustrativo de por qué esta página no imprime números de permiso como si fueran oficiales. Las compilaciones se contradicen: una da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y esta segunda es precisamente la que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. El titular que se nombra es Producciones Móviles, S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.

Un apostador que lea esto con atención saca una conclusión práctica: en el mercado mexicano las marcas pueden compartir permisionario, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Eso no es ilegal, pero sí reparte la responsabilidad: el permiso que respalda a una marca puede ser el mismo que respalda a otra, y la contraparte legal de tus dos cuentas puede ser una sola.

Del resto, la marca declara operar bajo permiso de la SEGOB y poco más.

A quién le conviene: a quien ya juega en otra marca del mismo permisionario y busca un catálogo alternativo sin cambiar de contraparte legal. Como primera casa, la falta de detalle público hace difícil comparar.

Caliente: el permiso en su propio pie de página y una aplicación con transmisión en vivo

Caliente es la marca que más se parece a una plataforma completa, y su permiso es el único de los nueve que aparece en el pie de página del propio sitio: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora y con antecedentes del grupo en el sector. Eso significa que un lector puede abrir su sitio y ver el número sin depender de ninguna compilación.

La aplicación “Caliente Deportes”, publicada por esa misma operadora en la App Store de México —versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026—, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El pie de página del sitio insiste en la misma línea: apuestas prohibidas para menores, diversión con responsabilidad y sección de juego responsable.

Ahí llega el punto espinoso. En la portada del sitio se anuncian 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. El bono sin depósito, según reseñas de terceros, exigiría un rollover de diez veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra, así que no hay un número estable que se pueda citar con confianza. Dos cifras en la portada, dos ofertas que quizá no son lo que parecen, y una condición de apuesta que solo aparece en reseñas que no coinciden entre sí. Ese es un lector mal informado esperando a ocurrir.

A quién le conviene: a quien quiere una aplicación con transmisión en vivo y eventos virtuales, y valora poder comprobar el permiso en el sitio de la marca. Sobre el bono, la recomendación es la obvia: leer los términos de la promoción en el sitio antes de depositar, porque los números que circulan fuera no cuadran.

Betway: permiso compilado y una marca sin más que declarar

Betway aparece con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V., según una compilación pública que advierte que la lista oficial no pudo abrirse. El nombre del titular es digno de una pausa: un frontón es una instalación de pelota vasca, uno de los giros que la ley mexicana contempla con permiso propio, y es el tipo de titular del que la ley espera que pueda obtener permisos complementarios para apuestas remotas.

Más allá del permiso, la marca no aporta catálogo, métodos de pago ni condiciones de bono.

A quién le conviene: a quien conoce la marca de otros mercados y quiere una cuenta en México con un permisionario ligado a una instalación autorizada. Para comparar precios, habrá que mirar su propio programa de apuestas, porque aquí no hay nada que comparar.

Playdoit: precio claro en los pagos, condiciones borrosas en el bono

Playdoit es la única de la lista cuya ficha se contradice consigo misma en el mismo documento. Anuncia 1.000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Eso no es un detalle menor: son dos ofertas de naturaleza distinta con la misma cifra, y la que te toque cambia por completo lo que tienes que hacer para cobrarla.

Lo demás está bien detallado. La aplicación, publicada por Atracciones America, S.A. de C.V. en la App Store de México —disponible desde agosto de 2021, versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026—, cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable; el uso es para mayores de 18 años.

Esa promesa de “pagos inmediatos” merece la misma lectura fría que todo lo demás. La velocidad del retiro no es una característica del cariño de la casa: depende del método, de la verificación de identidad ya completada y de las ventanas de procesamiento bancario. Un retiro por SPEI no se comporta como uno por tarjeta, y ninguno de los dos se comporta como un depósito.

A quién le conviene: a quien quiere una aplicación ordenada con transmisión y retiro anticipado, y acepta leer los términos del bono antes de reclamarlo. La contradicción en la ficha es una advertencia sobre la letra pequeña, no sobre la plataforma.

Lo que cuesta cumplir un bono: la parte que nadie lee

Un bono de bienvenida se anuncia por su tamaño y se juzga por sus condiciones, y esas condiciones tienen un precio medible.

Piensa en una oferta de 1.000 pesos MXN cuyo requisito sea apostar el importe diez veces, un rollover habitual en el mercado mexicano. Cumplirlo significa mover 10.000 pesos en apuestas. Si ese monto se juega en un mercado de dos resultados con momio 1,90 por lado —el mismo ejemplo de arriba—, la casa se queda alrededor de 5,3 % de cada peso que pasa por la mesa. El costo esperado de cumplir el bono es del orden de 530 pesos MXN sobre los 10.000 apostados, en promedio y bajo el supuesto de que solo se apuesta el importe del bono. Es un costo esperado, un promedio sobre muchas apuestas, no una pérdida segura ni una ganancia segura: en una sola jugada puedes ganar o perderlo todo.

Ahí está la trampa aritmética. Si el bono es de 1.000 pesos y cumplirlo cuesta en promedio poco más de la mitad, el regalo real es bastante más pequeño que el titular, y empeora cuanto más alto sea el rollover o más abierto el mercado en el que lo cumples. Un rollover de diez veces en un mercado con 5,3 % de margen deja la mitad del bono en el camino; el mismo rollover en un mercado secundario con 10 % de margen se come el bono entero antes de que puedas retirar nada. La diferencia entre un bono que vale la pena y uno que no está en el numerador del mercado que elijas para cumplirlo.

Y está el detalle que rara vez se explica: solo cuentan las apuestas que alcanzan el momio mínimo que fija la promoción. Si el requisito exige momios de 1,50 o más, una apuesta a 1,30 no avanza el rollover aunque muevas dinero. El apostador que cumple un rollover con selecciones de momio bajo puede mover el importe completo y seguir sin haber cumplido nada.

De ahí salen tres reglas que conviene aplicar en orden: primero, mira el momio mínimo antes que el tamaño del bono; segundo, cumple el requisito en mercados principales donde el margen es más estrecho; tercero, no aceptes un bono cuyo plazo no puedas cumplir jugando como juegas normalmente. El bono no cambia tu forma de apostar; tu forma de apostar decide si el bono cuesta poco o mucho.

Todo esto es más fácil de decir que de hacer porque las condiciones no siempre están donde deberían. Playdoit describe su bono de 1.000 pesos de dos maneras incompatibles dentro de la misma ficha. Caliente anuncia dos ofertas en portada sin aclarar si aplican solo a deportes. Codere publica un techo de 7.000 pesos y deja el requisito de apuesta para los términos. En las tres, la parte que decide si el bono vale algo no cabe en el anuncio, y ese es el punto.

Impuestos: el 50 % de IEPS, el ISR del premio y quién retiene

Aquí México se pone interesante, y también resbaloso. Lo que sigue es la mecánica del modelo, no asesoría fiscal.

Del lado del operador, el impuesto especial sobre producción y servicios aplica a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con una tasa de 50 % reformada en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. La misma fracción alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base es el punto delicado: el texto legal habla del “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y por eso esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. La diferencia entre esas dos lecturas es enorme, y no está resuelta en el texto.

Lo que sí se puede decir con consecuencias prácticas es esto: un impuesto de esa magnitud sobre la actividad no lo absorbe una empresa por gusto. Después del aumento, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y en las cuentas del apostador aparece como bonos más magros, márgenes iguales o peores y promociones con más condiciones. El precio del bono no bajó por generosidad de nadie.

Del lado del jugador, el impuesto sobre la renta alcanza los premios. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su gravamen no excede 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que lleva el total alrededor del 7 % según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos MXN en el año deben reportarse en la declaración anual. Para eso, el operador emite un CFDI de retenciones.

El detalle que casi nadie menciona: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y este no es el lugar para improvisar una respuesta. Si tienes un premio de esa clase, la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal.

Y una advertencia sobre el alcance de todo lo anterior: es el marco de los operadores con permiso mexicano. Un operador que solo opera en el extranjero se rige por sus propias reglas, y ninguna de las obligaciones de este apartado lo alcanza automáticamente. La retención del ISR la practica quien paga, y quien paga desde fuera del sistema mexicano no tiene por qué retener nada.

Cuentas y cobros: el paso donde el costo se vuelve visible

Abrir cuenta en una plataforma de apuestas mexicana es más lento que registrarse, y esa lentitud es una característica, no una falla.

El recorrido es siempre parecido. Te registras con datos personales, depositas —por tarjeta, por SPEI, por OXXO o por cartera digital según la casa— y en algún punto antes de cobrar llega la verificación de identidad. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable en materia de prevención de lavado de dinero. Codere declara depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias; Betcris muestra Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI sin indicar montos mínimos. Ninguna de las tres declara un cargo por depósito o retiro, lo cual no significa que no exista: significa que no lo anuncia, y ese silencio es parte del precio.

El momento que decide todo es el retiro, y aquí hay una regla que vale más que cualquier promesa de velocidad: los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador. Eso impide que alguien más cobre por ti y obliga a que la verificación de identidad esté cerrada antes de que el dinero salga.

Sobre los plazos, los números publicados son escasos y poco fiables. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos; Betcris destaca retiros rápidos en su aplicación. “Rápido” no es una cifra, y quien apuesta con un retiro atorado no necesita adjetivos, necesita una fecha. Lo que sí puedes hacer es prepararte: ten la identificación y el comprobante de domicilio cargados antes de tu primer retiro, y cobra antes de necesitar el dinero. Un retiro urgente es un retiro con menos opciones.

Queda un punto que afecta a los depósitos y no a las apuestas, y conviene tenerlo claro. México no tiene un límite legal de depósito para apuestas. Cualquier tope semanal o mensual que veas en una plataforma mexicana es una función de protección que la marca eligió ofrecer, no una obligación que la autoridad le impuso. Por eso los topes varían tanto de una casa a otra, y por eso no puedes contar con que sigan ahí. Es tu límite, no el suyo.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Revisa el pie de página del propio sitio: Caliente y Codere publican ahí su número de permiso. En las demás, el número proviene de compilaciones que advierten que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ese dato se lee como lo que declara la fuente, nunca como confirmación oficial. Pide el permiso por escrito si vas a depositar fuerte.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo que aposté y el momio?

Multiplica lo apostado por el momio. Si apuestas 1.000 pesos MXN a un momio de 1,90, un acierto te devuelve 1.900 pesos: recuperas tus 1.000 y ganas 900. La devolución es la apuesta por el momio y la ganancia neta es la apuesta por el momio menos uno. En un parlay, los momios de cada selección se multiplican entre sí.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Suma las inversas de todos los momios de un mismo mercado y divide uno entre ese total. Con dos resultados a 1,90 y 1,90, la devolución ronda 94,7 % y el margen 5,3 %; con los dos lados a 1,80, la devolución baja a 90 % y el margen sube a 10 %. Un mercado con finales ajustados y muchos empates probables esconde márgenes más altos.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

En México no existe un límite legal de depósito ni de pérdida, y no hay registro nacional de autoexclusión, así que los topes son funciones que cada marca ofrece a su criterio. Búscalos en la configuración de tu cuenta o en su sección de juego responsable. Algunas ofrecen pausas, límites de depósito y autoexclusión interna; conviene fijarlos antes de la primera apuesta.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Sí, los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su gravamen no excede 6 %, y 21 % cuando lo supera. El operador emite un CFDI de retenciones. Premios superiores a 600.000 pesos MXN al año se reportan en la declaración anual.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

No tendrías autoridad mexicana a la que reclamar tu saldo, ni controles de identidad y de origen de fondos aplicables, ni comprobante de retenciones. El bloqueo es el riesgo más concreto: bet365 y Betano quedaron deshabilitadas desde noviembre de 2025, con resoluciones judiciales cambiantes, y un saldo dentro de una casa bloqueada no se retira. No está establecido que apostar ahí constituya delito para el jugador: ni se afirma ni se niega.

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