Paysafecard y apuestas deportivas en México: quién lo acepta, cuánto cuesta y cómo se cobra
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación y los métodos de pago se cotejaron contra las fichas de las aplicaciones, los pies de página y las páginas principales de las propias casas de apuestas, además de las compilaciones de permisos que publican sitios especializados.
Un billete de $100 MXN en la mano no sirve para apostar en línea. No hay 3-D Secure que aprobar, no hay tarjeta que rebote, no hay banco que tarde cuarenta minutos en autorizar. Y esa es exactamente la razón por la que el searcher mexicano termina escribiendo “apuestas deportivas con paysafecard”: quiere meter dinero a un boleto sin que su banco opinen nada.
La promesa se sostiene a medias. Paysafecard es un método prepagado: compras un código en una tienda o en línea y lo usas para pagar sin cuenta bancaria ni tarjeta de crédito, como describe el propio proveedor en su página principal. Eso resuelve el depósito y no resuelve nada más. El dinero, una vez dentro de la casa de apuestas, es saldo de juego con las condiciones de juego: se apuesta, se pierde o se gana, y para salir hay que pasar por una cuenta a nombre del jugador. La fricción no desapareció; se mudó del depósito al retiro.
De las páginas consultadas para este repaso, ninguna de las casas con permiso de la SEGOB que revisamos lista paysafecard entre sus métodos de depósito. Strendus nombra Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago en la ficha de su aplicación. Betcris muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin indicar montos mínimos. Winpot despliega Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay, también sin cifras. Rushbet acepta transferencia SPEI, tarjetas de crédito y débito y OXXO Pay. Playdoit dice aceptar Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias. Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La ausencia es el hallazgo, no un detalle de letra chiquita.
Lo que sí conviene entender es dónde vive el costo real cuando se paga con prepagado, y eso ocupa las primeras secciones de este texto: el permiso que respalda a cada marca, las herramientas de juego responsable que existen y las que no existen en México, y la ruta que sigue el dinero desde el código de 16 dígitos hasta la cuenta bancaria. Después vienen las seis casas con permiso de la SEGOB revisadas una por una, los criterios con que las clasificamos y las respuestas cortas a lo que más se pregunta.
Qué protege un permiso de la SEGOB y qué no protege cuando el depósito entra por prepagado
México tiene una rareza regulatoria que casi ninguna guía explica antes de pedirte el correo: no existe una licencia para apostar en línea. Existe un permiso. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el territorio nacional los juegos con apuesta y las apuestas, y deja a salvo únicamente lo que esté expresamente autorizado. La Secretaría de Gobernación concede esos permisos e inspecciona los establecimientos (artículo 7), clausura los locales sin autorización (artículo 8) y ninguna casa puede quedar junto a escuelas o centros de trabajo (artículo 9), con la cooperación de estados y municipios (artículo 10).

El Reglamento de esa ley es donde el asunto se vuelve concreto para quien lee desde el celular. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal. El artículo 2, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice algo que conviene leer despacio: queda prohibida toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. Es la regla del silencio negativo llevada al extremo. Un permiso, según el artículo 3, es un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario, no un derecho de propiedad que el titular pueda heredar o vender: el artículo 31 declara los permisos intransferibles.
De ahí sale la consecuencia práctica. Ninguna casa de apuestas en línea puede tener permiso propio para lo digital. Lo que hace es colgarse del permiso de un permisionario con instalaciones físicas. El Reglamento menciona los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos en su artículo 28, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, y de hecho lo hace. El artículo 29 carga sobre los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero. Nada de eso se ve en la pantalla; todo eso es lo que compras cuando depositas en una marca con permiso.
El nombre correcto es “permiso”. No es manía terminológica. “Licencia” describe un régimen que aquí no existe, y la palabra equivocada arrastra la expectativa equivocada sobre lo que una autoridad puede hacer por ti cuando algo sale mal.
La lista oficial que nadie ha podido abrir
La Dirección General de Juegos y Sorteos, según los reportes, publica un PDF con los sitios autorizados. Al momento de este repaso esa lista no pudo abrirse, y esa frase cambia la naturaleza de todos los números que aparecen más abajo. Los números de permiso que vas a leer vienen del pie de página de la propia marca o de las compilaciones que publican sitios de casas de apuestas legales, y van marcados como lo que son: según esa fuente, no confirmados oficialmente.

Las compilaciones se contradicen entre sí. Strendus aparece con tres números distintos, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y las fuentes tampoco coinciden en el titular, que unas nombran Atracciones y Emociones Vallarta y otras New Ads. Pickwin trae dos números que no concuerdan entre sí, DGJS/DCRCA/1584/2019 y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y ya está claro que la confusión no es de un solo blog. En Betcris el número del pie de página de la marca no es el que aparece en la tabla de su propietario, así que no lo imprimimos aquí: un número que no se sostiene solo es peor que ningún número. En 1xBet la compilación da DGJS/0002/2020, pero la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa que no es el titular nombrado.
Los conteos del mercado tampoco cierran. Un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con ese rango, cualquier cifra que un artículo te dé sobre “cuántas casas legales hay en México” es una cifra inventada con acento de dato. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que exista un registro público abierto de permisos. Todavía no lo hay.
Un permiso que no se puede verificar
Aquí conviene que te enojes un poco y que el enojo te sirva. La casita verde que aparece junto a la palabra “regulado” en el banner de una casa de apuestas no verifica nada: la dibuja la casa. Lo único que puedes hacer desde tu lado es el ejercicio que hicimos aquí, mirar el pie de página de la marca, buscar el número de permiso y el nombre del permisionario, y ver si el número que publica la propia casa concuerda con el que aparece en las compilaciones. Cuando no concuerda, ese desacuerdo es información.
Y cuando concuerda, sigue sin estar confirmado oficialmente. Esa gradación importa porque el marco cambia rápido. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casinos en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.
Por eso ninguna página honesta te dice hoy si esas marcas están abiertas o cerradas. La única forma correcta de escribir ese estatus es con su fecha pegada al lado.
Lo que se puede apostar y con qué condición
Las apuestas deportivas se permiten solo a través del permiso de la SEGOB que tiene un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”, del que los menores de edad no pueden participar en ningún caso, según el artículo 5. Y sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró disposición alguna, de modo que aquí no vas a leer que exista una bolsa mexicana de intercambio, porque no hay fuente que lo sostenga.
Los eventos restringidos —ligas inferiores o competencias de menores— tampoco tienen una lista publicada. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
El permiso de la SEGOB compra tres cosas concretas: un recinto legal mexicano, controles de identificación y lavado de dinero, y un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca que opera desde fuera no te da ninguna de las tres. Y eso nos lleva al problema de las cuentas congeladas, que en 2025 y 2026 dejó de ser hipótesis: un saldo en un operador bloqueado se puede quedar quieto, y no hay autoridad mexicana que te lo devuelva por la vía rápida.
Juego responsable: prevenir con tus herramientas, porque no hay registro nacional que lo haga por ti
Casi todas las guías de esta categoría mencionan “juego responsable” con el mismo tono con que una casa de apuestas menciona su licencia. Aquí el punto es otro: en México no existe un registro nacional de autoexclusión. Si te autoclasificas como jugador problemático, no hay lista oficial en la que nadie te inscriba, y por lo tanto no hay mecanismo público que te cierre las puertas de todas las marcas a la vez. La autoexclusión existe, pero es voluntaria y vive dentro de cada casa.
Eso convierte la prevención en algo que administras tú, marca por marca, y en una de las razones menos obvias por las que la ausencia de un permiso verificable importa: no hay a quién pedirle que te frene.
Lo que las marcas publican sobre sí mismas
Las casas revisadas sí cargan avisos, y vale la pena distinguir qué dice cada ficha sin confundirla con una obligación legal. La ficha de la aplicación de Codere México afirma que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de Caliente Deportes repite el 18+ y suma transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Playdoit también se declara para mayores de 18 años y enlaza términos y pautas de juego responsable.
Ninguna de esas frases es una salvaguarda por sí sola. Son avisos. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra; el número 18 viene de las marcas, no del reglamento. Un límite estatutario de depósito o de pérdida tampoco se encontró, ni una cuenta temporal de protección.
Los límites que sí puedes manejar
Lo que sí existe son las herramientas internas: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión, que es lo que las propias marcas enumeran en sus fichas de tienda de aplicaciones. Se configuran dentro de la cuenta, aplican solo a esa cuenta y viven bajo las reglas de esa marca. Nada impide que un jugador abra cuenta en otra casa el mismo día. Es una puerta con cerradura por dentro, no un muro.
La ruta práctica es esta, y funciona porque depende de ti y no de una app. Define el monto antes de registrarte, no después de la primera recarga, porque la decisión que tomas con la cabeza fría es la única que vas a respetar. Activa el límite de depósito en el mismo trámite en que verificas tu identidad, para que no lo tengas que recordar más tarde. Y si la herramienta de pausa de la marca no te alcanza porque estás jugando en tres sitios, la autoexclusión por casa es lo único que va a hacer algo, aunque lo haga de a una cuenta.
Un detalle de costo que casi nadie cobra en el momento y todos pagan después: la verificación de identidad. Los operadores piden documentos antes de permitir retiros, y si registras tu cuenta con un nombre que no coincide con el de tu identificación, la salida del dinero se atora justo cuando la necesitas. Ese error se comete el primer día y se paga el día que ganas.
Dónde pedir ayuda y por qué el marco cambia pronto
México no tiene un registro nacional de autoexclusión, así que la protección frente al propio juego es una conversación con la casa, no con una autoridad. Esa es la parte seria y va en línea recta, sin adornos: no hay lista pública que te inscriba.
El marco puede moverse pronto y no conviene confundir el borrador con la ley vigente. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, con fecha reportada del 13 de octubre de 2026; no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, y una propuesta no limita a nadie todavía.
De la tienda a la cuenta bancaria: el camino del dinero en apuestas con prepagado
Un código de paysafecard tiene 16 dígitos, y su saldo se consulta ingresando ese mismo código de 16 dígitos en la herramienta de consulta del proveedor. Ese detalle operativo importa más de lo que parece: cualquiera que tenga el código tiene el saldo, porque el código es el dinero. Una foto de esa tarjeta en la galería del celular es una foto de efectivo. Si compras en una tienda, revisa el reverso antes de raspar y no compartas el número por mensajería “para que alguien te ayude a cargar”.
La compañía detrás no es un cajero anónimo. El sitio paysafecard.com lo opera paysafecard.com Wertkarten GmbH, parte del grupo Paysafe. El mecanismo es el de una tarjeta prepagada: el código se compra en línea o en tienda y se usa para pagar sin cuenta bancaria ni tarjeta de crédito, tal como lo describe el proveedor. El pago viaja como pago, no como transferencia entre cuentas bancarias.
Por qué el prepagado se detiene justo donde empieza la casa de apuestas
Después del depósito, la ruta cambia de dueño. El saldo pasa a ser saldo de juego, y las reglas que aplican son las de la casa, no las del proveedor prepagado.
Aquí es donde el prepagado muestra su límite estructural. Las fichas y pies de página que revisamos enlistan tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tienda como OXXO, Mercado Pago, AstroPay y, en un caso, PayPal. Lo que ninguna de las seis casas revisadas pone por escrito es paysafecard. Eso no es una conspiración ni una prohibición legal: el marco mexicano no tiene ningún artículo que trate los pagos de apuestas, y qué métodos acepta una marca es cosa que dice esa marca sobre sí misma, en su propia lista o en su pie de página. Tampoco quedó establecido el uso de criptomonedas en marcas con permiso.
La salida: retiros contra una cuenta a tu nombre
El dinero que entra por un método prepagado no sale por el mismo camino. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Por eso la cuenta bancaria termina importando incluso si nunca pensaste usarla: para cobrar, sí la necesitas.
Ese es el punto donde una decisión tomada en una tienda de conveniencia se convierte en una decisión bancaria dos semanas después. El nombre de la cuenta de retiro tiene que coincidir con el de tu identificación verificada, y la marca consulta el comprobante de retenciones cuando el premio está gravado.
Sobre la velocidad, la honestidad consiste en no traficar con cifras. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos en su ficha; Betcris destaca retiros rápidos en la suya. Esas son declaraciones de la marca sobre sí misma, no resultados de una prueba de tiempos, y publicarlas como si fueran mediciones sería venderte una palabra de marketing con formato de dato. Los plazos reales de un retiro dependen de la verificación de identidad, del medio de cobro y de los controles internos de cada operador.
Pagar el depósito, cobrar el premio: impuestos y retenciones
La parte fiscal de una apuesta tiene tres piezas que la gente confunde en una sola. Del lado del operador está el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), aplicable a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos: la tasa es de 50 % desde el 1 de enero de 2026, tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, y era de 30 % antes. Ese mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
La base del IEPS no quedó establecida: el texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y aquí no se te va a decir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” porque ninguna de las dos cosas se sostiene con lo que hay. Lo que sí importa para tu bolsillo es que el impuesto encarece el producto y que las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida después del aumento para absorber parte del golpe.
Del lado del jugador está el ISR de los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan $600,000 MXN en el año se reportan en la declaración anual. Los estados varían: Nuevo León grava los montos apostados y la Ciudad de México grava las apuestas.
Y hay un hueco en el que conviene no meter el pie. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no quedó establecido. Si tu caso es ese, la respuesta correcta es consultar a un contador o asesor fiscal, no leer un blog que te diga lo que quisieras oír.
Lo que sí es claro es lo que el operador con permiso emite: el CFDI de retenciones del premio gravado. Sin ese documento, la retención que te hicieron es un apunte en su sistema y no una constancia tuya.
Cómo clasificamos estas seis casas con permiso de la SEGOB
Los criterios son pocos a propósito y el orden importa, porque el primer lugar resuelve el problema de México y los demás solo separan calidades.
El primero es el permiso y su verificabilidad: si la marca publica número y permisionario, si ese número concuerda con las compilaciones y si el desacuerdo, cuando lo hay, se puede ver. Ninguna marca pasa el examen con un número oficial confirmado, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Lo que se evalúa es qué tan rastreable es el respaldo que la marca muestra.
El segundo es el método de pago y lo que cuesta usarlo: qué canales de depósito enlista cada marca. Aquí el discriminador no es la cantidad, es la variedad y la presencia de vías locales: SPEI, vouchers de tienda, transferencia, tarjeta. Donde la lista incluye un medio prepagado, hay que registrarlo; donde no lo incluye, la marca simplemente no lo ofrece hoy.
El tercero es la salida: retiro a cuenta a nombre del jugador, tiempos que la marca promete, y verificación de identidad que te van a exigir antes de pagarte. En un país sin registro de autoexclusión y sin licencia digital, la salida es donde se juega la experiencia real.
El cuarto es el bono y, sobre todo, cuánto cuesta cobrarlo. Un bono de bienvenida con rollover es un pasivo condicionado. La diferencia entre una oferta y otra rara vez está en el monto del titular, sino en el requisito de apuesta, el momio mínimo que cuenta y el plazo.
El quinto es el catálogo de apuestas: mercados, apuestas en vivo, transmisión, retiro anticipado, creador de apuestas. Es lo que hace que alguien se quede en una marca después de cobrar el bono, no antes.
El último es el soporte y la calidad de la información. En un mercado donde la mitad de los datos duros no se pueden confirmar en una fuente oficial, una marca que explica sus términos con claridad se distingue sola.
La tabla de permisos: qué dice cada marca sobre sí misma
Las dos columnas de la tabla recogen lo único que se puede comparar sin inventar nada: el permiso tal como la fuente lo enuncia —pie de página de la marca o compilación de sitios especializados, sin confirmación oficial— y lo que la propia marca dice sobre depósitos en línea, que es el asunto que trajo al lector hasta aquí.
| Marca | Permiso de la SEGOB, como lo enuncia la fuente (sin confirmación oficial) | Lo que la propia marca enuncia sobre depósitos en línea |
|---|---|---|
| Strendus | Números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según compilación; el titular varía entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads | Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago en la ficha de su aplicación |
| Caliente | DGG/SP/404/97 en el pie de página del propio sitio; titular nombrado por las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Depósitos y retiros desde el celular, además de promociones y eventos virtuales, en la ficha de Caliente Deportes |
| Betcris | Permiso de su permisionario, sin número: el del pie de página de la marca y el de la tabla de la compilación no coinciden; titular: Producciones Móviles | Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI en su página principal, sin montos mínimos |
| 1xBet | DGJS/0002/2020 según compilación; la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., distinta del titular nombrado (Entretenimientos Naturales) | Su ficha de aplicación no enlista métodos de pago |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según compilación; titular: Eventos Festivos de México | Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, con retiros rápidos y pagos inmediatos según su ficha |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según compilación; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Tarjeta, SPEI y OXXO, junto con un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, según la ficha de su aplicación |
Lo que la tabla deja ver es una jerarquía de certezas. Caliente es la única marca de la lista que publica el número en su propio dominio; las demás dependen de una compilación, y dos de ellas ni siquiera dan un número que resista compararse con otro. Ninguna fila es un aval.
Strendus: tres números de permiso y una contradicción que conviene leer antes de depositar
Strendus no es la marca más ruidosa del mercado mexicano, y esa discreción tiene un problema concreto: es la que peor documentada aparece en el papel. Su permiso se enuncia con tres números según la compilación de casas de apuestas legales —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, y las mismas fuentes no coinciden en quién es el titular: unas nombran Atracciones y Emociones Vallarta, otras New Ads. No hay confirmación oficial de ninguno de los dos extremos.
Tres números distintos no son tres permisos vigentes; son una señal de que la información pública sobre esta marca circuló por caminos distintos y nadie la concilió. Para un lector mexicano que quiere saber qué respalda su depósito, eso es un dato negativo, aunque sea un dato sobre la documentación y no sobre la operación.
En pagos, la ficha de su aplicación es la lista más completa de las que revisamos: Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago. Cobertura local sólida, con transferencia del banco central y dos carteras, más un voucher de tienda. El prepagado no aparece.
Sobre la salida no hay cifras que citar y no las vamos a fabricar. Lo que sí se puede decir con lo que la marca publica es que la variedad de métodos de depósito es lo que hace más probable que el retiro encuentre un camino conocido, y que el canal de cobro sigue siendo una cuenta a nombre del jugador, no el código prepagado.
El juicio, sin adornos: Strendus sirve a quien quiere pagar con los medios que ya tiene a mano en México y no le importa exhibirse en las listas de permisos. El problema no está en lo que ofrece, sino en lo que no puede demostrar a primera vista.
Caliente: la única que publica su número de permiso en su propio dominio, y no aclara lo que promete
Caliente tiene una ventaja rara en este mercado y la explota poco. Su pie de página, en su propio sitio, muestra el permiso DGG/SP/404/97, y las fuentes nombran como titular a Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Es la única de las seis marcas revisadas que lleva el número al terreno donde el lector puede verlo sin salir de la marca. Eso no convierte el dato en confirmación oficial; lo convierte en algo mejor que una tabla de terceros.
Su producto también es de los más cargados en la ficha de Caliente Deportes: transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo con la etiqueta de solo mayores de 18 años. En el encabezado de la página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.
Ahí está el problema. La misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Un lector que llega buscando deportes leerá el banner y supondrá que sí; la marca no lo dice. Y lo que aparece en el encabezado no es un contrato: las reseñas del bono de Caliente son lo más flojo de todo este expediente, porque describen un rollover de 10 veces sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Un requisito de apuesta de diez veces sobre mil pesos es un pasivo de $10,000 MXN en apuestas antes de que ese dinero sea tuyo, y si el plazo de la promoción no está escrito en un solo lugar, ese pasivo tiene una fecha de vencimiento que descubrirás cuando ya no puedas cumplirla.
El juicio: Caliente es la marca más ordenada del grupo en lo que se refiere a mostrar su respaldo legal, y al mismo tiempo la más floja en lo que se refiere a publicar las condiciones de su propia promesa. Si el bono es el motivo del registro, conviene leer los términos completos antes de tocar el primer peso.
Betcris: métricas sin cifras de depósito y un permiso que no se puede imprimir
Betcris llega a este repaso con una lista de métodos de depósito larga y una ausencia notable: la página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, y no indica montos mínimos. Seis canales y ningún piso declarado; la marca te deja averiguar el mínimo en el primer intento.
Su permiso tiene el mismo problema que el de varias marcas del grupo, agravado por un detalle incómodo. El número que aparece en el pie de página de su propio sitio y el que figura en la tabla de su propietario no coinciden, y por eso aquí no se imprime ninguno. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles. Un lector puede ir al pie de página, copiar el número y buscar el mismo número en las compilaciones; cuando no aparezca, sabrá lo que nosotros: que la conciliación de permisos en México está a medio hacer.
La aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es un perfil de producto pensado para el aficionado que sigue jugadores y arma combinadas, no para quien busca el catálogo más grande.
El juicio: Betcris es la opción de quien valora combinaciones del mismo partido y quiere cobrar sin abandonar el idioma, y de quien acepta que la verificación de su permiso quedará en un cotejo que él mismo tiene que hacer.
1xBet: catálogo amplio y una ficha que no dice cómo se deposita
1xBet es la marca con el expediente más raro de la lista, y el raro aquí es el de la información, no el del producto. Su permiso se enuncia como DGJS/0002/2020 según una compilación que declara no haber podido confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. El detalle que rompe la armonía es otro: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa que no es el titular nombrado por la compilación, Entretenimientos Naturales. Cuando la tienda de aplicaciones y la fuente del permiso nombran a dos empresas distintas, el lector está mirando una cadena de titularidad que nadie explicó en público.
En pagos, la ficha de su aplicación no enumera métodos. No hay lista que leer, así que no hay comparación posible: cualquier afirmación sobre cómo se deposita en 1xBet sería una suposición disfrazada de reseña.
El juicio: 1xBet entra en la conversación por amplitud de catálogo, y sale de ella en el momento en que el lector pregunta cómo mete el dinero. Quien necesite certezas de depósito hoy, tiene mejores lugares donde buscarlas.
Playdoit: el bono de $1,000 MXN que la propia ficha no sabe si pide depósito
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es una de las dos marcas de la lista con perfil claramente deportivo y en vivo. Su permiso se enuncia como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según compilación, con Eventos Festivos de México como titular.
El problema está en la promoción, y no es de redacción menor. La ficha de la aplicación anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Un bono de bienvenida que la propia marca define de dos maneras obliga al lector a adivinar qué tiene que hacer para cobrarlo, y esa ambigüedad no es neutral: si el bono exige primer depósito y tú no lo haces, la promoción no existe para ti; si no lo exige y tú depositas de más para cumplir un requisito imaginario, el que perdió fuiste tú.
En pagos, la marca acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.
El juicio: Playdoit es una casa razonable para quien apuesta en vivo y quiere un catálogo deportivo completo, con una condición clara —confirmar en los términos si el bono necesita depósito— antes de tomar la promoción como parte del cálculo.
Codere: bono de hasta 7,000 MXN con la letra chica ya puesta
Codere es la marca que mejor documenta dos cosas a la vez en su propia ficha: cómo se deposita y qué espera de ti. Su permiso se enuncia como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según compilación, con Libros Foráneos S.A. de C.V., Codere México, como titular. Y su ficha de aplicación afirma que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Esa última parte merece más crédito del que suele recibir. Una política de cierre de cuenta publicada no es un adorno: es la ruta que sigue un jugador que quiere irse, y en un país sin registro nacional de autoexclusión, la única ruta disponible. Que una marca la ponga por escrito es una ventaja comparativa que no aparece en ninguna tabla de bonos.
En dinero, la ficha anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, además de un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. El “hasta” hace todo el trabajo en esa frase: es un techo, no un monto. Un bono de hasta 7,000 MXN suele llegar a esa cifra solo bajo condiciones específicas de depósito, y el resultado real depende de cuánto deposites y de los requisitos de apuesta que no están desglosados en la ficha.
El juicio: Codere es la marca con la documentación más útil de las seis, y su bono es el que más se parece a un titular de periódico una vez que el “hasta” empieza a morder.
Cuánto cuesta de verdad una oferta de bienvenida: el momio mínimo que casi nadie publica
Las ofertas que se ven en este mercado se parecen entre sí en el titular y se diferencian en tres letras que casi ninguna marca pone al frente: el rollover, el momio mínimo y el plazo. De esos tres, el que más daño hace es el momio mínimo, porque es el que casi nunca se publica y el que más rápido destruye el valor de una promoción.
Una apuesta gratis no es dinero. Si una promoción devuelve la apuesta como apuesta gratis, la casa te da un cupón para volver a jugar, no el efectivo de vuelta, y el importe del cupón suele no incluir lo apostado cuando la jugada gana. El mismo nombre —“apuesta gratis”— describe dos productos distintos según lo que la casa devuelva, y conviene leer qué dice el término antes de contar ese dinero como parte de tu presupuesto.
El rollover convierte el bono en un pasivo condicionado. Todo requisito de apuesta cuenta únicamente las jugadas que alcancen el momio mínimo, así que una racha de apuestas a momios bajos puede cumplir “muchas apuestas” sin mover un solo peso del requisito. Ahí está el hueco donde los jugadores pierden el bono sin darse cuenta: apuestan mucho y no avanzan nada.
Y el plazo es el que se cobra en efectivo. Los reportes sobre el bono de Caliente varían demasiado para citarlos con precisión, y esa variación es la advertencia: un requisito de apuesta sin plazo confirmado no es un requisito, es una fecha que el jugador descubre cuando ya pasó.
La letra que sí es del contrato y nunca aparece en el banner: los premios máximos que se pueden ganar con el bono. Un bono de bienvenida de $1,000 MXN con un tope de ganancia convierte cualquier multiplicación grande en una cifra fija. Ese es el dato que hay que buscar en los términos, y es el que casi nunca se anuncia.
Lo que no existe en México, y por qué eso te cuesta dinero
La ausencia más grande de este mercado no es un método de pago: es una licencia para apostar en línea. El país tiene un régimen de permisos colgados de la ley de 1947 y de un reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023, con la regla del artículo 2 prohibiendo todo lo que no esté expresamente previsto. Eso deja al lector con un documento que puede cotejar y una autoridad que puede clausurar, no con un supervisor de producto.
La segunda ausencia es la lista oficial de permisos. La Dirección General de Juegos y Sorteos la publicaba, según los reportes, en un PDF que al momento de este repaso no pudo abrirse, y el Congreso pidió en mayo y julio de 2026 que se vuelva un registro público abierto.
La tercera ausencia es un registro nacional de autoexclusión. No existe. La autoexclusión es voluntaria y de cada casa.
La cuarta ausencia es cualquier norma sobre pagos de apuestas. No hay un artículo que trate los métodos de depósito, así que lo que acepta cada marca es lo que cada marca dice. Un lector que quiera saber si una casa toma prepagado no tiene más ruta que la lista de la propia casa, y esa ruta es la correcta: la del pie de página, la de la ficha de la aplicación, la de los términos.
Lo que hay que revisar antes de depositar en cualquier casa
Esta es la secuencia que sigue un depósito desde la pantalla hasta el saldo de juego, y donde se atora.
Primero, el registro: correo, contraseña y verificación de identidad. Los operadores piden documentos, y el nombre tiene que coincidir con el de la cuenta de cobro. Ese es el punto donde un alias elegido con prisa se convierte en un problema de retiro.
Segundo, la elección del canal de depósito. Si la casa lista SPEI, tienes transferencia desde tu banco. Si lista OXXO, tienes efectivo en tienda. Si listas un prepagado, recuerda que el código de 16 dígitos se consulta en la herramienta del proveedor y que quien tenga el número tiene el saldo.
Tercero, la promoción, si vas a tomarla. Ahí se leen el rollover, el momio mínimo que cuenta y el plazo, en ese orden, porque ese es el orden en que te van a hacer daño.
Cuarto, las herramientas de juego responsable: el límite de depósito y el de pérdida, en la misma sesión en que te registras. Y la autoexclusión si la necesitas, sabiendo que esa decisión vive dentro de esa marca y no te sigue a las demás.
Quinto, el cobro: retiro a cuenta a nombre del jugador, comprobante de retenciones del premio gravado y la declaración anual cuando corresponda.
Para quién es cada una de estas seis casas
Si tu problema es que no quieres usar tarjeta bancaria para cargar saldo de juego, ninguna de estas seis resuelve ese problema por la vía prepagada: no encontramos una sola ficha que ofrezca paysafecard. Lo que sí puedes hacer con la lista es cargar por los canales que cada marca sí publica —SPEI y OXXO en cinco casos, más carteras en Strendus, Betcris y Winpot— y dejar el prepagado para otras compras en línea.
Si lo que te pesa es el respaldo legal, Caliente es la única que pone el número en su propio dominio, y eso es un voto a favor de su transparencia, no de su producto. Strendus, en cambio, es la que peor deja rastro en el papel, aunque fue la que enlista los métodos de depósito más variados.
Si lo que te pesa es saber cuánto cuesta la promoción antes de aceptarla, Codere publica una política de cierre de cuenta y una ficha ordenada, aunque su “hasta 7,000 MXN” sea un techo y no un pago. Playdoit tiene el catálogo en vivo más completo y el bono peor definido de toda la lista, que es una combinación incómoda para quien deposita para tomar la promoción y después apuesta.
Si lo que te pesa es el producto, Betcris y Playdoit se reparten los aficionados al parlay del mismo juego y a las apuestas en vivo. Y si lo que te pesa es la amplitud, 1xBet entra por ahí, aunque su ficha no te diga cómo depositar.
Lo que ninguna de las seis resuelve es la parte estructural: no hay licencia digital en México, no hay lista oficial abierta, no hay registro nacional de autoexclusión y no hay artículo que regule los pagos. Eso no es culpa de estas marcas. Es el piso sobre el que todas operan, y es la razón por la que conviene leer el pie de página antes que el banner.
Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas con paysafecard
¿Qué métodos de pago aceptan las casas de apuestas que operan con permiso en México?
No hay norma que obligue a ninguna. Lo que cada marca publica: Strendus lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago; Betcris muestra Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI; Winpot enlista Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias. Paysafecard no aparece en ninguna de las fichas revisadas.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la cuenta de cada marca: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión, que es lo que las casas enumeran en sus propias fichas de tienda de aplicaciones. Aplican solo a esa cuenta y a esa casa, y se configuran en la misma sesión en que verificas tu identidad, antes de la primera recarga.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el número y el nombre del permisionario en el pie de página del propio sitio de la marca y coteja el número con las compilaciones que publican sitios especializados. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse en este repaso, así que ningún número se puede dar por confirmado oficialmente; donde las fuentes se contradicen, el desacuerdo es el dato.
¿Qué edad se necesita para apostar en México y qué se verifica al registrarse?
El Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. El 18+ lo ponen las marcas en sus fichas y pies de página. Además se verifica la identidad del usuario y se reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Del lado del jugador, los premios legalmente autorizados son ingresos de los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 %, o 21 % cuando un impuesto estatal al premio supera 6 %; en la Ciudad de México ese impuesto estatal es de 6 % y el total ronda 7 %. El operador emite el CFDI de retenciones.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Ganancia neta igual a la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno, y devolución total igual a la cantidad apostada por el momio. Con $100 MXN a momio 1.90, la ganancia neta son $90 MXN y la devolución $190 MXN. Un parlay multiplica los momios de todas sus selecciones en un solo precio.
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