Apuestas deportivas de hoy en México: nueve plataformas, un permiso de por medio y un costo que casi nadie mira
Ninguna casa de apuestas en México tiene licencia de internet. Ninguna. El marco que gobierna lo que ocurre hoy en los momios mexicanos es la Ley Federal de Juegos y Sorteos publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, un texto que prohíbe los juegos con apuestas y las apuestas en todo el territorio y autoriza únicamente lo que la propia ley permite de manera expresa. Lo que existe es un permiso —no una licencia, la palabra importa y los propios operadores la usan— que la Secretaría de Gobernación concede a un permisionario con local físico, y a cuyo amparo varias marcas extranjeras operan sitios digitales. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remató la figura en su artículo 2: la actividad de apuestas que no esté prevista expresamente queda prohibida. Esa es la casa en la que vive el apostador mexicano, y conviene conocerla antes de conocer el bono.
Datos verificados a noviembre 5, 2026 contra los pies de página y las fichas de aplicación de cada operador, y contra la normativa publicada.
El costo de un boleto no se decide en el momio que se ve, sino en tres capas que casi nadie suma: el margen que la casa ya metió dentro de ese momio, el requisito que el bono trae pegado y la retención fiscal que se descuenta del premio antes de que llegue a la cuenta. Sobre eso trata lo que sigue, en el orden en que le importa a alguien que va a poner dinero: el permiso, la protección, el bono, la estrategia y, al final, las nueve plataformas que operan con permiso según lo que sus propias páginas declaran.
Un aviso de forma para empezar. En esta página el lector no va a encontrar un pronóstico, ni un “dato seguro”, ni un sistema que gane. Nadie sabe el resultado de un partido. Lo que sí se puede saber, con relativa precisión, es lo que la casa se queda de cada apuesta y lo que un requisito de apuesta le va a costar a un apostador promedio. Esa es la única parte de la apuesta que está determinada de antemano, y es justamente la que el folleto del bono esconde mejor.
La normativa mexicana: permiso de la Secretaría de Gobernación, no licencia
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y además instruye los procedimientos de sanción. Esa dirección es la que tiene la llave de quién puede operar y quién no.

Publicada la ley de 1947, la prohibición de base es amplia y la excepción es administrativa. El artículo 7 le da a la Secretaría la facultad de otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 prohíbe que un local autorizado quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 obliga a estados y municipios a cooperar con la Federación. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, señalados en el artículo 28 del Reglamento. Los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 31 aclara que los permisos no son transferibles. Quien opera apuestas remotas debe entregar cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianzas, conforme al artículo 29.
Palabras que parecen sinónimos y no lo son
Una licencia tiene sentido en un régimen donde el permiso se expide a quien opera el juego. Aquí el permiso se expide a un permisionario con establecimiento autorizado, y el artículo 3 del Reglamento lo define precisamente así: un acto administrativo temporal en favor de un permisionario. La práctica reportada —no una norma escrita— es que los sitios digitales no pueden sostener una autorización digital autónoma, sino que cuelgan de un permiso presencial autorizado. Muchas marcas extranjeras usan el permiso de un titular local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez. Nada de eso es una zona gris: es el diseño del sistema.

Ninguna ley mexicana nombra la apuesta en línea. No hay estatuto, no hay reglamento con capítulo digital, no hay régimen de licencias por dominio. Todo lo que el apostador ve en la pantalla de un sitio mexicano nace de un permiso de otra cosa.
El detalle que desmonta la palabra “segura”
Aquí conviene detenerse, porque el término “apuesta deportiva segura” vende mucho y explica poco. Lo que un permiso ofrece es un marco jurídico mexicano, un control de identidad, controles antilavado y un comprobante fiscal de retenciones. Eso es real y vale. Lo que no ofrece es un sistema que devuelva el dinero cuando la casa hace algo que le incomoda al jugador.
Prueba de eso es lo que pasó con las marcas grandes. La Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas los días 11 y 12 de noviembre de 2025, y en esa operación quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, esta última propiedad de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado sólo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. El estado es inestable, así que esta página sólo lo fija con su fecha: a día de hoy, con lo publicado, no se puede afirmar que esas dos marcas estén abiertas ni que estén cerradas para siempre.
Un saldo en una plataforma bloqueada no desaparece porque el bloqueo sea temporal. Se congela. Eso es lo que hay que tener presente cuando alguien pregunta si conviene dejar dinero quieto en una cuenta mientras el pleito judicial sigue su curso.
Lo que no se pudo confirmar y lo que sí se sabe
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o se dice que publica— un PDF con los sitios autorizados. Ese listado no se pudo abrir al momento de esta revisión, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes: uno habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso en esta página no aparece un número total de operadores, y ningún número de permiso se imprime como oficial: se imprime con la fuente que lo declara y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente. Las compilaciones de casas de apuestas legales, además, se contradicen entre sí sobre algunos titulares, y donde se contradicen el número simplemente no aparece.
Cómo comprobar el permiso antes de depositar
El trámite del lector es más simple de lo que parece. Abra el sitio y baje hasta el pie de página. Ahí debe estar la autorización con su número, presentada como autorización de la Secretaría de Gobernación. Ese pie es la fuente más directa que un particular tiene al alcance, y es el que esta página cita marca por marca.
La app también sirve. En la ficha de la tienda de aplicaciones aparece el desarrollador responsable, y a veces un nombre distinto al del titular del permiso: en el caso de 1xBet, por ejemplo, la tienda lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa que no es la titular nombrada por las compilaciones, y la compilación que dio el número no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial. Ese desajuste entre quién desarrolla la app y quién sostiene el permiso es exactamente el tipo de detalle que un apostador debería mirar antes de mandar un SPEI.
El registro público que el Congreso pidió todavía no existe. Mientras no exista, la verificación es manual y descriptiva, no hay un buscador donde teclear un nombre y ver una palomita. Un permiso no confirmado oficialmente no es un permiso falso; es un permiso que nadie con autoridad ha venido a ratificar por escrito a un particular. La diferencia, para quien deposita, es la diferencia entre leer y creer.
Juego responsable: los límites que existen y el registro que no
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Tampoco hay una ley que fije un límite de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal o de pausa obligatoria. Lo que hay son herramientas internas de cada casa, las que cada marca lista en su propia ficha: descansos, límites de depósito, autoexclusión voluntaria. Ese es el terreno real, y el apostador que busque una red de seguridad pública no la va a encontrar.
Las herramientas internas sirven. Un límite de depósito puesto por el propio jugador es la única barrera que no depende de la buena voluntad de nadie. Pero una autoexclusión voluntaria en una casa no se extiende a las otras ocho, y menos a las que no aparecen en esta página. Si alguien excluye su cuenta de un operador y abre otra al día siguiente, el sistema no se da por enterado. No hay una autoridad a la que notificar, ni un domicilio donde registrar la voluntad de no jugar.
La edad y la identidad
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija un número de edad. El número lo ponen las marcas: 18 años, tal como lo declaran en sus propias fichas y pies de página. Un dato para tener claro: la cifra de mayoría de edad para apostar no está establecida en un estatuto de juegos con apuestas.
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juegos con apuestas es vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos que hay que presentar en ese proceso no están fijados en un estatuto; los define cada casa. Para el apostador esto significa que el proceso de verificación puede tomar minutos o días, y que el tiempo del retiro suele depender de que esa verificación ya esté hecha. Retirar sin haber pasado por identificación es el motivo más común por el que un pago se detiene.
Dónde pedir ayuda cuando el juego deja de ser un juego
La protección del jugador con problemas no está en una ley mexicana de apuestas en línea, porque esa ley no existe. Está en lo que cada plataforma publica y en su política de cierre de cuenta, y está en las líneas y programas de juego responsable que las propias marcas enlazan. Codere México, por ejemplo, declara en su ficha que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; Playdoit enlaza en su ficha los términos y las pautas de juego responsable. Son compromisos de cada operador, no obligaciones impuestas por una autoridad de juego en línea.
Esa es la consecuencia práctica de que la supervisión sea la de un permiso presencial aplicado a un negocio digital: el jugador que necesita parar depende de un botón que la casa le ofrece. Que la mayoría de las casas lo ofrezca con seriedad no convierte el botón en una red pública, pero sí significa que vale la pena buscar dónde está antes de necesitarlo, no después.
Bonos de bienvenida y apuestas gratis: lo que el requisito cuesta
La palabra “bono” tapa tres cosas distintas. Un bono sin depósito es dinero de la casa puesto en la cuenta para que el apostador empiece a mover dinero ajeno. Una duplicación del primer depósito es dinero propio al que la casa suma una cantidad. Y una apuesta gratis es un boleto cuyo valor depende del momio al que se juegue y que, además, casi nunca devuelve la parte apostada cuando gana. Ninguna de las tres es lo mismo, y tratarlas como sinónimos es el primer error de la temporada.
El segundo error es mirar el monto y no el requisito. Un rollover de diez veces sobre un bono es una frase que suena inocente hasta que se traduce: son diez vueltas completas del monto, y mientras se complete cada apuesta paga el margen de la casa.
Ejemplo con la fórmula de la casa
Aquí aparece el cálculo que conviene tener a mano. Supongamos un bono base de 1,000 pesos con un requisito de apuesta de diez veces, del tipo que las reseñas atribuyen al bono sin depósito de una marca grande. El volumen que hay que mover son 10,000 pesos. Si el apostador juega en boletos de 200 pesos, eso son cincuenta apuestas. Con un margen de 5 % en el mercado —el que resulta de un mercado parejo ilustrativo de momios 1.90 contra 1.90, y no una momio cotizado de ningún partido— el costo promedio de completar esa limpieza ronda los 500 pesos. Es decir: la mitad del bono, en promedio y como estimación estadística, se queda en los momios antes de que el jugador vea un solo peso del saldo.
Ese 5 % es una banda, no una cifra exacta. Depende del deporte, del mercado —un 1X2 no se comporta como un total ni como un hándicap— y de la casa. En mercados con menos liquidez, el margen es más alto y el costo sube.
La letra pequeña que decide si el bono vale
Un requisito de apuesta casi nunca es una sola cifra. Trae un plazo, un momio mínimo y a veces un tope a lo que se puede retirar. Todo eso está en los términos, y todo eso cambia el valor real de la oferta. Nuestra recomendación, sin rodeos: cuando un bono pide abrir un documento aparte para entender lo básico, el bono ya empezó a costarle al lector tiempo no remunerado.
En el caso de Caliente, el encabezado de su página anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la propia página no aclara si ambas ofertas valen sólo para apuestas deportivas o si el casino también cuenta. Ese detalle importa: si el requisito se puede cumplir en tragamonedas, la limpieza es otra cosa; si exige momios de apuestas deportivas, el cálculo de arriba aplica completo. Los requisitos del bono de Caliente aparecen en reseñas externas y no siempre coinciden entre ellas; el rollover, el plazo y los momios mínimos varían de una reseña a otra, lo cual ya es información: cuando las condiciones se copian mal, es porque el documento fuente es difícil de leer.
Playdoit es el otro caso que merece dos líneas. Su ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras ni en el escaparate. Un lector puede reclamarlo, claro, pero conviene saber de antemano qué está reclamando.
La parte del incentivo que nadie cobra y sí cuesta
Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Eso no es una teoría: es la razón por la que un bono de 2026 se parece poco al de 2023 en estructura, aunque el número de portada sea el mismo.
Y hay un hueco legal que conviene decir en voz alta. No se encontró ninguna norma federal que regule los bonos ni ningún artículo sobre publicidad en los textos del Reglamento revisados. Los límites de horario para anuncios en televisión que circulan en reportes —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida no son ley. El bono que el lector ve hoy en la pantalla es un acto comercial de una empresa, no un beneficio supervisado.
Bankroll, margen y tendencia: cómo se arma una apuesta sin regalar el margen
Un momio es una probabilidad disfrazada. Cuando la casa ofrece 1.90 a un lado y 1.90 al otro, está declarando que ninguno de los dos resultados es más probable que el otro, y al mismo tiempo está cobrando por sostener el mercado. El margen vive en ese hueco y aparece en cada boleto, gane o pierda.
El margen en los momios, visto por dentro
Con momios decimales de 1.90 contra 1.90, la probabilidad implícita de cada lado es 1 dividido entre 1.90, es decir un poco más del 52.6 %. Sume las dos y obtendrá alrededor del 105.3 %, un número que no existe en la realidad. Ese excedente es lo que la casa se queda: la proporción de todo lo apostado en ese mercado que el operador conserva, y que en esta banda ronda el 5 %. Si el lector ve momios de 1.85 contra 1.85, el mismo cálculo arroja un margen cercano al 8 %. Si ve 1.95 contra 1.95, baja a algo más del 2.5 %. La diferencia entre un mercado barato y uno caro es exactamente eso: algunos puntos porcentuales que se pagan en cada boleto, sin importar quién gane.
Conviene ponerlo en dinero. Un apostador que arriesga 10,000 pesos al año en mercados de 5 % de margen está dejando cerca de 500 pesos en el camino, en promedio, incluso si sus aciertos y errores se equilibran. En mercados del 8 % deja cerca de 800. Nadie ve esa factura porque viene incluida en el precio.
Por qué el mismo partido se paga distinto en dos casas
Los momios se mueven por dinero y por riesgo. Cuando entra mucho dinero a un lado, la casa corta ese lado y compensa con el otro. Por eso el momio de un mismo partido no coincide entre plataformas, y por eso comparar antes de sellar el boleto vale más que cualquier opinión sobre quién es favorito. En una apuesta sencilla, la diferencia parece menuda. En un parlay se multiplica.
La combinada, contada como lo que es
Un parlay —una combinada— multiplica los momios de cada pata. Dos selecciones a 1.90 dan 3.61. Cuatro patas al mismo precio dan alrededor de 13.03, y ocho patas rozan los 169. El premio crece rápido y la probabilidad cae más rápido todavía, porque las probabilidades implícitas también se multiplican: cada pata arrastra su propio 52.6 % y su propio margen.
La consecuencia es aritmética, no opinión: un parlay de ocho patas acumula aproximadamente el mismo margen de la casa ocho veces. Ese es el negocio, y no hay nada ilegítimo en él, pero un apostador que llena el boleto de combinadas largas está pagando el precio más alto del catálogo. La apuesta más barata suele ser la más simple.
Retiro anticipado: comodidad que tiene precio
El retiro anticipado —el cash out— permite cerrar una apuesta antes del final. Es cómodo y es caro. La casa no regala la salida: cobra por ella. Casi siempre el precio aparece como una diferencia entre el valor que la posición tiene en el mercado y lo que la plataforma ofrece por cerrarla, y esa diferencia favorece a la casa. Es la misma idea del margen, aplicada a una venta de medio camino.
La tendencia que vale la pena seguir no es la del pronóstico, es la del hábito: registrar lo que se apuesta, comparar momios antes de sellar, elegir mercados de margen bajo y no sumar patas a un boleto por el solo gusto del premio grande. Nada de eso promete ganar. Todo eso reduce lo que se paga por jugar.
El Mundial de 2026 ya se jugó, en junio y julio, así que la fiebre de combinadas mundialistas que muchos vieron el año pasado es ya un dato histórico. Lo que queda es el calendario de ligas, la temporada regular y una lección que el torneo dejó: en las semanas de muchos partidos, los momios se mueven más rápido y comparar se vuelve más rentable.
Evaluación y clasificación: con qué criterios se miran estas nueve plataformas
Aquí está el corazón de la selección, y conviene decirlo desde el principio: esto no es un ranking y no es una recomendación. Son nueve marcas que opera en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una según lo que su propia fuente declara, y se comparan sólo en los puntos sobre los que hay hechos. Donde no hay línea, no se escribe.
| Marca | Situación del permiso SEGOB según la fuente declarada | Lo que su propia ficha dice sobre apuestas deportivas |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Betway | Permiso 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | — |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según el sitio Apuestas Legales; la tienda lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta al titular; no confirmado oficialmente | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación; no confirmado oficialmente | — |
| Pickwin | Permiso de su permisionario, titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; las fuentes se contradicen sobre el número y no se imprime; no confirmado oficialmente | Apuestas previas y en vivo, quinielas y “survivors” con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real |
| Betcris | Permiso del permisionario Producciones Móviles, S.A. de C.V.; el número del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario difieren y no se imprime; no confirmado oficialmente | Same Game Parlay, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; no confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; sólo mayores de 18 años |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V., según el sitio Apuestas Legales; no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | — |
Las columnas vacías no son un descuido. Los pies de página de Betway, Strendus y Novibet declaran permisos, y las compilaciones que los recogen no describen en detalle sus programas de apuestas deportivas. Preferimos dejar el hueco visible antes que llenarlo con lo que uno suele suponer de una marca grande: que tiene mercados de futbol, que tiene momios parecidos a los de sus vecinas. No hay nada verificado detrás de esa suposición.
Lo que el cuadro sí muestra, y es lo más útil que tiene, es la forma del permiso mexicano. Tres de las nueve marcas —Pickwin, Betcris y, en la práctica, el resto por vía de permisionarios reutilizados— aparecen ligadas a unos pocos titulares presenciales. Un mismo permisionario sostiene varias marcas digitales, y eso explica por qué los números de permiso se repiten en pies de página que no tienen nada que ver entre sí. El apostador que busca una marca “independiente” está buscando algo que el sistema no produce.
Hay una columna que muchos comparadores añaden y que aquí no está: la calificación por estrellas. No está porque no significa nada verificable. Las dos columnas que sí están tienen una propiedad que una estrella no tiene: cualquiera puede ir al pie de página del sitio y comprobarlas.
Panorama de las plataformas con permiso en México: nueve fichas
Las nueve fichas que siguen están ordenadas igual que el cuadro. Cada una arranca por lo que distingue a la marca y termina con nuestro juicio. Los montos de bono y los mínimos se citan tal como cada operador o su compilación los declaran, y el lector debe saber que todos esos datos son declaraciones, no certificaciones.
Playdoit: el operador con más mercados declarados y un bono que se contradice
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, el “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es el paquete más completo de los nueve en lo que a variedad de deportes declarados se refiere, y la app que lo publica en la tienda mexicana, a nombre de Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y lleva versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026.
En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos; su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años. Prometer retiro rápido es fácil. Lo que decide el tiempo real es la verificación de identidad, y eso no lo declara ninguna ficha.
Su permiso figura como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
El bono merece una línea aparte, y es la línea incómoda. La ficha anuncia 1,000 pesos de bienvenida y luego, en un apartado, lo describe con primer depósito, y en otro, sin depósito. Dos versiones en la misma página. Un lector no puede calcular el costo de un bono cuyas condiciones cambian según el párrafo, y esa ambigüedad es el dato más relevante que Playdoit ofrece hoy sobre su promoción.
Veredicto: la cobertura es la mejor de la lista para quien quiera moverse entre deportes poco habituales; el bono, en cambio, no se puede evaluar con lo que está publicado, y quien lo reclame debería pedir por escrito si exige depósito antes de contar con él.
Betway: el permiso corto y el expediente más delgado
Betway es el caso en el que tenemos menos que decir, y eso es en sí una conclusión. Su permiso aparece como 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. El número es llamativamente corto comparado con los formatos largos de las demás fichas, lo cual no prueba nada por sí solo pero sí invita a verificarlo en el pie del sitio.
No hay en las fichas consultadas una descripción de su oferta de apuestas deportivas que podamos citar al lado de las otras ocho. Para el apostador, eso significa que cualquier decisión sobre Betway se toma hoy sin la información que sí existe para sus competidoras.
Veredicto: una marca grande no se convierte en una ficha vacía por ser grande; aquí es la única de las nueve sin descripción propia de su programa de apuestas, y por eso queda al final de cualquier comparación que se haga con el mismo rasero.
1xBet: catálogo ancho, titular distinto en la tienda de aplicaciones
La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El catálogo de esports y UFC la pone en un terreno que varias de las otras no declaran, y la transmisión en vivo dentro de la misma app es una ventaja práctica para quien sigue varios partidos a la vez.
El punto a mirar no es el catálogo, es el nombre. El permiso se atribuye a Entretenimientos Naturales bajo el número DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales, que además no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial; y la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta a la titular nombrada. Que el desarrollador de la app y el titular del permiso no coincidan es un desajuste que un apostador debería poder explicar antes de depositar.
Veredicto: para quien juega esports y quiere el partido en video dentro de la aplicación, es la ficha más atractiva de la lista; lo que no cuadra es la cadena de titularidad, y ese punto no se aclara con más catálogo.
Strendus: tres permisos y una compilación que no se pone de acuerdo
Strendus es el caso extremo de la confusión documental. Las compilaciones le atribuyen tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y los titulares que se le asignan difieren según la fuente: Atracciones y Emociones Vallarta, o New Ads. Ninguna de las dos versiones está confirmada oficialmente, y la propia lista de la Dirección General no se pudo abrir.
Ese es el dato. Tres números y dos titulares para una sola marca es la mejor ilustración de por qué esta página no imprime cifras como oficiales.
No hay, en cambio, una descripción citable de su oferta deportiva junto a las demás. Quien llegue a Strendus por una promoción debería empezar por su pie de página, no por el escaparate.
Veredicto: la marca no está en duda; el expediente sí, y mientras tres números compitan por describir el mismo permiso, lo prudente es leer la autorización en el sitio antes de confiar en cualquier comparador, incluido éste.
Pickwin: quinielas y survivors en un permiso sin número impreso
Pickwin combina apuestas deportivas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, además de casino en vivo y seguimiento en tiempo real. La fórmula de quiniela privada es un producto distinto al del apostador de momios: está pensada para grupos que compiten entre sí, no para quien persigue el precio de un mercado.
El permiso se atribuye a Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, y el número no se imprime: las compilaciones se contradicen, y el número que una de ellas da es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Ese detalle es más revelador que un número: sugiere un permisionario compartido entre marcas que el apostador percibe como competidoras.
Veredicto: el producto de quiniela privada es lo que la hace distinta, y es un formato que se juega en grupo y a lo largo de varias jornadas; quien quiera momios sueltos encuentra lo mismo aquí que en media docena de sitios.
Betcris: parlay del mismo juego y un pie de página que se contradice con su dueño
Betcris destaca en su app el parlay del mismo juego —el Same Game Parlay—, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. El parlay del mismo juego merece atención: permite combinar varios mercados de un solo partido, y la advertencia del margen acumulado vale el doble aquí, porque todas las patas comparten el mismo acontecimiento y su resultado está más correlacionado de lo que el momio sugiere.
En su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Es el abanico de pagos más amplio de las nueve fichas, y también el más silencioso sobre mínimos: el lector tendrá que buscar ese número en el proceso de depósito.
El pie de página muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, mientras la tabla del propietario da otro distinto, así que el número no se imprime. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, va en versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras; la firma del sitio, además, opera con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Veredicto: el producto está construido para quien apuesta en serio —props, parlay del mismo juego, retiro anticipado— y por eso mismo es el lugar donde el margen acumulado pesa más; la discrepancia entre el pie de página y la tabla del propietario sobre su propio permiso es lo que un apostador mexicano debería resolver antes de dejarse impresionar por los métodos de pago.
Caliente: la marca con la oferta más grande y el detalle menos claro
La app Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es sólo para mayores de 18 años. El pie de página presenta su autorización como permiso DGG/SP/404/97 de la Secretaría de Gobernación, sin confirmación oficial de la lista.
Es la única ficha de las nueve cuyo número de permiso proviene del propio sitio en lugar de una compilación, y eso vale. Vale más que cualquier sello de comparador.
En el encabezado de su página se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la página no aclara si ambas ofertas valen sólo para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito circulan reseñas que le atribuyen un rollover de diez veces, pero el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra; cuando las condiciones cambian según quién las copie, la causa suele estar en la fuente original.
Veredicto: la oferta de portada es la más grande de la lista y también la que más depende de términos que la propia marca todavía no publica con claridad; para un apostador que va a cumplir el requisito completo, ese es el número que decide, no el 7,000.
Codere: la marca con más trayectoria y el bono más alto
La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la tienda mexicana a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Nueve años en la tienda no son un argumento de calidad, pero sí son un dato: es la más antigua de las nueve aplicaciones y la que ha sobrevivido a más cambios del marco mexicano.
Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es el catálogo más ancho en número de deportes de la lista, y las apuestas gratis que menciona son el extremo donde conviene recordar lo de siempre: una apuesta gratis cuya parte apostada no se devuelve vale menos que su cara.
Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los dos métodos locales más usados en México están ahí, y el tope de 7,000 la pone a la altura de la oferta más alta de la lista. Sus permisos figuran como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según el sitio Apuestas Legales, sin confirmación oficial. En su ficha declara además que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Veredicto: es la combinación más equilibrada de la lista entre trayectoria, cobertura y métodos de pago locales, y el “hasta 7,000” merece la misma desconfianza que el de cualquier vecina: el tope se alcanza con el depósito máximo y no con la ilusión.
Novibet: un permiso con número completo y ninguna descripción propia
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. El número tiene el formato largo de las fichas recientes, lo que sugiere un permiso de generación posterior a los de Betway o Caliente.
Más allá de esa línea, no hay una descripción citable de su oferta deportiva junto a las otras ocho. Un apostador que llegue a Novibet por recomendación de alguien no va a encontrar aquí con qué compararla, y no vamos a rellenar el hueco con lo que una casa de este tamaño suele ofrecer, porque “suele” no es una verificación.
Veredicto: mientras su programa de apuestas deportivas no esté descrito en su propia documentación, cualquier comparación en la que aparezca se está haciendo a ciegas, y eso vale tanto para quien la elige como para quien la descarta.
La cuenta que conviene hacer antes de sellar el boleto
Junta las piezas y el panorama cambia de forma. El permiso de la Secretaría de Gobernación no protege el saldo de un bloqueo, porque las marcas grandes ya vieron cuentas congeladas y pleitos judiciales en curso. Las herramientas de juego responsable existen puerta adentro, una casa a la vez, sin registro nacional de autoexclusión al que apelar. El bono que aparece con un número grande viene con un requisito que, en el caso mejor documentado, cuesta en promedio la mitad del monto antes de que el jugador vea un peso. Y el margen de la casa está dentro de cada momio, sin excepción y sin aviso.
Lo que el apostador mexicano controla es poco y es suficiente. Puede elegir el mercado barato en lugar del caro. Puede sumar menos patas a un parlay. Puede leer el requisito antes de reclamar. Puede verificar el permiso en el pie de página en lugar de confiar en un comparador. Puede apartar el dinero que va a jugar antes de abrir la aplicación y no después. Ninguna de esas cosas aumenta la probabilidad de acertar un resultado. Todas reducen lo que cuesta intentarlo.
Y una advertencia final que muchos reportes omiten. La legislación de 1947 sigue vigente, con su prohibición de base y su excepción administrativa. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituirla y lo envió al Gabinete de Seguridad, pero no ha sido presentado y no es ley; una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es sólo una propuesta. Lo que se puede afirmar hoy es lo que está publicado con fecha. Todo lo demás —que el marco cambie este año, que abran las marcas bloqueadas, que aparezca un registro de autoexclusión— es futuro, y en apuestas el futuro nunca es un dato.
Una última cosa sobre la retención, porque decide el premio real. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para el ISR conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal rebasa ese 6 %; la retención es pago definitivo sólo si la persona presenta la declaración cuando está obligada, y si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, es decir alrededor del 7 % en total, según un reporte secundario; y los premios anuales superiores a 600,000 pesos deben reportarse en la declaración anual, también según fuente secundaria. Qué tratamiento tienen los premios cobrados en sitios sin permiso no está establecido: el artículo cubre premios autorizados legalmente, y ahí la respuesta honesta es consultar a un contador. Ese porcentaje se descuenta antes de que el dinero llegue a la cuenta, y no aparece en ningún escaparate.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas de hoy en México
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se comprueba en el pie de página del propio sitio, donde el operador presenta su autorización con número; también ayuda la ficha de la aplicación, que identifica al desarrollador responsable. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, aunque no está abierto al público de forma sencilla, y ningún número que circule en comparadores está confirmado oficialmente.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo apostado y el momio?
El momio decimal multiplica la cantidad. Si se apuestan 200 pesos a un momio de 2.50, el retorno es 500 pesos y la ganancia neta, 300. La fórmula es cantidad por momio para el retorno, y cantidad por el momio menos uno para la utilidad. En una combinada, los momios de cada pata se multiplican entre sí y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados del mismo mercado. Con momios de 1.90 contra 1.90, cada lado implica poco más del 52.6 % y la suma ronda el 105.3 %; ese excedente es el margen, que aquí ronda el 5 %. Con momios de 1.85 sube cerca del 8 %, y con 1.95 baja a algo más del 2.5 %.
¿Se pueden fijar límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Sí, pero son herramientas internas de cada operador, no una obligación legal mexicana: lo que cada marca lista son descansos, límites de depósito y autoexclusión voluntaria dentro de su propia cuenta. No existe un registro nacional de autoexclusión, así que cerrar la cuenta en una casa no impide abrirla en otra al día siguiente, y el límite rige sólo en el sitio donde se configura.
¿Qué riesgos tiene operar con una casa sin permiso en México?
El marco es el de la ley de 1947 y su Reglamento, que prohíbe las apuestas no autorizadas expresamente y faculta a la Secretaría de Gobernación para clausurar sitios y bloquear dominios. En una marca sin permiso mexicano no hay control de identidad local, ni reporte antilavado bajo el régimen mexicano, ni comprobante fiscal de retenciones, y un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado sin fecha de devolución.
Pronósticos y consejos – casasapuestasmx
Content created by the «casasapuestasmx» team
