Apuestas de carreras de caballos en 2026: qué te cuesta cada momio antes de que gane el caballo
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos citados se verificaron contra lo que publican la Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Corre un caballo de cinco a doce furlongs, o sea de uno a 2,4 kilómetros, y en ese tiempo puede pasar de todo: un tropiezo en la salida, un jinete que se queda sin hueco, un final de cabeza. Ninguna de esas cosas la decides tú. Lo único que decides es a qué momio firmas el boleto. Y ahí, en el momio, ya viene descontado un costo que nadie te anuncia: el margen de la casa. Es el mismo razonamiento que vale para el boleto de un hipódromo y para el que se arma a las dos de la mañana desde el celular, y es la razón por la que esta comparación no empieza con el bono de bienvenida sino con lo que ese bono trae pegado.
Un permiso de la Secretaría de Gobernación, un margen dentro del momio y una retención de ISR son tres partidas distintas en la misma apuesta, y las tres salen del bolsillo del apostador. La primera condiciona si puedes cobrar. La segunda condiciona cuánto cobras. La tercera condiciona cuánto te dejan cobrar. Ninguna casa de apuestas pone las tres cosas en el mismo banner.
El permiso de la Secretaría de Gobernación: lo que cambia el papel, y lo que no
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas y deja en pie solo lo que autoriza expresamente; la Secretaría de Gobernación otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura locales sin autorización (artículo 8) y se apoya en estados y municipios (artículo 10). El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la lógica en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista de manera expresa queda prohibida. No es un vacío legal. Es una lista cerrada.

Ese tipo de lista deja un hueco incómodo para el apostador. Ninguna ley federal nombra las apuestas por internet, así que en la práctica un sitio en línea no puede tener una licencia digital propia: opera colgado del permiso de un permisionario con presencia física. El término correcto es «permiso», no «licencia», y la diferencia no es de vocabulario fino. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y el artículo 31 añade que los permisos no son transferibles. Un permiso temporal que no se puede ceder significa que el respaldo legal de un sitio puede cambiar de dueño en la práctica comercial sin que el documento cambie.
Las modalidades que sí tienen nombre en el Reglamento son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). En la misma disposición está la pieza que más importa para quien busca carreras: los titulares de un permiso de hipódromo pueden obtener un permiso complementario de apuestas remotas. Quien quiera tomar apuestas sobre una carrera de caballos con papeles ordinarios tiene una vía abierta, y no es un detalle menor para el tema de esta página.
También hay obligaciones del lado del permisionario que acaban beneficiando al usuario, aunque rara vez se cuenten así: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza (artículo 29). Eso es trabajo y costo para la casa. Explica, en parte, por qué los momios de un permisionario mexicano no siempre son los más bonitos del mercado.
Lo que no existe es la lista cómoda. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o se supone que publica— un PDF con los sitios autorizados, y ese documento no se pudo abrir. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen entre sí: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esas cifras en la mano, cualquier número que alguien te dé sobre «cuántas casas legales hay en México» es un número inventado con seguridad estadística.
Por eso, en esta página, cada número de permiso va con la fuente que lo publica y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente. Los compiladores de permisos se contradicen entre ellos: el número que una compilación le asigna a una marca es el mismo que el pie de página de otra marca muestra como propio. Leer esos listados con fe ciega es un error caro, y el propio listado lo provoca.
Permisos, plataformas bloqueadas y una reforma que todavía no es ley
El panorama de 2025 y 2026 se mueve más rápido de lo que aguanta un artículo estable, así que conviene fechar cada cosa. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en ese movimiento quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra esas dos marcas, según una sola fuente.

No hay manera honesta de decir si esas dos plataformas están abiertas o cerradas hoy. Un estado así se reporta con su fecha y con nada más. Y hay una consecuencia práctica que el apostador debe tener presente: un saldo dentro de una casa bloqueada puede quedar congelado, y ese dinero no se recupera con un correo al soporte. En 2026 también se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.
Sobre la regulación de los premios de sitios sin permiso, el artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios «autorizados legalmente», y no está establecido qué pasa con un premio cobrado en un sitio sin autorización. Ahí la posición razonable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho que el dinero está limpio.
La reforma de fondo sigue siendo un borrador. La SEGOB terminó uno para reemplazar la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo mandó al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta. Tratarla como norma vigente es adelantarse a un proceso legislativo que ni siquiera ha empezado a caminar en el Congreso.
Apostar en carreras de caballos dentro del sistema de permisos
El sistema parimutuo es la columna vertebral de las apuestas en hipódromo, y el Reglamento lo reconoce expresamente dentro de los espectáculos en vivo con «cruce de apuestas», junto con galgódromos y frontones. Las carreras planas —las que se corren directamente entre dos puntos sobre una pista recta u oval— son las que dominan el programa de cualquier hipódromo, mientras que las carreras con obstáculos, el steeplechase y las vallas, se conocen como National Hunt en Gran Bretaña e Irlanda.
En el parimutuo no apuestas contra la casa, apuestas contra el resto de los apostadores y la casa se queda una comisión del pozo. La consecuencia para el lector es directa: el momio no se fija antes, se forma con el dinero que entra, y el descuento que aplica la casa se lleva una parte de lo que se reparte. En un centro de apuestas remotas de un permisionario mexicano, ese descuento es el costo estructural del producto, no una comisión que aparezca en el estado de cuenta.
Dos tipos de carrera cambian por completo el análisis previo, y conviene saberlo antes de mirar momios. En las carreras de hándicap a cada caballo se le asigna un peso distinto según su capacidad, y en las carreras de condiciones todos llevan el mismo peso, con ventajas para los caballos más jóvenes y para las yeguas. Un hándicap aprieta el resultado y, con él, los momios. Una carrera de condiciones suele producir ganadores más claros y momios más cortos en los favoritos.
Las distancias también ordenan el mercado. Las carreras planas van de 440 yardas, unos 400 metros, a más de cuatro millas, es decir 6,4 kilómetros; lo más común son distancias de cinco a doce furlongs, entre uno y 2,4 kilómetros. Cuanto más corta la carrera, más pesa la salida y menos pesa el fondo físico. En un sprint de cinco furlongs, un caballo que tropieza al abrir los cajones ya está fuera de la pelea antes de que tú alcances a ver el problema en la pantalla.
El artículo 5 del Reglamento cierra una puerta sin matices: los menores de edad no pueden participar nunca en el cruce de apuestas de un hipódromo. La norma no fija un número, y las marcas que operan en México escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. Un número estatutario único para el juego en general no está establecido, y esa distinción importa cuando alguien te dice que «la ley mexicana dice 18».
Qué revisar antes de depositar: verificación, datos y publicidad
Una casa con permiso mexicano entrega tres cosas que una sin permiso no entrega: un domicilio legal en el país, controles de identidad y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio cae dentro del supuesto gravado. Fuera del sistema, ninguna de las tres existe. La descripción del apostador en una casa sin permiso es sencillamente la de alguien sin protección local, sin marca de por medio.
La verificación de identidad, el KYC, es el primer trámite que se cruza en el camino y suele ser el que más incomoda. El operador revisa al usuario y reporta operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Qué documentos exactos pide cada casa no está fijado en la ley; está en sus términos. Si un sitio te deja depositar y apostar sin pedirte un solo documento, eso no es agilidad, es una señal sobre el resto de sus controles.
La publicidad con permiso muestra la clave oficial del permiso y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. Los límites de horario para anuncios en radio y televisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00, según qué versión se lea— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Si alguien te vende una de esas reglas como vigente, está vendiendo humo.
Tampoco hay norma federal de publicidad ni regla estatutaria sobre bonos dentro de los artículos del Reglamento que se leyeron. Lo que sí hay es un efecto fiscal con consecuencias visibles: tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto.
Juego responsable: lo que la ley no te da y la casa sí, a veces
Aquí llego al punto que más me irrita de todo el mercado mexicano. No existe un registro nacional de autoexclusión. Ninguno. Un apostador que se sabe en problemas no puede pedir que lo saquen de todas las casas a la vez desde una ventanilla oficial, ni puede llamar a una autoridad para que avise a los operadores. En España o en varios países europeos eso existe y funciona; aquí, no.
Lo que existe es un conjunto de herramientas voluntarias, distintas en cada marca y listadas en las propias fichas de las aplicaciones: descansos, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión interna. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no pone un número. No hay límite de depósito ni de pérdida estatutario, ni una cuenta temporal obligatoria por ley. Cada casa decide su política y la escribe donde quiere.
Eso convierte la autoexclusión en un trámite por casa, y el detalle tiene un costo concreto. Si te excluyes en una marca y sigues teniendo cuenta en otras cuatro, la protección es exactamente la de esas cuatro cuentas activas. Un registro compartido haría el trabajo completo; no hay registro compartido, así que el trabajo es tuyo y casa por casa.
De las nueve marcas que aparecen más abajo en la comparación, dos publican avisos de juego responsable en su documentación pública y una más los menciona junto con apuestas con dinero real. Codere México opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en la ficha de su aplicación. El pie de página de Caliente México indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Winpot menciona apuestas con dinero real y avisos de juego responsable en sus aplicaciones de deportes y casino.
Eso es lo que hay: una declaración de intenciones y un enlace. Ni una sola de esas tres líneas dice cuánto te deja depositar al día, cuánto tardan en aplicar una autoexclusión o qué pasa con tu saldo cuando la pides. Son preguntas que un apostador debería poder responder antes de depositar, y que el mercadeo no responde.
Antes de abrir cuenta, entonces, tres verificaciones que cuestan cinco minutos: si la casa publica su clave de permiso en el pie de página junto al nombre del permisionario; si la sección de juego responsable dice explícitamente cómo se pide una autoexclusión temporal y qué alcance tiene; y si los avisos van acompañados de límites concretos o solo de una recomendación de «juega con responsabilidad». Lo tercero suena cínico dicho así. Es que lo es.
Carreras, competencias y lo que se puede apostar en el programa
Las carreras de caballos no viven solas en el catálogo de una casa de apuestas mexicana. Viven junto al futbol, el basquetbol, el tenis, las artes marciales mixtas y los esports, y ese contexto explica por qué el momio de una carrera puede sentirse menos trabajado que el de un partido grande. Volumen, no cariño.
El programa de carreras que ofrece cada marca depende de convenios con hipódromos y pistas extranjeras, y eso es producto en el sentido más crudo: donde hay un acuerdo con una pista sudamericana o con un hipódromo de la región, hay carreras. Donde no lo hay, el buscador del sitio aparece vacío aunque el catálogo general parezca inmenso. Un apostador que sigue una reunión concreta debería confirmar en el propio Wettprogramm —en el propio programa de apuestas del sitio— que esa pista aparece en los días que le interesan, antes de dejarse impresionar por el número de deportes en la portada.
Ese mismo ejercicio sirve para el mercado de carreras por internet. El Reglamento nombra los hipódromos, galgódromos y frontones entre los espectáculos en vivo con cruce de apuestas, y el artículo 28 abre a los titulares de un permiso de hipódromo la puerta del permiso complementario de apuestas remotas. La vía legal existe. Lo que no existe es una obligación para cada permisionario de ofrecer carreras en su plataforma digital. Que la ley lo permita y que la casa lo tenga son dos cosas diferentes.
El calendario, por lo demás, es lo más estable del tema. Las carreras de caballos se corren casi todos los días del año en alguna parte del mundo, y esa continuidad es a la vez su virtud y su trampa. No hay una temporada que empiece y termine y te obligue a esperar; hay una oferta perpetua, disponible a cualquier hora, que es exactamente el perfil de producto que un apostador sin control necesita menos. Ningún calendario oficial de eventos de la industria resuelve eso.
En cuanto a los detalles de cada competencia —pista, distancia, tipo de carrera, peso asignado— la información que importa para un boleto es la que está en la página del propio evento. Hándicap o condiciones, 440 yardas o cuatro millas, todo eso cambia el momio y la lectura del resultado. Las carreras planas premian la velocidad sostenida sobre una recta o un óvalo; las de obstáculos, el steeplechase y las vallas, premian otra cosa por completo y se agrupan bajo el nombre de National Hunt en Gran Bretaña e Irlanda.
La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y eso deja la temporada de apuestas de este año ordenada alrededor de las ligas y no de un torneo de selecciones. Para quien sigue carreras, la única fecha que cambia de verdad el volumen es el calendario de las pistas grandes, y ese calendario se consulta en la propia casa.
Cuánto te cuesta de verdad cada momio: el margen de la casa
Apliquemos aritmética a algo que se puede aplicar: un mercado ilustrativo de dos resultados, a momio decimal 1,90 y 1,90. Es un ejemplo, no un precio cotizado de ninguna casa ni de ninguna carrera.
La parte que el mercado devuelve a los apostadores, con esos dos momios, está entre 94,7 % y 95,2 %, según se redondeen los momios en la última cifra. El margen de la casa es el complemento: entre 4,8 % y 5,2 %. Con 1,90 exacto en ambos lados, la cuenta deja 95,0 % de retorno. Ese medio punto que falta no lo paga nadie en una factura; vive dentro del momio y lo paga todo el que firma un boleto.
Traducido a pesos, cada 1.000 pesos que se apuestan a través de un mercado así dejan en promedio entre 48 y 52 pesos del lado de la casa. En apuestas igualadas —1.000 pesos a un lado y 1.000 al otro— el apostador ganador cobra 1.900 pesos: 1.000 de su propio dinero y 900 de ganancia neta, mientras el apostador perdedor entrega sus 1.000. La casa reparte 1.900 de los 2.000 recogidos. No necesita que gane nadie en particular. Cobra por organizar el mercado.
La cifra exacta se mueve con el redondeo, y por eso conviene escribirla como banda y no como número único. La condición del cálculo es simple: dos resultados y momios decimales. Un mercado de tres resultados, un hándicap o un mercado de más y menos tiene su propio margen, y no tiene por qué coincidir con este. Copiar el margen de un mercado de carreras sobre el mercado de la carrera de tus sueños es un error que se comete a diario en los foros.
El número de resultados cambia todo de manera poco intuitiva. Con tres o cuatro lados posibles, el margen que la casa necesita colocar en cada momio es mayor para lograr el mismo resultado, y por eso los deportes con mercados simples tienden a mostrar momios más generosos. No hay regalo ahí: hay una estructura.
Este cálculo es un promedio sobre muchas apuestas bajo las condiciones indicadas, no un resultado garantizado para ninguna apuesta concreta. Un boleto individual gana o pierde; lo que el margen describe es cuánto se queda el mercado a lo largo de muchos boletos. Quien apueste diez veces a 1,90 en un mercado de dos lados no debe esperar perder exactamente 5 % de lo apostado, aunque ese sea el centro de la distribución.
Ahí está, entonces, el argumento central de esta página. Un bono de bienvenida sin requisitos parece mejorar el precio del producto; un bono con requisitos de apuesta largos, cuota mínima y tope de ganancia puede costar más de lo que entrega. El enemigo del apostador no es el margen de 5 %. Son los requisitos que se suman encima.
Dos trampas de tiempo, que son las que más caro salen. Un margen pequeño aplicado sobre un volumen enorme de apuestas forzadas deja de ser pequeño. Y un plazo corto para cumplir requisitos obliga a apostar en mercados con margen más alto, que es precisamente donde la casa recupera lo que regaló con el bono. El costo real no está en la letra chica del bono; está en la interacción entre esa letra chica y el margen que ya venía dentro de los momios.
Cómo se evalúan las nueve casas de esta comparación
Los criterios que uso salen de lo que las marcas publican de sí mismas, no de una medición propia, y conviene decir por qué ninguno de ellos es una calificación de bondad absoluta. Ninguno tiene datos independientes detrás: son las promesas de la casa sobre su propio producto, y una promesa es información, aunque sea parcial.
Lo primero es el estado del permiso tal como lo declara la fuente que lo publica. La Dirección General de Juegos y Sorteos no publicó el listado oficial de forma accesible, así que cada número de permiso llega de una compilación o del pie de página de la marca, con la advertencia de que no está confirmado oficialmente. Es el dato más frágil de toda esta tabla y aun así es el más importante, porque del permiso dependen la posibilidad de cobrar y la vía de reclamo.
Lo segundo es qué dice la marca sobre el tema de las carreras de caballos. Aquí la columna queda muy corta, y no por pereza: la mayoría de las fichas y pies de página revisados describen deportes, bonos y funciones, y no hablan de carreras. Escribir «no dicen nada» en nueve celdas no informaría a nadie, así que esa columna no aparece.
Lo tercero es lo que sí cuenta cada marca sobre sí misma: catálogo, apuestas en vivo, transmisiones, creador de apuestas, retiro anticipado, métodos de depósito. Es material descriptivo y sirve para saber si el producto encaja con la forma en que cada quien apuesta.
Una nota sobre los bonos antes de entrar en materia. Varias de las marcas hablan de bonos de bienvenida, promociones o apuestas gratis, y ninguna de las fichas revisadas publica los requisitos de apuesta ni el tope de ganancia que llevan encima. Sin ese dato, comparar bonos por tamaño es comparar la parte visible de una oferta que tiene otra mitad invisible. En el texto, cada oferta se describe por lo que su propia fuente dice de ella, sin adornos.
panora
| Casa de apuestas | Estado del permiso SEGOB tal como lo publica su fuente | Qué dice la marca sobre su oferta deportiva |
|---|---|---|
| Strendus | Permiso DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; el titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación, sin confirmación oficial | Su oferta deportiva no especifica datos sobre carreras de caballos |
| Betway | Permiso 4184; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial | Su oferta deportiva no especifica datos sobre carreras de caballos |
| Betcris | Permiso de su permisionario a nombre de Producciones Móviles; el número del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren, así que no se imprime ninguno | Pie de página con permiso SEGOB del permisionario y licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial | No publica en los materiales revisados datos sobre carreras de caballos |
| Codere | Permiso DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia marca; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, «crea tu apuesta», depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, transmisión, «Playboost», retiro anticipado y atención 24 horas |
| Pickwin | Permiso de su permisionario a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; las fuentes se contradicen entre sí, así que no se imprime ninguno | Su oferta deportiva no especifica datos sobre carreras de caballos |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; el titular aparece como Entretenimientos Naturales y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
Lo que la tabla no puede decirte
La sección de carreras de caballos de cada sitio, o su buscador interno, es el único lugar donde confirmar la disponibilidad de un evento. Ninguna de estas nueve casas publica en su portada un programa propio con pistas, distancias y horarios. El apostador debe abrir la sección de deportes y buscar «carreras», «hipismo» o el nombre de una pista para verificar el catálogo.
El estado del permiso merece una lectura aparte. Los cinco números que sí se imprimen vienen de compilaciones de terceros o del pie de página de la propia marca, y ninguno tiene confirmación oficial. Eso no los vuelve falsos; los vuelve no verificados por la autoridad, que es un estado distinto. Un número de permiso que aparece en el pie de página de una casa es, como mínimo, una declaración pública de la que la casa responde.
El caso de Betcris y Pickwin enseña cómo se corrompe un listado. El número que una compilación le asigna a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y las dos marcas aparecen vinculadas a ese mismo permisionario. Cuando un permisionario opera varias marcas, los listados hechos a mano empiezan a cruzarse, y el resultado es que un apostador que quiera verificar un permiso concreto se encuentra con dos fuentes que no dicen lo mismo. La salida no es elegir la que más gusta: es saber que ese dato llegó hasta ahí y no más lejos.
Sobre la licencia extranjera de Betcris hay algo que vale la pena decir sin dramatizar. La Autoridad de Juegos de Malta le tiene una licencia vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una licencia extranjera no sustituye el permiso mexicano y tampoco es lo mismo que operar al amparo de un permiso de otra jurisdicción sin nada más. Es un dato adicional del expediente, no un escudo.
Lo que sí falta en la tabla, y no por descuido, son los bonos con cifras. Los materiales revisados muestran banners y nombres —bonos de bienvenida, promociones de temporada, apuestas gratis, momios mejorados, Playboost— sin importes, sin requisitos y sin topes. Un bono sin requisitos publicados es una oferta de la que conoces la mitad. La otra mitad, la que decide si te costó dinero, se lee en los términos y condiciones del sitio.
Las nueve plataformas, una por una
Strendus: el permiso triple y las cuentas que no cuadran
Strendus aparece en las compilaciones con tres números de permiso a cuestas: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Hasta aquí nada raro, salvo que el titular no es el mismo en todas las versiones. Una compilación lo atribuye a Atracciones y Emociones Vallarta y otra a New Ads, y ninguna de las dos lleva confirmación oficial.
Tres permisos en lugar de uno admite al menos dos lecturas. La primera es que la marca opera bajo varios títulos, cada uno con su propio alcance. La segunda es que las compilaciones han ido sumando números a lo largo del tiempo sin borrar los viejos. Con la lista oficial fuera de alcance, no hay forma de elegir entre esas dos lecturas desde fuera, y quien te diga cuál es la correcta sin haber visto el documento está adivinando.
Sobre carreras de caballos, Strendus no ofrece información específica en su sitio web; quien quiera conocer la disponibilidad de una pista debe consultar el catálogo directamente en la plataforma.
Betway: un permiso corto y una marca grande
El permiso 4184 es, por su formato, el más limpio de la lista. Nada de barras, nada de varios números apilados. Viene de casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, y no tiene confirmación oficial.
Un permiso con un titular vinculado a un frontón tiene sentido dentro de la lógica del Reglamento, donde el permiso complementario de apuestas remotas se abre justamente a los titulares de hipódromo, galgódromo y frontón. La vía es la prevista en el artículo 28, y una marca que llega al mercado en línea desde una casa de apuestas de frontón encaja en ella sin aspavientos.
Lo demás que esta comparación puede decir de Betway es poco, porque los materiales revisados no publican información de la marca sobre carreras de caballos. Un número de permiso corto y un titular identificable son un buen punto de partida para quien quiera verificar por su cuenta.
Veredicto. Betway es la marca cuyo permiso resulta más fácil de citar en una conversación; quien la considere tendrá que revisar su oferta de carreras en el propio sitio antes de depositar.
Betcris: dos licencias, dos números y un titular compartido
Betcris tiene algo que ninguna otra de las nueve muestra de esta manera: un permiso SEGOB de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles, y además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. La empresa del sitio que aparece es TV Global Enterprises Ltd., mientras la operación mexicana se reparte con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018.
Dos jurisdicciones en el mismo expediente no significan doble protección. Significan dos marcos distintos según qué producto uses y desde dónde lo uses, y esa distinción se vuelve relevante el día que algo sale mal y hay que reclamar. Reclamar contra una licencia maltesa no es lo mismo que reclamar ante un permisionario mexicano, y no hay atajo entre los dos caminos.
El número del permiso mexicano no se imprime aquí, y la razón es concreta: el que aparece en el pie de página de la propia marca y el de la tabla del propietario no coinciden. Cuando las dos fuentes que deberían ser la misma se separan, lo honesto es dejar el campo abierto.
Veredicto. Betcris es la ficha más cargada de papeles de la lista y su utilidad práctica está en otra parte: un apostador que valore la posibilidad de reclamar en el extranjero encontrará aquí un expediente con dos puertas, aunque la número mexicana llegue sin cifra.
Novibet: permiso limpio y titular de frontera
Novibet trae el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El nombre del titular apunta a una empresa de juegos de la zona fronteriza, que es una figura habitual entre los permisionarios mexicanos.
Es un expediente sin ruido: un número, un titular, una fuente. Para quien quiera comprobar el permiso por los canales disponibles, ese formato es más tratable que el de las marcas con tres números contradictorios.
Novibet no ofrece información sobre carreras de caballos en sus secciones abiertas al público.
Veredicto. Novibet deja la parte documental ordenada y no ofrece ningún detalle que la distinga en el terreno de las carreras, así que su peso en esta comparación depende de lo que el apostador encuentre al abrir el catálogo, no de lo que la marca anuncia.
Codere: el catálogo ancho y la clave en la ficha de la aplicación
Codere México opera con permiso de la SEGOB, según su propia ficha de aplicación, que además limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los números —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019— vienen de Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.
Su aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es el catálogo más ancho de este grupo entre las marcas que publican su alcance, y eso tiene una lectura de costo que conviene hacer: un catálogo así obliga a mantener cuotas vivas en decenas de mercados a la vez, y eso se paga en el margen promedio de cada uno.
La palabra «apuestas gratis» merece un alto. Una apuesta gratis sin momio mínimo publicado y sin tope de ganancia anunciado es exactamente el tipo de oferta en la que la mitad visible —el importe— es la mitad que menos importa. El requisito de apuesta es lo que decide.
La mención de políticas de cierre de cuenta en la ficha pública es un detalle más interesante que un bono. Una marca que explica por escrito cómo se cierra una cuenta está diciendo algo sobre su proceso. Si tu idea de juego responsable incluye poder salir sin discutir, ese enlace vale más de lo que parece.
Veredicto. Codere es el catálogo ancho de la lista, y como tal su interés está en la variedad de mercados disponibles; el detalle de la ficha que más dice de la marca no es ninguno de sus 30 deportes, sino que publique cómo se cierra una cuenta.
Caliente: el permiso en el pie de su propia página
Caliente es la única de las nueve marcas cuyo número de permiso procede del pie de página del propio sitio: DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. No hay confirmación oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, pero la fuente es la marca misma, y eso sitúa la declaración en un lugar distinto de una compilación de terceros.
La aplicación Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El pie de página principal añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Ese conjunto —permiso en el pie, edad en la ficha, sección de juego responsable— es la combinación más completa de declaraciones públicas de este grupo. No demuestra nada por sí sola; sí indica que alguien en la casa se tomó el trabajo de escribirlo en el lugar donde un usuario lo busca.
Veredicto. Caliente es la marca que deja sus papeles donde el usuario los va a encontrar, y en una industria donde la mitad de los expedientes se consultan en tablas de terceros, esa diferencia de dónde vive el dato es la más concreta de su ficha.
Playdoit: el retiro anticipado como función de valor
Playdoit trae el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 con Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Su aplicación cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, «Playboost» para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El retiro anticipado es la función que más me interesa de esta ficha, porque toca directamente el tema de esta página. Cobrar antes de que termine la carrera tiene un precio: la casa no te devuelve el valor que tenía tu posición en ese momento, te da una cifra algo menor, y esa diferencia es un margen que casi nunca se ve escrito. Es una herramienta útil para quien quiere cerrar el riesgo y un mal negocio para quien la usa como reflejo cada vez que el marcador le incomoda.
El «Playboost» apunta al otro lado de la balanza: aumentar ganancias suena a regalo, y hay que tratarlo como un ajuste de momio con condiciones propias. Sin las condiciones publicadas, es una palabra.
La atención las 24 horas cierra la ficha con una nota práctica. Un retiro que se traba de madrugada se resuelve o no se resuelve según haya alguien del otro lado.
Veredicto. Playdoit es la marca de esta lista con más funciones que cambian el resultado de un boleto en marcha, y precisamente por eso es la que exige leer con más calma: el retiro anticipado se cobra en la cifra que te ofrecen.
Pickwin: un número prestado y una marca con permisionario compartido
Pickwin aparece con dos versiones de su permiso, DGJS/DCRCA/1584/2019 según una compilación y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER según otra, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto a Unocapali La Paz Operadora como titular. Es el mismo permisionario que aparece vinculado a Betcris, y el número de la segunda versión es el que el pie de página de Betcris muestra como propio.
Ese cruce no es una casualidad que deba alarmar a nadie. Un permisionario con varias marcas es una figura corriente en el mercado mexicano, y el Reglamento la contempla al hablar de permisos otorgados a un permisionario. Lo que sí es un problema es que un apostador no tenga manera de saber, desde los listados públicos, qué número corresponde a qué marca.
El detalle revelador de la ficha es pequeño y no aparece en ninguna parte destacada: el reporte que da el número citado proviene del propio blog de la marca. Una casa que publica el listado de casas reguladas en su propio blog no está mintiendo necesariamente, pero está contando la parte de la historia que le conviene.
Veredicto. Pickwin es el mejor ejemplo de lo que cuesta un registro público que no funciona: dos compilaciones, dos números y un mismo permisionario detrás de dos marcas, sin que el apostador tenga un documento oficial donde resolver la duda.
1xBet: el titular que no coincide con la app
1xBet presenta el permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, con Entretenimientos Naturales como titular. La misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Es el único expediente de la lista donde el nombre de la entidad que publica la app y el nombre del permisionario no son la misma cosa.
Ese desajuste tiene consecuencias prácticas. El permiso mexicano es de un permisionario; la aplicación que descargas pertenece a otra sociedad; y un reclamó que empiece en la aplicación tendrá que atravesar esa distancia antes de llegar a algún lado. No es ilegal por sí mismo, y tampoco es el tipo de estructura que un apostador elige cuando quiere tener claro a quién le está entregando su dinero.
Su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un producto cargado de funciones y de promociones. Ninguna de esas promociones detalla sus condiciones, como los requisitos de apuesta, directamente en la información pública del sitio.
Veredicto. 1xBet es la ficha donde la brecha entre quien publica la app y quien tiene el permiso es más visible, y en un mercado donde el respaldo legal del sitio depende del permisionario que lo cobija, esa brecha es un dato del expediente y no una nota al pie.
Winpot: 17 casinos y una aplicación que no dice su permiso
Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y no es una de las marcas cuyo permiso aparezca en los materiales revisados. Su aplicación «Winpot Deportes», publicada por Wiztech Limited, salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026; la ficha de la aplicación hermana de casino da winpot.mx como sitio, operado por Winpot Online América S.A. de C.V.
Conviene decir con claridad qué significa esa ausencia y qué no. Que este listado no traiga el permiso de Winpot no prueba que la marca no tenga uno. Lo que prueba es que el apostador que quiera verificarlo tendrá que buscarlo en otra parte: el pie de página del sitio, los términos y condiciones, o una consulta directa a la casa.
Su página principal muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Diecisiete casinos físicos son una red costosa de mantener, y eso explica en parte por qué una marca con esa infraestructura compite en el terreno de la presencia local más que en el del momio más alto.
Esa lista de métodos de depósito sí es útil, aunque no traiga montos. SPEI y una tarjeta significan que el dinero entra desde una cuenta bancaria con nombre y apellido; OXXO significa efectivo en una tienda. Los dos caminos tienen costos distintos en tiempo y en rastro.
Veredicto. Winpot es la ficha con la red física más grande de esta lista y con el expediente documental más corto, y esa combinación deja al apostador con una tarea pendiente: comprobar el permiso por su cuenta antes de confiar en la marca más visible de su ciudad.
Impuestos y retenciones: la parte que aparece después de ganar
Ganar no es el final de la historia fiscal. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 %; retiene 21 % si un impuesto estatal rebasa ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que deja una carga cercana al 7 % en total según un reporte secundario.
Ahí está el costo que a nadie le explican en el momento de apostar. Una apuesta que paga 1.900 pesos por 1.000 apostados no deja esos 900 pesos en el bolsillo si el premio cae dentro del supuesto gravado; la retención se aplica antes de que el dinero llegue. Y el porcentaje no depende de la casa, depende del estado desde el que se apueste y de su régimen de impuesto a los premios.
La retención es un pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita, lo que cambia por completo la mecánica de la declaración anual. Los premios que superan los 600.000 pesos mexicanos en un año deben reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario. Ese segundo detalle llega tarde para la mayoría: quien cobra un premio grande se entera de la obligación cuando ya pasó el año.
Del lado del operador, el IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos quedó en 50 % con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. Es un impuesto del operador, no del apostador, y aun así acaba importando: un negocio con un impuesto de esa magnitud sobre su actividad tiene menos espacio para sostener momios generosos, y el ajuste aparece en el margen.
La base del IEPS, además, no está establecida en el texto que se leyó, que habla solo del «valor de la actividad», mientras la prensa la describe como el monto total apostado. Por eso esta página no escribe «50 % de lo apostado» ni «50 % de los ingresos brutos»: nadie que no tenga el texto y un contador al lado debería hacer esa conversión por su cuenta.
El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Ahí está el engranaje entre la parte fiscal y la parte de bloqueos.
Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Dos estados, dos bases distintas, y un apostador que se mude de estado puede encontrarse con una retención diferente sin haber cambiado de casa de apuestas.
Lo que de verdad estás pagando: lo que nos deja esta comparación
Un momio de 1,90 y 1,90 no es un precio neutral. Contiene entre 4,8 % y 5,2 % de margen según el redondeo, con 95,0 % de retorno cuando los dos lados van exactos, y cada 1.000 pesos apostados en un mercado así dejan entre 48 y 52 pesos del lado de la casa. Ese es el piso del costo, y está en todas las apuestas, en todas las carreras, todos los días.
Sobre ese piso se apilan las demás partidas: el requisito de apuesta, la cuota mínima, el plazo, el tope de ganancia, la retención de ISR y el diferencial que se cobra el retiro anticipado. Ninguna de esas cifras aparece en la promoción. Eso no las vuelve invisibles para la aritmética.
De las nueve casas comparadas, dos publican avisos de juego responsable en su documentación pública y una más los menciona junto a apuestas con dinero real. Cinco imprimen un número de permiso con su fuente y su advertencia de que no está confirmado oficialmente; las demás no traen número en los materiales revisados. Y ninguna de las nueve publica en esos materiales un programa propio de carreras de caballos con pistas y horarios. Para un apostador que quiera carreras, el catálogo se comprueba abriendo el sitio.
Esa es la conclusión que me deja el trabajo: aquí la transparencia del permiso es un bien escaso, y donde no la hay el apostador paga en riesgo en lugar de pagar en comisión. Un permiso documentado no mejora un momio ni un requisito de apuesta. Solo decide quién te responde si algo se rompe.
El consejo que sale de esto es aburrido y por eso mismo poco popular. Antes de depositar, comprobar dos cosas: que el sitio muestre su permiso de la Secretaría de Gobernación con el nombre del permisionario en su pie de página, y que la sección de juego responsable explique cómo se pone un límite de depósito y cómo se pide una autoexclusión. Si esas dos cosas no están, el bono más grande del mercado no compensa lo que no está.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se pueden apostar en las casas que operan con permiso en México?
En futbol, basquetbol, tenis, artes marciales mixtas y esports, y las marcas revisadas ofrecen apuestas en vivo y transmisión en varios de ellos. Las carreras de caballos entran por la vía de los hipódromos, galgódromos y frontones con cruce de apuestas que prevé el Reglamento, y un titular de permiso de hipódromo puede obtener el permiso complementario de apuestas remotas.
¿Cómo comprobar que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, y ese documento no estaba disponible al momento de esta comparación. Un usuario puede revisar el pie de página del propio sitio, que muestra una clave con la clave oficial del permiso y el nombre del permisionario. Ese número no tiene confirmación oficial de la autoridad.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad apostada por el momio decimal. Con 1.000 pesos a momio 1,90 el retorno es 1.900 pesos: 1.000 de la propia cantidad y 900 de ganancia neta. En un parlay los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio para todo el boleto, y basta que falle una selección para perder todo.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas dentro de los momios?
Se suma la inversa de cada momio del mercado y se ve qué parte del total se reparte. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 la suma da 1,0526, así que se reparte alrededor del 95 % y la casa conserva en torno al 5 %. Cuantos más resultados tenga el mercado, más margen necesita la casa en cada momio.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos autorizados son ingresos y el pagador aplica la retención: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal lo supera. La retención es definitiva solo si se presenta la declaración cuando corresponde. La CDMX tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se pone desde la configuración de la cuenta del propio sitio o de su aplicación. No existe un registro nacional de autoexclusión en México, así que la herramienta funciona marca por marca: excluirse en una casa no cierra las cuentas que la persona tenga en otras. Cada operador decide qué límites ofrece y cómo se aplican.
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