Las mejores apuestas deportivas de 2026: qué sostiene a cada casa y cuánto te cuesta creerle

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los registros de permisos que publican la Secretaría de Gobernación, la Dirección General de Juegos y Sorteos y las propias casas de apuestas.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

La legalidad de las apuestas deportivas en México: permiso, no licencia

Aquí conviene empezar por la palabra, porque la palabra es la mitad del problema. En México no existe una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso: un acto administrativo temporal que la Secretaría de Gobernación otorga a un permisionario, y ese permisionario es una empresa con domicilio, obligaciones y aval, no un servidor en una isla del Caribe.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente. Prohíbe en todo el territorio nacional los juegos con apuesta y las apuestas, salvo los que autoriza expresamente. No es una ley que permita apostar: es una ley que tolera una lista cerrada de excepciones. La Secretaría de Gobernación concede los permisos y vigila su cumplimiento (artículo 7), puede clausurar los locales que operan sin autorización (artículo 8), y ninguna casa puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9); los estados y los municipios colaboran con la federación (artículo 10).

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El Reglamento que desarrolla esa ley se reformó el 16 de noviembre de 2023, y el cambio importa para cualquiera que esté eligiendo dónde depositar. El artículo 1 reserva a la federación la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con la excepción de los de la Lotería Nacional. El artículo 2 hace algo que muy poca legislación se atreve a escribir: prohíbe toda actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista. Y el artículo 3 define el permiso como lo que es.

Ese artículo 3 es la pieza que un apostador debe entender antes de comparar momios. Un permiso no se compra, no se hereda y no se transfiere (artículo 31). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden pedir permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una garantía (artículo 29). Nada de eso lo hace un operador que atiende al público mexicano desde el extranjero.

Los centros de apuestas remotas y la figura del permisionario

El texto leído del Reglamento no dice “apuestas en línea” en ningún artículo. Esa frase no existe en la ley mexicana, y quien la use para vender confianza está improvisando. Lo que sí existe son dos giros de permiso vinculados al tema: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los dos se otorgan a personas físicas o morales que ya operan un establecimiento autorizado.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

De ahí sale la práctica que explica por qué tantos sitios comparten dueño. Y es una sola empresa la que sostiene varios escaparates digitales, de modo que al cambiar de marca el apostador puede estar cambiando de piel sin cambiar de manos. La consecuencia práctica es sencilla: dos casas distintas pueden compartir el mismo permisionario, el mismo aval y el mismo procedimiento de retiro, aunque sus bonos y sus momios no se parezcan en nada.

Consecuencia para el apostador: cuando revises a quién le estás dando tus datos biométricos y tu INE, el nombre que importa no es el del sitio, sino el del permisionario que aparece en el aviso de privacidad y en el pie de página.

Lo que la DGJS publica y lo que no se puede abrir hoy

La Dirección General de Juegos y Sorteos es el brazo que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, y el que instruye los procedimientos de sanción. Su listado público de sitios autorizados es la herramienta que todo mundo cita y casi nadie abre.

El listado oficial no pudo abrirse, así que ningún número de permiso aparece aquí como confirmado por la autoridad. Esa advertencia no es un formalismo: es exactamente lo que un lector sensato debe reproducir en su propia cabeza. Los números que ves en el cuadro comparativo provienen de los pies de página de cada marca o de compilaciones de sitios especializados, según se indica en cada caso, y en dos marcas las compilaciones se contradicen entre sí.

Tampoco hay un conteo confiable de cuántos sitios de apuestas existen. Una nota menciona 136 sitios de apuestas; otra habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando dos cifras públicas se llevan ese tamaño de diferencia, la única conclusión honesta es que nadie está midiendo bien, y que el enunciado “hay N casas autorizadas en México” es una cifra decorativa.

El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto de permisionarios. La petición es de este año y sigue siendo una petición.

La reforma que aún no es ley

La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley. Si alguien te dice que “ya cambió la ley de apuestas”, ese alguien está leyendo una noticia como si fuera un decreto.

Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente, que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, fijaría la mayoría de edad en 21 años e incluiría autoexclusión. Es una propuesta, no un hecho, y una propuesta que lleva el sello de las que se presentan cada sexenio sin llegar al pleno.

Qué se puede apostar y bajo qué condición

Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos leídos del Reglamento, y eso se traduce en algo que el apostador nota rápido: cada casa arma su propio catálogo y sus propias reglas de cancelación de mercados.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”. Los menores de edad nunca pueden participar en el cruce de apuestas (artículo 5). Un mercado de intercambio de apuestas —lo que en el mercado anglosajón se llama exchange— no tiene previsión normativa: no hay disposición y, por lo tanto, no hay un exchange mexicano con permiso.

Eventos restringidos: no se encontró una prohibición específica sobre ligas menores o competencias juveniles. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).

Edad, identidad y lo que la ley no fija

El Reglamento (artículo 5) veda el acceso de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija un número. Los 18 años son lo que cada marca declara en su propia ficha y en su pie de página; una cifra legal de mayoría de edad para apostar no está establecida. Ese detalle decide discusiones familiares enteras y conviene tenerlo claro.

Las operadoras verifican identidad —lo que todo mundo llama KYC— y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exigidos no están en un artículo; están en el contrato de cada casa, que es donde el usuario los puede leer si se toma el trabajo.

No hay un registro nacional de autoexclusión. Cero. Las herramientas que existen —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son las que cada marca lista en su propia ficha, y su alcance termina en esa marca. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.

La publicidad debe mostrar la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario.

Juego responsable: lo que un límite te cuesta y lo que no te cuesta

Un límite de depósito no es un castigo ni una señal de que apuestas mal. Es una instrucción que le das a la casa sobre tu propio dinero, y se coloca antes de necesitarla.

Las herramientas voluntarias son lo único que hay, porque no existe registro nacional de autoexclusión. Cada casa ofrece pausas temporales, límites de depósito y autoexclusión interna, según lo que lista en su propia ficha. Cuando activas una autoexclusión con una marca, esa marca te cierra la puerta. Las demás no se enteran, y el dinero sigue disponible a dos toques de distancia en cualquier otro sitio. Ese es el hueco real del sistema mexicano, y es grande.

Cómo se fija un límite sin pelearse con el sistema

Un límite de depósito o de pérdida se pone en el perfil de la cuenta, antes de la verificación de identidad o justo después, y por lo general se aplica de inmediato para bajarlo y con retraso para subirlo. Esa asimetría es intencional y no la inventó nadie malintencionado: existe para que un mal día no se resuelva subiendo el techo de un clic.

El orden que funciona es aburrido. Primero la verificación de identidad, porque sin ella el retiro se atora y la tentación de volver a depositar mientras se resuelve es donde se pierde el control. Después el límite, puesto en un número que puedas sostener cuatro meses seguidos. Y al final el primer depósito, ya con las dos cosas amarradas.

Ninguna de estas herramientas es una defensa contra una casa que bloquea cuentas. Los saldos congelados en un operador intervenido quedan atrapados, y sobre eso no hay herramienta de juego responsable que sirva: eso se resuelve antes de depositar, eligiendo dónde, y está desarrollado en la sección sobre la legalidad.

La retención que nadie calcula al depositar

Aquí hay una asimetría que a los operadores les conviene no explicar. La casa paga el IEPS por la actividad, y el apostador paga el ISR sobre el premio, vía retención. En los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %.

La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios; con ella el total ronda el 7 %, según un reporte secundario. Y ojo con la palabra “definitiva”: la retención solo es pago definitivo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Un premio de más de $600,000 MXN en el año se reporta en la declaración anual, según el mismo reporte.

Traducción para quien apuesta con objetivos concretos: la retención muerde los premios altos, y quien apuesta sin acumular premios grandes casi no la siente. Los premios de sitios sin permiso viven en un terreno aparte: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio pagado por una casa sin permiso no está establecido. Ahí la respuesta sensata es consultar a un contador o a un asesor fiscal, no a la casa que te lo pagó.

El IEPS del operador también llega al usuario, y llega por la puerta del bono. Tras el alza del IEPS las operadoras rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto. Un “bono de bienvenida” más pequeño en 2026 no es generosidad de nadie: es el mismo dinero con otra aritmética detrás.

La lista de cotejo antes de depositar

Una credencial de elector a la mano, la cuenta bancaria a tu nombre, el aviso de privacidad abierto en otra pestaña y el número de permiso copiado en algún lado donde lo puedas volver a encontrar.

Cinco cosas se revisan en ese orden: que el pie de página nombre un permisionario con razón social completa; que la clave del permiso aparezca y empate con lo que la casa declara en tienda de aplicaciones; que la fecha de última actualización del aviso de privacidad no sea de hace cinco años; que exista una sección de juego responsable con al menos una herramienta que puedas activar; y que el método de retiro acepte una cuenta a tu nombre. Si algo de eso falla, no importa cuánto pague el bono.

Cómo se eligen las mejores casas de apuestas: los criterios y el costo escondido

El momio se lee como lo que paga la casa. Se debería leer como lo que se queda.

Cuatro cosas deciden si una casa merece el depósito, y ninguna de las cuatro es el tamaño del bono: la claridad de las condiciones, el peso del requisito de apuesta, el tratamiento de los retiros y la consistencia del permiso. El orden importa, porque un bono grande con requisitos imposibles vale menos que un bono chico que se libera sin drama.

El cálculo del margen sobre un mercado parejo

Todo mercado tiene un precio de entrada que la casa cobra sin decirlo, y se ve en los momios. Con dos opciones a momio 1.90 y 1.90 —un ejemplo ilustrativo, no un precio cotizado por ninguna casa—, la probabilidad implícita de cada lado es 1 dividido entre 1.90, o sea 52.63 %. Las dos suman 105.26 %, y ese excedente sobre el 100 % es el margen: la casa devuelve aproximadamente 95 % de lo apostado y se queda alrededor de 5 %.

Por eso el resultado se enuncia como banda y no como cifra única. En un mercado de dos resultados con momios entre 1.85 y 1.90 por lado, la devolución queda entre 92.5 % y 95 %, y el margen entre 5 % y 7.5 %: cada décima que baja el momio es dinero que no vuelve a la mesa. Un mercado de tres resultados —el clásico 1X2 del futbol— suele traer margen más alto que uno de dos lados, porque la casa carga el empate. Y en las combinadas o parlays los márgenes se multiplican: cuatro selecciones a 1.90 por lado dejan al apostador con una desventaja compuesta que ninguna promoción de “momios mejorados” recupera.

Aquí conviene detenerse en lo que cuesta el vocabulario. “Momios mejorados” no significa que la casa regale nada; significa que el descuento del mercado se aplica sobre una propuesta ya recortada. En una apuesta sencilla de $100 MXN, un margen del 5 % equivale a unos $5 MXN que se quedan en la casa antes de que ruede el balón; en un parlay de cuatro patas, ese mismo porcentaje se arrastra cuatro veces. La promoción lo esconde. El cálculo no.

Ese dato es el número que hay que poner junto al bono de bienvenida antes de creerle.

Los ocho criterios, uno por uno

La lista de criterios que sigue es la que un apostador puede verificar sin ayuda de nadie y sin herramientas técnicas, con la casa abierta en el navegador. Lo que sigue no es un cuestionario de marketing ni un recuento de colores de la app.

Empiezo por las banderas rojas. Un requisito de apuesta (“rollover”) sin plazo declarado es una trampa lenta: el bono existe, pero nunca sabrás cuándo vence. Un bono cuya descripción interna se contradice es peor: Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida en su ficha, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Ese no es un detalle de redacción. Es un dato que decide si puedes cobrar.

Sigo con la sustancia. Los requisitos de apuesta deciden cuánto dinero tiene que rodar antes de que algo sea tuyo. Los momios mínimos deciden si tus apuestas cuentan. Los retiros deciden si el dinero regresa y con qué costo. El plazo decide si tienes tiempo de cumplir o si la casa se queda con el bono. Los límites deciden cuánto puedes usar de lo que ganaste. La cobertura de mercados decide si tu deporte existe. El soporte decide si puedes resolver un problema un domingo. Y el permiso decide con quién estás tratando cuando algo sale mal, que es la pregunta que nadie se hace hasta que hace falta.

Una consecuencia incómoda: el bono más grande es, casi siempre, el que tiene el plazo más corto y el rollover más alto, porque el tamaño del bono es exactamente el gancho que hace que el apostador no lea el resto. Codere anuncia hasta 7,000 MXN de bono de bienvenida; llama la atención que la misma ficha no publique el rollover ni el plazo, dos datos sin los cuales la cifra no significa nada. Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y su página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. En los dos casos el camino es el mismo: abrir los términos generales y buscar la palabra “apuesta mínima” antes de creer en el número grande.

Sobre los datos que provienen de reseñas y no de la casa: el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exigiría un rollover de 10 veces, según reseñas de casas de apuestas, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando las reseñas se contradicen, la única fuente válida es el documento de la casa, y ahí es donde hay que leer.

Cómo se ve el margen en una combinada de cuatro patas

Cada pierna añadida multiplica dos cosas: el pago y el descuento.

Una combinada de cuatro selecciones a momio 1.90 por lado se paga a 13.0321 en total (1.90 × 1.90 × 1.90 × 1.90), y una apuesta de $200 MXN devuelve $2,606.42 si las cuatro aciertan; los momios se multiplican en un solo precio. La ventaja de la casa hace lo mismo: con una devolución del 95 % en cada mercado, la devolución conjunta queda alrededor del 81 % (0.95 elevado a la cuarta), lo que deja un margen agregado cercano al 19 %.

Esa es la razón por la que las combinadas se sienten generosas y son caras. El pago se ve enorme; el descuento también.

Panorama de las casas de apuestas con permiso de la SEGOB

Nueve marcas operan en México bajo un permiso de la SEGOB que pertenece a un permisionario con establecimiento autorizado. No es un ranking definitivo ni una recomendación, y la lista no es el mercado completo: una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso, y una marca que aparece no está por eso recomendada.

Con dos marcas bloqueadas desde noviembre de 2025 —bet365 y Ganador Azteca, la operadora de Betano— conviene decirlo de entrada: ninguna de las dos aparece en el cuadro siguiente, y su situación jurídica sigue en movimiento. Las incluyo en la conversación porque su caso es la mejor prueba de lo que está en juego al elegir.

Cuadro comparativo: permiso declarado y aviso del propio sitio

Casa de apuestas Permiso SEGOB según su fuente (sin confirmar oficialmente) Lo que dice su propia ficha
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, permisionario Libros Foráneos S.A. de C.V., según sitios especializados Permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, permisionario Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx —
1xBet DGJS/0002/2020, permisionario Entretenimientos Naturales, según sitios especializados, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial La app figura en la tienda a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular señalado por la compilación
Betway 4184, permisionario Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx —
Pickwin Sin número: las compilaciones se contradicen entre sí; el número que da una de ellas es el que muestra el pie de página de Betcris para Producciones Móviles, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx —
Betcris Sin número: difieren el que muestra el pie de página de la marca y el de la tabla de la compilación Pie de página con la empresa TV Global Enterprises Ltd. y licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, más avisos de prohibición a menores y juego responsable
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, permisionario Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, con discrepancias entre compilaciones —
Caliente DGG/SP/404/97, permisionario Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., mostrado en el pie de página del propio sitio Autoriza mayores de 18 años, promueve el juego responsable y enlaza su sección de juego responsable
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, permisionario Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx Permiso, uso para mayores de 18 años, términos, pautas de juego responsable y métodos de pago que incluyen Visa, Mastercard, OXXO y transferencias

Lo primero que salta del cuadro no es un número, sino su textura. Nueve marcas, tres fuentes, dos permisos sin cifra y ninguna confirmación de la autoridad. Los dos huecos —Pickwin y Betcris— no son descuidos de nadie: son el resultado de que las compilaciones se contradicen entre sí y de que solo una de ellas habla de Producciones Móviles, la misma razón social que después aparece en el pie de página de una marca distinta.

Ahí está la lectura fina de todo el cuadro. Betcris declara en su propio pie de página que opera a nombre de Producciones Móviles y Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, y la compilación que cita a Producciones Móviles para Pickwin es la que impide imprimir limpio cualquiera de los dos números. Detrás del desorden hay una estructura ordenada: un mismo permisionario con varios escaparates digitales, un permiso del año 2005 que sostiene marcas que la gente cree fundadas hace dos años, y un aviso de la MGA de Malta con vigencia al 3 de noviembre de 2026 colgando del pie de página de una casa que también se presenta como permisionaria mexicana.

Que nadie lea ese aviso maltés como una segunda capa de seguridad mexicana. Curaçao o Malta no son permisionarios mexicanos, y el permiso que importa para reclamar ante una autoridad de aquí es el de la SEGOB. La convivencia de ambos sellos en un mismo pie de página no suma protecciones: describe a una empresa que atiende varios países con la misma plantilla.

Las mejores casas de apuestas de 2026, marca por marca

Ninguna de las marcas que siguen es la casa de todos. Cada una gana en algo concreto y pierde en algo concreto, y las nueve fichas están armadas con lo que cada plataforma dice de sí misma más los datos de permiso que se pudieron documentar.

Codere: 30 deportes y un bono de 7,000 MXN sin requisitos publicados

Codere opera con dos permisos de la SEGOB —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019— a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según la compilación de Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial posible. Un permiso del 2015 y otro del 2019 significan dos décadas de operación física detrás de la marca, y eso se nota en algo que casi ningún apostador valora hasta que lo necesita: una estructura de tiendas donde alguien puede preguntar en persona.

Su app es el escaparate principal. “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que indica un mantenimiento real y no un abandono. La ficha declara más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.

Ese SPEI es la diferencia práctica entre Codere y media docena de competidores para quien no quiere pasarse la tarjeta por un formulario web. Es el mismo mecanismo bancario que la gente ya usa para pagar la luz, y funciona sin pasar por un procesador internacional.

La cifra de 7,000 MXN viene sin las condiciones que la harían comparable: la ficha no publica rollover ni plazo. Con la aritmética del margen en la mano, un bono sin plazo declarado es un bono cuyo valor el apostador no puede estimar. El bono que no puede estimar sigue siendo un bono, pero deja de ser un argumento.

Veredicto. El ancho del catálogo es la propuesta fuerte: quien apuesta baloncesto, tenis o deportes de nicho encuentra mercado, y quien quiere depositar en efectivo en la tienda lo tiene resuelto. El bono, en cambio, llega sin sus números, y eso obliga a tratarlo como un extra y no como la razón del registro.

Novibet: permiso 2020 y una ficha que no presume oferta

Novibet opera con un permiso de la SEGOB, DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, con la lista oficial de la DGJS fuera de alcance. La nomenclatura “DCRCA” en la clave sugiere un trámite distinto de los permisos históricos de dos dígitos, y a falta de más datos lo único honesto es señalar que una clave más larga no es una clave mejor.

Lo que distingue a Novibet en la comparación es lo que está ausente: ninguna de las fichas revisadas publica una oferta de bienvenida con rollover, plazo o monto. Puede ser discreción, puede ser una estrategia de producto. Lo que no puede ser es un descuido de redacción, porque en un mercado donde todas las casas gritan una cifra, callar es una decisión.

Para el apostador de perfil bajo eso tiene un atractivo inesperado. Sin una oferta que cumplir, no hay requisito de apuesta que te arrastre a depositar más veces de las que querías, y el cálculo de la primera sesión se simplifica a lo único que el apostador controla: el momio.

Veredicto. El valor de esta ficha está en el permiso identificable y en la ausencia de un gancho que nuble la comparación; quien busque la promoción más ruidosa no la va a encontrar aquí, y quien llegue con idea de apostar dos veces al mes puede salir ganando por la sola razón de que no hay nada que perseguir.

1xBet: permiso DGJS/0002/2020 y un titular que no coincide con la app

1xBet figura con un permiso de la SEGOB, DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según sitios especializados, una compilación que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la DGJS. La app aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado por la compilación.

Esa divergencia entre el titular del permiso y el responsable de la aplicación es el punto que más pesa en esta ficha, y pesa más que cualquier catálogo. Cuando tres identidades —una razón social mexicana, una corporación neerlandesa y una marca comercial global— no coinciden en un mismo expediente, el apostador que necesite reclamar un retiro tiene que adivinar a quién le reclama.

La marca arrastra además una reputación internacional de catálogo enorme y condiciones densas, hecho que se cita aquí como contexto y no como respaldo documental.

Veredicto. El catálogo y la variedad de mercados son el gancho evidente; el expediente, en cambio, presenta una costura visible en el punto exacto donde el apostador quiere certeza, y quien dé prioridad a saber con quién contrata debería revisar el aviso de privacidad antes que la lista de deportes.

Betway: permiso 4184 y la ficha más parca de la lista

Betway declara un permiso de la SEGOB con el número 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El titular es un frontón, es decir, una empresa cuyo giro histórico es un recinto de pelota vasca con apuestas autorizadas, y ese origen no es un detalle folclórico: es la prueba de que el permiso existe en el mundo físico antes de existir en el digital.

La ficha revisada no va más allá del permiso. No se documentó una oferta de bienvenida con monto, rollover o plazo, ni una lista de métodos de pago, ni una descripción del producto que permita comparar mercados.

Ese silencio tiene un costo concreto para el lector de esta página, y conviene decirlo con claridad: sin oferta publicada ni condiciones a la vista, el peso de la decisión se mueve al único terreno donde no hay sorpresas, que es el momio del mercado que quieres jugar hoy.

Veredicto. El aval detrás de la marca es sólido y rastreable a un recinto autorizado; lo que falta es el aparador, y quien quiera comparar Betway contra las demás tendrá que hacerlo mercado por mercado, boleto en mano, porque la casa no pone la información en bandeja.

Pickwin: un permiso sin número imprimible y un titular compartido

Pickwin opera con un permiso de la SEGOB de su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx. El número no se imprime aquí porque las compilaciones se contradicen: la cifra que da una de ellas es la misma que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles.

Esa coincidencia es todo el asunto. Dos marcas distintas que exhiben el mismo permisionario y, en una de sus compilaciones, el mismo número de permiso. No es un fraude ni una anomalía: es la consecuencia de que una sola empresa con permiso puede sostener varios escaparates digitales, y es el ejemplo más claro de por qué el nombre de la marca nunca es el dato suficiente.

Sobre producto, la ficha no publica una oferta de bienvenida comparable ni un inventario de mercados que se pueda medir contra los demás.

Veredicto. La casa es la prueba viva de que el permiso se comparte; quien la elija apostando por “un permiso propio” se está contando una historia, y mientras el número no se pueda cotejar, el argumento se sostiene en la marca y no en el expediente.

Betcris: parlay del mismo juego, apuestas a jugadores y una cobertura que cruza fronteras

Betcris aparece en el cuadro sin número de permiso imprimible, porque el que muestra el pie de página de la marca y el que trae la tabla de la compilación no coinciden. Lo que sí está en su propio pie de página es la cadena completa: el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Un permiso mexicano del 2005 y una licencia maltesa con fecha de caducidad a la vista, en el mismo pie de página, describen a un operador que atiende varios países con un expediente corporativo complejo. La compañía no lo esconde, y eso merece reconocerse.

Su oferta de depósito sí está a la vista: en la página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin indicar montos mínimos. PayPal en una casa de apuestas mexicana es la excepción, no la regla, y para quien tiene saldo ahí es una ventaja que ninguna promoción iguala.

La aplicación, “Betcris – apuestas y casino”, la publica TV Global Enterprises Ltd.; se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. La ficha destaca el parlay del mismo juego (Same Game Parlay), el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español.

El mismo juego combinado es una trampa sabrosa. Correlaciona las patas —el mariscal de campo y su receptor comparten el mismo destino— y la casa lo cobra con un margen extra por el trabajo de modelar la correlación. El retiro anticipado, por su parte, es una herramienta de gestión, no un salvavidas: quien lo usa en cada partido entrega una parte del valor cada vez.

Veredicto. La combinación de cobertura multinacional, PayPal y apuestas a jugadores la vuelve la opción más cómoda para quien apuesta en varias ligas y cobra en dólares digitales; el expediente partido entre Producciones Móviles y TV Global Enterprises exige, en cambio, tener claros los términos del retiro antes del primer depósito.

Strendus: tres claves de permiso y compilaciones que discrepan del titular

Strendus figura con permisos de la SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, con discrepancias entre compilaciones y sin confirmación oficial posible.

Tres claves para una sola marca cuentan una historia de expansión: una licencia inicial, una renovación o ampliación, y un permiso posterior bajo la nomenclatura nueva de la Dirección. Nada de eso es sospechoso. Lo que sí conviene registrar es que el titular se escribe de dos maneras distintas según quién lo compile, y que una razón social mal copiada en un reclamo formal es un problema antes de ser un detalle.

La ficha revisada no publica una oferta de bienvenida comparable ni un inventario de mercados medible.

Veredicto. El expediente aquí es acumulativo y no puntual: la marca lleva años tramitando ante la Dirección, y eso vale más que cualquier logotipo de premio; el apostador que necesite certeza documental tendrá que pedir la razón social correcta a la propia casa antes de confiar en la que aparece en una compilación.

Caliente: transmisión en vivo, creador de apuestas y dos promociones anunciadas

Caliente opera con el permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Es un permiso de 1997 exhibido por la marca en su propio dominio, y el pie de página lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación.

La app “Caliente Deportes” la publica la misma operadora; su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. Ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años.

El encabezado de su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese “sin depósito” vale lo que valen sus condiciones: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exigiría un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez veces es un requisito que se lee rápido y se cumple despacio.

El detalle que decide el registro aquí no es la cifra sino el formato. La duplicación anunciada “hasta $7,000 MXN” alcanza su techo aportando una cantidad que la página no declara, de modo que el apostador que deposite poco verá duplicado su depósito, no la cifra del encabezado. Con la transmisión en vivo y el creador de apuestas, la casa apunta a quien apuesta durante el partido; para ese perfil, tener los momios y la señal en la misma pantalla resuelve algo que ninguna suma de bono resuelve.

Veredicto. La combinación de transmisión en vivo, creador de apuestas y retiros móviles la coloca como la más cómoda para seguir y jugar el partido en curso, siempre que el apostador trate ambas promociones como un adorno condicionado y no como el motivo; el rollover que reportan las reseñas y la opacidad sobre el deporte al que aplican las ofertas exigen leer los términos generales antes de depositar el primer peso.

Playdoit: cinco deportes, Playboost y un bono que se contradice

Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

La ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Cinco deportes son un catálogo deliberadamente estrecho, y la apuesta es evidente: profundidad en lo popular en lugar de amplitud. Quien apueste béisbol de la Liga Mexicana del Pacífico no encontrará aquí lo que busca y haría bien en dejar de leer esta ficha.

El “Playboost” merece la misma lectura que un bono con requisitos: aumentar la ganancia es una promesa que se cumple dentro de un catálogo acotado y con reglas propias que la ficha no detalla. El retiro anticipado, aquí, tiene sentido para quien juega en vivo y quiere cerrar antes de que el partido se voltee.

Sobre el bono hay un problema de consistencia que ya se señaló en los criterios y que se repite: la ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Los métodos incluyen Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, la casa promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y enlaza términos y pautas de juego responsable, con uso para mayores de 18 años.

Veredicto. El catálogo corto y la atención 24 horas la vuelven una casa de futbol y baloncesto, no una casa general; que el propio anuncio del bono se contradiga es lo que hay que resolver abriendo los términos antes de depositar, porque un bono que la casa misma no puede describir igual dos veces no está listo para que el apostador lo dé por hecho.

Impuestos, retenciones y depósitos: lo que se descuenta antes de festejar

Un premio no llega íntegro a la cuenta, y esa lección cuesta dinero cuando llega tarde. La casa retiene ISR sobre premios de juegos con apuestas legalmente autorizados, y lo retiene en el momento del pago.

El hueco conocido aquí es la duda sobre la base del IEPS del operador. El texto legal leído dice “valor de la actividad”; la prensa lo describe como “monto total apostado”. La tasa del IEPS que aplica a la actividad está reformada en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA).

Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava el juego y Nuevo León grava los montos apostados. Dos entidades, dos bases distintas, una misma consecuencia para el apostador que cambia de estado o de plataforma.

Los métodos de pago son lo que cada marca declara de sí misma, no lo que una norma ordena; no hay estatuto que cubra los pagos de apuestas. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y la operadora emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. En cuanto a criptomonedas en marcas con permiso, no está establecido: quien lea lo contrario en algún foro no está leyendo una fuente.

Casos abiertos: bloqueos, amparos y por qué importa la fecha

Un apostador que eligió bien en noviembre de 2025 todavía puede estar esperando su dinero.

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas) —el betano.mx de esta historia— fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Ninguna de esas fechas permite decir hoy que la marca está abierta o cerrada. Lo único verificable es que un amparo concedido no reabre un sitio, y que entre la resolución y el servicio restablecido cabe medio año de saldos congelados. Por eso la página no escribe que estén operando ni que hayan cerrado, sino la fecha de cada decisión y su efecto inmediato.

Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados durante 2026. La SEGOB reforzó su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal de bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida.

Una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, y aquí no se afirma ni una sanción ni una exención. Lo que sí está documentado es el otro lado: los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados, y las cuentas intervenidas son el argumento más caro a favor de mirar el permiso antes del bono. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos y no ofrecen ninguna de estas vías de reclamo.

Comparación honesta: casa con permiso frente a marca sin permiso en México

Contrasto solo lo documentado, porque aquí es donde se decide si el dinero está en un lugar con dirección o en un limbo.

Una marca con permiso de la SEGOB trae detrás un domicilio mexicano, un permisionario identificable, controles de KYC y antilavado, un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto, y una autoridad a la que se puede acudir cuando el retiro no llega. Los datos biométricos, el comprobante de domicilio y la credencial que pide hoy son la misma capa que sostiene la reclamación de mañana.

Una marca sin permiso en México no trae nada de eso. Sin domicilio al cual notificar, sin autoridad mexicana que instruya, sin retención que genere un comprobante y sin vía local de reclamo, el apostador queda a merced de los términos de la casa y de la jurisdicción donde esté constituida. La zona se describe como desprotegida: no hace falta nombrar a nadie para que el apostador entienda la posición en la que queda.

Y el hueco que ninguna de las dos llena: no hay registro nacional de autoexclusión. Ni la casa con permiso ni la marca sin permiso puede ofrecer a un jugador con problema un cierre que lo acompañe a todos lados.

La comparación se decide con dos preguntas. ¿A quién le reclamo si el retiro no llega? ¿A quién le pido que me cierre la cuenta en todo el mercado? La primera la responde una marca con permiso. La segunda no la responde nadie.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas en México

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Revisa el pie de página y la ficha de la app: deben nombrar una razón social, un permisionario y la clave del permiso. El listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos es la referencia, pero no siempre abre. Sin número cotejable, trata el permiso como declarado y no como confirmado.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad por el momio decimal. $200 MXN a 1.90 devuelven $380 MXN: $200 de capital y $180 de ganancia. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de multiplicar por la cantidad, y el retorno llega solo si aciertan todas.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se convierte cada momio en probabilidad —uno dividido entre el momio— y se suman. En un mercado de dos lados a 1.90 y 1.90 las probabilidades suman 105.26 %. Todo lo que rebasa el 100 % es margen: la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Cada operadora ofrece estas herramientas en el perfil de la cuenta, aunque no exista un mínimo legal. Bajarlos suele aplicarse de inmediato y subirlos con retraso, y ese retraso es el que protege. Fija el número antes del primer depósito y en una cifra sostenible.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Sí. Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o lo grava hasta 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal rebasa el 6 %. La operadora emite el CFDI de retenciones.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

No hay autoridad mexicana a la que reclamar, ni retención que genere comprobante, ni domicilio al cual notificar. Los saldos pueden quedar congelados cuando el operador es intervenido, como ocurrió con cuentas de marcas bloqueadas, y tampoco existe un registro nacional de autoexclusión que cubra al jugador.

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