Apuestas deportivas con PayPal en 2026: lo que el método de pago te cuesta sin que lo veas
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los permisos de la Secretaría de Gobernación verificados contra lo que cada operador publica en su propio sitio y contra las compilaciones públicas de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Apostar con PayPal en México suena, a primera vista, a la solución elegante: una cuenta que ya tienes, un saldo que ya está ahí, sin darle tu tarjeta a una página que abriste hace veinte minutos. Y sin embargo, el logo de PayPal aparece en poquísimos lugares. Betcris lo enseña en su página principal junto a Apple Pay, OxxoPay, Visa, Mastercard y SPEI, sin decir montos mínimos. Fuera de eso, las casas con permiso mexicano que revisamos aquí cobran por tarjeta, por SPEI, en efectivo en tienda, por Mercado Pago o por AstroPay. Ese vacío es el primer costo de la página, y conviene decirlo antes de cualquier otra cosa: quien venga buscando una casa mexicana con PayPal va a encontrar una, y quien no quiera abrir otra cuenta bancaria o cargar sus datos de tarjeta va a tener que decidir si eso le importa más que la velocidad del retiro.
Hay una segunda capa que casi ningún anuncio menciona. Apostar aquí no es barato, y no me refiero al momio. El impuesto especial sobre producción y servicios que grava los juegos con apuestas autorizados subió del 30 % al 50 % a partir del 1 de enero de 2026, y los premios que sí te pagan llevan una retención en la fuente. Ninguna de esas dos cosas aparece en el banner del bono de bienvenida. El método de pago —PayPal incluido— solo mueve el dinero de un lado a otro; no cambia ni el impuesto, ni la retención, ni el hecho de que una casa sin permiso no te está ofreciendo una vía más rápida sino una vía sin las protecciones que da el permiso. Lo que sigue es, precisamente, el desglose de esos costos.
Normativa de las apuestas deportivas en línea en México: una ley de 1947 contra un mercado de 2026
México tiene un problema de fecha. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, cuando el internet era una nota al pie en la imaginación de alguien, y sigue siendo el texto vigente. Prohíbe los juegos con apuesta en todo el territorio y solo deja pasar lo que autoriza expresamente. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade la puntilla en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. Es decir, el marco legal mexicano no regula el juego en línea: lo tolera por la puerta de atrás, mediante un permiso administrativo.

Esa puerta de atrás tiene nombre técnico. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Los dos tipos relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. El artículo 31 los declara intransferibles, y el 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero.
Lo que sigue es el punto que más discusiones genera y que conviene entender sin adornos. Ninguna norma mexicana menciona el juego en línea. La práctica reportada es que un sitio de internet no puede tener un permiso digital propio: opera colgado del permiso de un permisionario que ya tiene un establecimiento físico autorizado. Muchas marcas extranjeras hacen exactamente eso, y no es raro que un mismo permisionario sostenga varias marcas a la vez. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y en la práctica esa distinción no es un capricho de abogados: describe quién responde y ante quién.
Por qué ningún número de permiso se puede comprobar contra un registro público
Aquí llega la parte incómoda. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar un listado de los sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 que ese registro fuera abierto y consultable. Al cierre de esta revisión ese listado no se ha podido abrir. El resultado práctico es que los números de permiso que circulan provienen del pie de página de cada marca o de compilaciones de sitios comparadores, y las compilaciones se contradicen entre sí. Cuando se contradicen, no publicamos ningún número.

Eso no es un detalle burocrático, es un costo directo para el lector. Un permiso que no puedes verificar en un registro independiente es un permiso que, en la práctica, tienes que creerle a alguien: a la marca que lo escribe en su pie de página, o al comparador que lo repite. Diez segundos de sentido común aquí valen más que una hora de navegación: si una casa te muestra un número de permiso, cópialo y búscalo en el sitio de la Secretaría de Gobernación antes de depositar. Si no aparece en ningún registro consultable, sabes exactamente lo que tienes delante — una afirmación, no una verificación.
Hay un detalle que sí conviene subrayar porque sí es verificable y sí cambia la decisión. Las cifras públicas sobre cuántas páginas de apuestas operan en México se contradicen de forma llamativa: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx. Esa diferencia no es un error de redondeo, es la señal de que nadie está contando lo mismo ni con el mismo instrumento. Ninguna cifra tiene valor para el lector, y ese es el dato: la fotografía del mercado no está ordenada.
La reforma que todavía no es ley
El 13 de octubre de 2026 se reportó que la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley. Ninguna de las reglas que el anteproyecto contiene tiene efecto hoy sobre tu depósito, tu retiro o tu bono. Existe además una iniciativa que busca derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con una edad mínima de 21 años y mecanismos de autoexclusión. También es una propuesta. Escribirla como si fuera derecho aplicable sería el error más caro que podría cometer esta página.
Lo que sí importa del anteproyecto es la fecha. Que una reforma integral esté redactada y sin presentar significa que el marco actual está en una pausa consciente. Y en una pausa así, los operadores diseñan sus productos alrededor de las reglas viejas, no de las nuevas. Cualquier bono que contrates hoy se va a regir por las reglas de hoy.
Permisos, bloqueos y amparos: qué protección compra el permiso de la SEGOB y qué no
Un permiso de la SEGOB no es un certificado de bondad, pero sí trae tres cosas concretas: un domicilio legal en México al que reclamar, controles de verificación de identidad y contra el lavado de dinero, y la obligación de emitir un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Eso es lo que un permiso te da. Lo que no te da es una lista abierta donde comprobarlo, como quedó dicho, ni un registro nacional de autoexclusión, que en México no existe.
Para que el lector compare lo que sí consta, esta es la situación de permiso tal como la declaran las fuentes, sin confirmación oficial, junto al punto clave del método de pago de cada marca.
| Casa de apuestas | Situación de permiso SEGOB tal como la declaran las fuentes | Lo que dice su propio listado sobre el método de PayPal |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso de su permisionario, Producciones Móviles; el número del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden, así que no se imprime | La página principal muestra el logotipo de PayPal entre los métodos de depósito, junto a Apple Pay, OxxoPay, Visa, Mastercard y SPEI, sin montos mínimos |
| Caliente | Marca con permiso de un permisionario; el número no se publica sin contradicción entre compilaciones | PayPal no aparece entre los métodos que anuncia |
| Winpot México | Marca con permiso de un permisionario; el número proviene de compilaciones que se contradicen | No figura entre los logotipos de depósito que exhibe su página |
| Codere México | La ficha de su app declara operar con permiso de la SEGOB | No figura; sus depósitos son con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Playdoit | Marca con permiso de un permisionario; el número no se publica sin contradicción entre compilaciones | No figura; acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias |
| Strendus | Marca con permiso de un permisionario; el número no se publica sin contradicción entre compilaciones | No figura; lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera; la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse | No figura en el listado de la marca |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México; la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse | No figura en el listado de la marca |
| Pickwin | La marca cita DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra compilación DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER; los números se contradicen entre sí | No figura en el listado de la marca |
| 1xBet | Marca con permiso de un permisionario; la ficha de su app en México no enumera métodos de pago | No figura; su propia ficha no enumera métodos de pago |
La dispersión de la tercera columna es el hallazgo, aunque no lo parezca. De nueve marcas con presencia en México, una sola enseña el logotipo de PayPal. Si el lector viniera buscando “apuestas deportivas con PayPal” como si fuera un estándar del mercado mexicano, la tabla responde lo contrario: es una excepción, y una excepción de una sola marca entre las que revisamos. Para apostar con PayPal en México, hoy hay prácticamente una puerta, y esa puerta la abre Betcris.
Una lista de diez marcas no es el mercado
Las diez fichas de arriba son las que hemos escrito con material propio, y nada más. No son un censo. Una marca que no aparece aquí no está, por eso, sin permiso; sencillamente no la trabajamos. La Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos conceden permisos a un número de permisionarios que ninguna fuente consultada cuantifica de forma consistente, y las compilaciones de permisos que circulan en internet se copian entre sí con los mismos errores. Cualquier página que le venda al lector una lista cerrada del mercado mexicano le está vendiendo una fotografía con marco.
Los bloqueos de 2026 y por qué la fecha lo es todo
Entre el 11 y el 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y en ese movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, una fuente federal reportó la suspensión de la orden de la SEGOB contra ambas marcas.
Ese es el motivo por el que esta página nunca escribe que un operador está abierto o cerrado “hoy”. Con dos marcas grandes entrando y saliendo de bloqueo en menos de un año, la única forma honesta de contarlo es con la fecha pegada a cada decisión. Y hay un costo que el lector debe ver: si tenías saldo en una casa bloqueada, el saldo se congela con la casa, sin importar cuánto tiempo lleves depositando ahí ni lo limpio que esté tu historial. En 2026 se cerraron además alrededor de veinte casinos físicos. Ninguna norma consultada establece una multa o un delito para quien apueste en un sitio sin permiso, y esta página no afirma ni un castigo ni una exención: simplemente no se encontró la regla.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. La zona de juego sin permiso local se describe, sin nombrar marcas, como desprotegida: sin domicilio legal mexicano al que reclamar, sin controles de identidad sujetos a la normativa nacional y sin CFDI de retenciones.
Qué se puede apostar y qué no se dice
Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento consultados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”, donde los menores de edad no pueden participar en ningún caso, según el artículo 5. Sobre un mercado de intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, y esta página no afirma que exista uno mexicano. Tampoco se encontraron restricciones específicas sobre eventos con menores o ligas inferiores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento, por el artículo 1.
Juego responsable y protección del jugador: qué existe de verdad y qué se lo inventó el marketing
Aquí hay que ser preciso, porque es la sección donde la industria se permite más poesía. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija ninguna edad numérica. Las marcas, en sus propias fichas y pies de página, dicen 18 años o más. Una cifra legal de edad para apostar no está establecida como tal.
Y no existe un registro nacional de autoexclusión. Esa frase merece repetirse sola porque contradice la intuición: en México no hay una lista única en la que puedas pedir que te bloqueen de todas las casas a la vez. Lo que hay son herramientas internas y voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión de esa casa concreta— que cada marca lista en su propia ficha de tienda de aplicaciones. Tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
Esa ausencia tiene una consecuencia práctica que conviene entender de una vez. Un límite de depósito que solo existe dentro de una casa es un límite que se puede sortear abriendo otra cuenta en otra casa. La protección real contra uno mismo no la da el permiso de la SEGOB, la tiene que construir el jugador, casa por casa, y sostenerla. Los operadores, eso sí, verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas es vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos concretos que se piden no están definidos en un texto legal que hayamos podido consultar.
Cómo se ve esa ausencia en las fichas de las marcas
Cuando revisas las fichas de las aplicaciones, el patrón se repite. Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente, en el pie de su página principal, advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años. Es un denominador común decente, y también un denominador común superficial: la misma ficha que te dice “juega con responsabilidad” te vende el bono con tres banners arriba. Las dos cosas son ciertas a la vez, y ninguna cancela a la otra.
Sobre publicidad y bonos, el Reglamento consultado no contiene un artículo federal de publicidad. Los reportes sobre límites de horario en televisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar la participación de influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Ninguna regla estatutaria sobre bonos está en vigor. Lo que sí es un hecho de mercado: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Eso es una decisión comercial, no una concesión al jugador, y se nota en las condiciones.
Liquidación y costos de un pago con PayPal: comisiones, plazos y letra chica
Vamos a lo que el lector vino a averiguar. PayPal nació como Confinity, fundada en diciembre de 1998 por Max Levchin, Peter Thiel y Luke Nosek. En marzo de 2000 Confinity se fusionó con X.com, de Elon Musk, y la empresa resultante se rebautizó PayPal en junio de 2001. Tiene su sede en San José, California, con un centro de operaciones en La Vista, Nebraska. eBay la compró el 3 de octubre de 2002 por 1,500 millones de dólares y la escindió como empresa pública independiente el 18 de julio de 2015. En 2022 operaba en 202 mercados con 426 millones de cuentas activas registradas, y para 2023 reportó ingresos por 29,771 millones de dólares. Es una empresa de pagos consolidada, no una pasarela improvisada, y eso es precisamente lo que la vuelve atractiva para quien no quiere teclear su tarjeta en un formulario nuevo cada dos meses.
Aclarado eso, la letra chica mexicana es corta y decepcionante, y merece decirse sin rodeos: ninguna norma mexicana cubre los pagos de apuestas. Literalmente ninguna. Qué métodos acepta una casa viene únicamente de lo que esa casa lista en su propia página o en el pie de su sitio. Los que aparecen con más frecuencia en las marcas que revisamos son tarjeta, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Y nada en la ley mexicana obliga a una casa a aceptar o rechazar PayPal, ni a procesarlo en un plazo concreto.
Ese vacío legislativo es la clave de toda esta sección. No hay tabla de plazos legales que consultar, no hay límite legal de comisión, no hay recurso ante una autoridad de servicios financieros si un retiro por PayPal tarda tres semanas, porque la relación no es una transacción regulada como servicio de pago: es una cláusula del contrato privado que aceptaste al registrarte. La protección la da el permiso de la SEGOB —domicilio legal, controles, CFDI— y no el método de pago.
Qué implica pagar en pesos desde una cuenta en dólares
Aquí hay un detalle que a los comparadores se les escapa y que al lector le cuesta dinero real. El peso mexicano se escribe con coma para los miles y punto para los decimales: $1,000 MXN o “1,000 pesos”. La moneda de la casa es el peso. Si tu cuenta de PayPal está denominada en dólares, la conversión la carga el tipo de cambio del momento más el margen que aplique el intermediario, y ese margen no aparece en ningún banner de bono. No hay ninguna regla mexicana que te proteja de ese diferencial, y ninguna casa de las que revisamos publica un tipo de cambio garantizado para depósitos internacionales.
La consecuencia es sencilla de enunciar y molesta de vivir: en una casa que acepte PayPal y pague en pesos, el costo total del método no es una comisión visible, es un porcentaje escondido en la conversión. Quien ya mantiene saldo en pesos en su cuenta evita el problema completo. Quien no, paga por la comodidad, y lo paga cada vez.
Por qué el pago no decide la velocidad: el cuello de botella es la verificación
Un retiro no es una transferencia entre dos cuentas, es una solicitud que la casa evalúa. Antes de mandar dinero a donde sea, la casa tiene que tener tu identidad verificada, porque el operador reporta operaciones a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT. La verificación de identidad y sus documentos no están definidos en un texto legal: cada casa pide lo que pide. Así que el primer retiro de un jugador nuevo es más lento que el segundo, y en eso PayPal no ayuda. Un monedero cargado no te ahorra un solo día de trámite.
La segunda pieza es la retención fiscal. Las casas con permiso emiten un CFDI de retenciones por los premios gravados. Si tu retiro es un premio y el premio lleva impuesto, ese documento tiene que existir, y eso ocurre antes de que el saldo salga. El jugador que lleva dos años en la misma cuenta casi nunca lo nota, porque ya está verificado. El que se registró la semana pasada sí lo nota.
Betcris promete retiros rápidos y exhibe métodos de pago locales en su app; Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos, además de atención las 24 horas; Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Son promesas de las marcas, no compromisos verificables contra un registro público, y conviene leerlas como lo que son: publicidad con un grano de verdad operativa dentro. Ninguna casa de las revisadas publica plazos de liquidación por método con la precisión que haría falta para compararlas en serio.
Efectivo, SPEI, tarjeta: lo que cada vía te cuesta en tiempo y en privacidad
El efectivo en OXXO tiene una virtud y un problema. La virtud es que no entregas datos bancarios a nadie. El problema es que el dinero tarda en reflejarse y que la trazabilidad es más pobre, tanto para ti como para la casa. SPEI es la vía natural del dinero mexicano: desde tu banca en línea, sin comisión añadida del lado de la casa, y con el mismo requisito de identidad de siempre. La tarjeta es la más cómoda para depositar y la que más fricción tiene para retirar, porque el abono suele volver al instrumento de origen. PayPal, cuando existe, se parece más a la tarjeta que a SPEI en todo lo que importa: comodidad al entrar, trámite al salir.
Lo que ninguna de estas vías te da es una protección distinta frente a un bloqueo, un cierre de cuenta o un cambio de condiciones. Ese riesgo es del operador que elegiste, no del riel por el que mandaste el dinero. Y es la razón por la que el método de pago debería ser la última pregunta de tu decisión, no la primera.
Panorama y criterios para elegir una casa de apuestas que acepte PayPal
Conviene ordenar la cabeza antes de ordenar los logos. Si el requisito es apostar con PayPal, el universo se reduce a un puñado de marcas, y en la práctica a Betcris. Si el requisito es una casa con permiso, controles de identidad y la posibilidad de reclamar ante alguien en México, el universo es más amplio y PayPal deja de ser un requisito para volverse un detalle de conveniencia. Esas dos preguntas no apuntan al mismo lado, y quien las confunde termina contratando el método en lugar de la casa.
Los criterios que de verdad cambian la experiencia, en el orden en que los notaría un jugador:
- Que el permiso sea el que declaras: el número de permiso viene del pie de página de la marca o de una compilación, y las compilaciones se contradicen. Antes de depositar, compara el número con lo que publique la propia Secretaría de Gobernación.
- Que la retención de premios quede clara por escrito: quién retiene, cuánto y con qué documento. Sin esa respuesta antes de apostar, el jugador descubre el costo cuando va a cobrar.
- Que los límites de juego sean los que tú pones: al no existir un registro nacional de autoexclusión, el único límite operativo es el que la casa te permite configurar y el que tú sostienes en todas partes.
- Que el riel de pago no esconda costo: conversión de moneda, plazos y condiciones del lado del operador. Comodidad al depositar no dice nada sobre el retiro.
Un jugador con presupuesto corto, por ejemplo alguien que destina mil pesos al mes, pesa distinto cada criterio: para él una comisión escondida en la conversión o una comisión mínima de retiro se come un porcentaje mayor de su saldo que para un jugador de diez mil pesos. Un jugador de volumen alto, en cambio, notará más el costo de la retención y el diferencial del tipo de cambio, porque mueve más dinero por el mismo riel.
La historia de PayPal en una línea, porque el lector se la pregunta
PayPal no nació para las apuestas ni creció con ellas: nació para transferir dinero entre particulares en internet, se fusionó con una empresa de banca en línea a principios de siglo, pasó ocho años dentro de eBay y desde 2015 camina sola como empresa pública. Su presencia en el mercado de pagos es enorme; su presencia en las salas de apuestas mexicanas, minúscula. Que una empresa de ese tamaño esté casi ausente de un mercado del tamaño del mexicano dice menos sobre PayPal y más sobre la regulación local: cuando la ley no menciona el juego en línea, y cuando el mercado está mayoritariamente en tarjeta y efectivo, la pasarela internacional no ve razones para armar una integración específica.
Las casas de apuestas que revisamos: qué ofrece cada una y a qué costo
La lista que sigue no es un ranking y no es una recomendación. Son las marcas que tienen material propio sobre este tema, y el orden es el de los criterios de calificación: primero la que resuelve el método de pago, después las que ofrecen el producto deportivo más completo, y al final las que solo constan por su permiso. Cada ficha termina con una valoración, que es lo que la ficha no puede decir por sí sola.
Betcris: la única del grupo que exhibe PayPal entre sus métodos de depósito
Betcris es la respuesta corta a la pregunta del lector. Su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Ese detalle —que no se indiquen montos mínimos— es tan relevante como la lista misma, porque una lista de logos sin montos es una lista de marcas, no de condiciones: el mismo depósito puede tener un piso distinto según el riel, y el jugador se entera al segundo paso del formulario.
En el producto, la app de Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos, con métodos de pago locales y atención en español. Es un catálogo pensado para el jugador que quiere combinar mercados dentro de un partido sin armar una combinada larga, y el retiro anticipado importa más de lo que parece: permite cerrar una posición antes de que termine el evento y llevarse lo que quede, en lugar de mirar cómo se deshace.
Un apunte sobre el permiso que sí cambia la lectura de esta ficha, y solo de esta: el número del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario no coinciden, y la marca aparece asociada a Producciones Móviles, que también aparece vinculada a Pickwin. Vale la pena decirlo sin dramatizar, porque ese detalle es justo el que un lector no puede verificar en un registro abierto. Para quien llega buscando PayPal, Betcris tiene menos competencia de la que debería tener una marca con este perfil. Un requisito de pago la deja sola en la cancha, y eso rara vez es una ventaja para el jugador.
Caliente: la propuesta más ancha en bono, y la menos clara en condiciones
Caliente anuncia en su encabezado $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. La propia página no aclara si ambas valen únicamente para apuestas deportivas. Ese silencio es el que después genera las discusiones de soporte: un lector que leyó “$1,000 sin depósito” con la cabeza puesta en el fútbol puede encontrarse con que el requisito aplica a otro producto.
Sobre el rollover, hay que ser riguroso. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 exige un rollover de diez veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ese “varían de una reseña a otra” es el problema del lector, no un matiz de redacción: cuando las condiciones del mismo bono se describen de forma distinta en distintas partes, no hay una condición confirmada, hay varias versiones. Y una condición que no puedes leer en un solo lugar es una condición que vas a conocer cuando reclames.
La app de Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, el creador de apuestas —“crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo y el creador de apuestas son producto real, no adorno. El detalle que desarma la ficha es el método de pago: PayPal no aparece entre lo que anuncia. Para el lector de esta página, eso la deja fuera antes de empezar, por muy ancho que sea el bono. Un bono grande con condiciones redactadas en tres versiones distintas y sin el riel que buscas no es un bono grande, es un título de periódico.
Winpot México: logos de sobra, cifras de menos
Winpot exhibe en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. El patrón de esta marca es evidente: comunica con imágenes y evita los números. Cinco rieles de pago anunciados sin un solo mínimo y dos categorías de bono sin un solo monto es una vitrina, no una oferta.
PayPal no está entre sus logotipos, así que para este lector concreto Winpot no compite. Su interés está en otro perfil: quien quiera AstroPay o Mercado Pago y prefiera no comprometerse con una cifra antes de registrarse. Esa preferencia tiene una lógica, y también un costo: un bono sin cifras y sin mínimos anunciados no se puede comparar con nada, ni contigo mismo en tres meses. La transparencia empieza por los números, y aquí no hay ninguno.
Codere México: el bono más concreto del grupo, con el método de pago más estrecho
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Es la única ficha del grupo donde el número del bono y los rieles de pago vienen juntos, y eso es una virtud real: el lector sabe de inmediato cuánto puede conseguir y por dónde puede entrar.
El catálogo de entrada es igual de explícito: la misma ficha declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los tres datos llegan juntos, que es como deberían llegar siempre.
Sin PayPal, el bono queda fuera del alcance de quien buscaba justamente eso. Y hay un detalle de redacción que vale señalar: “hasta 7,000 MXN” fija un techo, no un monto. El jugador que deposita poco no recibe siete mil pesos por depositar poco. Es exactamente el tipo de número que hay que leer dos veces.
Playdoit: la ficha más completa en herramientas, la más confusa en el bono
Playdoit cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. En herramientas de producto, es la ficha más poblada del grupo: cinco deportes con mercado en vivo, transmisión, un potenciador y un mecanismo para cerrar posiciones antes del final.
El bono, en cambio, es un desastre de redacción. La ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las dos versiones no pueden ser ciertas al mismo tiempo, y el jugador que se registra esperando una cosa se topa con la otra. Eso no es un tecnicismo: cambia si tienes que depositar para acceder al bono.
En pagos, Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos; su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años. PayPal no está en la lista. Un producto bien armado con un bono mal escrito es una oportunidad perdida: la herramienta te atrae y la letra chica te expulsa.
Strendus: catálogo de pago amplio, cero presencia de PayPal
La ficha de la app de Strendus lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago como métodos de pago. Es la lista más larga del grupo y también la que mejor cubre el efectivo digital mexicano, porque OXXO Pay y Mercado Pago son los dos rieles que menos fricción tienen para quien no quiere usar la banca tradicional.
Ninguno de esos cinco es PayPal. Para el lector de esta página, Strendus queda en el mismo saco que las demás marcas sin el método que busca, con una diferencia: es la que más alternativas ofrece a quien pueda renunciar a PayPal. La marca no comunica nada sobre su permiso, así que ese punto queda abierto y el lector tendrá que revisarlo en su propio pie de página antes de depositar.
Novibet: permiso con número impreso, sin PayPal en el listado
Novibet consta con permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, cuyo titular es Comercial de Juegos de la Frontera. El número es uno de los pocos que se imprimen en esta página, y hay que decir de inmediato lo que ese número vale: según la fuente que lo compila, la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que el número se publica como lo da la compilación, no como confirmación oficial.
Sobre métodos de pago, el listado de la marca no incluye PayPal. El localizador de los detalles de pago es el pie de página del propio operador, y esa es la ruta que el lector tendría que seguir antes de registrarse. Una marca con un permiso identificable y sin el riel de pago que buscas es una opción para otro lector, no para este.
Betway: permiso 4184 y una ausencia total de información de pagos
Betway consta con permiso SEGOB 4184, otorgado a Espectáculos Deportivos Frontón México. Igual que en el caso anterior, la fuente que lo compila advierte que la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que el número se transcribe como lo da esa fuente.
En métodos de pago, el listado de la marca tampoco muestra PayPal. La marca tiene un permiso identificable, que es más de lo que tienen otras, y a la vez no ofrece en lo revisado ningún detalle que ayude a decidir sobre pagos. Para el lector que exige el método, Betway no entra. Para el que ya tiene su riel favorito y solo busca un permiso con nombre, Betway entra en la conversación.
Pickwin: dos números de permiso que se contradicen y ningún método de pago resolutivo
Pickwin es el caso más instructivo de esta lista, porque muestra cómo se ve un permiso desde fuera cuando el registro público no está disponible. La marca cita el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1584/2019, y otra compilación cita DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. El titular es Producciones Móviles, la misma compañía que aparece vinculada a Betcris, junto con Unocapali La Paz Operadora. Los números de permiso se contradicen entre sí, y ese detalle es exactamente la razón por la que esta página no publica ninguno como oficial.
Sobre pagos, el listado de la marca no incluye PayPal. El interés real de Pickwin para este lector no está en su catálogo, está en su expediente: cuando dos compilaciones no coinciden en el número de permiso de la misma marca, lo que el lector tiene delante no es un dato, es una discrepancia. Y una discrepancia de identidad legal merece más atención que cualquier logo de pago.
1xBet: presencia en México sin detalle de pagos en su propia ficha
La ficha de la app de 1xBet en México no enumera métodos de pago. Eso es todo lo que se puede escribir con material propio: la marca tiene presencia en el país y su propia ficha no dice por dónde entra ni por dónde sale el dinero.
Nada permite afirmar que 1xBet acepte o deje de aceptar PayPal, y esta página no lo hace en ninguna dirección. El lector que quiera saberlo tiene un solo camino y es el correcto en cualquier caso: abrir el pie de página del operador y buscar la sección de métodos de depósito antes de crear la cuenta. Lo mismo vale para los bonos: la ficha no ofrece cifras que se puedan comparar. Una marca que no comunica sus rieles de pago deja al jugador haciendo el trabajo que la marca debería haber hecho.
Declaraciones fiscales del jugador: IEPS, ISR y el premio que llega con recorte
Aquí está el costo más grande de toda la página, y está escondido en tres letras. El impuesto especial sobre producción y servicios de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieran permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes la tasa era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
¿Quién paga ese 50 %? El operador, en su condición de contribuyente del impuesto. Pero conviene no engañarse con la palabra “impuesto al operador”: un impuesto sobre el volumen del negocio entra en el precio del producto que se vende, y el producto aquí es el momio. No hay una regla publicada que obligue a la casa a mantener el mismo momio después del cambio de tasa, y varias marcas aprovecharon la coyuntura para rehacer sus bonos de bienvenida. El lector que quiere saber adónde va su dinero tiene la respuesta en el arancel fiscal, no en el banner.
Y hay una honestidad que la ley misma impone: la base del impuesto no está establecida. El texto consultado dice únicamente “valor de la actividad”; la prensa lo describe como el monto total apostado. No se escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos formulaciones está en el texto. Quien lea una cifra concreta en otro sitio está leyendo una interpretación, no la ley.
Las apuestas en los estados añaden capa. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, con tasas que varían de un estado a otro. El jugador que apuesta desde Monterrey y el que apuesta desde la capital no están en el mismo régimen estatal, aunque usen la misma casa.
La retención del 1 % y del 21 %: cuánto se queda el SAT de tu premio
Los premios al jugador caen bajo la Ley del ISR, artículos 137 y 138. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o si su gravamen no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, así que en la práctica el total ronda el 7 %, según un reporte secundario.
Hay una condición que cambia todo y que casi nunca se explica: la retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Es decir, el 1 % o el 21 % no cierra el asunto por sí solo. Y los premios que superan $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, según ese mismo reporte.
El detalle operativo importa para el lector: el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Ese documento es la prueba del impuesto que ya se pagó, y guardarlo no es una manía contable, es lo que evita pagar dos veces. Sin él, la retención practicada se convierte en un descuento sin comprobante.
Falta un caso, y esta página no lo va a resolver por su cuenta: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y cualquier afirmación en ese sentido sería inventada. La posición correcta es la única honesta: consulta a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho que un premio de una casa sin permiso tiene el mismo tratamiento que uno de una casa autorizada. Esto no es asesoría fiscal.
Preguntas frecuentes
¿Qué métodos de pago aceptan las casas con permiso en México?
Los que cada marca lista por su cuenta, porque ninguna norma mexicana cubre los pagos de apuestas. Aparecen con más frecuencia tarjeta, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos como Mercado Pago o AstroPay. PayPal figura en el listado de Betcris y en muy pocos más.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdidas en una casa de apuestas?
Desde las herramientas internas de la propia casa: pausas, límites de depósito y autoexclusión de esa marca, que cada operador describe en su ficha o en su sección de juego responsable. No existe un registro nacional de autoexclusión, y tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Comparando el número que la marca publica en su pie de página con lo que publique la propia Secretaría de Gobernación. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería tener un listado abierto —el Congreso lo pidió entre mayo y julio de 2026—, y al cierre de esta revisión no ha sido posible abrirlo.
¿Qué edad se necesita para apostar y qué se verifica al registrarse?
El Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Las marcas declaran 18 años o más. Los operadores verifican identidad y reportan operaciones a la UIF y al SAT; los documentos exactos no están definidos en un texto legal.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Son ingresos bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y el pagador retiene: 1 % si el estado no grava el premio o grava menos de 6 %, y 21 % si el gravamen estatal supera ese 6 %. El operador emite un CFDI de retenciones. Es pago definitivo solo si presentas la declaración correspondiente.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con 1,000 pesos a un momio de 1,90 el retorno es 1,900 pesos y la ganancia neta 900: la diferencia entre momio y uno, multiplicada por lo apostado. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio.
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