El listado de apuestas deportivas en México, con el costo real de cada oferta

Updated noviembre 2026
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Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera

Datos actualizados el noviembre 5, 2026; los permisos de la SEGOB se verificaron contra los pies de página y las fichas de aplicación que cada operador publica, y las reseñas de comparación que citan el número.

México no tiene licencia de apuestas en línea. No existe. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación concedido a un permisionario con casino o sala de apuestas físicos, y una marca digital colgada de ese permiso como una enredadera de una barda ajena. La diferencia entre “licencia” y “permiso” no es un tecnicismo de abogados: define quién responde ante la autoridad, quién tiene que llevar cuentas trimestrales auditadas y quién puede perderlo todo de un día para otro por el bloqueo de un dominio.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Quien busca un listado de apuestas deportivas suele querer dos cosas al mismo tiempo: saber dónde puede registrarse hoy y saber si eso es legal. La segunda respuesta es incómoda y conviene darla de frente. Bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos —publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947— los juegos de azar y las apuestas están prohibidos en todo el territorio, salvo aquello que la autoridad autoriza expresamente. El Reglamento de esa ley, en su artículo 2 reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado: lo que no está previsto de manera expresa, queda prohibido. Ningún artículo de ninguna de las dos normas menciona el juego en línea.

De ahí sale todo lo demás. Un sitio web no puede tener permiso propio; opera a través del permiso de un tercero que sí tiene un centro de apuestas remotas autorizado. La palabra correcta es permiso, nunca licencia, y el titular es el permisionario, no la marca.

La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al momento de este recuento. Eso significa que cada número de permiso que aparece más abajo viene del pie de página del propio operador o de una compilación de sitios de comparación, y así hay que leerlo: según la fuente que lo publica, no confirmado oficialmente por la SEGOB. Cuando dos compilaciones se contradicen entre sí sobre el mismo número, aquí no se imprime ninguno. Un número inventado o mal copiado sería peor que un hueco: daría al lector la sensación de haber verificado algo que nadie verificó.

El marco normativo mexicano: permiso, no licencia, y nadie vigila el conjunto

La Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley en la vía administrativa. La Dirección General de Juegos y Sorteos, dentro de ella, autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y lleva los procedimientos de sanción. Esa división de tareas importa para entender qué se puede exigirle a quién cuando algo sale mal.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Quién autoriza, quién inspecciona y qué tipos de permiso existen

La propia ley de 1947 reparte facultades que casi nadie lee: la SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), prohíbe que un local de apuestas esté cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y cuenta con la cooperación de estados y municipios (artículo 10). El Reglamento reformado en 2023 añade dos piezas que ordenan todo el sector. Su artículo 1 sitúa la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos en el ámbito federal, con excepción de lo que corresponde a la Lotería Nacional. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal quiere decir que vence, que se revisa y que puede no renovarse.

Los dos tipos que sostienen el negocio digital son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un fiado o fianza (artículo 29).

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Ese artículo 29 es, en la práctica, lo único que separa estructuralmente a esta industria de un sitio puramente especulativo. No es un sello de calidad, pero sí una obligación rastreable.

La supervisión tiene un agujero del tamaño del mercado. La DGJS publica —o se supone que publica— un PDF con los sitios autorizados, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Sigue sin haberlo. Los conteos de sitios de apuestas que circulan en la prensa se contradicen sin remedio: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras en la mano, ningún recuento honesto puede decir cuántas casas operan legalmente en el país. Cualquier listado que afirme un total exacto está adivinando.

Prohibición de lo no previsto y el uso de un permisionario local

El artículo 2 del Reglamento merece releerse porque explica el modelo entero de la industria. Prohíbe la actividad de apuestas y sorteos no prevista de manera expresa. Traducido: la autoridad no tiene que demostrar que algo está mal para cerrarlo, le basta con que no esté escrito. Y muchas marcas extranjeras resuelven su presencia en México con un permisionario local que presta su permiso, de modo que un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez.

Eso tiene una consecuencia concreta en la comparación entre casas. Dos sitios con nombres distintos, colores distintos y bonos distintos pueden compartir titular. Pedir el número de permiso antes de depositar no es paranoia; es la única forma de saber cuántos jugadores comparten el mismo respaldo legal.

Sobre qué se puede apostar, la regla es de una simplicidad brutal. Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen mención separada en los artículos del Reglamento que se revisaron: no están prohibidos por nombre, no están autorizados por nombre. El cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones sigue sus propias reglas, y los menores de edad nunca pueden participar en él (artículo 5). No se encontró ninguna disposición sobre bolsas de apuestas —los exchange— y este texto no afirma que exista una en México. Tampoco hay reglas sobre eventos restringidos: ni ligas menores ni categorías inferiores aparecen mencionadas. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Edad, identidad y protección del jugador en las normas

El Reglamento prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas (artículo 5), pero no fija una cifra. La cifra la ponen las marcas: 18 años en sus fichas de aplicación y en sus pies de página. No hay una edad legal de juego establecida en la norma federal.

Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que deben pedirse no están fijados en ningún artículo que se haya leído.

Y aquí viene el punto que más afecta al lector en el día a día: no existe un registro nacional de autoexclusión. Una persona que quiera cerrarse el acceso al juego en todo el país no tiene una puerta única donde hacerlo. Solo cuenta con las herramientas internas que cada marca ofrezca en su propia plataforma: pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria. Cada una con su alcance, ninguna con efecto fuera de sus propios muros. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni figura el cierre temporal de cuenta como obligación. La publicidad del sector muestra la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable, según un reporte secundario.

Bloqueos, amparos y por qué ninguna lista envejece bien

Entre 2025 y 2026 la autoridad dejó de moverse solo por escrito. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitados bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) como bloqueos vigentes desde noviembre de 2025. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Con ese historial, la única forma honesta de informar el estado de un dominio bloqueado es con su fecha pegada al lado. Todo lo demás envejece en tres semanas.

La reforma que muchos esperan tampoco llegó. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 —según lo reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, nada más. Sobre bolsas de apuestas, por si alguien llegó buscando una: no hay una sola disposición.

Ordenando las herramientas que sí existen, el mapa queda así: las obligaciones de cuentas auditadas, seguro y reportes de operaciones sospechosas viven en el artículo 29 del Reglamento, junto con los demás requisitos del permisionario; eso es lo que un permisionario debe cumplir de forma continua. La verificación de identidad y los reportes a la UIF y al SAT no vienen de ese artículo sino de la ley antilavado, y aplican porque el juego es actividad vulnerable. La autoexclusión es una herramienta propia de cada marca, y su alcance no es nacional.

Dos cosas que quiero decir sin adornos antes de seguir. La primera: lo que no sé con certeza lo digo como no sé. La segunda: la falta de un registro nacional de autoexclusión es un hueco de verdad, y los operadores no lo llenan con sus herramientas internas, porque ninguna te acompaña a la casa de al lado.

Prevención y juego responsable: lo que las marcas ofrecen cuando el jugador quiere parar

La prevención en México no baja de la ley. Baja de cada marca. No hay autoridad que imponga un piso común, así que lo que un jugador encuentra al buscar ayuda depende de dónde tenga la cuenta abierta, y eso es exactamente al revés de como debería funcionar.

Lo que la norma no fija y las marcas sí

La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento no establecen un límite de depósito, un límite de pérdida ni una cifra de edad. Las herramientas que existen —pausas, límites, autoexclusión voluntaria— son las que las marcas listan en sus propias fichas de tienda de aplicaciones. La palabra clave es “voluntaria”: el jugador decide, la casa ejecuta, y el efecto termina en la frontera de esa casa.

Sobre la Lotería Nacional el Reglamento no aplica, por su artículo 1. Los menores de edad no pueden estar en las áreas de apuestas de un establecimiento ni participar en el cruce de apuestas, pero la norma no les pone número. Y no hay registro nacional de autoexclusión, ni límite legal de depósito o de pérdida, ni cuenta de cierre temporal obligatorio. Volveré a esto una sola vez más, en la sección del marco normativo, así que quien quiera el detalle legal completo lo tiene donde corresponde.

Límites, pausas y autoexclusión en la práctica

Poner un límite en una de estas plataformas es un trámite de dos minutos dentro de la cuenta, y funciona. Funciona dentro de esa cuenta. Si el jugador tiene tres cuentas en tres casas, tiene tres trámites y tres techos independientes. Si la casa bloquea el acceso desde el país por decisión de la autoridad, el límite se va con ella sin que nadie avise.

La autoexclusión interna merece la misma advertencia con más razón: no impide abrir una cuenta en otro sitio, no impide el acceso a un casino físico, y no tiene respaldo en un registro que la autoridad pueda consultar. Es una promesa privada, no un candado público.

En la práctica conviene pedir los límites antes del primer depósito, porque después el jugador ya está dentro del ciclo de recargas y el propio comportamiento empuja hacia arriba. Un límite de depósito semanal puesto en la primera sesión cuesta cero y complica mucho menos que el mismo límite puesto tres meses tarde.

Verificación de identidad y control de operaciones

Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, lo cual es un candado útil: cierra la puerta al uso de la cuenta por terceros y deja rastro de la operación. Ningún artículo exige una lista concreta de documentos, así que lo que pida cada marca es decisión de cada marca.

Ese candado tiene un costo para el jugador: la verificación toma tiempo y puede frenar un retiro justo cuando el jugador quiere el dinero. Vale la pena saberlo antes y no durante.

Nada de esto es una garantía de conducta. Son mecanismos, y su eficacia depende de que el jugador los use antes de necesitarlos.

Dónde pedir ayuda y qué revisar antes de registrarse

La ayuda seria no la da la marca, la da un profesional. Los servicios de atención a problemas de juego son los de siempre, y conviene tenerlos a mano antes de que hagan falta, igual que el número de una aseguradora.

Para el jugador que quiere revisar por su cuenta antes de registrarse, hay tres cosas que se comprueban en dos minutos: el permiso y su número en el pie de página del propio sitio, el domicilio fiscal de la empresa operadora que aparece en los términos, y la sección de juego responsable real —no el enlace decorativo, sino una página con contenido—. Una casa que no publica su titular no está teniendo un descuido; está tomando una decisión.

Evaluación de las nueve casas: en qué se fija quien compara de verdad

Un listado de casas de apuestas sirve si dice sobre qué se comparó. Aquí se compararon cuatro materias —el permiso que la marca declara, sus momios, sus condiciones de bono y sus herramientas de juego responsable— y de esas cuatro, la que menos se explica en la publicidad es la que más cuesta.

Lo que cuesta cada comparación

El permiso: casi todas lo declaran, casi ninguna puede confirmarse uno por uno. Los momios: pocos publican su margen, y el margen es la tarifa que el jugador paga en cada boleto, gane o pierda. Los bonos: el mejor número suele llevar el peor rollover. El juego responsable: disponible en todas, con el mismo alcance limitado.

De esos cuatro criterios, solo uno afecta cada apuesta que una persona hará en su vida y no solo la primera. Es el momio. Por eso el orden de importancia que uso aquí no coincide con el orden en que las casas se anuncian.

Los momios no son un precio, son un precio con comisión escondida

Un momio de 1,90 en un mercado de dos resultados parece decir que la probabilidad de ese resultado es cercana al 50 %, y que la casa cobra por ser intermediaria. Ahora el número.

Tomemos un mercado ilustrativo de dos resultados, ambos a momio decimal 1,90 —es un ejemplo redondo, no un precio cotizado por ninguna casa—. La suma de los inversos de los momios da 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), es decir 1 ÷ 1,052631…, que deja una devolución de mercado del 95 %. El margen de la casa es el resto: 5 %.

Ese 5 % no se cobra aparte. Está dentro del momio 1,90, y cada peso apostado en ese mercado paga esa comisión aunque la apuesta gane. La conclusión aplica a lo que la casa se queda por unidad apostada en ese mercado, y solo eso: no dice qué tan probable es el resultado ni qué resultado saldrá.

Lo importante es la banda. Un mercado de dos resultados con ambos lados en 1,90 deja una devolución en torno al 95 %, y con eso el margen ronda el 5 %. Si los momios bajan a 1,85 por lado, la devolución cae y el margen sube por encima del 5 %. Si suben a 1,95, el margen baja del 5 % pero sigue existiendo. La diferencia entre un mercado a 1,90 y otro a 1,85 parece mínima en la pantalla y no lo es: mil pesos apostados en esa diferencia son cuarenta y ocho pesos de diferencia en el retorno esperado a lo largo de muchas apuestas, asumiendo que el jugador apuestra el mismo monto en el mismo mercado muchas veces.

Hay un detalle práctico. Las casas que presumen “los mejores momios” sin publicar un margen están pidiendo que el jugador lo calcule por ellas. Se hace en diez segundos con la fórmula de arriba, con una calculadora de teléfono, en los dos o tres mercados que esa persona apuesta de verdad. No hace falta hacerlo en los trescientos mercados del programa; hace falta hacerlo en los propios.

Antes de esa cuenta, el registro con el margen y su condición. Con momios parejos de 1,85, el margen se va claramente por encima del 5 %. Con momios de 2,00 por lado el margen baja a cero y la casa no cobra nada, algo que en el mercado real no ocurre nunca en un mercado completo. La cifra de 5 % solo vale para el caso de 1,90 calculado.

Conviene además comparar peras con peras: el margen de un mercado de dos resultados no es el margen de un mercado de hándicap, ni el de un más/menos, ni el de un parlay. Cada uno tiene su propio precio, y el parlay casi siempre peor, porque los márgenes se multiplican al multiplicarse los momios.

Comparación de las marcas revisadas

Casa Permiso SEGOB que declara (según la fuente, sin confirmar oficialmente) Lo que su propia ficha dice del juego
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo para mayores de 18 años
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. —
Pickwin No se imprime: las compilaciones se contradicen entre sí —
Betcris No se imprime: el número del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario difieren Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y atención en español
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx Retiro anticipado, apuestas en vivo con transmisión, “Playboost” para aumentar ganancias y atención las 24 horas
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx —
1xBet DGJS/0002/2020, según la fuente Apuestas Legales, que tampoco pudo confirmar el dominio ni la lista oficial —
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la fuente Apuestas Legales Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx —

Las casillas vacías son casillas vacías, y no me voy a disculpar por ellas. Cuatro de las nueve fichas que se revisaron no describen en detalle su producto deportivo; describen su permiso, su app y sus métodos de pago, y eso es todo lo que hay. Si el lector quiere saber qué ofrece Strendus en mercados de futbol o si Novibet tiene creador de apuestas, la respuesta está en el programa de esa casa y en ningún otro lado, y compararla con lo que no se describe sería inventar.

Hay un punto que la tabla sí revela y que no se ve a primera vista. El número de permiso que una compilación atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. No es una casualidad ni un error de copiado: es la estructura del modelo mexicano, donde un permisionario presta su permiso a más de una marca. Dos casas “distintas” pueden compartir titular legal, y con él las obligaciones del artículo 29 y la responsabilidad ante la autoridad.

El lector que quiera usar el permiso como criterio tiene que hacer algo que la tabla no puede hacer por él: abrir el pie de página de cada sitio, buscar el número y el nombre del titular, y comparar los titulares entre sí. La columna de arriba dice qué declara cada marca; no dice si dos marcas son la misma empresa.

Panorama de las apuestas en México: cómo funciona un boleto por dentro

Un boleto de apuestas es un contrato corto con tres números y una condición. Monto, momio y resultado posible. La condición es que el evento se dispute y termine como el boleto pide.

El momio, el boleto y el retorno

El vocabulario es mexicano y conviene no mezclarlo. El momio es el precio de la apuesta, no la cuota. El boleto, cupón o ticket es el comprobante y el contrato. La apuesta sencilla tiene un solo resultado; el parlay, también llamado combinada, encadena varios y multiplica los momios de las patas entre sí para formar un solo precio. La apuesta en vivo es la que se hace con el partido en curso. El hándicap ajusta un resultado por una ventaja o desventaja; el más/menos apuesta a si el total de algo supera o no una línea. El cash out o retiro anticipado permite cerrar la apuesta antes del final.

El retorno de una apuesta ganadora es simple. Retorno = monto apostado × momio. Si alguien apuesta 500 pesos a un momio decimal 1,90 y acierta, recibe 950 pesos de vuelta, de los cuales 450 son ganancia y 500 son su propio dinero. La ganancia neta es el monto multiplicado por (momio − 1), es decir 500 × 0,90 = 450 pesos. En un parlay, los momios de las patas se multiplican; dos patas a 1,90 dan un momio combinado de 3,61, y el retorno sobre los mismos 500 pesos sería de 1.805 pesos, siempre que ambas patas acierten.

Los momios que se ven en pantalla son decimales. Cuando alguien los cita como “cuota”, está usando el término de otro país; en México se dice momio, y no es un capricho regional, es lo que la casa mexicana pone en su programa.

El mecanismo del margen

La casa no cobra una comisión aparte. Cobra dentro del precio. Un mercado completo reparte entre todos los resultados posibles una probabilidad que suma más de 100 %, y ese excedente es el margen. Es la tarifa que un jugador paga en cada apuesta, incluidas las que gana, y es el motivo por el que el jugador promedio de un mercado sin ventaja pierde lentamente aunque el 50 % de sus apuestas entren.

Por eso el margen es un criterio de comparación que casi nadie usa y que debería usarse primero. El bono es dinero que se ve una vez; el margen es dinero que se cobra cada semana. Cambiar de casa por un bono de 1.000 pesos y quedarse ahí con momios peores cuesta más de lo que el bono regala, sobre todo si el bono está atado a un rollover.

Apuestas sencillas, combinadas y mercados

Una apuesta sencilla se evalúa con un solo momio. Una combinada multiplica los momios de sus patas, y por eso el margen efectivo que carga también se multiplica: cada pata trae su propia comisión, y el resultado final acumula todas. Eso hace que un parlay de cinco patas sea mucho más caro por peso apostado que cinco apuestas sencillas separadas, antes incluso de considerar la probabilidad de acertar todas. El hándicap y el más/menos son mercados con su propio precio, y su margen no se puede leer del margen de un 1X2.

El monto mínimo por boleto y los momios mínimos que cuentan para un bono son condiciones de cada casa, no del mercado. Un jugador que apueste montos bajos debe revisarlas antes de calcular cuánto le va a costar cumplir cualquier requisito.

Momios y apostadores en el Mundial 2026

El Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, y se habla de él en pasado. Los mercados que movilizó —campeón, ganador de grupo, goleador, marcador exacto— se liquidaron hace meses y no son una referencia vigente para apostar hoy. Quien llegue buscando un listado de apuestas del campeón del mundo está consultando un archivo.

Lo que sí queda de aquel torneo son los hábitos de apuesta que dejó: mercados de campeón con márgenes amplios, combinadas largas y un volumen de apuestas en vivo que las casas mexicanas ya usan como argumento comercial. Y queda una lección que aplica a cualquier torneo grande: en los mercados de favoritos extremos, el margen suele ser más benigno en apariencia y peor en términos absolutos, porque el precio se comprime hacia el 1,00 y la comisión relativa aumenta.

Las nueve casas, una por una

Los nueve operadores que siguen operan bajo un permiso de la SEGOB descrito por sus propias fuentes. La lista no es una recomendación y no es todo el mercado: una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso.

Caliente: el permiso más antiguo de la lista y un bono que no cierra sus condiciones

El permiso de Caliente —DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio— es de los más antiguos de este recuento, con fecha de 1997, y la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., que a su vez es la empresa que publica la app “Caliente Deportes” en la App Store de México, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

La app trae lo que uno espera de la marca más grande del país: transmisión en vivo, creador de apuestas con el nombre de “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y uso exclusivo para mayores de 18 años.

En el encabezado de caliente.mx se anuncian dos ofertas al mismo tiempo: 1.000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos. La página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.

El detalle que sí importa: según reseñas de comparación, el bono sin depósito de 1.000 pesos exige un rollover de 10 veces. El plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra, de modo que ni siquiera quien busca el dato lo encuentra consistente. Un rollover de 10 veces sobre mil pesos pide apostar diez mil pesos antes de retirar algo, y solo cuentan las apuestas a partir de cierto momio mínimo. Es un requisito normal para el tamaño del bono, y sigue siendo diez veces el regalo.

Juicio: el respaldo de permiso de 1997 y la app más completa del grupo son lo que sostiene a Caliente, pero quien entra por los 1.000 pesos sin depósito hará bien en leer el detalle antes de aceptar, porque la portada no se lo da.

Betway: un permiso de compilación y un producto que su propia fuente no detalla

Como se explica en el marco normativo, Betway tiene el permiso 4184, según la información pública recopilada, con titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Esta es la información disponible sobre su operación.

Eso no significa que Betway no tenga programa de apuestas. Significa que ninguna fuente descriptiva lo detalla, y que este texto no lo va a inventar.

Veamos el mismo hueco con más calma. El número 4184 no lleva nombre de compilación en su formato —los demás de la lista llevan claves largas con año— y proviene de un sitio de comparación, no del pie de página del propio operador. Quien quiera usar ese número como criterio debe abrir betway.mx y buscar en el pie de página lo que ahí se declare, porque esa es la única versión que la casa misma respalda.

Juicio: con lo que hay, Betway aparece como una marca cuyo respaldo se apoya en una compilación y cuyo producto deportivo el jugador tendrá que evaluar por sí mismo, en pantalla y con sus propios criterios de momio.

Pickwin: cuando las fuentes se contradicen, el número no se imprime

Aquí el problema es de aritmética documental. Una fuente da como permiso de Pickwin la clave DGJS/DCRCA/1584/2019, otra da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con titular Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Las claves no son variantes de un mismo número; son números distintos, y el segundo es el que aparece en el pie de página de Betcris. Es decir, la fuente que atribuye ese permiso a Pickwin podría estar copiando el permiso del permisionario que opera ambas marcas, o podría estar equivocada. Con esa duda, aquí no se imprime ningún número.

Hay una lección de método en el caso. Cuando dos listados de sitios de comparación se contradicen, el error no está en uno de ellos por regla general: puede estar en los dos, y puede venir de que ambos copian del mismo permisionario que presta su permiso a varias marcas. Eso ya lo explicamos en la sección del marco normativo, y aplica directamente a este caso.

Juicio: sin un número confiable, el permiso de Pickwin no sirve hoy como criterio de comparación, y el jugador que quiera usarlo tendrá que pedir el número completo a la casa y contrastarlo con el titular que aparezca en los términos.

Betcris: un pie de página sólido, un permiso contradictorio y una licencia europea vigente

Betcris es la casa con más documentos en la mano. Su pie de página muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018 —y ese número es el mismo que uno de los que se atribuyen a Pickwin—. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., y esa sociedad opera con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa licencia europea es una distinción real en esta lista, y conviene decir exactamente qué significa: Betcris no es la única marca con un permiso mexicano, es la única del grupo revisado que declara además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta. No convierte su operación mexicana en europea, ni cambia el hecho de que la responsabilidad local recae en el permisionario.

En la operación, la app “Betcris – apuestas y casino”, publicada por TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018 y su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026; funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos con pago local y atención en español. En su página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados.

Sobre la contradicción del permiso hay que ser claro: el propietario publica una tabla con un número y el pie de página del sitio muestra otro, y ninguno se imprime aquí como cifra única. No es un vacío de la casa, es un detalle sin resolver de sus propias fuentes.

Juicio: es la casa con más piezas documentales y la única con licencia europea declarada, además de la más clara sobre retiros; su permiso mexicano es el punto que el jugador debe preguntar antes de depositar, no el que debe dar por hecho.

Playdoit: dos bonos distintos en la misma ficha y una promesa de pago inmediato

Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con titular Eventos Festivos de México. Su app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México —nombre de empresa distinto al del titular del permiso—, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

El producto se describe bien: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.

El bono de bienvenida es donde se enreda todo. La ficha anuncia 1.000 pesos, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las dos cosas no pueden ser ciertas al mismo tiempo, y una promoción que se describe de dos maneras en la misma página no tiene condiciones claras, tenga el número que tenga. La diferencia no es menor: un bono sin depósito es dinero regalado con condiciones; un bono sobre primer depósito exige poner dinero propio para activarlo.

Juicio: la app es una de las más completas en mercados y transmisión, y su bono es el que menos claridad tiene de la lista; conviene preguntar antes de depositar si el bono requiere depósito o no.

Novibet: un permiso reciente y un producto que el jugador tendrá que ver por sí mismo

Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La clave lleva año 2020, lo que la convierte en uno de los permisos más nuevos de este grupo, y esa es toda la información descriptiva disponible.

No hay en el recuento una ficha de aplicación que detalle su programa deportivo ni sus métodos de pago. Quien quiera saber si Novibet cubre los mercados que le interesan, cuántos deportes ofrece o si tiene retiro anticipado, tiene que abrir el sitio y verlo.

Lo que sí se puede decir con lo que hay es que un permiso de 2020 no es mejor ni peor que uno de 1997 en términos legales —ambos son actos administrativos temporales sujetos a las mismas obligaciones del Reglamento—, pero sí sugiere un ciclo de revisión más reciente.

Juicio: marca con respaldo documental declarado y poca información pública sobre su producto; es una opción que exige revisión directa en pantalla antes de comprometer dinero.

1xBet: el permiso declarado y la duda sobre quién opera el dominio

El permiso de 1xBet aparece como DGJS/0002/2020, según la fuente Apuestas Legales, con titular Entretenimientos Naturales. La misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la DGJS, y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada por la compilación.

Esa discrepancia entre la empresa de la app y el titular del permiso es el dato más relevante de todo el bloque. Significa que ni la propia fuente que da el número puede decir con seguridad qué entidad opera el dominio. No es una acusación; es un estado de la información.

No hay ficha que describa su programa deportivo, sus métodos de pago ni sus condiciones de bono.

Juicio: el permiso existe en el papel de una compilación, pero la cadena entre dominio, operador y titular no está clara, y esa cadena es precisamente lo que un jugador querría verificar antes de registrarse.

Codere: la ficha de app más informativa y un margen que nadie publica

Codere declara dos permisos: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, con titular Libros Foráneos S.A. de C.V., la sociedad que corresponde a Codere México. Su app figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.

La ficha de la aplicación es, con diferencia, la más explícita de todo el grupo en dos puntos que importan. Primero: dice que la marca opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es decir, menciona el cierre de cuenta como política publicada, cosa que ninguna otra ficha hace. Segundo: cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.

También anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Sobre ese bono no hay condiciones de rollover descritas en la ficha, así que el número existe y el costo del número no.

Ese “hasta” merece una línea. Un bono de hasta 7.000 pesos significa que alguien que deposite menos recibirá menos, y que el monto completo depende de cuánto ponga el jugador. Es una cifra techo, no una cifra de entrada, y la publicidad la presenta igual.

Juicio: dos permisos vigentes en fechas distintas, la ficha más transparente en materia de juego responsable y un bono cuyo techo dice más que su base; es la casa que mejor explica sus propias reglas de cierre de cuenta.

Strendus: tres permisos, dos titulares y ningún producto descrito

Strendus aparece con tres claves: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones no coinciden en el nombre de quién respalda la marca. Tres permisos y dos versiones del titular es bastante desorden para una sola casa.

No hay ficha de aplicación en el recuento que describa su programa deportivo, sus métodos de pago ni sus bonos. Los tres permisos por sí solos no dicen nada sobre el producto.

Hay que decirlo con precisión: la diferencia entre “Atracciones y Emociones Vallarta” y “New Ads” no es un detalle de redacción, son dos sociedades distintas, y solo una puede ser la que tiene el permiso. Mientras no se aclare, el respaldo de Strendus es un respaldo con nombre incompleto.

Juicio: tres permisos declarados y dos posibles titulares dejan al jugador sin la pieza más básica del criterio legal, y sin ficha de producto que compense; es la ficha que menos permite juzgar de todo el grupo.

Lo que ninguna casa de esta lista resuelve

La comparación de las nueve fichas deja un patrón que no depende de ningún número. Cuatro de las nueve no describen su producto deportivo en absoluto. Tres publican un bono cuyo costo real no está en la misma página. Ninguna publica su margen, ni se le ocurriría. Y las nueve, sin excepción, ofrecen herramientas de juego responsable cuyo límite conocemos: terminan en la puerta de su propia cuenta.

Quien lea este listado buscando un ganador se va a decepcionar. No hay un ganador. Lo que hay es un conjunto de casas con respaldo legal incompleto, instrumentos de comparación que el jugador tiene que accionar por su cuenta y una autoridad que bloquea dominios de un día para otro. Sobre el acceso, hay un punto de partida verificable: la lista de sitios autorizados que la DGJS publica —o debería publicar— en formato PDF. Una página que llegue a un operador y que ahí se detenga está incompleta, y nunca lo estará tanto como el registro público que el Congreso ya pidió y todavía no existe.

Impuestos sobre las apuestas en México: quién retiene y cuánto

Hay dos impuestos en juego y se confunden todo el tiempo. Uno lo paga el operador y acaba dentro de las condiciones del bono. El otro lo paga el jugador y aparece en el retiro.

IEPS: el impuesto que el operador absorbe en el bono

El operador paga IEPS conforme a la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 subió la tasa y entró en vigor el 1 de enero de 2026: de 30 % a 50 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea ofrecidos por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base del impuesto no está establecida con claridad. El texto revisado habla solo de “valor de la actividad”; la prensa lo describe como “monto total apostado”. La diferencia entre las dos lecturas es enorme, y como no está fijada, este texto no afirma ni que sea el 50 % de lo apostado ni que sea el 50 % del ingreso bruto. Y no es un detalle contable para el jugador: después del aumento, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, lo que significa que el bono que ve hoy es en parte una decisión fiscal.

Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas; Nuevo León grava los montos apostados. Un jugador en Monterrey y uno en la capital no enfrentan el mismo costo indirecto.

ISR: la retención sobre premios y la declaración anual

El segundo impuesto sí toca al jugador directamente. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga el premio retiene 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %.

La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que lleva el total a alrededor de 7 % según un reporte secundario. Los premios superiores a 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Aquí aparece el hueco del sistema. El artículo 137 cubre los premios de juegos “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta es remitir al lector a un contador o asesor fiscal. No se puede decir qué pasa con ese dinero porque nadie lo ha fijado, y quien diga lo contrario está inventando.

Los operadores emiten un CFDI de retenciones por los premios gravados. Ese comprobante es la pieza que un jugador necesita si va a declarar, y vale la pena pedirlo aunque no se llegue al umbral.

Bonos, depósitos y el costo fiscal de una apuesta

Hay un punto que conecta el permiso con el dinero y que conviene decir sin rodeos. Una marca con permiso trae consigo un lugar legal en México, un respaldo de la SEGOB, controles de identificación y de lavado, y un CFDI de retenciones que la persona puede usar. Una marca offshore no trae ninguna de esas cuatro cosas, y un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

Este es el terreno donde la palabra “offshore” se vuelve concreta. No es un adjetivo moral, es una lista de cuatro cosas que faltan, y la más cara de las cuatro es el CFDI: sin comprobante de retención, el jugador no tiene cómo acreditar nada ante el SAT.

Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas en México

¿Cómo se comprueba que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando en el pie de página del propio sitio el número de permiso y el nombre del permisionario, y contrastando ese nombre con el titular que aparece en los términos legales. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos existe en teoría, pero no pudo abrirse al momento de este recuento, así que ningún número puede darse por confirmado oficialmente.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el monto apostado y el momio?

Se multiplica el monto por el momio decimal. Con 500 pesos a 1,90, el retorno es 950 pesos y la ganancia neta es 450, que sale de multiplicar 500 por (1,90 − 1). En una combinada los momios de las patas se multiplican primero y el monto se aplica al resultado final.

¿Cómo se descubre el margen que la casa cobra dentro de los momios?

Se suman los inversos de todos los momios del mismo mercado y se divide uno entre esa suma. Un mercado de dos resultados a 1,90 por lado da 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) = 95 % de devolución, y el margen es lo que falta: 5 %. Esa comisión está dentro del precio y se paga en cada apuesta, ganadora o no.

¿Dónde se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

En la configuración de la cuenta de cada plataforma, porque no existe un límite legal en México ni un registro nacional de autoexclusión. Las herramientas —pausas, topes de depósito, autoexclusión voluntaria— son internas de cada casa y solo funcionan dentro de ella. Conviene activarlas antes del primer depósito, no después.

¿Los premios pagan impuestos y quién los retiene?

Sí, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga el premio retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración correspondiente; el operador entrega un CFDI de retenciones.

¿Qué riesgo corre quien apuesta en un sitio sin permiso en México?

No se encontró una multa o delito establecido para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, y tampoco una exención, así que este texto no afirma ni lo uno ni lo otro. Lo que sí es concreto: sin permisionario local no hay CFDI de retenciones, no hay controles de identificación y lavado, y un saldo puede quedar congelado si el operador es bloqueado.

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